Cuatro meses callado por respeto a un club parece que no son suficientes para que me dejen tranquilo. Nunca expliqué claramente las razones de mi marcha para no dejar en mala posición a los encargados de confeccionar la plantilla. Pero tampoco voy a consentir que se me DESPRESTIGIE como persona; como jugador me importa un bledo, porque eso puedo discutirlo cada vez que salto al campo. Jugué 4 años en el Marino con las mejores atenciones y trato por parte de su presidente, y tuve opciones más que conocidas para marcharme a ganar dinero; no lo hice porque me sentía más agusto, aunque ganando mucho menos. La temporada anterior a mi llegada, el Marino fue 6º de tercera división, la que me marché todos la conocemos (quizás algo haría yo también, poco pero algo sí).
Me marché cobrando menos dinero, pero siendo valorado como alguien importante para mi nuevo equipo; entre "¿Qué podemos hacer para que juegues cono nosotros?" y "esto es lo que hay y si encuentras alguna cosa mejor, tienes las puertas abiertas" (de salida , claro) hay bastante diferencia; el mismo día que recibí la oferta del Marino (bajándome un 15%)les advertí que no era satisfactoria y que buscaría un equipo de tercera, en donde hay menos exigencias (nunca dije que no pudiera entrenar debido a la clínica que voy a abrir; de hecho hablé con cuatro equipos y, salvo uno, todos entrenaban a las 5).El club Marino dio mi número de teléfono al vicepresidente del Langreo cuando él solo había llamado para preguntar por mi situación, pero yo no necesito representantes. El club Marino me dio una semana para pensarme si quería seguir porque necesitaba fichar a alguien si yo fallaba; a la semana siguiente me llamaron para ver si me había decidido y yo dije que no había encontrado equipo, pero que si querían fueran buscando a alguien en mi puesto, y quedaron en llamarme a la siguiente semana (entre el 10 y el 15 de Junio); y esa llamada no llegó y el Marino fue concretando fichajes, pero el día que se publica que me voy al Caudal (2 de Julio)saltan las alarmas y resulta que soy yo el que le da una puñalada al Marino; yo no le di ninguna patada en los cojones a nadie y por eso sigo saludando y mirando a los ojos de todo el mundo en Luanco(en donde sigo trabajando), aunque haya quien siempre mire hacia otro lado cuando paso.
Siento haberme extendido tanto, pero os debía una explicación a todos los que me habéis apoyado en este foro que visito para informarme acerca de mi equipo de siempre.
Un saludo