Uno se casa para toda la vida. Ana tenía entre sus planes hacerlo. Estaba segura de sus sentimientos y el adelanto de la boda no fue un impedimento para que el amor que siente por Daniel, su esposo, haya ido en aumento con el tiempo, hasta el punto de conocer que la felicidad tiene la geografía reducida pero suficiente de las cuatro paredes de su hogar. Ana sabe que el cariño que le da a Daniel y a Ana Elisa su hija, es su mejor inversión en la vida. Ese afecto incondicional es el aliento para construir la base de su futuro y el de su familia. Ana se levanta todos los días sabiendo que lo está haciendo bien, asumiendo con alegría que todos sus sacrificios personales, tienen la retribución del amor de los suyos.
Un día Ana se mira al espejo y sus vetiocho años se transforman en cincuenta, en cien, en un absurdo. Acaba de descubrir que su marido tiene una amante y todo ese mundo que ha construido se transforma en una estatua de sal, en nada. Para Ana la vida ha dejado de tener luz, ese hombre maravillosos que era Daniel, le ha fallado, la ha dejado sin el piso de su mayor seguridad y desnuda de alma.
En la atmósfera del descalabro del mundo de Ana busca hurgar el Amor de mi Vida.
Otra vez profundizamos en undrama femenino de hoy pero ahora con Ana, una mujer joven de clase media, que vive la angustia de privaciones económicas, pero que no ve en eso un impedimento para sentirse en la plenitud de su belleza y su felicidad, una mujer para la que no ha llegado el tedio de pareja, pero que también de la noche a la mañana va a verse en la necesidad de renacer de sus spropias cenizas. Una mujer con la que el público femenino se va a ver absolutamente reflejado. Y Ana no está sola. Ana pertenece a una familia en la cual vamos a ver el corte transversal de cinco generaciones de mujeres perfectamente instaladas en los umbrales del siglo XXI, desde su abuela hasta su hija, y la manera peculiar como cada una de estas generaciones mira el amos, el divorcio y la vida en general.
En ese viaje de la emoción Ana, al enfrentar su fracaso matrimonial, se inician las acciones de este drama de gente real, similar a la que vemos en cualquier calle. Y en ese viaje la vamos a acompañar hasta el final, en este reto de sus aspiraciones, desde su tragedia, hasta la reconstrucción de su vida y la convicción de que para ella también existe de nuevo la posibilidad de ver recuperado no sólo su amor propio sino la felicidaddel amor de un hombre que la querrá y respetará como lo merece.