LORENZO HERVAS Y PANDURO POR FRANCISCO ARIAS SOLIS
by
LORENZO HERVAS Y PANDURO
(1735-1809)
“:.. Las mujeres son más dóciles que los hombres;
se despejan antes que ellos; sus talentos generalmente
son buenos; no suelen ser de tanto ingenio como los hombres,
pero tampoco entre las mujeres se encuentran tantas personas
absolutamente necias como los hombre...”
Lorenzo Hervás y Panduro.
LA VOZ DE UN PRECURSOR DEL FEMINISMO
Hervás y Panduro es un perfecto exponente del hombre culto de su tiempo. Preocupado por el saber enciclopédico, llegó a acumular una amplia cultura con conocimientos diversos (Matemáticas, Astronomía, Ciencias Naturales, Geografía, Historia, Teología y Filosofía y, sobre todo, Filología). A él cabe el mérito de haber fundado la filología comparada; conocedor de infinidad de lenguas, fue el primero que sentó el principio de que la clasificación de las lenguas no debe basarse, como hasta entonces se hacía, en la semejanza de sus vocabularios, sino en la construcción gramatical.
Lorenzo Hervás y Panduro es un ilustre conquense nacido en Horcajo de Santiago el 10 de mayo de 1735. Jesuita, estudia filosofía y teología en la Universidad de Alcalá de Henares y posteriormente ciencias exactas. Es profesor de Humanidades y Filosofía en varios colegios de su orden, llegando a desempeñar el rectorado en el Seminario de Nobles. En 1767, al decretarse la expulsión de la Compañía de Jesús, se expatría para instalarse primeramente en Córcega y, más tarde, en Forli (Italia), donde permaneció hasta que la Compañía fue suprimida. Su siguiente destino fue como preceptor de los hijos del marqués de Chini, en Cesena. Desde 1798 a 1801 Carlos IV permitió el regreso de los jesuitas a España y Hervás y Panduro reside en Barcelona, y, posteriormente, en su pueblo natal, de donde se desplaza a Uclés durante algunas temporadas para trabajar en la biblioteca del Monasterio. Terminada la permisividad borbónica se ve obligado nuevamente a exiliarse en Roma, donde es nombrado bibliotecario del Quirinal por el papa Pío VII. Lorenzo Hervás y Panduro muere en Roma el 24 de agosto de 1809.
De su producción literaria destaca la ambiciosa y extensa obra Idea dell’Universo (1778-1887), publicada en italiano y posteriormente traducida al español, se compone de 21 volúmenes y pretende ser una historia del hombre en sus diversos aspectos (antropológico, cosmológico, biológico, etc.). Esta inmensa obra fue refundida con notables ampliaciones por el propio autor entre 1789 y 1799. El conjunto de la obra apareció dividida en grupos temáticos, así: Historia de la vida del hombre (7 volúmenes), Viaje estático al mundo planetario (4 volúmenes), El hombre físico (2 volúmenes), y el más importante, Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas, y enumeración, división y clases de éstas según la diversidad de sus idiomas y dialectos.
Su obra capital, el Catálogo de las lenguas de las naciones conocidas, sigue siendo un libro de consulta para los estudiosos de la Filología. Hervás y Panduro recogió toda la sabiduría lingüística de su época, la segunda mitad del siglo XVIII. Y no sólo de las lenguas modernas o de uso cotidiano, sino también de aquellas otras minoritarias, que sirven como vehículo de expresión a pueblos reducidos de América o Africa, sin olvidar los dialectos regionales y las más diversas variaciones idiomáticas. En su Catálogo juntó noticias y ejemplos de más de 300 lenguas; compuso por sí mismo las gramáticas de más de 40 idiomas. Publica también Escuela Española de sordomudos o arte de enseñarles a escribir y hablar el idioma español. Además de componer la gramática y el vocabulario de varias lenguas, sobre todo americanas, escribió obras de carácter histórico como Descripción del Archivo de la Corona de Aragón, Descripción del Archivo de la Orden de Santiago y la titulada La primitiva población de América y explicación de insignes pinturas mejicanas. Entre sus aportaciones a la bibliografía hay que citar dos obras: Biblioteca jesuítico-española y Catálogo de manuscritos españoles y portugueses.
La obra de Hervás y Panduro representa en nuestro país la nueva inquietud intelectual y el espíritu renovador del siglo XVIII. Junto a Benito Jerónimo Feijoo, puede considerarse a este manchego como un precursor del feminismo en España, además de propugnar una más equitativa distribución de la riqueza y más justa proporcionalidad de los salarios para un mayor bienestar de la clase trabajadora.
Escritor eruditísimo, y quizá uno de los hombre más sabios del siglo XVIII, en su obra Historia de la vida del hombre, que puede considerarse como el primer ensayo de antropología científica que jamás se haya escrito, al tratar de la educación del hombre, dedica unos capítulos a la educación de la mujer, cuya deficiencia él considera sumamente perjudicial para la sociedad. “Si se cuidase de dar esta educación a las mujeres –escribe Hervás y Panduro- sería muy diferente su vida”. Y continúa: “Por ser la mujer naturalmente inclinada a la vanidad, si la emulación se pusiera en la instrucción científica proporcionada se vería que las niñas ponían más empeño que los niños en adelantar y hacer progresos en lo que las enseñasen”.
Y aunque la educación que propone no pueda considerarse la ideal, dada la mentalidad de la época, su exposición supone un deseo de mejora, así como una crítica muy razonada a la situación vigente y una comparación muy ecuánime de los dos sexos, comparación en la que la mujer sale muy bien parada, para concluir: “Todas estas prendas las hacen acreedoras del mayor cuidado en instruirlas; porque corresponden mejor y más presto que los hombres, a todo cuanto se las quiera enseñar en la primera edad”.
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm