Oye, tu! Que es eso de usurpar identidades...de burlarse del dolor ajeno...de no poder comprender
al menos, sobre la soledad, el desencuentro, las pasiones y el olvido...Con que derecho usurpas el nombre de mi hermana...con qué derecho te burlas de nuestro dolor...Y si te llamas Quisca, Igual que ella, la que tanto sufrio, por amor en su exilio...Olvidate de tu propio nombre...por que ella solo ella es Quisca, la clausurada por amor...La pequeña hermana de los pies rosados...
la que vertido lágrimas hasta hoy...Sirena Cáspitas.