Ahora que ya sabemos que los compañeros de la Piedad, se quedaron sin equipo y pese a las advertencias y las señales en el sentido de que Valente Aguirre y su séquito solo pensaban en el dinero. Es importante reflexionar, aún y cuando el Atlante se vaya a la piedad eso no les garantiza exito arraigo y la misma respuesta de la gente lo que derivará en otro eventual cambio de sede.
Me pregunto ¿Que acaso no es la gente la que hace popular o impopular un deporte?.
Veamonos en el espejo de esos pobre piedadenses que gastaron su dinero tontamente en algo sin futuro.
¿Quien sigue el León, El Celaya? los casos consumados son la Piedad y el Irapuato