Está amaneciendo y esa luz me permite
absorver los aires de mis tiempos,
con un sueño pertinaz que me trasmite
olores viejos con calor y pasatiempos.
Y en esta aurora tan bella de sinuosas
imagenes ciertas, constantes de sabiduría,
arranco de mi alma el elixir de tus rosas,
para oler su perfume y llevarlo en mis días.
Está amaneciendo y casi sin darme cuenta
se encierra mi ilusión en un pequeño suspiro,
el último tal vez que esta vida me ofrezca
pero pensando en tí, así me lo imagino.