<< Previous Topic | Next Topic >>Regresar  

el principio del mal ,los padres y su educacion

October 13 2003 at 3:25 AM
miguel 
de la dirección IP 170.224.224.38

BASADO en un hecho real. El niño, doce años, hielo en las pupilas, mira desafiante a su madre y tira la 'bomba': «O me compras la Playstation o me tiro a un coche», desafía. La madre se queda sin palabras, blanca como la pared de un hospital. Trata de razonar. «Ahora no podemos. Quizá cuando llegue tu cumpleaños». La tregua dura un suspiro. El niño da un paso al frente y salta al infierno del tráfico. Afortunadamente, el conductor lo ve, estrangula el freno, el vehículo se detiene a un metro del pequeño. Cuando la madre se sienta en la consulta del psiquiatra admite lo evidente: «No podré negarle nada».

Hay niños que lo exigen todo, que lo quieren ya. Tiranos. ¿Quiénes son? «Niños que imponen su voluntad y crecen con esa actitud, sin respetar a los demás», jefe del Servicio de Psiquiatría Infantil del Hospital de Badajoz. «Niños intolerantes, con muy poca capacidad de manejar la frustración, especialista en psiquiatría. Por la consulta que dirige junto a su padre, en Madrid, pasan niños difíciles desde hace más de treinta años. «Antes también había casos de este tipo, pero quizá con menos intensidad, con menos frecuencia», comenta el psiquiatra.

Un mal en aumento

Las escuelas de padres, los pediatras y psiquiatras se enfrentan a un mal de esta sociedad que parece ir en alza. «El niño empieza a decir no, a reclamar su nivel de autonomía, a los dos años, o incluso antes», «Entonces la pelea con el adulto es casi un juego, pero los padres deben saber controlar esas rabietas de sus hijos. Hay que ignorarlas. Si les haces caso, el 'tirano' evoluciona y espera que el sistema social le haga caso igual que se lo hacen sus padres», apunta el especialista.

para quien el listón no es tanto los años como «la intensidad del problema, la evidencia de conflictos desproporcionados», añade que hay que educar ese carácter del pequeño desde la lactancia. «A medida que pasa el tiempo es más complicado retroceder. Nos encontramos con un adolescente que hace lo que quiere, cuando quiere y como le da la gana. Un problema de verdad, tal vez irresoluble»,

Un perfil sobreprotector

¿Qué tipo de padres convive con estos pequeños déspotas? El jesuita Lluís Armengol, fundador hace treinta años de la Escuela Activa de Padres del Clot (Barcelona), ha conocido a muchos. «Son sobreprotectores, de los que cuando no le dejan un juguete a su pequeño en el parque van a la tienda inmediatamente a comprar uno igual. No hay que tener miedo a frustrarles. Si los niños piden algo que no se cree conveniente, no hay que dárselo. Antes los padres eran autoritarios, y eso era malo. Pero el otro extremo tampoco es mejor. A veces, cuando los padres quieren imponerse es demasiado tarde: los adolescentes ya les han puesto la mano encima», relata Armengol.

La Memoria de la Fiscalía General del Estado alerta sobre el incremento de agresiones de hijos hacia padres. Y un informe del Centro Reina Sofía para el Estudio de la Violencia asegura que entre los años 1997 y 2000 la estadística de padres maltratados por sus hijos engordó en un sesenta por ciento.

«Hay padres muy comprometidos con la educación de sus hijos y otros que no se dan cuenta del problema hasta que no estalla, y en ese momento, a veces, ya se ha llegado a la violencia«Hay chicos con los que trabajamos sólo con el objetivo de minimizar daños, chicos que tienen un pronóstico muy sombrío», explica el psiquiatra infantil.

A veces, no siempre, el «niño difícil» en casa también lo es en el colegio. rastrea desde hace diez años la violencia en las escuelas infantiles españolas. «Hace poco más de una década que los investigadores empezaron a ocuparse de este tipo de niños violentos, abusones. No tenemos documentación de lo que ocurría antes de estas fechas. Algunos de ellos, cuando llegan a la escuela están fuera de control. Son déspotas que mandan («tú no juegas»), exigen («dame tu dinero»), amenazan («si se lo dices a la profesora te pegamos»)», recuerda la catedrática.

detalla que los casos graves aún son relativamente pocos, menos de un 5 por ciento en la educación primaria y de un 2,5 por ciento en la secundaria, por debajo de otros países europeos. «Sin embargo, las cifras de los que alguna vez han sido víctimas de extorsiones, de 'tiranías', de cierta violencia, son homologables: entre el 25 y el 30 por ciento de los alumnos», asegura.

La casa es un infierno

Hay niños tan acostumbrados a imponer su voluntad a sus progenitores que pueden convertir sus casas en un verdadero infierno. «Han aumentado las agresiones, sobre todo verbales. Y no es raro que causen la separación de los padres. O la pareja es muy segura o la convivencia termina por quebrar, por afectar a los hermanos menores. Algunos envían al pequeño a un internado, al extranjero, para alejarles de casa»,. Hay niños tan determinados a salirse con la suya que incluso utilizan la amenaza de suicidio como arma.

Daños personales

Basado en un hecho real. Un adolescente, dieciséis años, quiere ir a las fiestas de un pueblo cercano en la sierra de Madrid. Discute con sus padres sobre la hora de regresar a casa. Entonces, se traga un puñado de paracetamoles. Acaba en la Unidad de Cuidados Intensivos, con una sonrisa de triunfo cuando cree que ha ganado la batalla a sus progenitores, con una mueca de terror cuando ve que puede morir.

, cuando los padres se encuentran con un hijo de estas características deben preguntarse: «¿Cómo ha llegado hasta aquí? ¿Cuál fue el primer pulso perdido entre la pataleta del niño y el aguante de los padres?».

Los expertos aconsejan un vistazo al cuadro en el que ha crecido el hijo. A menudo, los padres pasan mucho tiempo fuera de casa a causa del trabajo y se sienten culpables porque no atienden al pequeño lo suficiente, por lo que se convierten en demasiado protectores. En casa, la televisión y los videojuegos tienen mucho espacio y poco control por parte de los progenitores («vea el mismo programa que su hijo, juegue con él en la consola»).

¿Qué hay que hacer? ¿Es útil el castigo para este tipo de niños? que, más que el castigo, prefiere el premio cuando se hacen las cosas bien. «Hay que poner los límites, y no dejar que el niño se los salte cuando quiera. Hay que hacerle entender una idea: te quiero porque eres mi hijo, pero no me gusta el comportamiento que tienes. No hay pastillitas mágicas, pero los padres que aguantan cambian mucho la conducta del niño», revela el especialista.miguel

 

 Respond to this message   
Current Topic - el principio del mal ,los padres y su educacion
  << Previous Topic | Next Topic >>Regresar  
Find more forums on OccultCreate your own forum at Network54
 Copyright © 1999-2009 Network54. All rights reserved.   Terms of Use   Privacy Statement