La comediante dice que le habría encantado que el público tuviera mejor disposición, pero que le quedó claro que el show que había preparado no servía.
Tras su fallido debut en la Quinta Vergara, a Vanessa Miller le pasaron muchas cosas por la cabeza. Pero lo que más le llama la atención -según reconoce casi 24 horas después de su show-, son sus reacciones corporales. “Sentí un calor físico increíble durante la noche. Sentía toda la piel caliente, un ardor”, cuenta, todavía impresionada. La comediante dice que su paso ante el monstruo, al contrario de lo que se puede pensar, la conectó aún más con el público: “La gente se me está acercando desde otro lugar, son súper solidarios y buena onda”, agrega.
Y le alcanza para entrar en detalles: “Creo que demostré mucho coraje en la Quinta, es curioso, porque se generó una intimidad muy potente con el público en el show. Yo supe que todo lo que tenía preparado no servía, pero que la canción no la iba a transar y así fue”.
-¿Qué sentiste al estar parada frente al monstruo?
-Sentí la misma delicadeza que el estar frente a un niño que como que no te quiere conocer. Me dijeron que le había dado mucho poder al público y puede ser. A lo mejor eso tiene que cambiar en mi vida, es una cosa casi de malacrianza. Como un caprichito francés. Y es súper curioso, porque yo no sentí ganas de llorar en ningun momento. Me dio risa, es verdad, y al observarme dije: Vaya, eso me estaba pasando. Y la confianza se gana así. Si ellos no querían, los solté no más.
Ayer, a Vanessa Miller se le vio con el chiste a flor de piel cuando estuvo en “La movida del festival” y ya fuera del programa no le cambió el humor. “Me comentaron que se me había corrido bastante el vestido y yo nunca me enteré”, revela, sin plancha.
-¿Estuviste choqueada?
-No, no estoy choqueada, estoy tranquila. Bueno me tocó esto y por algo será, qué le voy a hacer. Yo creo en la rueda del destino. En mi experiencia, siempre que me pasaron cosas fuertes, intensas y medio negativas, se me abrieron otras puertas. Obviamente me hubiese encantado que el público tuviera más disposición, pero bueno, tal como he dicho, ahora tengo miles de buenas ideas. Fue súper inspirador el público de la Quinta, fue muy humano todo. No me vendí ninguna pomada y a ellos tampoco.
-Fuiste bien sincera con la gente...
-Claro. Les dije que a mí a la fuerza no me gustaba, y fue así. Igual en la galería vi una gran franja que me apoyaba. Cuando yo dije “levanten las manos lo que quieren ver los premios”, vi muchas manos levantadas. Hice una votación popular, baja pirueta acrobática, pero actué desde el corazón. Tenía ganas de estar en ese escenario.
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