Ya están en Río de Janeiro

"Nunca tengo expectativas, pero si algo espero es hacerlo bien y que nos vaya bacán a todos", responde Santiago Magill en medio del bullicio del aeropuerto Jorge Chávez, mientras jala sus maletas y espera la salida del vuelo que lo llevará rumbo a Río de Janeiro, donde le espera la grabación de la telenovela Vale Todo.
En el mismo lugar, aunque en el segundo piso, se encuentra Rossana Fernández Maldonado (quien hará de Solange), reunida con su familia y enamorado (Gabriel Anselmi), sacándole el jugo a sus últimos minutos en Lima.
Ella fue la primera en arribar al Jorge Chávez la noche del viernes último. También la que más maletas llevó consigo. "Tuve 30 kilos de carga de másÖcasi me matan y casi me infarto cuando supe lo que tenía que pagar", nos contó a la salida del counter de Varig.
A unos metros la contempla Gabriel Anselmi, su eterno amor, quien una vez más tendrá que separarse de ella por cuestiones de trabajo. "Hace unos meses Rossana regresó de estudiar de Nueva York. Entonces estuvimos separados un año y ahora se va 9 meses a RíoÖMe da pena, pero es su carrera y yo le deseo lo mejor", nos dice.
Ella lo mira con ternura al igual que a sus padres, quienes en el fragor de la despedida prefieren huir de las cámaras fotográficas.
Sin embargo, a quien menos le gustan las despedidas es a Santiago Magill, quien en el primer piso aguarda ansioso con su madre, doña Cecilia Moreno.
Nada de despedidas
"Estoy fastidiado. Odio los aeropuertos. Quiero irme ya", nos dice Santiago mientras marca insistentemente un número en su celular.
-Cuéntanos. ¿Cómo llegas a la Rede Globo?
A través de mi representante.
-¿Esperabas ser uno de los elegidos para el remake de Vale Todo?
No. Y tampoco he visto la novela pero sé que el personaje es importante.
-¿Te gusta el papel de Tiago?
Me gusta, aunque es un poco difícil porque es un poco menor que yo (tiene 19 años y yo 22). La verdad es que me había desacostumbrado a hacer de chiquillo.
De pronto somos interrumpidos por una pareja. Santiago los abraza fuerte. A él le da un beso en la boca y a ella también. Eran las personas que estaba esperando.
Inmediatamente guardó su celular, se despidió al vuelo de su madre y sin decir más ingresó a la sala de espera.
El reloj marcaba las 11.30 p.m. y el vuelo Varig, rumbo a Río de Janeiro, hacía la última llamada a los pasajeros.
-¿Y Diego Bertie? El protagonista (Iván Meideles) les ganó a todos. Llegó temprano y sin que nadie lo pillara ingresó a la sala de embarque después de despedirse en privado de su familia. Vale Todo.
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