es una familia que la apoya en todo, como es lógico; creo que sus amenazas de matarse eran muy en serio, su padre Gumersindo sí que lo creía, y la conoce muy bien.
Recuerdo también la conversación de Rosana y Mateo cuando se va de la Hacienda: muy clarificadora; pero Rosana parece no comprender nada; no ha aprendido nada de sus tremendos errores.