Todo está bien en lo que a mí respecta. ¿Usted sintió que estábamos peleando? ¡Qué raro!
Lo que sí le aseguro es que haga lo que haga, Anaís siempre me divertirá.
Ahora bien, si no he respondido alguna "inquietud" de Anaís fue porque no entendí su pregunta. O porque la respuesta se encuentra en el texto del relato. Eso es todo.
Por mi parte, le estaré eternamente agradecido por su "Isabella..."