César Évora , Luz María Jerez y Fernando Colunga en "Trampa de Muerte"
by O.C.E. (no login)
Se cometió un asesinato en el Teatro Mérida. Bueno, realmente dos, tres o tal vez más. Y el público yucateco que asistió anteayer a la presentación de “Trampa de Muerte” se convirtió en un grupo de detectives destinado a resolver el crimen, aunque corría el peligro de morirse.... de risa.
César Evora y Fernando Colunga protagonizan, dirigen y producen esta puesta de humor negro original del reconocido escritor británico Ira Levin.
Los modernos Sherlock Holmes, familias, jóvenes parejas y mayormente mujeres adultas, recrearon el asesinato y buscaron las razones del homicidio: Los hechos.—Sidney Bruhl (Evora) es un dramaturgo en decadencia, desesperado por una “idea” que le permita recobrar sus glorias pasadas. Un día cualquiera le llega el guión de un alumno suyo, Tom Anderson (Colunga), pidiendo su opinión sobre su obra “Trampa mortal”.
La envidia corroe a Bruhl, ya que el escrito es de una calidad insuperable, por lo que planea asesinarlo sin importar el nerviosismo de su esposa Myrna (Luz María Jerez).
La escena del crimen.— El estudio de Sidney, decorado con carteles de sus dramas y armas colgando de las paredes, como mazos, rifles y pistolas. La iluminación, a cargo de Arturo Nava, destaca y da fuerza a la historia.
El móvil.—Ante los gritos y sorpresa de la audiencia, se revela que en realidad lo sucedido fue una farsa y que todo fue un plan de Sidney y Tom para causarle un paro cardíaco a Myrna y cobrar el seguro de vida.
Cómplices.—La psíquica Helga Van Bronk (Aída Pierce), quien con ayuda de su “ojo interno” presiente los hechos de sangre, y el abogado Porter Smith (Luis Couturier), encargado de los asuntos legales de la pareja Bruhl, tratan de sacar provecho de las circunstancias.
Los criminales.—La duda se apodera de los personajes de la historia, llevándolos a un desenlace donde nadie gana, y todos pierden... la vida.
El autor intelectual Ira Levin, reconocido por sus trabajos “El bebé de Rosemary”, “Los niños de Brasil” y “Las esposas de Stepford”, se caracteriza gracias a su maestría en el manejo del suspenso, siempre con un toque de fino humor y jugando con la mente del espectador.
Crimen a la mexicana
En esta puesta, Evora y Colunga adaptaron el guión original al pensamiento mexicano, pero siempre manteniendo la esencia del original.
El actor cubano mantuvo durante todo el desarrollo de la trama el interés de los asistentes, demostrando una faceta cómica poco conocida.
Fernando Colunga, además de causar hondos suspiros entre las damas cuando aparecía en escena, arrancó constantes carcajadas con su personaje. Sin embargo, en ocasiones recordaba al galán de telenovela que estamos acostumbrados a ver.
Luz María Jérez fusionó su personalidad con el papel de esposa nerviosa, a pesar de que en algunos instantes resultaba difícil entender sus diálogos.
Aída Pierce fue quien arrancó más sonrisas, ya que en su interpretación de “Helga” demostró su experiencia en la comedia.
Sin duda, “Trampa de muerte” dejó satisfecho al público. Caso resuelto.—María del Mar Boeta
EL DIARIO DE YUCATÁN
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