a pesar de que es un bebé que necesita a su madre, porque quiere vengarse...y lo hace como un cobarde: no es capaz de ir a hablar con Juliana. Marco Antonio, repito por enésima vez, siempre supo que Juliana amaba a Mateo, pero igualmente mintió para conseguir sus fines.
Rosana es la que ha cometido muchos errores; obliga a Mateo a casarse con ella, con mentiras y amenazas; menos mal que ahora Gumersindo reconoce que se equivocó, aunque, como siempre, es demasiado tarde; pero al menos lo reconoce: se equivocó al obligar a Mateo a casarse con su hija. Es Gumersindo quien se equivoca, no Mateo.