September 20 2001 at 9:31 PM No score for this post
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¿Alguien sabe desde cuando está documentada la expresión "Que si quieres arroz, Catalina"? ¿Figura en Cejador, por ejemplo? ¿Se conoce en otros países?
"Se cuenta que durante el siglo XV vivía en León una tal Catalina que se alimentaba solamente de arroz, al que atribuía un sinfín de virtudes. Enfermó de gravedad y sus cuidadores le ofrecían constantemente arroz aunque ella no podía ni responder. Falleció sin llegar a probarlo."
Si es cierta, podemos pensar que la expresión tiene su origen en el siglo XV,
Pero no tengo ningún indicio de la veracidad ni del origen de la historia. (Creo que la tom{e de 1 de 3, que tiene sus "asegunes"...).
Saludos!
P.D. En México no he escuchado la expresión. Aunque si existe la expresión:
Arrooooz? . Como presumiendo de algo,
Por ejemplo si en el boliche tiras una chuza, volteas a ver a los demas y dices: ¿Arrooooz?.
Esta es la descripción que recojo en mi diccionario de próxima publicación -espero-.
-Hacer caso omiso de lo que le dicen a uno.
Parece ser que Catalina, esposa de un judío converso y nacida en tiempos de Juan II de Castilla, consumía grandes cantidades de arroz; además lo recomendaba a todo el mundo como remedio a cualquier mal. En su lecho de muerte, los vecinos se reunieron en torno a ella y recitaron a coro: "¡que si quieres arroz, Catalina!". Pero ella, moribunda, hacía oídos sordos.
Como suele suceder en tantos casos, la explicación que das tiene todo el aspecto de ser una de tantas leyendas etimológicas.
José María Iribarren la recoge en su obra "El porqué de los dichos" y afirma que le fue facilitada por un tal don Ventura Bagüés, el cual a su vez, recordaba haberla leído en una revista llamada "Alrededor del Mundo".
Iribarren, sin embargo, rechaza tal explicación con las siguientes palabras:
"La versión anterior es curiosa, pero no convincente. Como tantas otras anécdotas de su especie, constituye, más que una explicación del origen del dicho, una aplicación del dicho mismo, aun cuando, como ocurre en este caso, se refiera la historieta a tiempos medievales, tratando de dar mucha antigüedad a la frase".
Añade, con muy buen criterio, que el dicho no puede ser tan antiguo puesto que no aparece ni en el "Vocabulario" de Correas, ni en el "Tesoro de Covarrubias" ni en otras obras posteriores. La primera documentación que conoce Iribarren es de fecha tan tardía como ¡1921!
Además, añado yo, como suele suceder en estos casos, no hay ninguna prueba que demuestre la realidad de la anécdota que pretende demostrar el origen de la frase.