Café con aroma de mujer
La mentira
Corazón Salvaje
Cuandos seas mía
Yo soy Betty, la fea
Ecomoda
El manantial
La dueña
Alondra
Cañaveral de pasiones
Alas, poder y pasión
Salomé
Sheik
Señora
Ramona
Luz María
Pueblo chico, infierno grande
Puedo grabar en cualquier norma de video y estoy abierta al intercambio.
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cuando veia Isabella aqui en Grecia. Hice un error en los numeros de los capitulos, pero estos son los 128 - 131. Que los disfrutes! ! !
Resumenes de Isabella Capitulos 123 -127 ! ! !
by ELISA
Hola a todos! ! la ansiedad se continua en Isabella y Clara aparece en la casa de los De Alvear! ! Esta semana mis resúmenes no son tan grandes, porque tenia 4 exámenes en la escuela y además , mi primo se casa mañana y no vive en mi ciudad, entonces tengo que viajar, pero traté mucho para demostrar lo que pasó en Isabella esta semana
CAPÍTULO 123
Leandra no puede creer lo que su hija le dice, pero ella esta determinada de hacer Leandra decir que ella mató a todos Su madre trata de cambiar la opinión de Claire, pero nada puede cambiarla Clara propone a Leandra a tomar veneno y ella esta de acuerdo Sebastián trata de impedir a Leandra de tomar el veneno y Cara lo apuñala en la cara Toma el veneno delante a Sebastian que tampoco puede creer lo que esta pasando Leandra dice que puede hacer cualquiera cosa por su "única" hija Clara parece que esta conmovida Clara le dice a su amante que lo que bebió Leandra fue agua Daniel sigue visitando a Patricia pero ella le confiesa que aun piensa a Fernando Leandra cree que tarde o temprano se va a morir por el veneno y le dice a Fernando que fue ella la asesina y va en la cárcel Isabella habla con ella pero Leandra no la reconoce como hija Clara le propone a Sebastian de morir juntos y el acepta Clara prepara veneno para los dos y lo beben en vasos de vino, y juran que seran amantes eternos Pero, Clara no ha puesto veneno en su vaso y solo Sebastian se muere, así que todas las personas que han visto el rostro desfigurado de Clara están muertas,menos Leandra Fernando escucha a Carmela diciendo que Clara a lo mejor esta en el sótano y va allí a buscarla Clara oye a alguien, deja a Sebastian muerto sobre la cama y escucha a Fernando bajar la escalera ! ! !
FIN DEL CAPÍTULO 123
CAPÍTULO 124
Fernando encuentra a Sebastian y grita a Clara pero ella se marcha corriendo en el jardin Leandra finge estar loca y un psicólogo la examina pero no puede entender que le pasa Creen que esta maniaca y psicópata, la noticia esta en todos los periodicos y la familia Linares la aprende Gabriel empieza a ver poco a poco, pero no lo dice a nadie Fernando y el doctor Blesvais dicen a Isabella que sera mejor que se quede en la clinica por un poco de tiempo y la joven está de acuerdo Rosario la busca en la mansion De Alvear, pero le dicen que está en un lugar seguro y Rosario se preocupa mucho por su hija Fernando va con ella en la clinica e Isabella esta muy feliz cuando ve a su madre Clara va a casa de Quesada y habla con Victor, le dice que tiene el antidoto para que Quesada se recupere y le pide de dar dinero al medico forense para decir que el cuerpo en la tumba de los De Alvear pertenece a ella Ofelia le pide a Francisco de ir con ella en Europa, ese lo dice a Mariana y añade que una palabra suya le haria cambiar su opinion pero ella le pide que se vaya Mas tarde, en el hotel de Gregorio, Mariana ve a Gregorio con Ofelia y que ella n está invalida Gregorio le revela la verdad, que Ofelia le ofrecio dinero para hacerla enamorarse de el Mariana quiere irse, pero el trata de violarla Afortunadamente, Mariana puede escapar y llega en casa en muy mala condicion Fernando llega en la clinica y dice a Isabella que el medico forense anuncio los resultados de la examinacion del cadaver " El cuerpo es de Clara, Isabella, Clara está muerta", le dice
FIN DEL CAPÍTULO 124
CAPÍTULO 125
En el principio, Isabella no puede creer que su hermana está muerta y decide empezar una nueva vida ya que ahora sabe la verdad Rosario y Fernando se reconcilian porque su amor para Isabella los une Isabella regresa en casa y quiere visitar a Leandra en la carcel Victoria dice que ya es tiempo de sacar el cuadro de Claire, pero Isabella no quiere Zacarias va en la casa de Quesada para darle dinero que le manda Amelia y alli encuentra a Clara y esta de verdad muy muy sorprendido Ella le dice que ahora es la amante de Fernando para que no hiera a su hermana y le pide de ser su complice Zacarias está confundido porque no puede creer que Fernando pudo convertir Clara en su amante Clara exige que no dijera nada a Fernando porque el "n sabe cm decir a la pobre Isabella que no la quiere"
Gregorio chantajea a Francisco ya que sabe muchas cosas sobre su pasado Fernando invita a la familia de Isabella a cenar todos juntos y todos estan encantados menos Gabriel que no quiere ir Delmira es la nueva ama de llaves y está muy feliz Claire dice a Zacarias cuando el la pregunta si va a volver en la mansion " Mas pronto de que tu crees, Zacarias"
FIN DEL CAPÍTULO 125
CAPÍTULO 126
Zacarias está muy nervioso desde que vio a Clara y todos observan su cambio El chofer trata de decirle a Fernando que Clara esta viva , pero el le dice que n se lo permite a nadie hablar sobre ese tema Isabella insiste que quiere ver a Leandra y por fin el inspector le da su permiso
Leandra llama a Isabella " Clara" e Isabella trata de descubrir por que su madre hizo tantos crimenes Leandra dice mil veces que su unica hija es Clara, y solo Clara Isabella le dice que quiere ayudarla a salir de la carcel , pero Leandra la rechaza y asi la joven entiende que nunca podra sentir amor y acercarse a su verdadera madre
Rosario dice a Gabriel que puede ver y que su problema es psicologico, o sea que no quiere ver Entonces , Gabriel ve y un poco mas tarde le dice gracias a Andriana por la camisa azul y ella le pregunta como sabe que es azul, y el contesta que la puede ver Todos estan muy felices y Gabriel acepta ir a la cena de Isabella Amelia visita a Quesada y se encuentra con Clara que finge ser Isabella y platica con Amelia con naturalidad En la mansion la familias De Alvear y Linares disfrutan su cena cuando de repente entra Clara Todos se quedan con la boca abierta y Clara dice " Buenas tardes" Fernando, Isabella, Carmela, Victoria, Rosario, Mariana, Adelaida, Gabriel y Andriana no pueden creer lo que ven Clara esta igual que Isabella, mismo peinado y un vestido que parece mucho a los de su hermana gemela
FIN DEL CAPÍTULO 126
CAPÍTULO 127
Isabella , Fernando y todos se quedan de piedra, e Isabella dice: " Clara, eres tu?" Clara dice a todos que fue una victima de Leandra y Fernando la toma con el en el despacho Clara dice que vino alli porque esta es su casa y que quiere pedir perdon a todos Trata de explicar por que no habia aparecido antes, pero Fernando le dice que tiene que irse para siempre y no volver nunca mas Isabella quiere que su hermana se quede en casa, las 2 hermanas gemelas se abrazan y Clara finge que desmaya para que no la echen de la mansion Isabella suplica a Fernando de dejar a Clara vivir con ellos pero el niega, diciendo que las intenciones de Clara no son buenas Clara dice a Davila que tiene que guardar el secreto que Fernando no es esteril, pero el le dice que la verdad va a revelarse porque Isabella está embarazada! ! Clara dice a Davila que ese bebe no debe nacerse Rosario visita a eandra en la carcel y le grita que Clara ha regresado y que cree que es una obra de Leandra Ella siente feliz ya que su hija va a ocupar su lugar de nuevo Davila dice a Fernando que Clara está debil y que debe descansar Claire e cuenta a Isabella que había perdido su memoria y que Leandra la tenia encerrada en el sótano y que después mat a sus seres queridos Isabella cree todas las mentiras de su hermana y siente compasión Dice a Fernando que va a dormir con Clara para que su hermana no este sola Clara dice a Fernando que va a darle el divorcio para que viva feliz con Isabella Por la noche, mientras Isabella duerme, Cara lleva el camisón y la bata de Isabella y finge ser ella a Fernando Empiezan a besarse y Fernando la toma en su habitación creyendo que es Isabella Zacarias lo ve todo y entiende la verdad y Clara le sonríe entrando en a habitación de Fernando
FIN DEL CAPÍTULO 127
Escrito desde Dec 8, 2001, 7:06 AM
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Respuestas
Elisa!!! Estoy impresionada.... Ana en Dec 9, 2001
Ay, Ana, no sabes cuanta alegria me dio. ELISA en Dec 10, 2001
deseo saber quien graba isabella y si puede ayudarne en conseguir un capitulo
by
hola
soy peruano, actualmente se esta transmitiendo isabella por segunda vez, tengo la mayoria de capitulos grabados a excepcion de uno, el cual quisuera conseguirlo.
espero recibir prontas noticias.
gracias.
tony.
Hola, he visto tu mensaje y me gustaria q me dieras un poco mas de informacion.. yo vivo en españa y me gustaria oir de nuevo la BSO de rubi, mundo de fieras y la dama de rosa. Gracias
Hola, he visto tu mensaje y me gustaria q me dieras un poco mas de informacion.. yo vivo en portugal y me gustaria oir de nuevo la BSO de Cosas del amor,Isabella, Pobre Diabla. Tienes la BSO completa destas telenovelas? Me gucharia mucho qué sin. Cuanto cobrarias por cada cd? Gracias
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ciao a tutti, sono italiano il mio nome e' piero vorrei notizie sulla telenovelas a sucessora musiche comprese chi puo' aiutarmi? vi prego ispondetemi....ciao a tutti vi adoro piero.
Estamos recogiendo firmas para que emitan en tve Cazando un Millonario
by Mapy y Sasi
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AYUDANOS!!
hola me llamo azucena y soy de valencia me gustaria q alguien me mmandara los resumenes de isabella a mi correo electronico espero q podais ayudarme.
este es mi correo: azucenamc@hotmail.com
un beso para todos y hasta otra.
hola
soy peruano, y nuevamente emiten isabella. me encantaria saber de donde sos, y si la transmiten en tu pais, y del mismo modo si tienes resumenes.
cuidate.
Look, now I send you the first 8 episodes. Tomorrow I'll send you more. Ok???
Hola, queridos amigos:
Mis impresiones del primer capítulo de "Isabella, mujer enamorada"...
- Me gustó más que el primer capítulo de "Luz María". Más lograda, más dinámica, más sólida.
- Ana Colchero tiene menos encanto natural que Angie Cepeda (sobre todo me disgusta el timbre de su voz, tan carente de dulzura), pero domina más los recursos actorales. Su actuación como la madre (Leandra) de las gemelas Clara e Isabella es aceptable. Espero mucho más de ella y sé que no me va a defraudar.
-Pero quien destaca y "llena" la pantalla es doña Gertrudis, interpretada por una antigua actriz peruana, Lucía Irurita, a quién no la veíamos en la TV desde los años 70-80). Para que se den una idea de su personaje, pues se parece mucho a doña Bernarda Alba de nuestro entrañable Federico García Lorca. Justa en su actuación, sin excesos caricaturescos, muestra despiadada e implacable, la mano de los padres que deciden el destino de los hijos a su antojo, anteponiendo el interés familiar al personal.
-¿Christian? Sólo aparece al final. El que encanta (...y no canta, según algunos malos periodistas de Perú). Precisamente, el primer capítulo termina cuando se encuentra con Clara, en Cádiz, en el barco que los traería de regreso a Perú.
-Resumen del Argumento de este capítulo.
La telenovela se inicia en 1910 en una hacienda algodonera costeña. Aparecen Leandra y el ama. Luego Doña Gertrudis quien vive con su esposo, su hijo y su nuera estéril. Este matrimonio joven es infeliz. El hijo y Leandra mantienen una relación furtiva, que se consuma precisamente una noche cuando, incentivada por doña Gertrudis, la nuera participa de un ritual de fecundación ante un shaman (brujo) de la región. Esa noche son concebidas las gemelas en el granero de la casa.
Llegado el momento, nacen. Desde luego, doña Gertrudis ya tenía los planes bien definidos: arrebatar las hijas a Leandra, echarla de su casa y darlas al cuidado de su hijo y su nuera.
Cómo su hijo se rebela ante su propósito, ella lo encierra en un cuarto.
Su plan tiene un éxito parcial. Porque Leandra escapa con las nenas, y los perseguidores, compadecidos por su dolor, sólo le arrebatan a una de sus hijas y se la entregan a la abuela. Ella en compensación mata al traidor de un balazo.
La nuera cree en las explicaciones "oficiales": que Leandra tuvo un hijo "por ahí", que huyó como loca y que se ahogó en el río junto con una de sus hijas.
Adopta a la niña y la llama "Isabella".
Mientras tanto, Leandra es acogida en la casa de una vecina de doña Gertrudis, una dama española rica y que no tenía hijos. Ella le propone a Leandra para que juntas crien a su hija "como una princesa". Y la llama "Clara".
Veintitantos años después, la escena tiene lugar en Cádiz (España). Clara regresa a Perú y entre lágrimas se despide de su mejor amiga. También aparece un joven rico, Fernando de Alvear, despidiéndose de un amigo y dos "amigas" (una en cada brazo). Ambos suben al mismo barco. Y, de pronto, el despistado de Fernando choca con Clara y..., se dirigen una mirada de fuego a menos de cinco centímetros de distancia.
(Fin del primer capítulo)
Con el cariño de siempre desde Lima,
Rafael.
Mis queridos amigos:
Sé que pronto verán en sus países "Isabella". Por ahora, lo único que puedo hacer es contarles los capítulos. Espero que sea de algún interés para Uds.
Capítulo 2
Aparecen el padre de las gemelas, Andrés Linares, su mujer (doña Rosario
Oviedo de Linares), y doña Gertrudis, muy anciana, quien sólo mira los
acontecimientos. Además, con ellos vive la hermana de Gabriel.
Rosario y Andrés conversan que Isabella y su primo Gabriel se aman.
Ella trata de convencerlo que lo mejor es que se les diga la verdad,
para que no sufran por su amor prohibido. Andrés se opone.
Isabella y Gabriel afuera aparecen cabalgando juntos. El primo la besa,
pero Isabella, quien le corresponde, se aparta de él y le reprocha su
actitud.
Escena en el barco. Clara Revue está muy triste y con malos presagios de
lo que está ocurriendo en la casa de su madre adoptiva (madame Riveau.
Es abordada por Fernando de Alvear. Ambos se presentan. Clara lo esquiva.
En la casa de madame Riveau (la dama que acogió a la madre de las gemelas
y a una ellas, es decir, a Leandra y a Isabella),todos están muy
preocupados por su enfermedad y están pendientes de la llegada de Clara.
Leandra, que con el tiempo se ha convertido en una mujer muy dura e
implacable, le exige a mdme. Revue decirle toda la verdad a Clara antes
de que se muera. La presiona tanto que le ocasiona un infarto. Llaman al
médico quien aconseja hospitalizarla pero Leandra se opone y prácticamente
desprecia al médico. Leandra, llena de celos, desprecia en todo momento a
la madame Riveau.
Clara recita unos versos de Baudelaire en francés. Fernando se acerca sin
que lo note, los traduce al español y se los recita detrás de ella. Clara
se asombra por que "nadie los había traducido tan bien al español", pero
lo vuelve a esquivar.
Cuando se va el médico, la madame Reveau ordena a su criado que llame a su
abogado, el Dr. Quesada para hablar sobre los papeles de filiación de
Clara. Leandra lo descubre y no permite que lo llame por teléfono, pero
de todos modos el criado logra que Quesada llegue a la casa.
Entretanto, Isabella aparece en una pelea con una chica llamada Adriana
porque esta afirmaba que su primo "no debía ser muy hombre porque no tenía
enamorada". Le da de bofetadas y la arroja a una acequia. A la hora del
almuerzo doña Rosario indaga el por qué de la pelea. Pero Isabella se
excusa de todos cuando aparece la abuela.
Por otra parte, debido al peso de la culpa de su amor prohibido, Gabriel
habla con su tío para que le permita estudiar en España y éste acepta.
Luego se encuentra con Isabella. Se besan apasionadamente y le dice
"Cuando te amo no me importa vivir en el mismo infierno. El amor no es
puro. El amor es mezcla." Sin embargo ya ha decidido alejarse.
Es de noche en el barco y Clara cena sola a los acordes de un aria de
Bach. Nuevamente se acerca Fernando, conquista la atención de Clara y esta
vez sí tiene éxito. Clara le cuenta acerca de las razones de su tristeza
y su espectativa a la llegada al Callao. La conversación entre ellos es
muy tierna y amable.
Finalmente llegan al Callao (puerto ubicado junto a Lima). A Clara la
esperan Leandra y Sebastián, su enamorado. A Fernando lo esperan su hermana
Victoria de Alvear y una amiga de ella, Patricia, quien no oculta su
interés por Fernando. Clara y Fernando llegan juntos y se despiden
ante la sorpresa de ambos grupos.
Ya en casa, Clara corre al cuarto de su madre. Pero es interceptada por
una criada quien entre lágrimas le dice que su madre ha sido hospitalizada
por una nueva recaída.
(Fin del segundo capítulo)
Muchos saludos,
Tercer Capítulo
Clara conversa con mdme. Reveau. La adora. Muchas de las frases entre
ellas son en francés. Mdme. Reveau habla como quien ya se está
despidiendo y Clara lo percibe con profunda tristeza.
Escena en la hacienda. Gabriel le dice a Isabella que se irá de su lado
porque no puede perjudicarla con ese amor prohibido. Ella no acepta
esa salida.
En casa de los Alvear cenan. Fernando es reprochado por su hermana
Victoria el haber ignorado a la bellísima Patricia. Ella pierde
prácticamente las esperanzas de conquistarlo, pero Victoria la anima.
Fernando está ensimismado y distante, como viviendo intensamente otra
realidad.
El médico le cuenta a Clara la oposición de Leandra para que su madre
se internara en la clínica. Primero se sorprende, luego se indigna. Clara
recién comprende por qué la hicieron venir con urgencia de Europa,
dejando de lado aun su fiesta de graduación.
Hablan Fernando y Sebastián. Fernando le pregunta acerca del
enamoramiento entre ellos. Sebastián le confiesa que pronto le propondrá
matrimonio a Clara. Indagando, Fernando se entera de que la familia
Reveau se encuantra en la más grande pobreza.
Clara se consuela al ver a mdme. Reveau un poco restablecida. Pero
es sólo la antesala para lo peor. Entra Leandra y sin ningún reparo le
exige a la moribunda que le diga a Clara la verdad amenazándola que si
no lo dice, ella misma lo haría. Clara no comprende bien la escena.
Como mdme. Reveau calla, Leandra lo dice todo sin ninguna misericordia:
- Esa niña que traje en brazos eres tú, Clara. Yo soy tu madre.
- ¡No!, ¡No por favor!, ¡No...!
Clara no quiere creer. No lo acepta. Con los ojos llenos de lágrimas se
acerca a su madre y exclama ¡Mamá, mi mamita querida...!
Mas el final de mdme. Reveau llegó. Y con el último aliento que le queda
se despide:
- Clara, tú siempre serás mi hija, ¡siempre, siempre...!
Clara se vuelve loca de dolor. Abraza el cadaver, le habla
largamente frases en francés, queriendo inútilmente revivirla, darle
su calor. Leandra mira con frialdad la escena.
Clara se incorpora mirando a Leandra con un odio sordo y definitivo. Ésta
quiere abrazarla, rogarla, suplicarla.
-¡Asesina! Cómo quisiera que mi madre viviera, pero tú la mataste.
-Clara, tu madre no ha muerto.
-¡No...! Hoy muere mi madre y yo seré quien ocupe su lugar. En cambio,
tú serás siempre la sirvienta de la casa. Y te prohibo que me hables
con familiaridad, ¿entendiste...? Dije, ¿entendiste...?.
-Si, señora.
Gabriel anuncia que viaja a España en 2 días. Isabella cambia de actitud
y no oculta su tristeza ante su familia.
Fernando visita a Clara, la consuela y le asegura que no está sola. Clara
lo abraza instintivamente, pero se aparta pronto. Le agradece y le pide
que se vaya.
En la hacienda de los Linares, Andrés está muy preocupado por la sequía.
Él preferiría que Gabriel se quede y lo apoye ante esta eventualidad
y se lo hace saber. Gabriel duda su decisión.
Mientras está por subir a su coche, Sebastián aborda violentamente a
Fernando, lo toma del brazo y lo estrella contra el coche, previniéndole de
que él es el enamorado de Clara y que no tiene ningún derecho a
interferir. Golpea a Fernando. Éste se defiende y rápidamente coge por
el cuello a Sebastián:
- Lo único que quieres es burlarte de Clara como de las otras.
- No espero que me creas ni comprendas lo que siento...
- ¡Eres un maldito!
- ¡... Y estoy dispuesto a enfrentarte a ti y a todo el mundo!
En el hospital, el administrador quiere saber quién se hará responsable
de la deuda porque los cheques de Clara no tienen ningún respaldo. Ésta
le asegura que de todas maneras le pagará.
Mariana finalmente convence a Gabriel para que retrase su viaje un tiempo
y se que a ayudar a su tío. Isabella se alegra y no oculta su felicidad
ante todos. La esposa de Andrés una vez más trata de convencerlo para
que le cuente a Isabella el secreto de su origen y una vez más se niega.
Entretanto, Clara ordena a Quesada para que venda varios bienes de su casa
para el funeral de mdme. Reveau:
- Quiero que este funeral sea el mejor que ha habido en esta maldita ciudad
en años, ¡en siglos!.
Sebastián conversa con su padre y le pide dinero para ayudar a Clara.
El padre lo amonesta y no acepta el pedido. Le insiste que deje a Clara
porque ella no lo quiere.
Una noche Victoria, Patricia y un amigo invitan a Fernando a salir a
divertirse. Fernando se niega porque tiene otros planes.
Leandra entra al estudio de Clara para consolarla. Primero la rechaza,
pero luego se vuelve, la mira fijamente y dice:
-Te voy a hacer una pregunta por primera y única vez en toda mi vida.
¿Quién es mi padre?
Capítulo 4
- ¿Quién es mi padre?¿Acaso un campesino sucio y pobre?
- No. Es un hombre noble. Un hijo sometido a los propósitos de una madre posesiva y autoritaria.
Clara no pregunta más a Leandra y le dice: "Déjame,tengo cosas más importantes en que pensar que estar hablando con una sirvienta."
Mientras tanto, en la casa de los Alvear, Fernando le dice a su hermana Victoria
que Clara es la mujer que le interesa. Se va al funeral de Mrs. Riveau.
El ama de llaves, Mrs. Simpson, le comunica a Victoria que afuera la espera
el joven Hernán. Hernán es el amor de Victoria, muchos años menor
que ella. Es adicto al opio. Este le pide dinero porque sino lo van a matar. Victoria se
niega primero pero luego accede.
Funeral de mdme. Riveau. Clara aparece acompañada de Sebastián ante el féretro.
Fernando se acerca a darle el pésame y le ofrece nuevamente ayuda si se lo pide. Clara
rechaza su ofrecimiento.
A un lado el abogado Quesada conversa con Leandra, hablando en voz baja, para que nadie escuche.
Quesada quiere saber quién pagará los gastos. Pero Fernando está atento a la conversación. Se acerca a ellos, y les dice que él pagará los gastos porque Clara merece enterrar a su madre en la forma que desee.
Firma un cheque y se lo entrega a Quesada. Y le exige que no le digan nada a Clara.
Casa de los Linares. La familia ha invitado a cenar a Adriana. Ella se deshace en elogios a quienes han
preparado tan deliciosa cena. Isabella no le despega los ojos. Adriana elogia a Isabella, pero ella sigue
mirándola con desprecio. Rosario lo hace notar. Para sorpresa de todos, Isabella replica que "se le revuelven
las tripas ante gente como Adriana". Ella se sorprende, pero le responde que se van a llevar muy bien
porque ahora "Gabriel y yo somos enamorados".
Casa de los Riveau. El criado más antiguo y fiel de mdme. Riveau bebe mucho por la tristeza y esto lo hace hablar del pasado, de cómo Clara fue adoptada por mdme. Riveau y todo lo que ha hecho por ella hasta quedarse en la ruina más completa. Cuestiona el comportamiento de Leandra, pero ésta lo hace callar.
Leandra avisa a Clara lo sucedido. Clara reprocha al criado amargamente, no quiere que nadie sepa la verdad
de su origen. Y lo echa de la casa sin contemplaciones. El se despide de toda la servidumbre en medio de una
profunda tristeza.
Además, Leandra le cuenta a Clara lo que hizo Fernando en el funeral. Ella se enoja mucho y llama por
teléfono a Fernando, pactando una cena en un lugar del centro. En la cena, le asegura que no quiere
por ningún motivo su dinero y que se lo devolverá en un plazo muy corto. En respuesta de ello y ante
el rostro atónito de Clara, Fernando le declara su amor y le pide matrimonio. Clara se va abruptamente.
En su casa le cuenta todo a Leandra. Ésta le aconseja que no lo desprecie y que acepte casarse con él
para solucionar sus problemas financieros. Clara cree que Leandra se volvió loca por su "absurdo consejo".
A un lado del camino, Isabella aparece con una rosa entre sus manos ensangrentadas. Al ver que Gabriel
se acerca, corre inmediatamente. Sube a un caballo y emprende la huida a todo galope. Gabriel la sigue en
otro caballo. Por no haber asegurado bien la montura, Isabella se cae del caballo. Pero es sólo un susto.
Gabriel la ayuda y se besan apasionadamente.
Casa de los Riveau. Aparecen el cobrador del Banco Italiano y varios ayudantes. Vienen a efectuar la
cobranza coactiva de las deudas de la familia. Se empiezan a llevar de la casa todo lo que es de valor.
Casa de los Alvear. Victoria y Patricia traman ir a la casa de Clara para conocerla y saludarla. Lo hacen.
Y al bajar del coche, leen este letrero en la puerta:
BANCO ITALIANO
ORDEN DE DESHAUCIO
******Mansión Alvear********
Se escandalizan de lo que ven.
Por otra parte Fernando averigua que Victoria le ha dado una importante suma a su enamorado Hernán
Fernández. Vuelve a su oficina y se dispone a revisar algunos papeles. En eso, su secretaria entra y le
avisa que hay una mujer afuera que quiere hablar con él: Leandra.
(Fin del Capítulo Cuatro)
Capítulo 5
Leandra llega para hablarle a Fernando sobre Clara. Fernando le cuenta de su amor por ella y de sus constantes negativa. Leandra le dice que tenga paciencia, y le pone al tanto del carácter de Clara. Su frialdad es sólo una máscara para ocultar su lado frágil.
- Esa dureza que Ud. ve en su trato es sólo apariencia. Ella es una muchacha tierna y dulce.
- Lo sé. En el barco me di cuenta de que no le soy indiferente. Incluso le propuse matrimonio, pero ella huyó despavorida...
- Ella lo rechaza por orgullo, por amor propio. Pero no son sus verdaderos sentimientos, si es que no le corresponde ya. Es más, Sr. De Alvear., Ud. es el único hombre de quien Clara se podría enamorar.
Entretanto Clara discute con el cobrador del Banco Italiano. Le exige que no le confisque un cuadro que trajo de Europa por ser un regalo apreciado. También discute con Sebastián:
- ¿Por qué me sigues como un perro?
- Clara, mi amor, quiero apoyarte en estos momentos tan difíciles.
- ¡Lo único que deseo es que te apartes de mi vida.!
Isabella habla con un sacerdote y le confiesa todo el dolor que le causa su amor prohibido. Gabriel es el amor de su vida. Y no pueden consumar ese amor. Es una tortura que le quita la paz y las ganas de vivir. El sacerdote le aconseja que consolide la barrera que se ha presentado entre ella y Gabriel: Aceptando el compromiso de éste con Adriana.
En el granero, Adriana y Gabriel se encuentran. Adriana acaricia a Gabriel y lo exita. Este responde con besos fuertes y desesperados, en la boca, en el rostro, en la nuca, detrás de las orejas, y murmura:
-¡Oh, Isabella! ¡Cuánto te quiero...!
Pelean.
Adriana en venganza le jura a Gabriel que contará a todo el pueblo la desvergüenza del amor que mantiene con su prima. Y lo hace. Desde el más encumbrado hasta el más humilde, todos saben el chisme. Y lo comentan con sorna, sobre todo cuando pasa Isabella.
Rosario exige a Andrés que le cuente la verdad a Isabella. La presión de los acontecimientos y la desventura de Isabella conmueven su alma y está decidida a poner fin al secreto. Pero nuevamente Andrés la convence de que lo que siente es algo pasajero, y que pronto encontrará un nuevo amor.
-¡Ya estarán satisfechos con su rapiña!, exclama Clara acercando su encolerizado rostro al cobrador del banco.
-Discúlpeme, Mdme. Yo sólo cumplo con mis obligaciones.
Su casa ha quedado como si la hubieran asaltado una pandilla de ladrones. Y en medio de la desolación, el llanto de la servidumbre.
- ¡Cállense...!, ¡No quiero llantos! Pero les juro que ésto no se va a quedar así. Nunca más nadie volverá a pisotear mi casa. Debo vengarme...!
Todos se van, menos Leandra.
- Ud. ya sabe lo que debe de hacer.
- ¿Qué dices?
- Antes de hacer cualquier cosa debe conseguir dinero. Y la única forma que le queda es aceptar casarse con Fernando de Alvear. No rechace la mano que el destino le tiende.
Por otro lado, Victoria y Patricia comentan su descubrimiento, de cómo Fernando piensa casarse con una pobretona sin saberlo. Y están decididas a contárselo en cuanto llegue. Pero se enteran de que Hernán está internado en un hospital de rehabilitación de drogadictos, tras haber sido salvajemente golpeado en una reyerta acontecida en uno de los fumaderos de opio.
Hernán yace inmóvil en la cama. Victoria, conmovida, ofrece pagar la rehabilitación al hospital. Patricia le aconseja que termine su relación sentimental con Hernán y ella decide seguir el consejo. Salen. Pero antes de irse, al dejar el cheque en la billetera del saco de Hernán, encuentra un papel doblado con un poema de su composición: "Mi Victoria". Lo lee en voz alta. Y muchas lágrimas resbalan por sus rosadas mejillas.
Ya en casa, Fernando le reprocha a Victoria el haber retirado una importante suma de dinero para dárselo a un infeliz como Hernán. Victoria se defiende indicándole que Fernando no hace menos al pretender casarse con una mujer en bancarrota.
- Bien, hermana. Ambos tenemos mucho dinero y deberíamos ser las personas más felices. Pero estamos solos. Y necesitamos amor.
En la hacienda, Isabella le dice a Gabriel que acepta cargar con la cruz de su desventura, la separación definitiva, con tal evitar los comentarios y la deshonra de los Linares.
Oficina de Fernando. Llega Fernando y su secretaria le dice que lo esperan en la oficina. Fernando se enoja.
- ¿Acaso no le he dicho que todas las visitas deben esperar en la sala de recepción?
- Cuando sepa de quién se trata, se le quitará todo el enojo.
Entra.
- Buenos días, Fernando.
- ¡Clara! No pensé que Ud....
- He venido a disculparme de mi actitud. Sé que he sido muy grosera con Ud. y lo lamento profundamente.
- Clara, tú sabes lo que siento por ti. Tú eres todo mi pensamiento y propósito desde que te conocí. Yo no quiero una aventura. Eres la mujer de mi vida, quiero casarme contigo.
- Fernando... Yo..., yo también te quiero. No lo acepté antes porque mi cabeza estaba llena de amarguras y nombres...
- Sí. Este no es el mejor de momento para de hablar de amor. Pero después del luto...
- ...Lo supe desde el barco, cuando tu compañía y tus palabras aliviaron mis malos presagios que finalmente se convirtieron en realidad. Sí, Fernando. Acepto ser tu esposa.
-¡Clara...!
Se besan con mucha ternura y delicadeza, casi como el encuentro de dos arroyos pequeños.
.................
Andrés le dice a su sobrino que la situación de la hacienda es insostenible y que se viajará a la capital (Lima) para vender sus mejores yeguas. A ver si de esa manera pagan por lo menos los sueldos de los peones y los gastos principales de la hacienda.
Leandra y Quesada hablan violentamente.
- ¡Déme los papeles que le pedí!
- ¡No se los voy a entregar! No los tengo aquí. Además, son la garantía de que se me pague lo que los Riveau me deben. Es el dinero para mi vejez tranquila y sin privaciones.
- Pues su vejez va a ser más corta de lo que se imagina.
Y Leandra lo apunta con una pistola.
- O me entrega los papeles, o se muere aquí mismo.
- Leandra, no juegue con objetos peligrosos.
- ¡Déjese de tonterías! Yo sé muy bien lo que estoy haciendo...
Y prepara el tiro directo a la cabeza de Quesada.
El cobarde y sudoroso abogado exclama:
-¡No...!
Y le entrega los documentos de filiación de Clara.
El padre de Sebastián le comunica a su hijo que Clara Riveau se comprometía esa noche con Fernando de Alvear.
En algún lugar de Lima, Patricia y Victoria han recurrido a una adivina para que les lea el futuro de Fernando en las cartas. La vidente efectivamente, reconoce a él y a su prometida. y afirma que es claro para ella que "la más peligrosa es la madre de Clara". Ambas se ríen.
-¿Por qué se ríen? Esto no es un juego. Les aseguro que es lo que leo en las cartas.
-Nos reímos porque la madre de Clara murió hace unos pocos días.
-¿Están seguras de que esa señora murió?
Y se despiden entre risas de desconfianza y burla.
Ese día, en un circuito hípico, deciden cabalgar los nuevos enamorados, Clara y Fernando. Él la ayuda a subir. Ella sale como un rayo. Demuestra mucha pericia en el arte de cabalgar en un circuito de obstáculos. Repentinamente, aparece Andrés.
-¡Qué milagro, quién diría que me iba a encontrar con Fernando de Alvear, el hijo de uno de mis mejores amigos!
Fernando se vuelve a verlo como despertando de un sueño. Lo saluda con creciente interés.
- ¿Y que lo trae por aquí don Andrés?
- He venido a vender unas yeguas.
- Ahora es una gran oportunidad.
- ¡Qué buena amazona veo allí!
- ¿Quién? ¿Ella...? Es Clara Riveau, mi prometida. Muy pronto me voy a casar con ella.
- Te felicito muchacho. Ya lo sospechaba. Ese rostro que te vi cuando te saludé. Debes amarla mucho.
- Es mi vida. ¿Quiere conocerla? ¡Clara...! ¡Clara...!
Pero ella no lo escucha. Está demasiado lejos. Andrés se despide y Fernando lo invita a la boda.
-Allí estaré. Te lo prometo.
En la hacienda Gabriel le dice a Isabella que de todas maneras se marchará a España.
Al atardecer en Casa de los Alvear. Preparativos para la presentación de los prometidos ante la sociedad. Hernán viene a visitar a Victoria, agradeciéndole su apoyo y le asegura que de todas maneras le pagará completamente el dinero que le dio.
Llegan todos los invitados entre los cuales se encuentran varios amigos y vecinos distinguidos de Lima.
Antes de dormir, Mariana consuela a Isabella en su dormitorio común. Le dice que lo sabía todo desde hacía mucho tiempo atrás. "Sé cómo duele cuando la verdad se impone y humilla nuestros más vitales sueños."
-¿Sabes? Anoche soñé que alguien me rescataba de un profundo abismo. Era alguien de un aspecto muy bondadoso. Y cuando quise verle bien el rostro, se ocultó como en medio de una nube. ¿Qué será?
Esa noche Isabella tiene pesadillas. Y se despierta sobresaltada. Mariana le pregunta por lo soñado, si es que se acordaba. E Isabella le cuenta.
-Soñé que andaba entre gente culta y bien vestida. Pero no era yo. Era otra persona. Era como si pudiera mirarme a mi misma, como si pudiera estar en dos lugares al mismo tiempo. Soñé que me felicitaban. Pero al mismo tiempo yo miraba a un lado la escena. ¿Qué crees que signifique?
Simultáneamente, en casa de los Alvear, todos comentan acerca de Clara. Patricia le afirma a Victoria:
-Debe ser fea y descuidada. Me han contado que es intelectual. Y esas mujeres cultivan el espíritu para compensar los dones que la naturaleza les ha negado.
Aparecen Clara y Fernando. Él con un traje oscuro, alto e impecable. Ella, radiante, con el bellísimo atavío del amor en sus ojos verdes, vestida con un abrigo de pieles. Ambos con hermosos sombreros de la época. Al llegar al frente de la multitud asombrada, exclama Fernado:
-Damas y Caballeros, les presento a mi prometida ¡Clara Riveau!
(Fin del Capítulo Cinco)
Introducción
Los siguientes capítulos son los capítulos de las grandes verdades y también de las grandes mentiras. De las revelaciones más despiadadas y de los silencios más cómplices. Elegir voluntariamente la mentira para no destruir la esquiva y fugaz felicidad. Y hablar la verdad para calmar las conciencias con la esperanza de recuperar el tiempo perdido y, quién sabe, hallar perdón para las cobardías más imperdonables por el rastro de lágrimas y destrucción que han dejado a su paso en las vidas de tantos seres inocentes. Con ustedes, mis queridos amigos del foro de “Isabella, mujer enamorada”, la continuación de la historia, tal como la vieron mis ojos.
Capítulo 6
La criada y Leandra. Le comenta lo hermosa que es y lo enamorada que luce. Pero Leandra le menciona que para ellas lo más importante es salir de la ruina mediante el casamiento.
Hernán visita a Victoria. Rápida y sigilosamente, ésta lo oculta en el ático. Hernán le cuenta la pelea que ha tenido con el jefe de su trabajo. Cariño sereno y pasión juvenil entremezclados, hablan de la fiesta. Él le sugiere que lo deje permanecer en el ático a partir de esa noche. Victoria acepta encantada.
Fernando lleva a Clara a la sala de juegos. Aparecen el maestro Hernández, pintor, y Francisco de la Vega y Parra, dos amigos íntimos de los hermanos De Alvear. Ellos conversan con Clara. Esta reflexiona sobre el paso de los años y su deseo de permanecer a pesar de esa realidad:
- No quisiera que pasaran los años. Quisiera tener siempre la misma edad.
- Yo sé cómo lograrlo. ¿Me permite?
El pintor le ofrece retratarla y Clara acepta. Se despide y sale con Fernando.
Consuelo, la vidente y tía de los De Alvear, tiene un mal presagio y lo comenta al pintor.
Fernando lleva a Clara a su casa. Llegan y entran por el jardín. Fernando no puede contener su amor. Busca los labios de Clara, la besa suavemente. Se separan y reanudan la marcha pausada. La noche es un raro juego de sombra y claridad. La puerta se interpone.
-¿Puedo pasar?
-Es muy tarde.
-Sí, pero mañana puedes levantarte tarde, ¿No?
Clara sonríe y ambos entran a la sala.
Esa noche, Fernando está decidido a beberse todo el agua de la fuente.
-No tan rápid...
Sus tibios labios correspondidos no la dejan acabar la frase.
Leandra interrumpe.
-¡Señorita!
Los mira fijamente, con intención.
-Será mejor que me vaya. Adiós, amor.
-Adiós.
Hablan Hernán y Victoria.
-¿Qué tal la fiesta?
- Bien. Ella parece encantadora y es muy fina y distinguida. Creo que ella y mi hermano van a ser muy felices.
- Cuidado, que las apariencias engañan.
- Cómo quisiera que pudiéramos amarnos como ellos. Si te quedaras para siempre conmigo, me dedicaría tan por completo a ti que nunca nadie se daría cuenta de que tengo un amante en el ático.
Leandra amonesta a Clara
- ¿Porqué me acosas y me persigues?
- No debes permitir que entre en tu cuarto antes del matrimonio. Ese hombre tiene un fuego adentro que terminará incendiándonos.
- No es la primera vez que estoy a solas con un hombre en un cuarto.
- Entonces ya...
- No, no me he entregado a ningún hombre. Lo que quiero es que desaparezcas de mi vida. ¡Vete y deja de espiarme! Si no lo haces, no te llevaré conmigo después del casamiento. Y te echaré de mi casa.
Gabriel está en los preparativos de su viaje a España. Se despide de todos y pregunta por Isabella porque no está allí. Nadie le da razón de su paradero.
La abuela mira en silencio, con la mirada perdida en los submundos de la enajenación.
Rosario, indignadísima.
-Pudiste evitar ese viaje contándole toda la verdad. Es el amor más puro del mundo y tú has dejado que se les esfume.
Gabriel sube al coche y emprende el viaje a Lima. Y al doblar un recodo, en medio de la carretera, mar de lágrimas, Isabella.
-Quería despedirme de ti. Cuídate mucho, y llévame siempre en tu corazón, ¿sí?
-Yo te pido que me olvides, Isabella.
-Pídeme cualquier cosa, pídeme que te odie... Pero no me pidas que te olvide.
Y se abrazan fuertemente, ahogados por una agonía sin mezcla de consuelo ni esperanza.
Y su lamento es el de la separación definitiva; su llanto, el de la muerte en vida.
Soñando despierta, entra Victoria al ático de su casa. No encuentra a Hernán. Se sienta en la cama. Coge la almohada, aspira su fragancia, aun reciente. Y halla un papel doblado. Es Hernán que le afirma:
"Seré alguien para que puedas sentirte orgullosa de mí. Aunque te hablen mal de mí, no será cierto. Yo nunca te haré daño."
Leandra lee a Clara el artículo periodístico de la sección social del diario del padre de Sebastián.
"Clara Riveau deslumbra Lima."
"La elegancia y el garbo de la prometida de Fernando de Alvear son dignos de una reina."
-Si supieran que soy una farsante. Si alguna vez supieran la verdad de mi origen. ¿Qué dirían los periódicos?
-Quesada es el único que sabe la verdad. Pero yo tengo los papeles. Puedes confiar en mí.
Entretanto, Quesada conversa con un amigo.
-Tengo que aprovechar el matrimonio para hacer algo, lo que se me ocurra. No voy a perder mi dinero.
Fernando y Francisco charlan animadamente sobre el matrimonio. Le ofrece que sea el padrino y éste acepta inmediatamente.
Andrés pide que toda la familia le acompañe a Lima, para que se distraigan un poco. Sólo Mariana se anima. Isabella duda.
-Las invitaciones ya están repartidas, asegura Leandra
-Tú ya sabes lo que hacer, responde Clara.
Leandra se va. Entra Quesada.
-¿Ud.? Pero cómo se atreve... Hable. ¿Qué quiere?
-Yo siempre he defendido...
-...los intereses de la familia. Sí, sí, sí.
-Señorita. Acabo de lograr que quiten el cartel de deshaucio y se postergue el remate. Eso hasta que se case. Yo soy su aliado.
-¡Yo no me caso por interés!
-¡Y yo soy Fray Martín de Porres!
-Buenas tardes, Quesada.
Clara se queda pensativa.
Victoria le cuenta a Patricia Armendáriz la desaparición repentina de Hernán. Pero Ella está feliz porque está organizando los preparativos de la boda. Le cuenta todo al detalle.
-No es justo. Después de tantos años de soñar con Fernando. Y viene esa mujer y se casa con ella.
-Todos estamos sometidos al amor, sea justo o no. Estamos sometidas al maldito deseo del amor.
Leandra peina a Clara. Está muy entusiasmada con la belleza fresca de Clara. En eso su rostro se endurece.
-Debes evitar a Quesada. Es muy peligroso.
-¿Qué? ¿Ahora me dices lo que debo de hacer? ¡No faltaba más!
-Ya debes de haber elegido cuál será mi cuarto en la casa.
-¿Qué dices? Ni siquiera he decidido si te voy a llevar a vivir con nosotros.
-Tú no podrías estar sin mí. Necesitas mi consejo y experiencia.
Mientras Victoria está dándole indicaciones a Mrs. Simpson, llega Fernando, y Victoria la despide.
-Deslumbró y fascinó a todos. Presiento que nos llevaremos muy bien. Quisiera conocer a su familia.
-Es huérfana. Aunque eso no me importa. Aunque..., ¡Ah, ya entiendo! Es por la sesión de cartas que tuviste con la tía Carmela.
-Tiene malos presagios. Clara le parece una mujer muy misteriosa.
-Eso no cuenta. Yo sé que seré feliz con Clara.
Isabella se está arreglando el cabello en el cuarto. Siente un sollozo. Y se vuelve. ¡Allí está Clara, de cuclillas sujetándose en el velador!
-¡Es igual a mí!
Pestañea y desaparece la visión.
-¡Me estoy volviendo loca!
Esa noche, Fernando y Clara otra vez.
-¿Me amas? Desde que lo dijiste en el jardín de tu casa no lo he vuelto a escuchar de tus labios. Clara se acerca y le susurra:
-Je t’aime
Y se besan.
-¿Qué es eso?
-Una sorpresa para mi amor.
-Me encantan las sorpresas.
De un pequeño cofre saca un anillo y se lo pone en un dedo.
- ¡Qué lindo! Gracias.
Se besan nuevamente. Clara se acuerda de la conversación con Leandra.
-¡Fernando, déjame, déjame por favor!
-¡Clara! ¿Qué pasa?
Clara no puede explicarse y lo despide rápidamente.
Adentro la espera Leandra.
- Ya no soporto fingir más. Nunca había visto un hombre tan enamorado. Le voy a decir que soy una impostora. Que no lo quiero como él se merece. Que soy la hija de una campesina. Que ni siquiera conozco a mi padre... (Rompe en llanto) ¡Qué no sé ni quien soy ni lo que siento!
- ¡Cállate y no digas tonterías! Si tanto te preocupa tener un apellido, pronto serás la señora de Fernando De Alvear. A partir de allí el pasado dejará de tener importancia.
Al día siguiente, Fernando desayuna con su hermana. Está algo inquieto.
- No sé qué tiene Clara. A veces parece que me adora. Luego, de pronto, me rechaza.
- Y si postergaras la boda un tiempo...
- No. Sería un golpe muy duro para ella. Me voy al trabajo
- La invitaré a la tienda de compras. Vas a ver las grandes amigas que vamos a ser.
Andrés y Rosario discuten.
-Quiero salir de este ambiente enrarecido. La boda es un pretexto para no escuchar que me hables de Isabella.
Luego va en busca de su hija.
- ¿Cómo? ¿No estás lista?
- No. No voy a ir, papá.
- El dolor de amor es grande. Curarlo es lento. A veces pienso que es imposible. Eres lo más maravilloso que me ha podido pasar en la vida. Eres hija del amor.
Vamos, cambia ese ánimo. Mi pequeña siempre fue muy valiente.
Isabella sonríe débilmente.
- Qué tengas buen viaje, papá.
Sebastián llama a Clara. Hablan en el coche. Ella quiere seguir siendo su amiga.
-Sólo quiero preguntarte una cosa:
¿Tú me quisiste alguna vez?
(Fin del Capítulo Seis)
Capítulo 7
- Has sido una parte muy importante de mi vida.
- ¿Me quisiste alguna vez?
- Sí, si te quise. Lo nuestro siempre fue a distancia. Alguna vez pensé que tú y yo nos íbamos a casar.
- Hasta que apareció Fernando.
- No. Hasta que mi vida se desmoronó. De todos modos siempre nos vamos a ver. ¿Amigos?
Sin resignarse, Sebastián acepta la única opción que le queda.
Más tarde, Fernando acude a la casa de Sebastián para invitarlo formalmente a la boda.
- No voy a ir. Nunca te perdonaré que me hayas quitado el amor de Clara.
- También he venido a pedirte que seamos amigos.
- Nunca. Y no insistas.
- Toma. Sé que pagaste a la clínica. Te lo devuelvo. (Le entrega un cheque).
- Mira. Esto es lo hago con tu lástima (Rompe el cheque).
Sin poder ocultar su fastidio, se retira Fernando.
Victoria en la casa de Clara.
- Me gustaría que fuésemos muy buenas amigas.
- Cómo no, Victoria.
Se despiden. Al volver a la sala, Clara se encuentra con Leandra.
- Al señor Fernando lo vi un poco preocupado, ¿por qué?
- (Evadiendo la pregunta) Dime una cosa. Después de que todo pasó y cuando ya estabas con mi madre, ¿no volviste a tener otro amor?
- No.
- Les cogiste odio a los hombres.
- No. Simplemente no tuve necesidad de ellos.
- Ahora me entiendes. Yo tampoco siento necesidad de ellos.
- ¿No amas a Fernando?
- Si lo amo. Es generoso, tierno, entregado completamente a su deseo. Pero, ¿y mi deseo? ¿de dónde saco la pasión que no siento?. No creo que lo pueda corresponder.
- Ya verás que sí, con el tiempo, cuando recuperes la confianza en los hombres.
- No me gusta que me toquen. Creo que nunca más confiaré en alguien. ¡Y todo por tu maldita culpa! ¿Crees que porque Fernando apareció en mi vida puedo olvidar lo de esa noche, lo que escuché, lo que vi, así por que sí?
- ¡Sí, sí lo creo! Si alguien como él se hubiera cruzado en mi vida yo lo hubiera olvidado todo. ¡Piensa en el futuro, cuando vengan los hijos, qué dichosos van a ser!
- ¿Y quién te ha dicho que quiero tener hijos? ¿Acaso a ti la maternidad te hizo feliz? Mañana se casa la hija de Mme. Riveau. Y será la mejor boda del país. Como mi madre lo hubiese querido.
Es día de la boda. En casa de Fernando, todos los enseres se han adornado con una blancura exquisita de catedral.
Adentro, miran la pintura, el Maestro Hernández y Consuelo.
- Está maravillosa. Tal cual.
- Espero que a la modelo también le agrade.
En la hacienda de los Linares, Isabella entra al cuarto para acostarse.
- Parece que debe verla el médico. Ha sufrido alucinaciones.
- Lo que ella tiene no se cura con la medicina.
Es la fiesta de bodas. La alta sociedad limeña se ha reunido a participar de la alegría de los novios. No se comenta otra cosa. La novia es como pocas que se hayan visto en Lima. Como si las historias de coronas y realeza se plasmaran en una sola persona: Clara Riveau. Sebastián, al fondo, entre lágrimas de rabia e impotencia. Victoria, orgullosa. Intercambio de aros. Besos, sonrisas, aplausos.
Llegan Andrés y Mariana cuando los novios ya están saliendo de la ceremonia de casamiento. Mariana luce primorosa con un sombrero de la época y la expresión de gacela asustada en sus redondos ojos negros, apenas rescatados de la adolescencia.
Ellos avistan a los novios a la distancia. Vacilan un tanto. Se apartan a un costado.
Leandra se da cuenta de la presencia de los recién llegados.
- ¡Andrés...!¡Dios mío...!
Y siente desvanecerse.
Fernando se separa de su flamante esposa un momento y se dirige hacia los dos nuevos visitantes.
- Muchas felicidades, Fernando. Te presento a mi sobrina Mariana.
- Mis respetos, señorita. (Volviéndose hacia el lugar donde Clara departe con varios amigos. Clara lo nota. Entiende que la están llamando. Se excusa y se acerca sonriente al grupo de su esposo). Quisiera presentarles a mi esposa: Clara Riveau.
Andrés está atónito.
- (Fuerte) ¡Isabella!
Clara mira al extraño y a Fernando, completamente desconcertada.
- ¿Qué dice, señor?
- (Algo repuesto) No..., no me siento bien. Uds. sepan disculparme.
- Por supuesto, señor. ¡Leandra! Acompañe al señor.
Leandra titubea, pero la orden de Clara es contundente. Coge del brazo a Andrés y lo aparta del grupo.
- Por Dios, ¡Estás viva...!
- ¡Aquí no señor!¡Por lo que más quiera, aquí no!
Se van.
En la hacienda, en el dormitorio, Isabella, ya repuesta, y la tía Rosario conversan tranquilamente.
- Eres tan pura y noble.
- Me enamoré de alguien que no podía ser. Qué extraño es el mundo cuando uno tiene esos sentimientos luchando entre sí. Y usted, mamá, ¿cómo fue cuando se enamoró de papá?
- Cuando lo vi por primera vez pensé en muchas cosas: casa, familia, hijos...
- ¿Qué sintió cuando me tenía en su vientre?¿Qué sintió cuando nací?
Rosario quiso que la tierra se la tragara en ese momento. Casi pierde el control. Pero se repone.
- Este..., cuando te tuve entre mis brazos, di gracias a Dios por la gran bendición que me daba. Hija, el destino se cumple inevitablemente. Tan solo hay que esperar y confiar.
Leandra y Andrés conversan como parados el borde de un precipicio.
- Toda mi vida he vivido un gran engaño.
- Andrés, tú eres el único culpable.
- Mi madre me dijo que estaban muertas. ¡Y yo le creí! ¿Qué más podría haber hecho?
- ¡Dudar!
- Son hermosas nuestras hijas. Son dos gotas de rocío, son idénticas.
- No. Yo sólo tengo una hija. La otra se murió ahogada en el río.
- No es cierto. Ambas viven. Leandra, te quería tanto. Jamás volvió el amor hacia mí, como si se hubiera ahogado en el río. Todos los años iba a sus orillas y le arrojaba flores. Y recordaba tu mirada cuando fuiste mía y yo fui tuyo, el grito cuando vieron la luz nuestras hijas y yo estaba encerrado en el granero, sin poder atenderte y mitigar tu dolor.
- Todo eso yo ya lo olvidé.
- El amor no se olvida. Isabella es tan hermosa como Clara. Tienes que...
- ¡No quiero escuchar más! Clara es mi única hija. La mujer que nos ayudo fue Mme. Riveau. Juntas la hemos criado y le hemos dado la educación que tiene ahora. Pero antes de morir yo le revelé quién es su verdadera madre. Ahora ella sabe que su madre es una sirvienta. Fue un golpe muy duro para ella.
- Debo hablarle. Ella debe saber la verdad completa. Debe saber que soy su padre. Luego decidirá.
- ¿De qué serviría? ¿Quieres hacerla más infeliz todavía? Debemos callar y seguir guardando el secreto.
- No es un secreto. Es un engaño.
- ¿Quieres que ella te desprecie?
- Fuimos víctimas. Mi madre me encerró bajo llave y me separo de ti y de mi otra hija.
- (Suplicante) Por ese amor que nos tuvimos, no le digas a mi hija la verdad, no la destruyas.
- Ella debe saber por qué no la busqué. ¡Nunca!¡Y mucho menos ahora que se casa! Pero creo que éste no es ni el momento ni el lugar. Te doy la dirección donde me alojo con mi sobrina (Escribe un papel y se lo alcanza).
- ¿No le dirás nada?
- Ahora no lo sé. Pero tarde o temprano lo sabrá.
Andrés le seca las lágrimas a Leandra con un pañuelo.
Suenan los valses de Strauss. Gran algazara y alegría en la fiesta de bodas. Francisco, el padrino, baila con Clara. Y al volverse con su pareja, descubre a la distancia a se prenda de Mariana. Ella se da cuenta e instintivamente huye a la sala de la casa. En una de las paredes descubre el retrato de Clara y se queda observándolo absorta.
- ¡Es igual a Isabella!
Llega Francisco:
- El original es mucho mejor que la copia... Me presento. Soy Francisco de la Vega y Parra. A sus órdenes señorita para lo que usted desee.
Mariana lo mira indecisa. Es evidente que el muchacho no le resulta indiferente. Entretanto, desde un coche a punto de partir, Patricia ve como Sebastián ahoga sus penas en el licor. Éste, con una copa en la mano y una sonrisa estúpida en la cara, la aborda.
- Ud. y yo somos los grandes perdedores ¿qué le parece?
- ¡Apártate!
Y se aleja con extrema rapidez.
Andrés ingresa a la sala de la casa busca de su sobrina. La encuentra en compañía de Francisco. Mariana lo presenta.
- Francisco, le presento a mi tío.
Se saludan.
- Pensé que a la señorita le había avergonzado mi baile.
- De ninguna manera.
- Sr. Linares ¿Me permite bailar con su sobrina?
Andrés accede. Retorna al patio y se dirige directamente a Clara.
- ¿Me permite bailar una pieza con usted?
Leandra, angustiada observa la escena.
Bailan Clara y Andrés.
- ¿Ha disfrutado de la fiesta?
- (Con creciente entusiasmo) ¡Claro! Es una magnífica reunión para una novia tan bella. Quiero hacerle una pregunta: ¿no añora a sus padres en este momento tan feliz?
- Eso me suena a reproche. Por supuesto que sí. Dondequiera que estén sé que en este momento sé que comparten mi felicidad.
Y otro amigo se lleva a Clara. Fernando se acerca.
- ¿Disfruta de la fiesta, don Andrés?. ¿No le gustaría pasar? (Andrés está como arrobado) Mire, allí está. Regalando sonrisas, bailando con todos, entre los aplausos de la multitud. ¡Clara, mi adorada Clara!
No sabe lo feliz que estoy por el casamiento. La única pena es que sus padres no estén presentes.
- Sí.
Adentro, frente al cuadro de Clara, el maestro Hernández y Consuelo, la vidente.
- Maestro Hernández. Su cuadro es magnífico. Pero yo siento que refleja algo más. Como si usted quisiera mostrar a dos mujeres, no a una sola.
- O tal vez a las dos mitades de una misma mujer. No es el cuadro. Es la modelo. A esa mujer le falta algo.
- Siento que usted si me comprende. Por eso le he comentado mis impresiones. Todos están felices porque una verdad se oculta.
- Disculpe, veo más allá de la verdad tangible. Pero, participemos de la diversión. La invito a bailar. Deje que todas esas cosas vivan su propia realidad.
Mariana está encantada y se lo confiesa a su tío
- Sueño como si una nueva ilusión estuviera a punto de nacer.
- Sueñas con nada. ¡Vámonos! (La toma del brazo)
- Pero tío,...
Isabella está rezando ante el altar de la iglesia. El sacerdote la observa.
- Señor. Dame humildad para aceptar tus designios. Voy a pagar con lágrimas y resignación. Y si muero de amor, sé que tú me resucitarás.
Mariana, sumamente molesta con su tío.
- Tío, usted me oculta algo.
- No pasa nada.
- Primero la llama Isabella. Luego se desaparece con esa señora. Y luego me saca de la fiesta. Y no quiere que ni siquiera nos tomemos una foto con los novios, para contarles en la hacienda que son idénticas.
Aparece Francisco. Insiste que no se vayan tan pronto de Lima. E invita a cenar a Mariana esa noche. El tío acepta, algo contrariado.
Isabella sigue rezando y llorando largamente, mucho, muchísimo tiempo. El sacerdote indaga.
- ¿Quién es ella?
- Se llama Isabella.
- Es la del amor prohibido
- ¡Shhh! No voy a permitir chismes en la casa de Dios.
- Parece que está en penitencia. Hace tres horas que está allí.
Se acerca. Y descubre que Isabella está desmayada sobre el apoyo de la banca.
Mariana está invitando a Francisco a que la visite en la hacienda. Repentinamente, Fernando invoca la atención de todos:
- Y ahora el brindis del padrino... (Muchos aplausos)
- (Incorporándose) Quiero que brindemos por el sentimiento más maravilloso: ¡El amor!
Vivas, gritos, abrazos, tupidos como lluvia confeti y serpentina.
El médico atiende a la yaciente Isabella. Le da indicaciones a Rosario y se retira. El rostro de Isabella es una inmóvil flor mustia. Repentinamente se congestiona:
- ¡Madre...!¡Madre...!
- Aquí estoy, hijita.
- Sé que va pasar algo terrible. Lo siento. ¡Madre...! ¡Algo terrible, terrible!
(Fin del capítulo siete)
Capítulo 8
Confundes ese mar silencioso que adoro
con la espuma instantánea del viento entre los árboles.
Pero el mar es distinto.
No es viento, no es su imagen.
No es el resplandor de un beso pasajero,
Ni siquiera el gemido de unas alas brillantes.
Vicente Aleixandre.
Rosario, angustiada por la recaída de su hija, piensa en voz alta:
- Andrés ha actuado en forma reprobable. Se fue a Lima para reunirse con alguien que ni siquiera conoce. Isabella necesita el apoyo de su padre. Lo voy a llamar para que regrese enseguida.
Isabella, con un hilo de voz:
- Estuve en la iglesia rezando, haciendo penitencia. Pero una voz me dijo que no se me iba a perdonar hasta que no lave mis culpas en sangre.
Todos se asustan.
- Estamos hechos para el sufrimiento y ella no quiere sufrir...¡No quiere, no quiere!
Sigue la fiesta de bodas. Sebastián baila con Clara. Y sus palabras son una propuesta.
- Tu sabes que soy un hombre práctico, nada romántico. Te propongo un acto salvaje. Fuguémonos. Te podría llevar lejos de aquí para amarte sin que nadie se entrometa.
- Lo que me propones no es un acto salvaje. Es romántico.
- Clara, te amo.
Isabella se recupera pero aun está muy débil y duerme con dificultad. Enternecida, Rosario le susurra al oído:
- Escúchame, Isabella. Gabriel NO es tu primo.
- No nos van a perdonar, sólo con la sangre, la sangre...
Y vuelve a desvanecerse.
Leandra está disgustada por la insistencia de Andrés
- ¿Por qué te empeñas en destrozarle la vida? Ten compasión Andrés. La compasión que no tuvo tu madre contigo, ni con tu hija.
Sebastián de despide de Isabella con un beso en la mano. Fernando se acerca.
- No puedo estar separado de ti un minuto.
- Te amo.
Clara lo besa dulcemente. Sebastián, desesperado, sale con rapidez.
Mientras tanto, el chofer de Patricia está incómodo porque ya han dado varias vueltas a la ciudad por los mismos lugares. Patricia pide que la deje sola por un momento. Cuando lo logra, coge un frasco color caramelo y se bebe todo su contenido de un solo trago.
En la hacienda, Rosario se niega a tomar sus alimentos. Incluso, con la prisa de los acontecimientos, no habían sacado a doña Gertrudis para sus paseos cotidianos. La criada le comenta a Rosario:
- Con lo mal que está Isabella, recién la puedo sacar a tomar aire.
- ¡Aire! Eso es lo que falta en esta casa.
En la casa de los Alvear, la servidumbre comenta su desaprobación del extraño comportamiento de Leandra. Mrs. Simpson los reprende.
A un lado, Leandra y Clara discuten
- ¿Por qué esa cara? ¿No te gusta la boda?
- Solo me preocupo porque todo salga bien.
- Es cierto. Porque tú me vas a decir cómo vamos a seguir esta farsa a costa de este buen hombre. Para ti es fácil mentir. Tú estás acostumbrada. Para mí la mentira corrompe hasta al más pequeño de los sentimientos. Yo había soñado con otro casamiento. Tú has arruinado mi vida. (Dándose cuenta de que no la está escuchando) Pero, ¿por qué miras con insistencia a ese hombre?
- Nada, no es nada,
- No es cierto. Leandra, cuéntame, ¿quién es?¿por qué lo miras y me miras?
- Ahora apártate de mí. Debes bailar con tu esposo.
Victoria le dice a Clara para que arroje el bouquet a las damas solteras. Lo recoge Mariana. Aprovecha Francisco, acercándose, oportuno. Hablan con sumo interés mutuo. Mariana sugiere que busquen a su tío y lo hacen.
El chofer de Patricia y se extraña al no avistarla en el coche. Examina con mayor detenimiento. Y encuentra a Patricia inmóvil en el asiento posterior. Grita como loco por ayuda.
Leandra ayuda a cambiarse a Clara.
- No esperaba que Sebastián me propusiera eso. Hasta llegué a dudar en quedarme o hacerle caso...
- ¡Tú lugar es aquí, con Fernando de Alvear!
- Yo sé quién soy y lo que quiero. No necesito ni tus consejos, ni que me espíes, ni que te preocupes más por mí. Y vete, yo me cambio sola. Y dile a Fernando que suba, que lo espero aquí.
(Se va Leandra)
Ahora soy tuya, Fernando, tuya.
Afueran los apuestos invitados brindan con el novio. Todo es jolgorio y festejo. Es sus copas boga la felicidad, en sus espíritus, el champagne.
- Perdón, señor. La novia desea que suba.
Gritos, golpes en la espalda, carcajadas y expresiones subidas de tono.
Tocan la puerta del dormitorio de Clara.
- Pasa, mi amor.
Puerta abriéndose. Pasos pausados. Silencio. Clara se vuelve, desplegando su mejor sonrisa.
- Y usted, ¿qué hace aquí en mi habitación?
- He venido a decirte la verdad.
- ¡¿Qué verdad de qué?!
- Yo soy tu padre, Clara. Yo soy tu verdadero padre. Tu madre, Leandra y yo...
Clara huye despavorida en estado de shock. Fernando la intercepta en la sala. Lo abraza fuertemente.
- Vámonos de aquí. ¡Llévame, llévame!¡Ahora!
- Sí. Ya es tiempo de que estemos solos.
Francisco acompaña a Mariana para ubicar a su tío. Le preguntan a Leandra. Mutismo completo.
Los novios suben al coche nupcial. Cantidades de arroz esparcido por el recorrido del automóvil, lento, majestuoso, marchando su propia música. Finalmente, se pierden a la distancia.
Andrés, sumido en una profunda depresión, se queda en el dormitorio de Clara.
- ¿Qué has hecho?¿Qué ha sucedido?
- Vine a decirle la verdad. Nuestra hija yo lo sabe todo. Ya sabe que soy su padre.
Conversan los recién casados.
- Clara, me haces el hombre más feliz de la tierra. ¿Por qué lloras?¿De felicidad?
- Prométeme que entre nosotros no habrán ni mentiras, ni engaños.
- Vida mía, te prometo todo eso, mi vida entera dedicada a tu felicidad. Pero tú tienes que estar dispuesta a aceptarla.
Y la abraza intensamente.
*
- ¿Por qué viniste a destruirle la felicidad?
- ¿Destruirla?¿Acaso no crees que quiere verme? Destruirla. El que tenía el alma hecha añicos era yo, que la pensé perdida. Ella tiene que saber que lo nuestro no fue un error, sino el fruto del amor. Quiero reivindicar nuestro amor.
- El pasado ya está pasado. ¿Le dijiste que tenía una hermana?
- No. Hubiera querido contarle todo. Que no era feliz. Que siempre te amé. Que me mintieron. Que yo no sabía que ustedes estaban vivas. No tuve palabras ni tiempo para hacerlo. Pero ahora ya sabe que su padre vive y estará cerca de ella.
- ¡No! Tu madre nos separó. Y ya es tarde para la verdad.
- Isabella debe saber que tú eres su madre.
- ¡Júrame que no le dijiste a Clara que tiene una hermana!
- Si la verdad es tarde para ti, tus juramentos lo son para mí. Mal que te pese toda la verdad se sabrá.
- ¡Andrés!
Y deja a Leandra con el corazón en la mano.
*
Clara se saca las alhajas, observándose en su espejo de mano.
- Las raíces nunca se pierden. Porque mi padre era Francés y mi madre, española...
Por su mente pasan rápidamente las recientes escenas. Leandra abofeteándola con la verdad al borde del lecho de Mme. Riveau, las ultimas palabras de ésta, las de Andrés en su dormitorio...
Fernando interrumpe sus pensamientos.
- ¿Te sientes bien?
- Sí.
- Ven.
- Eres tan delicadamente mujer (Se besan).
- No he brindado con mi esposa.
Pone un disco de música antigua en el gramófono. El adagio de un conocido concierto para guitarra y orquesta. Abre una botella de champagne. Brindan.
*
No la veía, mamá, era como si estuviera completamente sola. Aquí estoy, hijita, mamita Rosario te acompaña y vela tu sueño.
*
Por nuestra felicidad. Por nuestros sueños. Para siempre. Te amo y te deseo. Yo también, amor. Ven. Y Clara ve a Leandra destrozarle todo el romanticismo de la mente.
*
Isabella sueña que Clara y Gabriel se besan apasionadamente. Y se despierta, sobresaltada. Rosario la consuela.
*
Sigue el juego amatorio. Con menos ropa, con más ímpetu. Caen en la cama como dos puñados de simiente al surco humedecido. Y nuevamente el fantasma de Leandra pasmándole todo el fuego de la piel.
- ¡No puedo! Tengo miedo (Tiembla)
- No tengas miedo.
- No puedo, perdóname.
Lo besa como disculpándose. Fernando está desconcertado.
- Clara, ¿qué te pasa, mi amor?
- Perdóname. Son los espíritus que nacen al morir. Los siento aquí, compartiendo con la gente que más aman.
- Yo tengo la culpa. Todavía no te has recuperado de la muerte de tu madre.
- Eres el hombre más bueno del mundo y no quiero que sufras. Sólo quiero poner en orden mis pensamientos. Todo ha sido muy rápido.
- El amor que te tengo me hace llenar de paciencia y felicidad. Tenemos todo un futuro por delante. Hagamos un brindis por el futuro. ¡Salud, señora de Alvear!
La tía Adelaida departe con Andrés y Mariana en su casa de Lima. Esta narra con mucho regocijo los incidentes de la boda Alvear-Riveau.
- Clara Riveau es idéntica a...
- ¡Cállate, Mariana!
- Pero, tío.
- Déjenos solos, tía Adelaida. (Se va)
- ¿Qué pasa, tío?
Y le cuenta que Isabella y Clara son hermanas y quien es su madre. Pero no quien es el padre. Le hace jurar ante el crucifijo que no dirá nada a nadie.
Thank your Elisa, so you are greek...very nice language, i used to learn greek when i was at school, but i have forgotten most of it!
I'm assuming you speak spanish also! How did you learn??
Could you send me the rest of the summaries... thank you very much for your help!!!
Australian or simply you live there?? I learn Spanish, because I wanted that since I was really little. Now I am 16 years old and I learn Spanish doing private lessons with a Colombian teacher who lives in my town ! ! It's nice, isn't it???
NOW, SOME OF THE REST OF THE SUMMARIES. ( Sorry, I can't send them all together.)
Capítulo 9
Furia, color de amor;
amor, color de olvido.
Luis Cernuda
Los coches cruzan furiosamente las húmedas calles de Lima. Paraguas, charcos, abrigos. Adentro del hospital, Hernán y Victoria.
- No estoy reclamando nada. Sólo quiero que sepas que me cuesta mucho estar lejos de ti.
- Yo también.
La enfermera les indica que pueden pasar. Adentro Patricia con el rostro blanquecino y macilento.
- Parece que pasó el susto.
- Pero hay cosas que no se olvidan fácilmente. Intenté suicidarme.
- Gesto inútil. ¿Qué provecho sacaste con eso? Ahora anímate. Iremos al cine, a ver a Clark Gable, a las Regatas, como si nada hubiera pasado.
- ¿Le contaste a Fernando?
- ¿En su noche de bodas? Querida, no vale la pena matarse por NINGÚN hombre.
Rosario vela al costado de la cama de Isabella. Conversa con el sacerdote.
- Es una desgracia que se haya enamorado de su primo. Y eso es pecado.
- El pecado no es de ellos sino de nosotros.
- ¿Perdón?
- Isabella no es hija nuestra. Es adoptada.
- ¡Oh, Dios! Está sufriendo inútilmente. Ud. debe revelarle la verdad.
En casa de los Alvear, Leandra impone su criterio a la servidumbre frente a la directa pero ineficaz oposición de Mrs. Simpson. Hace cambiar las cortinas y los adornos.
Clara le ordena a Leandra.
- Tengo que hablar con Andrés Linares.
- Pero...
- Búscalo y dile que quiero hablar con él.
Mas tarde, Francisco habla con Victoria. Hablan de negocios. Luego comentan lo sucedido con Patricia. Pero acuerdan no decirle nada a Fernando para no empañar su felicidad. Victoria, le guiña el ojo a Francisco
-¿Y la damita con quien te vi...?
Entran Clara y Fernando. Francisco se lleva a Fernando para hablar de unos asuntos pendientes antes de su viaje. Clara se excusa de Victoria y se dirige directamente a donde está Leandra.
En otro lugar, Quesada trama sus próximas fechorías a costa de la nueva situación de Clara.
- Atacaremos por el lado de Hernán. Es un infeliz adicto al opio. Hará lo que queramos por un puñado de droga. Pero de la otra si hay que cuidarnos, de esa Leandra...
Clara nuevamente discute con Leandra.
- ¿Por qué te callas? Dime, sirvienta, ¿ese señor es o no mi padre?
- Él es tu padre.
- ¿Y por qué no se quedó contigo? Te echó, te despreció, se portó como un canalla.
- ¡No! Nos amábamos con todo el alma. Pero era casado.
- ¿Qué? O sea que no sólo soy hija de una campesina, sino que ¡soy la hija del adulterio...! (Con una ira sorda, a punto de estallar) ¿Qué más me ocultas Leandra?
- Clara, ahora es tu oportunidad de dejar todo atrás, de ser feliz con Fernando de Alvear.
- (Entre lágrimas de amargura) Yo no lo pude engañar.
- ¿Qué le dijiste?
- Nada, nada. No le dije nada. Simplemente no pude cumplir como toda esposa casada. ¡Y todo debido a tus sucias mentiras y a tus inmundas verdades!
- Ahora debes rehacer tu vida. Con el tiempo verás que todo se olvida y...
- ¡Llama a mi padre!
- No. ¿Para qué quieres verlo?
- Si no lo llamas ahora mismo voy enseguida directamente a Fernando. Y le digo que toda mi vida es un vulgar y despreciable engaño. Que mi padre es una farsa. Que mi madre es una farsa. ¡Que Claire Riveau no existe!
Andrés le insiste a Mariana.
- Apúrate, que nos vamos.
- Pero no nos podemos ir así, de esta manera.
- Tengo que explicarle a Francisco mis razones. ¡No es justo, tío!
- Sólo Dios sabe lo que es justo.
Entra la tía.
- Andrés, te está buscando una mujer. Dice que es una antigua empleada de tu madre.
En la hacienda, la criada le comenta al sacerdote y a Rosario.
- Hemos usado llantén para la señorita Isabella. El llantén lo cura todo, padre.
- Menos los pecados, hija. (Se va la criada. A Rosario) ¿Pudiste hablar con Isabella?
- No, no pude.
- ¿Qué esperas?¿Por qué te empeñas en ver sufrir a tu hija?
Leandra le da indicaciones a Andrés.
- Clara te esperará en la Iglesia de la Magdalena.
- ¿Le has contado acerca de su hermana?
- No. Y tú tampoco le dirás nada
- ¡Basta de mentiras!. Acudiré a la cita. Iré y le diré que yo soy el culpable de todo.
- Te despreciará como me despreció a mí.
- Eso es lo que merecemos por todo lo que hemos hecho. Y debemos asumirlo.
Clara le pide permiso a Fernando con un dulce beso.
. Me voy a hacer una diligencia antes de partir. No te preocupes, mi amor. Yo regresaré a tiempo. No me demoro.
Fernando, un tanto inquieto por la sorpresa, asiente con la cabeza.
Iglesia de la Magdalena. Andrés está rezando en las bancas más cercanas al altar. Llega Clara, la cabeza cubierta con un velo y se persigna. Mira largamente a Andrés. Es abrumante el peso de lo que está por ocurrir. Y empieza la retirada. Andrés se vuelve súbitamente.
- Hija, por favor, no te vayas. ¡Hija!
Se acerca con pasos acelerados a Clara. Ella no puede la soportar la suplicante voz de Andrés y se detiene.
- Necesito que me escuches. Dale una oportunidad a tu padre.
Sin poder dirigirle la mirada, la voz de la muchacha es también una súplica desgarradora.
- Señor, yo no quiero que me explique nada. Sólo déjeme en paz.
Lágrimas abundantes le recorren las arrugadas mejillas.
- Por favor, Clara, te lo suplico... (La coge del brazo)
Y le cuenta la historia desde su casamiento infeliz. Sus amoríos con Leandra. La oposición de su madre. La infertilidad de su mujer.
- Sr. Linares, no estoy aquí para escuchar sus confesiones...
- Naciste en una noche de amor.
- Un cariño que nunca recibí.
- Hicimos tantos planes Leandra y yo. Pero se interpuso mi madre, me encerró. Y echó de la casa a Leandra contigo en sus brazos, haciéndome creer después que estaban muertas...
- No, señor, usted está muy equivocado. Mi madre fue Mme. Riveau y mi padre, un noble francés. Yo no puedo ser hija de un hombre tan cobarde, tan pusilánime, que se dejó amedrentar y se convenció fácilmente de las mentiras que le contaron. ¿Y su esposa, señor Linares? ¿Qué? ¿Ella no contaba para nada en sus maravillosos planes?
- Si yo hubiera sabido de tu existencia...
- (Contundente) Ustedes tumbaron mi vida. Una vida con vocación de belleza y sabiduría. Su “verdad” es una mancha horrible en ese bello vestido en el que yo quería diseñarme el mundo. Elija, señor Linares, entre mi odio o mi olvido. Porque yo no voy a permitir que siga destruyendo mi vida.
- ¡Clara, perdóname...! ¡perdóname, hijita...!
- (Con voz entrecortada por la emoción incontenible) Señor Linares...esta conversación entre usted y yo... ha terminado. Y le ruego..., no, se lo exijo..., le imploro... que no empañe más mi felicidad. Adiós.
Ambos se dejan. Ambos lloran desconsoladamente en la más terrible soledad de sus conciencias. Ambos nunca más se volverían a ver.
*
Clara cruza el patio de la Iglesia. A la distancia se da cuenta que llegan Fernando, Victoria, Francisco y Leandra. Clara se seca las lágrimas y corre a abrazarse con Fernando.
-¡Vamos, que el buque parte ya!
Leandra se queda un tanto rezagada. A la distancia aparece lentamente Andrés, cabizbajo y pensativo. Leandra le dirige una mirada de reproche e inquietud. Y se va al embarcadero con los otros.
*
- ¿Le dijiste la verdad?
- No, padre. Isabella está muy débil. Tengo miedo de que termine por enloquecer.
- ¿Tienes miedo por ella o por ti?. Cuanto más demores en revelarle todo más daño te harás.
*
En el embarcadero, Leandra trata de sacarle lo conversado a Clara, pero no lo logra porque los esposos están retrasados y el buque casi zarpa sin ellos. A lo lejos aparece una figura menuda, vestida con una túnica de hospital. Es Patricia, quien en su desesperación, se ha escapado del hospital para ver zarpar a Fernando.
*
Sebastián lee la noticia de la luna de miel de los De Alvear-Riveau. Su padre le reprocha furiosamente el no resignarse a perder a Clara.
- ¡Eso nunca!¡Primero, muerto!
*
Otra vez en el mismo buque rumbo a Europa. Música serena. Brindis con el Capitán, por la felicidad de los recién casados.
*
- Todo lo que me fue negado es para ti, mi pequeña, mi princesa.
Repentinamente, se le ensombrece la mirada a Leandra.
- ¡No! El no puede haberte dicho la verdad. No puede, no debe... Y si lo hizo,
¡Maldito sea!
(Fin del Capítulo Noveno)
UNAS PALABRAS...
Esta es la tercera semana de Isabella, mujer enamorada. Se vuelve a levantar el telón, y ya los actores ocupan los lugares que les asigna esta historia de amor. Disfrútenla.
CAPITULO 10
Hay barcos que buscan ser mirados para poder hundirse tranquilos.
Federico García Lorca
Las criadas están muy ocupadas con los cambios dispuestos por Leandra para la nueva decoración de la casa de los De Alvear. Sin importarle los reclamos de Mrs. Simpson, Leandra impone su criterio porque ella “conoce a la perfección los gustos de la nueva señora”, y la casa, de ser un ambiente alegre y juvenil, se convierte en una escenografía grave y austera.
Mrs. Simpson se queja con Victoria, pero ella no le hace caso. No tiene cabeza para hacerlo. Está ansiosamente esperando a Hernán. Él se encuentra en una taberna, ahogando sus ansias de opio en el alcohol.
Uno de los "socios" de Quesada lo reconoce y se acerca.
- ¿Por qué me miras así? ¿Eres un invertido en busca de compañía?
- (Sonriendo maliciosamente) No. Ayudo a mis amigos a cambio de pequeños favores.
Le propone que consiga datos sobre las cuentas de la familia De Alvear a cambio de "sueños de opio". Calla. Pero es toda una afirmación.
A muchos kilómetros de allí, en alta mar, Clara deja sorprendidos y con las copas en la mano a su esposo y al Capitán. Se disculpa y se retira.
Al rato, Fernando busca a su mujer y la halla en un extremo de la cubierta, reclinada en la baranda.
- Nos dejaste desconcertados.
- No era mi intención...
- Luego te busqué en vano. Por un momento creí que te habías caído del barco.
Clara se ríe por la gracia de Fernando. Le hace recordar que ése es el mismo barco donde se conocieron. Fernando vuelve a recitar los versos de Baudelaire que Clara completa.
- Ahora que todo está mejor encerrémonos en el cuarto hasta que el barco llegue a España.
- Dame tiempo, sé tolerante, tenme paciencia. Cuanto más me aleje de Lima y me acerque a Europa volveré a ser la Clara Riveau de antes.
Es de noche en la hacienda. Llegan Mariana y Andrés. Andrés corre a ver a Isabella, la braza y la besa, como si hubieran estado separados varios años.
Quesada ha esbozado su plan: Investigará las cuentas de Fernando hasta encontrar un problema con el fisco. Y así tener un pretexto para extorsionarlo. Hernán sería su "informante".
- A menos que Fernando acepte que me encargue de sus negocios.
Victoria menciona a Leandra los choques que ha tenido con Mrs. Simpson. Leandra los minimiza y echa la culpa a Mrs. Simpson.
Entretanto, en el buque:
- ¿Adónde fuiste?
- A caminar. Tenía sueño.
- Estás enojado.
- Estoy desconcertado. No pensé que mi luna de miel iba a ser así.
- ¡Júrame que siempre vas a estar conmigo, que siempre me vas a proteger!
- Te lo juro.
Pero Fernando empieza a verse decepcionado e impaciente.
*
- Descansa, Isabella.
- No podría. Porque en sus ojos hay una pena que se contagia ¿Qué pasa, papá?
- Nada. Ahora debes estar bien.
Sale a la sala. Nuevamente los reproches de Rosario. Ella le cuenta los sueños premonitorios de Isabella.
- No te lo dije antes. Pero hay algo sumamente importante que debes de saber. Leandra no murió. Ella y la otra niña se salvaron. Esa dama que se casó con Fernando es la hermana de Isabella.
- ¡Dios mío, como en los sueños!
- Eso no es todo. Hay algo más que nunca dije, pero tenías que saber.
- No me asustes.
- Isabella y su hermana Clara son hijas mías.
- (Con creciente nerviosismo) ¿Qué dices? No, no, tú estás loco.
- No, Rosario. Esas niñas son hijas mías y de Rosario.
Rosario, la mujer dulce, comprensiva y tolerante a medida que reflexiona sobre lo dicho, se convierte poco a poco en una fiera salvajemente herida, humillada, presa del escarnio, como los toros de las corridas en medio de la multitud enardecida por la sangre que desprende. Roja de rabia, inflamada hasta en la fibra más íntima de sus raíces, exclama:
- ¡Tu...! Tú esperaste tanto tiempo para decirme la verdad (Se acerca y lo zarandea como a un guiñapo) ¿Por qué ahora? ¿Por qué...?
- No quería hacerte daño.
- ¿Alguna vez supiste qué cosa me hace daño? ¿Supiste quién fue mi amigo, mi compañero, mi confidente? El que se revolcaba en el granero con la sirvienta, mientras yo luchaba con todas mis fuerzas por darle hijos, simiente, futuro. ¿Supiste en quién he confiado todo este tiempo? En un despreciable traidor. Y ni siquiera fuiste capaz de averiguar si tu hija o la mujer con que me engañaste vivían. Tuviste que ir a esa boda...
¡Qué poco hombre eres, Andrés!¡Oh, Dios, qué poco hombre!
- Trata de entender un poco.
- ¿Por qué me humillaste de esa manera, sucio bastardo?
- Cálmate, por favor. Yo soy todo lo que dices. Y más todavía. Pero debemos lograr que nuestras hijas se encuentren, a ver si así recuperamos algo de todo lo perdido.
- ¡Maldito! ¿Quieres quitarme a Isabella? ¡Nunca! Porque tú te vas con tu Leandra y con la hija de tu adulterio.
- No, mi lugar esta aquí junto a ustedes.
- Lárgate, lárgate miserable, lárgate... (como presa de convulsiones, Rosario lo arroja de la casa)
Afuera lo aguarda Mariana. Le cuenta cómo lo despreció y su voluntad de ya no callar más porque está decidido a que Isabella se reúna con su hermana Clara. Vuelve a entrar y camina directamente hacia el cuarto de Isabella. Rosario corre detrás.
- ¿Qué pasa?
- No, no es nada, Isabella.
Rosario tira del brazo a Andrés.
- Me quiere decir algo. Tú lo viste.
Finalmente Rosario lo lleva nuevamente a la sala.
- No debes decírselo. Ya nos has hecho demasiado daño.
- No quiero que Isabella lleve una vida falsa como Clara.
- No sabes lo que dices.
- Sí lo sé. Nunca he visto mi vida con tanta lucidez.
- Por lo que más quieras, Andrés, prométeme que no se lo dirás.
Andrés la mira, inexpresivo. Se le han ido el amor, el perdón, la ternura. Su vida completa se le ha esfumado, como los barcos en el horizonte del rumor de olas. Sus claras pupilas son ya dos agujeros negros atrapando aun la luz más pura que pudiera iluminarles. Mecánicamente, abandona las sala, para ir en busca de su destino.
*
- Buenas noches, madre. No la molestaré demasiado. Sólo he venido a decirle que encontré a mi otra hija al lado de su madre a quien odia y desprecia por haberle dado una vida falsa. Y sólo usted es culpable de que así pasara. Usted es la única culpable de la vergüenza que ella siente por ser hija de una sirvienta. Y todo su gran acto de maldad aquella noche, cuando separó nuestros caminos como si fuera Dios mismo, cuando fuimos indefensas marionetas en sus manos implacables. ¡Maldita sea usted, madre! Y la maldeciré hasta el último segundo de mi vida.
Doña Gertrudis, pasto de la degradación de los años, suda, tiembla y llora en su silla de ruedas. La escena se torna tenebrosa y macabra. Andrés se da la vuelta lentamente. Cuando quiere avanzar, colapsa. Y cae pesadamente a los pies de su madre.
*
Rosario corre y se abalanza al lado de su marido:
- ¡Me muero, me muero...!
- Voy a traer ayuda, un médico.
- No te vayas... Es demasiado tarde para que me perdones... Has sido la mejor madre que Isabella pudo tener... Mi hija también es tuya...
- (Llorando) Ya no sigas esforzándote más. Voy por el médico.
- Prométeme que mis dos hijas se encontrarán.
- Sí..., sí.
- ¡Júramelo...!
Y ya no pudo seguir hablando. La abuela infructuosamente estira la mano temblorosa en dirección del cuerpo de su hijo.
*
Victoria alcanza a Leandra cuando ésta se encuentra “conversando” con el cuadro de Clara. Leandra aprovecha para pedirle un día de permiso para ir a su pueblo por algunos trámites que debe hacer. Victoria se lo concede. Leandra no sólo le agradece sino le habla de su deseo de ganarse su total confianza. Y como prueba de ello, le anuncia que Hernán la espera.
- Te odio. Te estuve esperando un día entero. ESO no se le hace a una mujer enamorada.
Y se trenzan en un abrazo apasionado.
*
El médico afirma:
- El infarto que ha tenido ha sido muy severo. Y recuerde, la siguiente vez ya no lo contará.
Isabella, aún débil, entra en bata:
- Mamá, dígame, ¿qué fue lo que pasó?¿Por qué se desmayó mi papá?
- Estas cosas suceden de pronto, sin explicación.
- Yo los oí discutir. Tuvo el ataque por mi culpa. Porque se enteró que amo a Gabriel...
- No, hija, no digas eso.
Rosario y Mariana calman a Isabella y la llevan a su cuarto. Al quedarse solas, Mariana le confiesa a su tía que sabe que Isabella tiene una hermana aunque no sabe quien es su padre. Rosario le hace prometer que no dirá nada a Isabella.
Entretanto, el sacerdote y Andrés conversan. Andrés le confiesa al cura todo lo sucedido.
- Tienes que contarle a Isabella lo que me has dicho. La paz sólo se obtiene cuando el alma se sincera.
Tocan la puerta. Entra Isabella.
- Llegas justo a tiempo hija. Tu padre tiene que decirte algo muy importante.
(Fin del Capítulo Diez)
Capítulo 11
- ¿Qué pasa papá?
- Isabella hay algo que debes saber.
Abruptamente entra Rosario.
- Discúlpenme. Quiero hablar a solas con Andrés.
El sacerdote se lleva a Isabella.
- ¿Le dijiste algo al padre Rubén?
- Sí, lo sabe todo. Me pidió que le contara todo a Isabella.
- No. Debes callar para no destruirla.
*
Leandra va a salir a la hacienda. Quesada entra y la sorprende.
- Diga lo que tiene que decir y luego lárguese.
- ¡Qué modales!. Vine a saludar a Clara. Como no estuve en la boda...
- Nadie lo invitó.
- Eso lo paso por alto. He estado pensando que Fernando necesita un abogado trabajador y honesto como yo. Además, a nadie le conviene que todos se enteren de que Clara es...
- Si se mete con mi hija, ya sabe de lo que soy capaz.
*
Isabella se siente culpable de la enfermedad de su padre. Mariana le asegura que no es así.
- ¿Tú qué sabes? ¿sabes el secreto? Dímelo, no me lo ocultes.
Mariana la tranquiliza porque su padre se lo dirá muy pronto.
*
Clara se arregla frente al espejo. Nuevamente aparecen los fantasmas en sus recuerdos.
- Nada ni nadie va a impedir que sea feliz con Fernando.
Entra Fernando
- ¿Lista para almorzar?
- No. Lista para ti.
- Esperemos que anochezca, ¿sí?
Rosario sigue implorando a Andrés. Pero el se reafirma
- Déjame morir como el hombre que no he sido, contándole la verdad.
Rosario lo deja por un momento
Reingresa Isabella, sollozando.
- Hija, yo, yo... te voy a contar algo. Acércate.
- Hable despacio, papá.
- Tu madre..., tu madre...
- ¿Quieres que venga?
- No. La verdad... tú debes saber que...
El grito de Isabella se escucha por toda la casa, por toda la hacienda, por todo el universo. Andrés Linares había muerto.
*
Una rosa roja en la cama. Una mujer la coge, aspira su perfume dispuesta a dejarse llevar. Fernando entra donde Clara, recorre su delgado talle. El silencio es un rosal elevándose alrededor de ellos, llenando la escena de un color intenso y embriagándolos con su aroma.
- Ninguna flor puede compararse con tu belleza, con tu fragancia, con tu olor...
Fernando es deseo. Clara es voluntad de amar para olvidar.
*
- Señora, afuera la busca una persona.
Los ojos sombríos de Leandra se clavan en Rosario.
- Si vienes a buscar a mi esposo, es demasiado tarde. Andrés a muerto.
- Comprendo que me odies. No he venido a disculparme porque fuimos víctimas.
- ¿Y yo qué?
- He venido por mi hija.
- Siempre supe que eras la madre. Pero no la canallada de ocultarme quién era el padre. Ella es mía y de nadie más.
- Vine a asegurarme que nada ha cambiado.
- Yo he cambiado.
- Finalmente lo que quiero es que Clara nunca sepa que tiene una hermana.
- ¿No quieres que se entere que...? Si Andrés no le dijo nada, yo tampoco.
- Ruego a Dios por la felicidad de ambas que nunca se encuentren. A partir de hoy tu y tu hija han muerto para mí.
- Vete y carga con tu culpa. Y déjame con mi dolor.
En el cementerio, Isabella
- Papá, yo le prometo cuidar a mamá y honrarla por ese amor. Mil veces hubiera querido que Dios me llevara a mí y no a usted.
Leandra se acerca. Abraza a Isabella
- Créame que lo siento.
- Gracias.
Rosario casi se desmaya de sólo verlas juntas. Vuelven a la hacienda. Su vecino, don Rafael, se ofrece para ayudarles como administrador de la hacienda. La criada comenta:
- La abuela está muy triste porque no la llevan al cementerio.
Rosario replica:
- Nunca es tarde para aprender a sufrir. En esta casa siempre ha habido un lugar para el sufrimiento. La felicidad ha pasado de largo.
Isabella se inquieta al escuchar frases que no entiende, pero su madre no le da mayores explicaciones a sus preguntas. Entretanto, Leandra llega a casa de los De Alvear y conversa con el cuadro de Clara, jurándole que la siempre la protegerá.
*
Los esposos se saludan al amanecer. Clara le cuenta a Fernando
- Soñé con mi madre. Fui muy feliz a su lado. Prométeme que pase lo que pase, me vas a amar para siempre.
- ¿Y qué puede pasar?
- No lo sé. Con mi madre tuve un mundo maravilloso que se destruyó como el cristal.
- Pero se puede reconstruir. Y te prometo que lo nuestro será así.
*
Hernán se encuentra en el estudio de la casa de los De Alvear, hurgando entre los papeles y documentos. Encuentra los libros de contabilidad y arranca algunas hojas. Leandra le avisa a Victoria la “visita” de Hernán. Ella lo encuentra un tanto inquieto. Para disimular, éste le cuenta la próxima publicación de su libro de versos. Se excusa de no poder seguir conversando con ella y se va. Victoria se queda muy contrariada, pero Leandra se da cuenta de todos los movimientos del muchacho.
Más tarde, la servidumbre de la casa se burla de todas las “rarezas” que impone Leandra. Sus comidas llamadas por nombres francés, el arreglo de la casa, las frases con las que debían dirigirse a los patrones, todo en francés. La escena es entretenida, por los gestos y las ironías.
Ingresa Leandra en el clímax de la diversión.
- ¡Qué pasa aquí! Todo lo que he dispuesto es orden directa de Mme. Clara Riveau. Y no para que se estén burlando.
Mrs. Simpson le replica
- ¿Es que habían regresado los señores y nosotros no nos habíamos dado cuenta?
Todos se ríen a carcajadas. Leandra, furiosa, se retira.
*
En a mesa, tres mujeres de luto se miran consternadas los rostros. Finalmente Mariana rompe el silencio.
- Debemos avisarle a Gabriel todo lo sucedido, para que venga a ayudarnos con la administración de la hacienda. ¿Qué van a hacer tres mujeres solas e indefensas?
Isabella desaprueba.
- No. Dejemos a Gabriel que continúe su vida y sus planes. Tenemos que afrontar la realidad nosotras mismas. Don Rafael se ha ofrecido a ayudarnos. Creo que lo mejor será contratarlo.
Mariana, presa del desaliento, le contesta:
- ¿Qué puede hacer ese hombre con una hacienda, si él siempre se ha dedicado a su tiendita de vino y pisco? Pero, eso sí Isabella, tía, quiero que sepan que yo no voy a cosechar algodón ni ensuciarme de lodo en las acequias. Podré ser una huérfana pero no soy la hija de una campesina.
Rosario le grita
- ¡Cállate!
Mariana insiste:
- Isabella, lo mejor que podemos hacer es vender la hacienda y con el dinero que obtengamos, viajamos a Lima, nos compramos una casa y nos casarnos con buenos partidos. Yo no estoy acostumbrada a las privaciones y mucho menos a vivir como una sucia campesina.
Y se retira a su dormitorio.
Isabella, con las expresiones de su tía y su prima resonándole en el oído, le dice a su tía Rosario:
- Sé que recién hemos enterrado a papá, pero usted y yo debemos hablar. Usted sabe el secreto que papá no me pudo decir antes de morir. Y es necesario que ahora me lo diga.
(Fin del Capítulo 11)
CAPITULO 12
El abogado Quesada presiona a Hernán. Lo amenaza para que le dé información sobre los negocios de los De Alvear. Lo extorsiona con una pizca de opio.
- Pobre Leandra. No sabe por qué caminos nos convertiremos en socios.
Francisco le dice a Victoria que por qué se ha fijado en Hernán. Victoria se ofrece a ayudarle a encontrar a Mariana. Revisará la lista de invitados para averiguar su dirección.
Mrs. Simpson entra a verla.
- ¡Renuncio! Esa mujer y yo no podemos trabajar juntas en esta casa. La señora Leandra y yo pensamos diferente.
Victoria se resiste a aceptar la renuncia de su antigua ama de llaves pero es irrevocable.
En la hacienda, Isabella llama a don Rafael para avisarle que acepta su ofrecimiento de ser el administrador. Se ponen de acuerdo sobre su paga, porque la plaga ha diezmado los cultivos de algodón y es poco probable que rescaten la mayor parte de la cosecha. Mariana insiste en vender la hacienda. Esta conversación es interrumpida por los gritos de Rosario en su dormitorio, en medio de un gran estruendo.
- ¡Todo está corrompido, todo es engaño, peste de mentiras y traición!¡Llévate todo, tu ropa, tus fotos, tus regalos, tu anillo...! (se lo saca del dedo y lo estrella contra la pared) Te has muerto... Ya era tiempo de que pase...
Isabella, muy asustada encuentra a Rosario como poseída por demonios, hablando a un fantasma invisible.
- Tenía que hacerlo. No quiero nada de él. A ella no la quiero aquí... ¡Lárgate, maldita! (Mirando a otro lado del cuarto) Mientras yo estaba tranquila durmiendo, soñando el hijo de mis entrañas, ustedes me engañaban...
Isabella abraza a su madre.
- Madre, tranquila, tranquila.
- No quiero que te hagan daño, hijita.
- ¿De qué me habla, madre?
Rosario vuelve al estado de trance.
- ¡Fuera de aquí! ¡Quiero estar sola! ¡Fuera! ¡Fuera!
Sus gritos son tan fuertes que nadie se atreve a contrariarlos.
*
Cádiz, 1933.
Han pasado varios meses y el barco llega finalmente a Cádiz. Fernando se reencuentra con su antiguo amigo de correrías, Alejandro Arias, el mismo que lo despidió la vez anterior. Le presenta a su esposa quien lo deslumbra con su belleza.
Mrs. Simpson se despide de Victoria. Leandra se adelanta a disculparse con Victoria para demostrar su limpieza de intenciones. Victoria le reprocha el haber presionado a Mrs. Simpson, pero hábilmente la convence de su lealtad. Llega Hernán y salen.
Isabella, Mariana y Don Rafael han inspeccionado el campo.
- El campo tiene sentimientos , no se le debe faltar el respeto.
Rosario cruza el patio como alucinada. Isabella corre tras ella.
A la distancia se divisa un carro diferente a los ya conocidos. Es Francisco que ha llegado para averiguar sobre el paradero de Mariana. Como Mariana está con ropa de trabajo, se avergüenza y le pide a Don Rafael que invente cualquier excusa para que Francisco no indague más por ella. Cuando él pregunta, Don Rafael le dice que ella ha viajado.
- Cuando vuelva de donde está, salúdela de mi parte. Y entréguele esta tarjeta, por favor.
Mariana llora de pena e impotencia.
En casa de los De Alvear, Hernán sigue hurgando en los papeles de la familia. Incluso hace una llamada telefónica a Quesada. Sigilosamente se retira. Pero Leandra lo aborda:
- Escúcheme bien, joven. Ud. está en graves problemas si mantiene trato con Quesada. No conoce el daño que puede hacerle a personas inocentes.
- Dígale a Victoria que tuve una reunión con los poetas.
Leandra se reúne con Victoria y le cuenta lo sucedido.
- No sea hipócrita, Leandra. Ud. ya sabía de la traición de Hernán.
- No. Recién he notado que los libros de contabilidad han sido violentados.
En la hacienda, Isabella intenta ingresar al dormitorio de Rosario.
- ¡Abra, mamá!
- Vete, queremos estar a solas tu padre y yo. (Habla como si tuviera a su marido al frente) Andrés, yo no voy a permitir que tu hija sea una campesina.
- Madre, ayer Ud. y yo enterramos a papá.
- No digas tonterías. Estamos conversando ahora.
Mariana encuentra a Isabella y la aparta a la sala.
- Me tienes que escuchar.
- No te entiendo. ¿Qué te pasa?
- Por tu culpa ahora me he convertido en una campesina. Acabo de perder la oportunidad de mi vida, de que un hombre se fije en mí. Acabo de perder a Francisco.
- Si el te quiere, te aceptará tal cual.
- Tú que sabes. ¿Acaso sabes de lo que es fino, de la aristocracia? Hubieras visto la boda, los hombres distinguidos, altos, hermosos. Allá en Lima seríamos felices. Iríamos al cinema y a la zarzuela. ¡Vendamos la hacienda!
- Ya cálmate.
- Yo no voy a pasar mi vida oliendo a lodo de acequia.
- Mira, Mariana. Tú me tienes que ayudar porque ahora eres mi hermana. Yo me siento culpable por la muerte de papá porque yo amaba a Gabriel. Te entiendo, entiendo tu pena, pero ¿qué más quieres que haga?
- Creo que debemos llamar a Gabriel para que nos ayude. O si no vendamos la hacienda.
- (Se acerca y la abraza) Vamos a salir adelante solas, no te preocupes.
*
Leandra aconseja a Victoria llamar a la policía para denunciar lo ocurrido, pero Victoria no acepta el consejo. Entretanto, Hernán acude a la oficina de Quesada.
- Dame los documentos.
- Siento asco por todo esto. Y he venido a decírtelo.
- ¡Dame los papeles, miserable adicto!
- No les voy a hacer ningún favor.
Saca los papeles, enciende un fósforo y antes que puedan evitarlo, los quema.
- No voy a traicionar a la mujer que amo.
Sale. Quesada afirma, lleno de ira,
- ¡Acabas de firmar tu sentencia de muerte!
*
Leandra recoge la correspondencia. Ha llegado un telegrama urgentísimo.
- Debo proteger a Clara cueste lo que cueste.
En el barco, Clara y Fernando brindan.
- Por que nada ni nadie destruya nuestra felicidad.
- ¿A qué le temes? Quedamos en que no habría secretos entre nosotros.
- También quedamos en que me tendrías paciencia y esperarías. Yo te diré cualquier secreto después.
- Me asustas cuando te sumes en el silencio, tu mirada se pierde en el infinito y no te puedo alcanzar.
- Eso es poesía (sonríe). Pero yo disfruto cada momento que estoy contigo.
Victoria le increpa enérgicamente a Hernán.
- ¿Por qué le arrancaste las hojas a los libros de mi hermano?
- Por el maldito vicio.
- Y fuiste capaz de traicionarme.
- No. Yo te quiero Victoria. Lo pensé y no se los di. Pero ahora me van a matar.
- ¿Quiénes son esos delincuentes?
- No te lo diré. Pero quieren hacerles daño a ti a Fernando, a Clara y a Leandra. Te amo Victoria. Tú no puedes dejar que me maten, no puedes.
- ¡Fuera de mi vista! ¡Vete! Y asegúrate de que no te vuelva a ver nunca más en mi vida. Porque si ellos no te matan, lo haré yo con mis propias manos. ¡Fuera, fuera!
Hernán se va y Victoria rompe en llanto. Se acerca Leandra.
- ¿Se siente más aliviada la señora?¿Necesita algo?
- Sí. Necesito una confidente, alguien que me pueda escuchar. ¿Qué debo hacer para aguantar tanta tristeza?
- Olvidar. Ud. debe intentar salir adelante sola. Porque pase lo que pase, pasará.
Los compinches de Quesada lo siguen cuando Hernán sale de la casa de Victoria. Y lo alcanzan en una pequeña plaza del centro. Hernán baja del taxi y camina hacia la casa donde se hospeda. Se da cuenta de la emboscada. Corre desesperadamente. Pero varias balas lo alcanzan, dejándolo inerte, bajo la fina garúa de la noche, en la loza de piedras.
- No pierdes absolutamente nada, cerdo traidor. Tu vida nunca valió nada.
*
Isabella le cuenta al Padre Rubén
- Ya no puedo más. La muerte de papá nos rompió a mí y a mi madre.
- Apóyate en tu fe, hija. ¿Sigues amando a Gabriel?
- He hecho todas las penitencias pero creo que mi corazón no lo puede olvidar. El otro día soñé que mi madre me decía que Gabriel no era mi primo. Y sentí que alcanzaba las nubes.
- Tienes que lograr desterrar ese sentimiento enfermizo. Amar a tu primo hermano es pecado. Es quebrar el orden divino.
- Le prometo que lo lograré. Yo voy a hacer algo. Necesito sentir el perdón de Dios para poder retomar mi vida como antes.
*
Prosigue Leandra con Victoria.
- La deslealtad es la característica de TODOS los hombres.
- Hernán fue el único que me hizo soñar. Yo no puedo vivir sin su amor.
- Algunas mujeres hemos nacido signadas para estar solas.
En eso, tocan la puerta. Entran agentes de la policía.
- Disculpe señora. Quiero que me acompañe a la morgue a reconocer un cadáver.
- ¡Hernán!
(Fin del Capítulo 12)
CAPÍTULO 13
El cuerpo sin vida de Hernán, con la expresión de pavor extremo en el rostro, derrumbó completamente a Victoria. Llora sin consuelo. Francisco consternado le alcanza un papel que hallaron en uno de sus bolsillos:
"Agranda el opio el tiempo
y ahonda los deleites.
Mas todo es nada
con el prodigio de tus ojos serenos.
Y se detiene el vértigo
Que me conduce a la muerte"
Quesada se burla de la muerte de Hernán al conversar con Leandra.
- Hable de una vez y luego lárguese.
- Sólo he venido a decirle que cuando venga Clara interceda para que yo me ocupe de sus asuntos.
- Veré que puedo hacer.
- No. Usted lo hará. (Satisfecho) Ya me siento parte del clan De Alvear-Riveau.
*
Patricia en la entrada de su casa. Sebastián la visita. Ella casi no lo reconoce. Él se hace un pedido que la desconcierta.
- No quiero que lo tome como un atrevimiento pero nos podemos consolar mutuamente porque estamos en la misma situación.
Patricia reafirma su fidelidad a Fernando.
*
Entretanto, Clara y Fernando, en su dormitorio:
- Tengo que decirte algo. Yo no he sido sincera contigo.
- No te entiendo, porque a veces eres la más dichosa, luego tu rostro se ensombrece.
- Tú has juntado los pedazos de una mujer destrozada. Y lo has hecho con amor.
- (Acercándose y acariciándole el rostro) Clara, lo único que importa es esto que vivimos. Y aquí comienza y termina nuestro mundo.
Abrazados salen a recorrer diversos lugares: parques, plazas, castillos, museos, etc. Es una rápida sucesión de momentos de solaz y ternura mutua.
*
Victoria sigue sumida a su depresión. Se culpa de la muerte de Hernán. Leandra le señala que él era drogadicto y por ello el desenlace fatal era previsible, por juntarse con gente de mal vivir. Victoria sentencia:
- Soy mujer y sé que el amor es ciego.
*
Mariana ha escrito a su hermano Gabriel. En respuesta él le ha confirmado que no volverá. Mariana se escandaliza de lo que llama “su egoísmo sin límites”.
En otra escena, Rosario aparece encarando a su suegra:
- ¡Cómo quisiera retroceder los años y no tenerle tanto miedo, doña Gertrudis!
*
Clara vuelve a reunirse con su antigua amiga de estudios, Alexandra, en los pasillos de la universidad donde ambas estudiaron. Le cuenta su relación con Fernando y algo más.
- Yo no lo puedo hacer feliz por ya no soy la de antes. Creo que jamás volveré a ser la misma.
Le hace prometer que será su amiga de siempre.
. Prométeme que si me pierdo, te voy a encontrar a ti.
Fernando llega con un grupo de músicos y bailarines a darle serenata a su amada. Suenan las castañuelas, las palmas, las mandolinas y las guitarras. Interpretan una antigua danza española.
*
Victoria se reprocha no haberle creído a Hernán. Patricia afirma que siempre amará a Fernando. Victoria anima a su amiga con la esperanza de un nuevo amor. Patricia se despide. De pronto, ingresa el chofer, Zacarías, entregándole a Victoria el último telegrama. Fernando y Clara indican el día de su partida.
- Nunca más regresaré a esta casa. Nunca aceptaré a esa usurpadora. Yo sería la señora De Alvear. Y ella me ha robado al amor de mi vida.
- Tú y yo tenemos que olvidar porque sino nos volveremos locas de nostalgia.
Entretanto Leandra, que todo lo escucha, ya se encuentra frente al retrato de su hija:
- Viste hijita. Yo lo sabía. Pronto llegarás y serás la reina de la mansión De Alvear.
*
En el barco de vuelta a casa, Clara siente un mareo.
- Creo que ya no estamos solos tú y yo.
Le da a entender a su esposo que está esperando un hijo. Varios días después llegan a la mansión. Esta ha sufrido una gran transformación. Ahora parece una galería de arte clásico, con la servidumbre recibiendo y anunciándolo todo en idioma francés. Todo está gusto de Clara, quien felicita a Leandra. Fernando, que es muy perceptivo, le pregunta a su hermana:
- ¿Por qué esa cara de tristeza?
- No empieces con tus interrogatorios.
Clara interviene:
- ¿Te gustan los cambios que ves en la casa?
- Me encantan.
- Pues habrá muchos más cambios. Pero esta vez dependen de nosotros. Esta casa pronto estará llena de niños corriendo y jugando.
- Pero mi pasión no cambiará. Porque soy el hombre más afortunado y feliz de la tierra.
*
En la hacienda Isabella a tiende a una campesina que le solicita ayuda con sus dos gemelas en los brazos. Llevan tres días sin comer. Discute con Mariana porque no quiere aceptar que se queden. Isabella está decidida: criará a las gemelas. A la distancia, Rosario observa.
Más tarde, Isabella habla con el padre Rubén.
- Mi abuela está enferma y no puede hablar, mi madre está loca, mi prima se altera por cualquier cosa. Gracias a Dios Don Rafael es el mayor y único apoyo que tengo para manejar la hacienda. ¿Sabe en quien pienso cuando no estoy trabajando?
- En Gabriel.
- No. Pienso en mi padre.
Entra Mariana e insiste.
- Necesito salir de aquí, padre. No pienso desperdiciar mi vida en este miserable pueblo. Quiero casarme con un hombre que me pueda dar lo que merezco. No cargaré con culpas que ni siento ni son mías. Me iré para siempre y me casaré con alguien deferente.
*
Francisco está preocupado y se lo comenta a Fernando.
- ¿Qué tienes?
- Pronto voy a viajar a Inglaterra. Y tengo que poner al tanto de todos los asuntos legales a tu nuevo abogado, el que vas a conseguir.
Fernando, un poco triste, saluda su decisión y le desea lo mejor. En la mansión De Alvear, Leandra pregunta a Clara:
- ¿Eres feliz?
- (Preocupada) Creo que estoy esperando un hijo.
- Hijita mía. Es lo mejor que ha podido pasar. Porque así nadie podrá quitarte el derecho de ser Mme. De Alvear.
- Desde que me alejé de aquí de alguna manera pude ser feliz. Encontré a un hombre que me ama y respeta. Fueron días de mucha felicidad.
- Te lo mereces.
- Es nuestro triunfo. Ya nada impedirá que pertenezcas a este mundo.
Sin mover un solo músculo de rostro, Clara responde con una dureza insólita:
- Ahora que estoy esperando un hijo no me empañes la felicidad. Para ti todo es triunfo, el resultado de un juego, de una mentira. Ahora más que nunca te prohibo terminantemente que me llames “hija”.
Este hijo es mío. No lo envuelvas en tu frustración de mujer marchita y estéril. Porque tú nuca has tenido hijos (Fuerte) ¿No es cierto Leandra?
- (Débilmente) Sí.
- ¡Vete! No quiero compartir contigo. ¡Fuera de aquí! No quiero verte en este lugar sagrado, en este mundo que sólo es de mi marido y mío. Lo único que siento por ti es desprecio.
Con sus gritos la expulsa de su dormitorio.
Victoria se decide hablar con su hermano acerca de los papeles que Hernán sustrajo. Leandra le aconseja que lo haga con prudencia, que no abunde en detalles.
- No debe seguir sufriendo. Protéjase.
*
Mariana sigue con el discurso de su realización personal. Isabella le promete que le dará el dinero para que se vaya a Lima. Eso le cambia el ánimo a Mariana.
- Y tu primita, ¿Por qué no viajas a España a buscar a Gabriel?
- Porque ya no lo quiero. Tal vez algún día me vuelva a enamorar y ser feliz.
(Fin del Capítulo 13)
CAPITULO 14
Victoria llama a Fernando al estudio. Le muestra las hojas arrancadas de los libros de contabilidad y le cuenta todo lo ocurrido, incluso la muerte de Hernán. Él se enoja muchísimo. Ahora lo que más le importa es averiguar quién está detrás de todo. Le reprocha a Victoria no haber llamado a la policía.
- ¿Quién es el verdadero interesado en esos papeles?
Finalmente comprende a su hermana y la consuela.
- Tienes que fijarte bien y saber quién te merece. Esos papeles no son lo más importante. No te preocupes. Tú también vas a encontrar la felicidad.
Clara nuevamente sufre mareos. Llama al médico. Todo se convierte en una gozosa expectativa. Ante la presión de las preguntas angustiadas de Fernando y Clara, el médico afirma sospechar que ella espera un bebé. Fernando se vuelve loco de contento.
- Clara, ¿tienes mareos?
- Sí.
- ¿Tienes náuseas?
- Creo que sí... sí...
- (Exclama lleno dicha) ¡Qué bien! No, no..., digo..., qué mal... Clara, te amo tanto. Me haces el hombre más feliz de la tierra.
En la casa, en la oficina, con los abogados, en el Regatas, en todo lugar y hora, se encuentre con quien sea, Fernando lo comenta, lo anuncia, lo difunde:
- ¡Voy a ser papá...!
Francisco es más moderado. Le advierte que no se confíe.
- Francisco, no quiero pretextos. Nada va a evitar que seas el padrino de bautizo de mi hijo
*
Mariana trata de convencer a su tía.
- Si te vas no regresas. Aquí nadie vuelve sucia... Una mujer sola es fácil presa del pecado. La ilusión de amar hará que seas esclava del deseo y te llenes de hijos, hijos del campo abierto, sin padre... Todos son iguales, todos mienten. Si te vas serás víctima del pecado. Serás una campesina, serás una sirvienta.
- Usted cree que todos son como el tío Andrés.
Rosario rompe en llanto. Mariana prosigue.
- El tío Andrés mintió no por ser un mal hombre sino por el bien de todas.
Isabella pone fin a esa discusión.
- Cállate, Mariana. Si mi madre sabía algo, ya se le olvidó. ¿No la ves? Está enferma. Ten compasión de ella.
Después, don Rafael trata inútilmente de animar a Isabella.
- Papá se llevó a la tumba las palabras que quería decirme. Mi madre está así porque no quiere decirme lo que sólo ella sabe. Primero fue mi padre, luego la hacienda que se nos cae a pedazos y ahora la gente que se muere de hambre. Dios nos ha abandonado y nos ha lanzado tantos dardos. Creo que Dios nos quiere aniquilar.
- Tiempo al tiempo. Todo va a volver a ser como antes.
*
Leandra entra al dormitorio de Clara con un ramo de rosas rojas que le ha enviado Fernando.
- Mira, son de tu esposo.
- Voy a la consulta del médico.
- Tengo que contarte algo sobre el señor Andrés Linares.
- Ese hombre y tú nada tienen que ver conmigo.
- Será la última vez. Tu padre murió. (Le extiende el aviso de la iglesia. Clara lo rompe)
- No sé de qué me hablas. Mi padre murió hace muchos años antes de que yo naciera.
- Algo más. Se trata de Quesada. Parece que tenemos que ceder. Quiere que intercedas para que Fernando lo contrate como abogado de la familia.
- No le voy a decir una sola mentira más. Hazlo tú, lejos de mí. Sólo déjame en paz con mi embarazo.
Fernando está jugando tenis en el club Regatas. En el entretiempo, Patricia se acerca a saludarlo en forma muy insinuante. Fernando le cuenta del presunto embarazo de Clara. Una vez más ella le dice adiós para siempre. Una vez más no cumplirá su promesa.
*
Clara acude a ver al médico.
- Nunca imaginé que parte del embarazo sería el soportar a los maridos en el estado en que se encuentra el mío. Ha llamado a todos nuestros amigos para contarle la noticia.
El médico se muestra inquieto.
- Señora. Siento mucho decirle que usted no está embarazada.
- (Balbuceando) Pe..Pero, ¿qué dice? ¿Cómo va a ser posible si usted mismo dijo que...?
- Lo que afirmé era una suposición. El examen es contundente. Los análisis no mienten.
Señora no se angustie. Ustedes son jóvenes y no dudo que pronto le dará la
buena nueva a su esposo.
De vuelta a casa, Leandra toma las cosas con sumo cuidado:
- No le puedes decir a Fernando.
- De todos modos se va a dar cuenta. ¿Crees que mi marido es un idiota?
- Los hombres NO están hechos para las desilusiones.
- ¿...y las mujeres sí?
- Si le dices todo, él puede dejar de amarte, puede perder el interés por ti. No puedes dejar que el desaliento te venza en el último minuto. Y sigue intentándolo.
- ...Mintiendo otra vez.
- No. Inventando su felicidad a cualquier precio.
- Vete, quiero estar sola.
- No puedo. Nunca te he dejado y no voy a hacerlo ahora que necesitas saber lo que hacer.
Clara es objeto de terribles conflictos. Son los fantasmas que Leandra aviva con sólo mirarla.
- (Encarándola) Debiste de haberme dejado morir. Debiste de haberme soltado en el río o matarme a pedradas. Pero nunca debiste de haber dejado que viviera una vida llena de mentiras. Tú me hablas de mi felicidad. ¡Qué ironía! Una felicidad que yo no inventé. Una mentira que lleva a la otra y a la otra y a la otra. ¡Qué felicidad puedo tener si mi vientre se ha secado y no puedo engendrar hijos, porque yo sólo engendro mentiras!
- Juré que nunca te dejaría y que iba a luchar hasta el fin contra quien fuese para hacer de ti una niñita feliz. Y no voy a descansar hasta conseguirlo.
*
El padre Rubén felicita a Isabella por haber decidido criar a las niñas gemelas que una madre desesperada las dio en adopción.
- Quizás los motivos sean más egoístas porque las niñas me ayudan a evadir los problemas. Mi madre no vuelve a la realidad, cada día está más extraña. Ahora parece que no quisiera que fuera su hija.
- Eso no, hija. Tú tienes que ser la luz de tu madre, para que salga de la oscuridad que la rodea y se libere del peso que la agobia.
*
Fernando estuvo llamando a su esposa una y otra vez con desesperación. Por fin logra su propósito.
- ¿Dónde estabas?
- Fui al médico, luego de compras...
- Te estuve llamando para que me cuentes lo que te dijo el médico.
- Mejor te lo digo personalmente, ¿sí?
- Pero Clara yo...
- Ven, yo te espero. Las buenas noticias siempre vienen despacio.
- Voy corriendo.
Sale a su casa. Sin embargo cambia repentinamente de destino.
- No. Mejor me voy a conversar con el médico para que me instruya sobre los cuidados que debe tener Clara.
*
Isabella interpela a Rosario:
- Madre quiero que sepa que apoyo a Mariana en su decisión.
- Ya sé que mi opinión no vale nada.
- Eso no es cierto. El padre Rubén me dijo que hable con usted.
- ¿Qué te dijo ese cura traidor? ¿Es por él que desafías mi autoridad?
- Yo lo único que quiero es que me explique su actitud.
- ¿No te das cuenta que no quiero hablar de eso?
- Se lo suplico, madre.
- ¡Ya basta!
- No, no basta. No podemos estar así, tenemos que estar unidas para enfrentar la adversidad juntas.
- Eso era antes. Ahora todo se acabó. Un esposo, una hija, una vida. Se terminó. Porque aquí hay dos bandos: Tu padre Andrés y yo, Rosario Linares. Y si tú estás en el bando de tu padre, no tengo hija.
*
- ¿En qué puedo servirlo?
- He venido para que me aconseje como puedo ayudar a mi esposa en su embarazo.
- Debe haber algún error. Su esposa no está embarazada.
La reacción de Fernando semeja la evolución del aire. Primero estupor, luego frustración, luego ira incontenible. Furioso, se dirige con la mira puesta en la alcoba de Clara.
*
En la casa de Fernando, Victoria y Francisco comentan los últimos acontecimientos.
- ¿Cómo estás?
- Curando las heridas.
Victoria le cuenta que su hermano ya sabe todo respecto a Hernán y también su reacción comprensiva.
- ¿Y qué fue de tu princesa encantada? ¿Ya encontraste a la dueña de los zapatos de cristal?
- Fui en busca de Mariana a la Hacienda de los Linares, pero no la encontré. Tal vez viajó, no lo sé. Ojalá suceda algo que retrase mi viaje a Inglaterra.
*
Mariana e Isabella se despiden. Repentinamente alguien entra y avisa:
- Isabella, tu mamá a desaparecido. Estuvo hablando sola y luego ya no la vimos.
¿Dónde se había metido Rosario Linares?
*
Anocheció y en las calles del pueblo cercano a la Hacienda una figura cruza las calles oscuras.
- ¡Fuera, fuera, demonios!
Es Rosario, quien está exorcizando los fantasmas de su mente. Maldice a todo hombre que se le acerca. La escena es atemorizante. Todos se compadecen de ella
- Pobre, perdió la razón
El padre Rubén enterado de todo por Isabella corre por ella, la sujeta por los brazos y la controla.
- (Entre gemidos y sollozos) Es aquí donde mi casa aguarda para siempre. Aquí Andrés me juró amor eterno.
- No te atormentes más. Andrés está en paz con Dios. Por favor, deja de sufrir y lastimarte.
- Dios fue testigo de mi dolor cuando Andrés me dijo la verdad. Yo lo amé. Hice todo lo posible por darle un hijo. Dios se olvidó de mí, padre.
- Eso no. Andrés también sufrió al saber de la existencia de su otra hija.
- ¿Él? ¿Él, padre? ¿Acaso sufrió lo suficiente? Es más duro pretender ser madre de una farsa. Dios lo puede perdonar pero yo no.
*
Fernando halla a Clara reposando en su lecho.
- (Sarcástico) ¿Qué tienes Clara? ¿Te sientes mal? ¿Tal vez una fuerte gripe? No, un catarro ¿Acaso un dolor de estómago? No, no, ya sé. ¡Los consabidos mareos de todo viaje en barco!
- (Impaciente) ¿Qué te pasa? ¿Por qué me hablas así?
- Porque estuve con el doctor Rosell. Porque él me dijo que tú NO estás embarazada, Clara. ¿Por qué me mentiste?
(Fin del Capítulo 14)
CAPÍTULO 15
A la excelentísima Yajaira Orta.
He cambiado todas mis rosas por un lugar cerca del fuego.
Por el sosiego de mi alma, la negra seda de mi pelo.
He vendido mis esperanzas por un puñado de recuerdos.
Mi corazón, por un reloj que solo cuenta el tiempo muerto.
Mi última moneda de oro se la di de limosna al viento.
Ahora ya no me queda nada. Desnuda estoy como el desierto.
Un oasis de mansedumbre está brotándome en el pecho.
Susana March
Francisco y Adelaida se habían quedado paralizados al ver el rostro congestionado de Fernando, al preguntar por Clara. Por eso interrogan a Leandra:
- ¿Qué pasa con los señores, Leandra? ¿Usted lo sabe?
- Yo sé muy bien cual es mi lugar. Si el señor y la señora se disgustaron, yo no sé nada.
Francisco se excusa y se retira. Victoria lo acompaña a la puerta. Arriba, las cosas arden.
- ¿Qué quieres que te conteste? Tú me acusas y ya tienes una idea definitiva al respecto.
- Le pregunté como un imbécil al médico...
- Te lo quise contar personalmente, no por teléfono.
- Clara, ¿no te das cuenta? Tú me engañaste con tu silencio, me hiciste creer una mentira.
- Yo no tengo la culpa de tu reacción desmedida. Tú también escuchaste al médico la primera vez que me atendió. Yo no quise engañarte, Fernando.
Se produce un silencio muy difícil de soportar. Clara lo rompe con vehemencia.
- Yo sé cuál es la verdadera razón de tu enfado. No, no es mi "mentira" como dices. Tú estás molesto porque yo no puedo darte hijos. Y eso me lastima. Cómo decírtelo así, de pronto. Cómo romperte la ilusión. El mundo se me vino abajo cuando salí del consultorio. Yo también soñé con nuestro hijo. ¿Acaso te has puesto un momento en mi lugar?
Fernando suaviza la expresión de su rostro.
- Discúlpame. Soy un egoísta. No quise hacerte sentir mal.
- Fuiste tú quien dijo a los cuatro vientos que yo estaba embarazada. Ahora llegas furioso y me hacer sentir la mujer más perversa del mundo. Me das mucho miedo, Fernando.
- No, por favor no digas eso. Compréndeme, Clara. Prometimos que siempre nos diríamos la verdad. Tu faltaste a esa promesa.
- Tienes razón. Falté a nuestro juramento. Temí tanto defraudarte. Pero nunca pensé que me fueras a hablar así.
- No quise ser grosero.
- Yo te entiendo. Sentí miedo. Sentí que ibas a rechazarme como mujer. Sí, yo sé que estás sufriendo. Pero no tanto como yo.
- Clara, olvídalo ya.
- Tenemos poco tiempo juntos. Pero yo quiero darte muchos, muchos hijos.
- Perdóname, Clara. (Clara lo besa dulcemente)
- (Mientras le limpia los labios con la caricia de sus finos dedos) Te juro que no te volveré a mentir.
*
En la hacienda.
- Descanse, mamá.
Isabella pretende apagar la luz.
- No apagues la luz. Los fantasmas no aparecen con la luz. Esta noche no vendrán. No quiero que me atormenten, no quiero.
Don Rafael le habla en la sala.
- Si no fuera por el padre Rubén no sé que hubiera pasado.
- Ojalá mi madre pueda conciliar el sueño esta noche.
- ¿Sabías que en la ribera norte la plaga no afectó las plantas? Si el clima continúa favoreciéndonos tendremos suficiente cosecha de algodón para recuperarnos de las pérdidas. Ya es tarde, mejor me voy. Hasta mañana, hijita.
La criada le pregunta a Isabella
- ¿Vas a comer?
- ¿Ya comieron todos los niños?
- Casi... casi. Tú sabes que ellos no se sacian.
- Entonces este plato se lo das. Nunca me guardes si alguien se queda sin comer.
- Pero, señorita...
Isabella ya había cenado la profunda e inevitable tristeza que la alimentaba.
Al siguiente día, muy temprano, sale al patio con una bolsa de pan y reparte a las familias de los campesinos. Un momento después Rosario aparece llevando un frondoso ramo de flores, sonriente, dichosa. Se queda como arrobada a la entrada de la verja.
- Qué alegría verla así.
- Dormí toda la noche. Pude descansar. Discúlpame por la angustia que te hice pasar. Eres tan buena. Estas flores son para tu padre. Voy al cementerio a verlo, a conversar con él.
Los malos presagios vuelven a la mente de Isabella.
. ¿La puedo acompañar, madre?
- No, no es necesario.
*
- Es lógico que estén angustiados. No sabemos lo que pasa arriba.
Victoria se retira a su alcoba. Suena el teléfono y contesta Leandra. La taimada y resbalosa voz de Quesada le habla llena de ironías estúpidas.
- No me presione, miserable, porque no es el momento oportuno. No necesito que me recuerde lo que más me desagrada.
Y cuelga el teléfono con violencia.
*
Clara y Fernando retozan completamente desnudos en la alcoba. La tibia piel de Clara lo despierta como un roce de suavísimo terciopelo.
- ¿Sabes lo que más me gusta de estar contigo? El instante cuando despiertas y abres los ojos para verme.
- (Con la pesadez de retornar a la realidad de ensueño) ...Mmme quedaría aquí mismo todo el día para contemplar cada milímetro cuadrado de tu cuerpo y sembrarte un jardín que te recorra completamente...(Suspira) Pero debo trabajar. Te juro que vendré temprano para seguir contemplándote, admirándote, idolatrándote.
Se incorpora Fernando, dejando a Clara con una media sonrisa tan enigmática como ella misma.
*
Desayunan Victoria y Fernando. Él le explica lo sucedido para que no se inquiete excesivamente. Se despiden entre sonrisas y besos de mucho afecto. Antes de alcanzar la puerta, Leandra lo aborda en el hall y le sugiere que contrate a Quesada para que se integre al staff de abogados de los De Alvear. Fernando halla la idea genial porque justamente Francisco ha anunciado su viaje a Londres en esos días.
*
Es el cementerio. Rosario llega a las inmediaciones de los mausoleos. Pero encuentra frente al nicho de Andrés a doña Gertrudis. Le da un ataque de histeria. Arroja las flores y se pone a gritarle frenéticamente:
- Vieja maldita, maldita vieja, maldita, maldita...
Se va. La anciana sólo atina a llorar desconsoladamente en su silla de ruedas.
*
Mariana llega a Lima y se aloja en la casa de su tía Adelaida.
- Terrible, el viaje ha sido terrible, tía.
- ¿Cómo has dejado a Rosario?
- No muy bien. Isabella está muy preocupada, pero ella poco a poco está mejorando.
- Cuéntame. ¿Por qué te animaste a venir a Lima?
- He venido a conocer gente, a ir al cine a los teatros, a las carreras, a conocer el mundo y que el mundo me conozca a mí.
- No me engañas, hijita. Tú y yo sabemos muy bien a que has venido. Sé que alguien como tú necesita un buen marido.
La tía Adelaida le da muchos consejos acerca de cómo distinguir a los hombres que podrían merecerla de los otros. Mariana le cuenta la historia de cómo conoció a Francisco.
- Estoy decidida, tía. Iré a buscarlo.
- ¡Jamás! Una mujer no hace eso. La mujer refinada no afirma ni niega, sugiere. No se muestra tal cual, se insinúa. Hace sentir a los hombres que ellos TIENEN al mundo bajo sus pies, aunque... (Iluminada por una idea) Ya sé. Envíale una nota agradeciéndole por haberte buscado en la hacienda, y excúsate. Sugiérele que deseas un nuevo encuentro, pero muy sutilmente.
*
Francisco le comunica a Fernando su desacuerdo por la designación de Quesada. Lo considera como peligroso, por su actitud hipócrita. Pero acepta. Le pone al tanto cómo van los negocios, pero entienden que tienen poco tiempo para tratar todos los asuntos relacionados a sus inversiones. Acuerdan trabajar hasta la madrugada por ser indispensable tener toda la documentación al día. Fernando llama a su casa por teléfono. Pregunta por Clara, pero no está. Deja el aviso de que su llegada se retrasará.
*
Clara está super relajada, tendida en el sofá, comiendo bombones y resolviendo acertijos en la sección entretenimientos de un semanario. Leandra la mira con un brillo especial en los ojos, orgullosa de la habilidad de su hija.
- Conseguiste calmarlo. Se ve que estás aprendiendo a mover las piezas.
- Lo que tú llamas “mover las piezas” fue una sucia y vulgar mentira. Un pequeño invento para salvar mi matrimonio. Sí, estoy aprendiendo a mentir. Pero de allí a la felicidad hay un gran paso.
Tú ves las cosas de un modo muy simple, Leandra. No te imaginas la angustia que me da cada vez que estoy con él.
- Tu esposo llamó hace unas horas. Dijo que no podrá llegar temprano por los asuntos de sus negocios.
La noticia impacta a Clara como un rayo, pero se repone tan rápido que Leandra no lo nota. Con una sonrisa cortante como el frío acero le dice a Leandra:
- ¡Perfecto! Arregla todo para esta noche. Habrá una gran cena. Comida, vino, champagne, tu ya sabes. Y ve y dile a Sebastián que está invitado a pasar una velada conmigo.
Leandra, pasmada, no atina a contradecirla.
- Si Fernando no viene, es asunto de él. Pero nada me arruinará la noche.
- ¿Te has vuelto loca? Lo que estás haciendo es una provocación directa al señor Fernando.
- No, al contrario. Se me está notando en la cara el infierno que vivo. Esta cena me cambiará el semblante y así él no notara como me estoy quemando por dentro. ¿Has entendido, sirvienta?
*
Patricia se ríe a carcajadas cuando Victoria le cuenta sobre el frustrado embarazo de Clara.
- Olvida a Fernando.
- Tú no sabes lo que es sufrir por amor.
- Lo mío no lo desparramo por todos los lugares por donde voy.
- Yo sí hasta reventar.
- Jamás me vuelvas a hablar así.
- No te preocupes. Vayamos al teatro.
*
Isabella busca a su madre. No la encuentra por ningún lado. La abuela, presa del pánico, mueve la cabeza como una bandera azotada por el fuerte viento del valle. Esa noche parece noche de brujas. Los azules demonios rondando por todo el valle.
En la oscuridad, arrastrando los pasos, Rosario avanza trabajosamente a la orilla del río. Gemido escalofriante y grito desgarrador:
- ¡Andrés!¡Andrés! ¿Por qué me has hecho esto, por qué? (Llega al borde de las aguas y avanza) ¡La verdad ha caído como un trueno sobre nuestras vidas! (El agua le llega a la cintura. La fuerza del río quiere desarraigarla como a un insignificante tronco). ¡Nos ha envuelto con tinieblas oscuras! Pero arde como un fuego que no puedo apagar... (Se hunde en el lodo)
El río empieza a arrastrar su cuerpo como si fuera de algodón. Isabella, don Rafael, los criados, todo el pueblo, pendientes de la escena, la han seguido. Don Rafael se tira al río. Nada como si alguna extraña fuerza sobrehumana le ayudara a deslizarse hasta Rosario. La sujeta y, tras mucho esfuerzo, y brazadas, logra rescatarla. Deja el cuerpo inmóvil de Rosario y se derrumba en la orilla.
*
- ¿Cómo está?
- Se ha quedado dormida. El médico la atendió. Pero nadie se explica como pudo suceder.
- Lo que tiene mi madre está relacionado con algo más. Y yo lo voy a averiguar. No puede vivir con tanto sentimiento enfermizo por dentro. Ese odio que tiene es anormal.
Don Rafael se despide.
- ¿Cómo puedo pagarle todo lo que está haciendo usted por nosotros? Salvó la vida de mi madre sin ser nada de nuestra familia.
- No, Isabella. Ustedes ahora son mi familia. Y con mi familia estaré en las buenas y en las malas.
Quedan solas la abuela e Isabella.
- Vamos, abuela. ¡Cómo quisiera que usted pudiera hablar conmigo! Me hace tanta falta. El vacío de mi padre lo podría llenar con usted. Sé que está triste. Pero, vamos, ya no suframos más.
*
Sebastián Revilla ha llegado a la casa De Alvear-Riveau vestido de las mejores galas. Clara y él están sentados en la sala, muy juntos los rostros, muy alegres las copas de champagne.
- ¿Puedo saber que se celebra hoy?
- La amistad. Y tú eres el único invitado.
Adentro, en la cocina, Zacarías y la servidumbre comentan lo del presunto embarazo. Obviamente, presumen de que ya lo sabían todo desde antes que lo dijeran sus patrones. Entra Leandra y los abofetea con la mirada desde el mayor hasta el menor. Les reprocha duramente su ligereza de pensamiento.
En la sala, prosigue el atractivo coloquio.
- Por la dicha de volverte a ver, Clara.
- Brindo porque también estoy contenta de volverte a ver. Te extrañé mucho, Sebastián.
- ¿Y qué otra sorpresa me darás ahora? ¿Acaso que Fernando no vendrá toda la noche? Mi corazón no soportaría tantas sorpresas juntas.
- Tú no sabes para cuantas sorpresas está preparado el corazón, hasta para la muerte. ¡Salud por la amistad!
- ¡Salud por el amor!
*
Al día siguiente, muy de mañana, en la oficina de Fernando están por despedirse, después de haber trabajado toda la noche. La secretaria entra y le entrega a Francisco el mensaje de Mariana. Decide posponer su viaje por un tiempo más.
*
Clara fuma abundantemente. Ha pasado bastante tiempo desde que se inició la velada.
- ¿Tú sabes lo qué somos?
- Dos amigos que cenan a la espalda del marido de uno de ellos.
- Tú has nacido para la fidelidad, Sebastián. Somos dos viejos amigos que disfrutan de su reencuentro. Y nada más.
- Es verdad, soy fiel. Pero, aunque no soy nada romántico, por ti me volvería en un loco soñador.
- Qué bien. Pero debes de ser más realista. Y en las novelas realistas a los infieles se les llama por su nombre.
- Clara, yo nunca dejaré de amarte.
- Mi consejo es que no seas tan romántico. En las novelas románticas, llega el marido y mata al amante.
- Por ti, por sólo poseerte un instante, que me descuarticen. Y después que hagan lo quieran con los pedazos.
- Será como tú quieras, pero tienes que portarte bien y retirarte
Victoria llega del teatro y los encuentra. Su mente vertiginosamente le proyecta las terribles implicancias. Pero disimula y saluda con mucho tacto a Sebastián y a Clara. Sebastián aprovecha el desconcierto para despedirse. Victoria tiene mala espina.
- Si hubiese sabido que tenías una velada con invitados no hubiera ido al teatro.
Clara solamente la mira y sube a su cuarto. En una rápida sucesión de acontecimientos, llega Fernando.
- Victoria, me pareció que Sebastián...
Mira la sala, el champagne, las copas medio llenas. Comprende perfectamente lo sucedido. Sin apenas detenerse más sube precipitadamente la escalera que lo conduce a la alcoba matrimonial. Abre la puerta violentamente.
- Clara, ¿qué has hecho?
- Te estuve esperando. Fui de compras, me arreglé y tú avisaste que no venías...
- Lo que te pregunto es por qué Sebastián vino a mi casa, a tomar champagne con mi esposa, justo cuando no estoy. ¿Por qué te quedas callada? Vamos, respóndeme, responde a mis preguntas inmediatamente.
hola
mucho gusto en saludarte, soy peruano, actualmente aqui estan retransmitiendo isabella. dime si tienes grabada toda la telenovela. de que parte de grecia eres? tuve la oportunidad de estar alli el verano pasaso. espero saber pronto de ti
cuidate.
da sas do avrio.
Onde puedo encontrar capitulos de la telenovela Isabella, Mujer Enamorada
by
Alguem me puede ajudar?? Me sabem dizer onde puedo encontrar los capitulos de la telenovela, Isabella, Mujer Enamorada???
La novela comesso ajora na tve internacional.... perdon pero mi espanol no eres muy bueno...eu suy portuguesa... e tambien parlo engles
Gracias por me responder. Necessito de los resumos de los capitulos...yuo estoy viendo la telenovela na television e gostave de ler los resumos.... tu sabes onde myos puedo encontrar na internet????
Se ablas engles le en seguida...
Thank you for responding to my message. I am after an internet site that will have all the summaries of all the episodes of Isabella, Mujer Enamorada. This show has just started on the tve internacional channel and i would like to know what happens next in the show... Are you able to help me??? If so... thank you very much for trying to help me...i appreciate it!
I've got all the summaries, but I need a little time to find them and copy them here! But, today I'll do it! Where are you from??? I'm from Greece. Saludos, Elisa.
Im from Australia...do you live in Greece???What nationality are you???
If you could send me the summaries, that would be great... thank you so much...!!!!
Encantado en saludarte
te escribo porque estoy interesado en conseguir un capitulo de isabella, el numero 15 para ser preciso. escribeme si lo tienes. muy agradecido por anticipado.
tony.
LUZ MARIA
ISABELLA... MUJER ENAMORADA
POBRE DIABLA
PRIMER AMOR A 1000XHORA
AMIGAS Y RIVALES
LOCURA DE AMOR
DKDA... SUEÑOS DE JUVENTUD
TELENOVELAS EN GRABACION
LA MENTIRA
MILAGROS
COMO EN EL CINE
GATA SALVAJE
TELENOVELAS EN EMISION ACTUAL
MARIMAR
ECO MODA
EL INUTIL
EL JUEGO DE LA VIDA
JUANA LA VIRGEN
TRAPOS INTIMOS
LA MUJER DE JUDAS
LAS VIAS DEL AMOR
CUANDO SEAS MIA
COMPLICES AL RESCATE
LAS GONZALES
GATA SALVAJE
KCHORRA
TODO POR AMOR
MARIA MADRUGADA
SIN PERMISO DE TUS PADRES
EL CLON
SI TU SUPIERAS... MARIA ISABEL
¿POR QUE DIABLOS?
AMANTES DEL DESIERTO
LA OTRA
ENTRE EL AMOR Y EL ODIO
PEDRO EL ESCAMOSO
AMIGAS Y RIVALES
CARITA DE ANGEL
AMOR GITANO
MUJERES ENGAÑADAS
VIVO POR ELENA
HURACAN
DKDA... SUEÑOS DE JUVENTUD
TE SIGO AMANDO
MARIA JOSE
EL MANANTIAL
VIVAN LOS NIÑOS
SALOME... SIMPLEMENTE UNA MUJER
CEBOLLITAS
CHIQUITITAS
MUY PRONTO Estrenan Las proximas Telenovelas
SOÑADORAS
SUBETE A MI MOTO
LAS VIAS DEL AMOR
SALOME... SIMPLEMENTE UNA MUJER
EL CLON
Para Mayor informacion dejo a disposicion mi correo electronico:
HOLA,QUISIERA SABER K ME PUEDEN COSTAR ALGUNAS TELENOVELAS COMO POR EJEMPLO:
-LUZ MARIA
-GATA SALVAJE
-ISABELLA.......
ESTOY MUY INTERESADA,X FAVOR ESCRIBAME A ESTA FORO.
Te esperamos en el foro de actores y telenovelas latinas:Enterate de las ultimmas noticias,comparte opiniones sobre tus actores y telenovelas favoritas.
Hola a todos:
Soy de Perù donde pronto se emitirà de nuevo " Isabella" y voy a granbarla completa, si alguien le interesa que avise.
Tambien vendo videos con presentaciones de Christian de diversos programas desde que tenia su grupo Arena Hash hasta hoy.
Tambien vendo fotos.
Interesados escribir a:capturados2002@yahoo.com.mx
TENGO MATERIAL DE ESTA NOVELA Y DE SUS ACTORES APARECIDO EN LA REVISTA TELENOVELA DE ESPAÑA ME GUSTARIA CAMBIARLO POR COSAS DEL DUO PIMPINELA SI ALGUIEN ESTA INTERESADO QUE ME ESCRIBA Y NOS PONDREMOS DE ACUERDO EN LA FORMA DE ENVIO:LOSMEJORESPIMPINELA@HOTMAIL.COM
Yo soy una mujer, y la cantante es Maggie Carles. Otras canciones de Isabella Mujer Enamorada son: Me haces falta de Maggie Carles, Que somos amantes de Eva Ayllón, Quiero saber de Marcos Llunas .
Yo soy de Grecia y soy una gran fan de Isabella Mujer Enamorada. Yo conozco las canciones de la telenovela peruana Pobre Diabla. Son:
Pobre Diabla- Maritza Rodriguez
Soy como un niño- Chayanne
Te veo venir soledad- Franco da Vita
Si dices que te vas- Massimo di Cataldo
Completamente tuyo- Marcos Llunas
Tengo un amor- Pablo Herrera
Llevarte en mi- Maritza Rodriguez
Sácate los pantalones- Lorena Rios
Recuerdos del alma- Antonella Arancio
Pobre Diabla Remix- Maritza Rodriguez
China Wife- solo música
Si quieres los nombres de las canciones de otras telenovelas, solo dime cuales son estas telenovelas, y tratare de ayudarte. Saludos, Elisa.
Soy española y una fan incondicional de la telenovela Pobre Diabla. Ya tengo la banda sonora y dos canciones mas no uncluidas en ella como LLegar a ti de Jaci Velasquez y Se adesso te ne vai de Massimo Di Cataldo. Estoy bajando todo tipo de canciones como de la dama de rosa, topacio, simplemente maria... lo que pasó con isabella es que la pagina de america producciones nunca me la deja abrir y no encontraba ningun sitio donde pusiera el titulo de la cancion ni el cantante.
Tengo las siguientes telenovelas grabadas completas. Puedo transferirlas a cualquier sistema de video (NO OLVIDEN INDICAR DE QUE PAIS SOIS). / I have the following soap operas recorded complete. I can transfer them to any video system (DON’T FORGET TO TELL ME WHICH COUNTRY ARE YOU FROM).
Acapulco cuerpo y alma – Alas poder y pasion – Alejandra – Alguna vez tendremos alas- Alondra – Angela – Angeles sin paraiso – Antonella – Azul – Cafe con aroma de mujer- Cañaveral de pasiones – Celeste siempre celeste – Chispita – Corazon salvaje – Cosas del amor – De frente al sol – Desencuentro – Diario de Daniela – La dueña – Ecomoda- Entre la vida y la muerte – Esmeralda- Gente bien – Gotita de amor – Gotita de gente – Guadalupe- Hombre de mar- El hogar que yo robe – Isabella mujer enamorada- La jaul ade oro- Lazos de amor- Leonela – Locura de amor- Luna salvaje- Luz Maria – Madres egoistas- Maria Emilia- Maria Isabel- Maria Jose- Maria la del Barrio- Maria Mercedes- Marielena- Marimar- Mas Alla del puente – La mentira- Mi querida Isabel- Nano- Nunca te olvidaré- Los parientes pobres- Pelusita- Perla negra- La picara soñadora – pobre diabla-Prisionera de amor- Pueblo chico infierno grande – Ramona- Retrato de familia- Rosalinda- Sentimientos ajenos- si dios me quita la vida- Soledad- Sueño de amor-Te sigo amando- La usurpadora- Valeria y Maximiliano – Vivo por Elena- Yo soy betty la fea –
¿Les gustaría ser un personaje de una novela??????'......
by Isabel
Hola a todas/os!!!!,he creado hace muy poquito un grupo yahoo llamado "Novelas en acción".
En ese grupo cada miembro será un personaje de una novela,que nos inventaremos entre todos los miembros,¿no resulta interesante la idea???
Cada miembro podra decidir que tipo de personaje quiere hacer ya sea bueno/a malo/a..y asi intentaremos hacer una novela.
En el grupo habra reuniones en el chat para tomar decisiones,se podra preguntar lo que no se sepa etc...
Si les apasiona la idea,y quieren experimentar eso de ser un personaje de una novela,no lo piensen,será muy divertido
Invitación al foro español de la Telenovela "Soledad" ...
by
Esta telenovela empezará a emitirse a partir del día 9 de septiembre a las 16:00 por
Antena 3. Comenta a diario que te parece. Puedes entrar al foro por esta dirección:
Tengo:
- Esmeralda
- Corazon salvaje
- Luz Maria
- La usurpadora
- Mas alla de la usurpadora
- Rosalinda
- Pobre diabla
- La Revancha
- Cuando seas mia
- Mº Emilia
- Mº Mercedes
- Mº Isabel
- Yo soy Betty la fea
- Ecomoda
- Nano
- Alondra
- Alguna vez tendremos alas
- Angela
- La Jaula de oro
- Salomé
- Locura de amor
- Nunca te olvidaré
- Café con aroma de mujer
- Antonella
- La mentira
- Sheirk
- El Manantial
- La verdad de laura
- Ramona
- La otra
- Abrazame muy fuerte
- Agujetas de color de rosa
etc.
La película: “Pantaneon y las visitadoras” de los protagonistas de pobre diabla
Este es el LINK para entrar a leer algo Entretenido
Capitulo 3 Online de la Nueva Foronovela Virtual Chilena
Con Un Elenco Virtual, Nacional e Internacional
Porque La Gente Nos Prefirió desde el Comienzo:
Viernes 23 Agosto : 88
Sabado 24 Agosto : 72
¿¿¿Cuántas visitas tendremos este DOMINGO 25 AGOSTO???
¡¡¡ESO LO DECIDES TU!!!
¿CÓMO?...¡PUES LEYENDO ·MILK SHAKE·!
LA FORONOVELA VIRTUAL CHILENA IMPACTO
NO SOLO EN CHILE
SINO QUE EN TODO EL MUNDO
PD: Si no has leido los Capitulos 1 & 2 ¿Qué esperas para leerlos?
“Detesto la hipocresía y como soy independiente
y libre y no quiero que me amen por cualidades
que no poseo, digo siempre todo lo que siento
y se me antoja. Así los que me quieren,
me quieren de veras. Los que me detractan
por la espalda, se quitan el sombrero delante de mí.
Jamás pensé en el medro personal a costa
de mi libertad o de abjurar de mis convicciones.”
Carmen de Burgos.
LA VOZ DEFENSORA DE LA MUJER.
A pesar de las adversas condiciones sociales, algunas mujeres del último tercio del siglo XIX y
primer tercio del XX son consideradas, o deben serlos, como agentes históricos. Se inicia con
ellas una fase en que la mujer, tantos siglos rebajadas a la condición de “cosa”, empieza a
decidir su papel en el marco social y toma parte activa en el proceso histórico. En España
citamos a Concepción Arenal, Fernán Caballero, Emilia Pardo Bazán, Victoria Kent, María
Lejárraga, Carmen de Burgos...
La actitud de Carmen de Burgos ante la vida es el resultado de una madurez de pensamiento que
tiende a la consecución de objetivos liberadores. La vida de nuestra escritora no va a suponernos
únicamente un vehículo ni una malla que sustente su producción literaria, sino que nos
encontramos, además, ante un caso insólito de vida intensa y desbordante que nos permite
centrar nuestro interés en ella misma, constituyendo uno de los mejores documentos que nos
lega su autora.
Parte Carmen de Burgos de un amor implacable a la vida; de ella le gusta “todo lo bello y la
libertad de hacerlo, lo impensado, lo incierto”. Le atrae lo desconocido y el riesgo de conocerlo,
Desengañada, acepta “el amor como una bella mentira, como una forma más perfecta de la
amistad”. Ante lo que le disgusta, si puede, lo combate; sus armas. una pluma, un tintero y hojas
blancas siempre disponibles. De este amor intenso a la vida nace su espíritu universalista y la
eterna vocación de justicia, paz y libertad que animará toda su existencia.
Aún más, Carmen de Burgos Seguí fue todo un símbolo, representó para algunos espíritus
progresistas la encarnación viva de la “Nueva Mujer”, era la prueba tangible de esa esperada
regeneración que auguraban los pensadores krausistas y en la que la mujer había de intervenir
fundamentalmente al ser ella quien forma e informa el corazón y el pensamiento de sus hijos, al
tiempo fuerte y dulce, sabia y candorosa, amante del hogar y del mundo.
¿Cómo no recordar a la primera mujer que formó parte de la redacción fija de un periódico en
1903, la primera mujer corresponsal de Guerra -en la de Africa el año 1909-, la única mujer a la
que el Presidente de la República Portuguesa impuso el collar de Portugal, que fue recibida en
audiencia por varios presidentes de naciones e incluso por el Papa Pío X?
¿Cómo no recordar sus campañas periodísticas en favor del divorcio, ya en el año 1904, del voto
femenino en 1907 y 1920, por la defensa sefardita en 1909, por la abolición de la pena de
muerte, por la consideración social del niño, por todos los derechos de la mujer?
Veamos cómo la describe Ramón Gómez de la Serna: “Una mujer liberada, colmada de
sensatez, generosa, modesta, natural e imperiosa... Sólo ante Carmen he podido respirar libre sin
sentirme mediatizado, arruinado y sobrecogido”.
María del Carmen Burgos Seguí nace en Almería el 10 de diciembre de 1867. Es educada como
la mayor parte de las niñas y jóvenes de su época: recato, buenas costumbres, cultura general...
En 1884 se casa con Arturo Alvarez Bustos, periodista y poeta. En 1899 presenta una memoria
para las oposiciones a plazas de profesoras agregadas en las “Escuelas Normales” y en ella
manifiesta claramente su conocimiento y adhesión a la ideas krausistas. Al año siguiente publica
en Almería su primer libro Ensayos literarios. Gana las oposiciones y es destinada a
Guadalajara donde reside hasta 1907. Publica versos por primera vez en Madrid Cómico, y sus
primeros artículos sobre Derecho Penal en La Correspondencia de España. En el Diario
Universal aparece su polémica encuesta sobre el divorcio. Comienza las traducciones del
francés, inglés e italiano, a través de las cuales va a tomar contacto con la obra de los
vanguardistas extranjeros. En 1907 tienen lugar los primeros contactos con Ramón Gómez de la
Serna, inicio de una relación intensa y duradera de amor y de amistad entre ambos. Se funda El
Cuento Semanal y Carmen de Burgos es una de las primeras firmas que aparece. En la revista
Prometeo que publica Gómez de la Serna, figura por primera vez el seudónimo “Colombine”.
Anteriormente había utilizado el de “Gabriel Luisa” al tratar temas políticos y el de “Perico el de
los Palotes” en sus crónicas de prensa del Heraldo de Madrid. En 1908 funda y dirige la
Revista Crítica y desde sus páginas defiende con ahínco las reivindicaciones judías.
En 1919 se publica su Biografía de Larra, la obra más documentada y de mayor nivel
intelectual que publica la escritora almeriense. Dos años más tarde una comisión de Damas,
entre las que se encuentra Carmen de Burgos, llega a las Cortes llevando un manifiesto en el que
pide el voto femenino. En 1931 Carmen de Burgos es Presidenta General de la “Liga
Internacional y Cruzada de Mujeres Españolas” y como tal envía al Ministro de Gracia y Justicia
un documento en el que se pide la abolición de la pena de muerte.
El 9 de octubre de 1932 se discute en el Círculo Radical Socialista la ponencia que, sobre
“política escolar”, presentara D. Aurelio Vázquez. Carmen de Burgos hace uso de la palabra y en
ésta le sobrecoge un ataque cardíaco. Serena y sin perder energías pronunció estas palabras.
“Muero contenta porque muero republicana, ¡Viva la República! Les ruego a ustedes que digan
conmigo: ¡Viva la República!”.
Siempre podemos hacer algo por la Paz y la Libertad
Aviso: Se ruega a los internautas que pongan en sus páginas el logotipo o banner de
Internautas por la Paz y la Libertad que figura en la URL: http://www.arrakis.es/~aarias/internau.htm
Gracias
El que fuera el foro de Christian, Angie, Diego y Coraima ha pasado a llamarse "El foro de Actores y Actrices Peruanos". Si admiras a Diego Bertie, Santiago Magill, Teddy Guzmán, Renato Rossini, Bernie Paz, Christian Meier, Vanessa Saba o Gabriel Anselmi no dudes en pasarte por ahí para enterarte de lo último sobre todos ellos.
El foro ha sido amadrinado por la simpática actriz peruana Ebelín Ortiz, que hizo de Norma en "Pobre Diabla". Aquí está su mensaje.
“Las estrellas frías
sobre los caminos.
Hay quien va y quien viene
por selvas de humo.”
Federico García Lorca
EL PROBLEMA FUNDAMENTAL OBEDECE
A UNA EXTREMA POBREZA.
Actualmente se sabe que la clave de los problemas del medio ambiente estriba en buena medida
en los factores sociales, económicos y culturales que los provocan y que no será posible, por
consiguiente, prevenirlos o resolverlos con medios exclusivamente tecnológicos.
Pese a la creciente sensibilización ante los problemas del medio, es preciso reconocer que las
actividades realizadas han resultado claramente insuficientes para contrarrestar la tendencia a la
degradación del medio ambiente. Rara vez con anterioridad había resultado tan inquietante en el
plano internacional la situación del medio ambiente. El vertiginoso aumento de las
desigualdades entre los niveles de desarrollo y las condiciones de vida de los países, así como en
muchos casos dentro de los propios países, han contribuido a agravar las futuras perspectivas.
En la mayoría de los países en desarrollo, el problema fundamental obedece a una extrema
pobreza; y ésta provoca a su vez la degradación de los recursos naturales. La pauperización y la
expansión demográfica, junto con el estancamiento o lentitud del desarrollo económico e,
incluso, la regresión de éste, han seguido agravando la desforestación, la erosión en los suelos y
la desertización, lo que ha dado lugar también a la destrucción de especies vegetales y animales.
Actualmente se encuentran amenazadas de extinción unas 25.000 especies vegetales y más de
1.000 especies animales.
Los países industrializados se enfrentan también a los problemas del medio ambiente asociados
fundamentalmente a los modelos de crecimiento predominantes; entre los principales figura el
agotamiento de ciertos recursos naturales y los diversos tipos de contaminación. Las lluvias
ácidas, el deterioro de la capa de ozono, el “efecto invernadero” y el aumento de la
contaminación representan amenazas sin precedentes a la calidad de vida en el planeta.
Los residuos industriales y los desechos domésticos siguen contaminando el medio ambiente
acuático. Los gravísimos accidentes industriales de Seveso, Bhopal, Chernobil, etc., han puesto
de manifiesto el riesgo que algunas industrias hacen correr a la vida humana y a la calidad del
medio ambiente cuando no reúnen unas condiciones de seguridad de la máxima exigencia.
Por último, aunque la situación sanitaria a nivel mundial, que constituye uno de los principales
indicadores de la calidad global del medio ambiente humano haya mejorado generalmente en los
últimos diez años, la morbidez y la mortalidad han aumentado en muchos países en desarrollo.
En los países industrializados, hay que lamentar sobre todo el aumento de las dolencias
asociadas a las condiciones de vida en los medios urbanos industriales: enfermedades
cardiovasculares, respiratorias, cáncer y alteraciones psicosociales.
No cabe duda que la mayoría de los problemas proceden de situaciones socioeconómicas y de
comportamientos humanos inadaptados (pobreza, desarrollo inadecuado, despilfarro de recursos
naturales, etc.). Así pues, se hace menester modificar los sistemas de conocimientos y valores
que suscitan las situaciones mencionadas, para hacer frente a los retos de la preservación de la
calidad del medio ambiente y de la vida, desde la perspectiva de un desarrollo constante para
todos los pueblos. Y como dijo el poeta: “Gracias a la ciencia, pienso / que el hombre va a
conseguir / volver tierra y cielo infierno”.
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Gracias
Meha dadoque pensar...Todo lo que se a luchado por derechos que ahora parecen avasallados constantemente...Quiém te dice que cuando decretan la muerte de ls ideologías y el fin de la historia ...no nos veamos obligados a retornar a lo heroico...Mis saludos y gracias porlo que nos acercas para conocer... Ana
Tengo las siguientes telenovelas grabadas completas. Puedo transferirlas a cualquier sistema de video.
Acapulco cuerpo y alma – Alas poder y pasion – Alejandra – Alguna vez tendremos alas- Alondra – Angela – Angeles sin paraiso – Antonella – Azul – Cafe con aroma de mujer- Cañaveral de pasiones – Celeste siempre celeste – Chispita – Corazon salvaje – Cosas del amor – De frente al sol – Desencuentro – Diario de Daniela – La dueña – Ecomoda- Entre la vida y la muerte – Esmeralda- Gente bien – Gotita de amor – Gotita de gente – Guadalupe- Hombre de mar- El hogar que yo robe – Isabella mujer enamorada- La jaul ade oro- Lazos de amor- Leonela – Locura de amor- Luna salvaje- Luz Maria – Madres egoistas- Maria Emilia- Maria Isabel- Maria Jose- Maria la del Barrio- Maria Mercedes- Marielena- Marimar- Mas Alla del puente – La mentira- Mi querida Isabel- Nano- Nunca te olvidaré- Los parientes pobres- Pelusita- Perla negra- La picara soñadora – pobre diabla-Prisionera de amor- Pueblo chico infierno grande – Ramona- Retrato de familia- Rosalinda- Sentimientos ajenos- si dios me quita la vida- Soledad- Sueño de amor-Te sigo amando- La usurpadora- Valeria y Maximiliano – Vivo por Elena- Yo soy betty la fea –
hola quisera saber cual es el precio de alondra, corazon salvaje e isabella mujer enamorada me encata ana clochero espero tu respuesta
pronto en mi e-mail hepa_83@hotmail.com
Gran Primicia Mundial sobre la nueva telenovela española de TVE!!!
by
Los esperamos en KioXscO con todos los detalles de la nueva novela de TVE, producida por la misma TVE; no te quedes a medias!!!! además la info tiene una gran noticia sobre la autora y la actriz protagónica de ISABELLA!!!!!!!!!
estoy viendo isabella, vivo en estados unidos, me gusta mucho pero........ hubo problemas de direccion?, de produccion? al principio la direccion es buena, despues no es que sea mala, pero no es lo mismo, las actuaciones tambien se resienten. alguien me puede explicar?
Lamentablemente no he visto la emision de la novela
by Ana
Solo el material en crudo sin compaginar. Durante un tiempo puede verla en Mèxico y me gusto el resultado.
La producciòn tuvo sus vaivenes. saludos. Ana
isabella es una novela oscura, quisiera saber si la escritora estuvo influenciada por anais nin ¿eres tu ana una mujer sin muchos atractivos fisicos?
me imagino que si, se nota.todo es retorcido y agobiante.
Tu mensaje me parece un poco precario si el intento es ser critico...pensar que soy fea y por eso escribo cosas macabras...He leido autores màs pesados que Anais...Ese nombre no surge ni siquiera de la lectura de sus diarios si no de una foto colgada en casa de una amiga de esta escritora...me parece interesante sumar otros elementos a un genero acusado de ser excesivamente rosa...Que pena que no te agrade, respeto tu opinion y me alegra que de alguna manera te haya movilizado como para dejar tu mensaje aqui.Saludos Ana.
Pta: No creo ser una persona fea ni macabra...Eso que tu vez macabro en Isabella tiene mucho que ver con mis ganas de provocar, mi sentido del humor y con hechos que marcaron esa produccion. Es dificil sion algo de humor emprender trabajos tan extensos.
Me gusta tu comentario, me gusto bastante la actuacion de ana como madame claire, de hecho ella es el prersonaje principal, lastima que se fue deteriorando al final de la telenovela. sin duda la pasion de anais nin puede ser tan parecida a la de claire. lastima que en peru aun no conozca una mujer asi.
El dolor es un gran maestro...Sin esas alternativas de la vida que sabrìamos de nuestra condiciòn de fragiles humanos...Si siempre fueramos felices y victoriosos ni sabriamos que lo somos...Las penas de amor valen por dos!
Yo estoy profundamente feliz...Por que tengo amor y eso sostiene mi vida y estoy amargada por mi paìs que està sufriendo mucho , cuando digo paìs me refiero a mi gente, a mi misma que estoy aqui lejos de mi casa y mi familia. Pero , estas tambien son alternativas, aprendizaje que nos brinda el camino...Un cariño: Ana
Ana, te admiro, porque eres tan optimista y sabia.
by Una mujer enamorada
Creo que no hay absoluta felicidad en este mundo, pero yo también puedo por fin decir que soy feliz, aunque sigo enamorada del mismo hombre.
Tengo mi salud, mi trabajo, mi familia que tanto la quiero y tanto me apoya, y mis sueños. Anoche soñé con él despues de mucho tiempo. Asi me di cuenta de que este amor aun existe para mí .
Ester, aqui estan los resumenes que pediste, los escribi yo,
by ELISA
cuando veia Isabella aqui en Grecia. Hice un error en los numeros de los capitulos, pero estos son los 128 - 131. Que los disfrutes! ! !
Resumenes de Isabella Capitulos 123 -127 ! ! !
by ELISA
Hola a todos! ! la ansiedad se continua en Isabella y Clara aparece en la casa de los De Alvear! ! Esta semana mis resúmenes no son tan grandes, porque tenia 4 exámenes en la escuela y además , mi primo se casa mañana y no vive en mi ciudad, entonces tengo que viajar, pero traté mucho para demostrar lo que pasó en Isabella esta semana
CAPÍTULO 123
Leandra no puede creer lo que su hija le dice, pero ella esta determinada de hacer Leandra decir que ella mató a todos Su madre trata de cambiar la opinión de Claire, pero nada puede cambiarla Clara propone a Leandra a tomar veneno y ella esta de acuerdo Sebastián trata de impedir a Leandra de tomar el veneno y Cara lo apuñala en la cara Toma el veneno delante a Sebastian que tampoco puede creer lo que esta pasando Leandra dice que puede hacer cualquiera cosa por su "única" hija Clara parece que esta conmovida Clara le dice a su amante que lo que bebió Leandra fue agua Daniel sigue visitando a Patricia pero ella le confiesa que aun piensa a Fernando Leandra cree que tarde o temprano se va a morir por el veneno y le dice a Fernando que fue ella la asesina y va en la cárcel Isabella habla con ella pero Leandra no la reconoce como hija Clara le propone a Sebastian de morir juntos y el acepta Clara prepara veneno para los dos y lo beben en vasos de vino, y juran que seran amantes eternos Pero, Clara no ha puesto veneno en su vaso y solo Sebastian se muere, así que todas las personas que han visto el rostro desfigurado de Clara están muertas,menos Leandra Fernando escucha a Carmela diciendo que Clara a lo mejor esta en el sótano y va allí a buscarla Clara oye a alguien, deja a Sebastian muerto sobre la cama y escucha a Fernando bajar la escalera ! ! !
FIN DEL CAPÍTULO 123
CAPÍTULO 124
Fernando encuentra a Sebastian y grita a Clara pero ella se marcha corriendo en el jardin Leandra finge estar loca y un psicólogo la examina pero no puede entender que le pasa Creen que esta maniaca y psicópata, la noticia esta en todos los periodicos y la familia Linares la aprende Gabriel empieza a ver poco a poco, pero no lo dice a nadie Fernando y el doctor Blesvais dicen a Isabella que sera mejor que se quede en la clinica por un poco de tiempo y la joven está de acuerdo Rosario la busca en la mansion De Alvear, pero le dicen que está en un lugar seguro y Rosario se preocupa mucho por su hija Fernando va con ella en la clinica e Isabella esta muy feliz cuando ve a su madre Clara va a casa de Quesada y habla con Victor, le dice que tiene el antidoto para que Quesada se recupere y le pide de dar dinero al medico forense para decir que el cuerpo en la tumba de los De Alvear pertenece a ella Ofelia le pide a Francisco de ir con ella en Europa, ese lo dice a Mariana y añade que una palabra suya le haria cambiar su opinion pero ella le pide que se vaya Mas tarde, en el hotel de Gregorio, Mariana ve a Gregorio con Ofelia y que ella n está invalida Gregorio le revela la verdad, que Ofelia le ofrecio dinero para hacerla enamorarse de el Mariana quiere irse, pero el trata de violarla Afortunadamente, Mariana puede escapar y llega en casa en muy mala condicion Fernando llega en la clinica y dice a Isabella que el medico forense anuncio los resultados de la examinacion del cadaver " El cuerpo es de Clara, Isabella, Clara está muerta", le dice
FIN DEL CAPÍTULO 124
CAPÍTULO 125
En el principio, Isabella no puede creer que su hermana está muerta y decide empezar una nueva vida ya que ahora sabe la verdad Rosario y Fernando se reconcilian porque su amor para Isabella los une Isabella regresa en casa y quiere visitar a Leandra en la carcel Victoria dice que ya es tiempo de sacar el cuadro de Claire, pero Isabella no quiere Zacarias va en la casa de Quesada para darle dinero que le manda Amelia y alli encuentra a Clara y esta de verdad muy muy sorprendido Ella le dice que ahora es la amante de Fernando para que no hiera a su hermana y le pide de ser su complice Zacarias está confundido porque no puede creer que Fernando pudo convertir Clara en su amante Clara exige que no dijera nada a Fernando porque el "n sabe cm decir a la pobre Isabella que no la quiere"
Gregorio chantajea a Francisco ya que sabe muchas cosas sobre su pasado Fernando invita a la familia de Isabella a cenar todos juntos y todos estan encantados menos Gabriel que no quiere ir Delmira es la nueva ama de llaves y está muy feliz Claire dice a Zacarias cuando el la pregunta si va a volver en la mansion " Mas pronto de que tu crees, Zacarias"
FIN DEL CAPÍTULO 125
CAPÍTULO 126
Zacarias está muy nervioso desde que vio a Clara y todos observan su cambio El chofer trata de decirle a Fernando que Clara esta viva , pero el le dice que n se lo permite a nadie hablar sobre ese tema Isabella insiste que quiere ver a Leandra y por fin el inspector le da su permiso
Leandra llama a Isabella " Clara" e Isabella trata de descubrir por que su madre hizo tantos crimenes Leandra dice mil veces que su unica hija es Clara, y solo Clara Isabella le dice que quiere ayudarla a salir de la carcel , pero Leandra la rechaza y asi la joven entiende que nunca podra sentir amor y acercarse a su verdadera madre
Rosario dice a Gabriel que puede ver y que su problema es psicologico, o sea que no quiere ver Entonces , Gabriel ve y un poco mas tarde le dice gracias a Andriana por la camisa azul y ella le pregunta como sabe que es azul, y el contesta que la puede ver Todos estan muy felices y Gabriel acepta ir a la cena de Isabella Amelia visita a Quesada y se encuentra con Clara que finge ser Isabella y platica con Amelia con naturalidad En la mansion la familias De Alvear y Linares disfrutan su cena cuando de repente entra Clara Todos se quedan con la boca abierta y Clara dice " Buenas tardes" Fernando, Isabella, Carmela, Victoria, Rosario, Mariana, Adelaida, Gabriel y Andriana no pueden creer lo que ven Clara esta igual que Isabella, mismo peinado y un vestido que parece mucho a los de su hermana gemela
FIN DEL CAPÍTULO 126
CAPÍTULO 127
Isabella , Fernando y todos se quedan de piedra, e Isabella dice: " Clara, eres tu?" Clara dice a todos que fue una victima de Leandra y Fernando la toma con el en el despacho Clara dice que vino alli porque esta es su casa y que quiere pedir perdon a todos Trata de explicar por que no habia aparecido antes, pero Fernando le dice que tiene que irse para siempre y no volver nunca mas Isabella quiere que su hermana se quede en casa, las 2 hermanas gemelas se abrazan y Clara finge que desmaya para que no la echen de la mansion Isabella suplica a Fernando de dejar a Clara vivir con ellos pero el niega, diciendo que las intenciones de Clara no son buenas Clara dice a Davila que tiene que guardar el secreto que Fernando no es esteril, pero el le dice que la verdad va a revelarse porque Isabella está embarazada! ! Clara dice a Davila que ese bebe no debe nacerse Rosario visita a eandra en la carcel y le grita que Clara ha regresado y que cree que es una obra de Leandra Ella siente feliz ya que su hija va a ocupar su lugar de nuevo Davila dice a Fernando que Clara está debil y que debe descansar Claire e cuenta a Isabella que había perdido su memoria y que Leandra la tenia encerrada en el sótano y que después mat a sus seres queridos Isabella cree todas las mentiras de su hermana y siente compasión Dice a Fernando que va a dormir con Clara para que su hermana no este sola Clara dice a Fernando que va a darle el divorcio para que viva feliz con Isabella Por la noche, mientras Isabella duerme, Cara lleva el camisón y la bata de Isabella y finge ser ella a Fernando Empiezan a besarse y Fernando la toma en su habitación creyendo que es Isabella Zacarias lo ve todo y entiende la verdad y Clara le sonríe entrando en a habitación de Fernando
FIN DEL CAPÍTULO 127
Escrito desde Dec 8, 2001, 7:06 AM
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Respuestas
Elisa!!! Estoy impresionada.... Ana en Dec 9, 2001
Ay, Ana, no sabes cuanta alegria me dio. ELISA en Dec 10, 2001
Probablemente hice un error en los números de los capítulos, pero ahora es correcto Quedan solo 4 capítulos hasta el fin! ! E Isabella esta embarazada ! !
CAPÍTULO 132
Fernando y Clara entran en la habitacion y no podemos
estar seguros sobre lo que exactamente paso entre ellos! !
-Ana dimelo por favor me muero por aprenderlo! ! !-
Zacarias decide de dimitir de su trabajo ya que no puede soportar que Fernando,a quien admira mucho, se encuentra con su amante en su propia casa donde vive su esposa El doctor Blesvais dice a Fernando que tal vez Clara ha heredado la locura de su madre, el tiene miedo por la salud de Isabella, pero el doctor le asegura que la salud de Isabella está perfecta Gabriel quiere irse de ima y regresar a la hacienda con Andriana y rehacer su vida , pero Rosario le dice que tiene que apoyar a Isabella Rosario aconseja a Isabella de ir de viaje con su marido, pero la joven dice que está muy feliz junto a su hermana y no quiere irse El inspector hace preguntas a Leandra pero ella no le dice nada porque teme que tal vez haga daño a Clara Isabella y Clara platican como buenas hermanas y Clara menciona a Isabella que quiere quedarse en la mansion, pero que Fernando quiere echarla Isabella contesta que de seguro Fernando va a permitirle quedarse y cuando Claire pregunta por que, Isabella responde con inocencia: "Porque Fernando puede hacer cualquiera cosa para mi" Clara tiene celos Despues Isabella siente un mareo y le confiesa a su hermana que cree que esta embarazada Isabella va a visitar a Gabriel porque el quiere hablarle sobre el viaje con Fernando y Clara lo dice esto a Fernando, que esta muy celoso Isabella niega irse de viaje y despues regresa a casa, donde recibe una llamada del doctor que le dice que ya los resultados estan listos Clara ha pagado al doctor para preparar los resultados mas pronto Isabella aprende que de verdad está embarazada y la primera persona a la que lo dice es Rosario Isabella siente muy feliz ya que esta vez va a tener el bebe, que va a remplazar el vacío que dejo en su corazón el bebe que perdió as 2 mujeres van juntas a la mansión Alli estan Fernando,Clara, Victoria,Carmela y Francisco e Isabella les dice a todos que tiene una noticia muy importante Acerca a su esposo y sonriendo le dice:"Estamos esperando un hijo, Fernando"
FIN DEL CAPÍTULO 132
CAPÍTULO 133
Fernando no puede creer que Isabella esta embarazada y la joven entiende que algo extraño se pasa ya que su marido no parece feliz Fernando y su hermana Victoria van al despacho e Isabella no puede comprender su reaccion Carmela le dice que Fernando es esteril e Isabella esta muy sorprendida Fernando esta convencido de que su esposa lo engañaba y que el hijo que esta esperando es de otro hombre Isabella habla con Fernando y el le confiesa cuanto Clara lo odiaba por no poder darle un hijo Isabella le dice que no puede ser esteril ya que habia perdido un hijo suyo en el pasado Fernando se pone furioso y le acusa de que el hijo que espera al igual de el que perdio eran de Gabriel y le dice que por eso iba a casarse con el Isabella, muy herida, decide de irse de casa Clara, le aconseja de quedarse y luchar por su amor Rosario habla a Fernando pero el esta seguro sobre su esterilidad, pero por fin cree que tal vez haya sido un milagro y habla a su mujer Suplica a Isabella de predonarle y se reconcilian Clara los ve y sonrie con maldad Fernando va al doctor Nunez para hacer nuevos analisis Victor va a la hacienda Linares y toma unas cartas amorosas que escribio Isabella a Gabriel hace muchos anos Clara cambia las fechas y escribe mas cosas en las cartas para que el que las lea crea que el hijo que perdio Isabella era de Gabriel El primo de Isabella se encuentra a Fernando y le dice que Isabella lo quiere-a Fernando- de verdad Zacarias dice a Isabella que Clara y Fernando son amantes Mientras se pasa esto Fernando encuentra las cartas y ya lee que el hijo es de Gabriel Isabella entra en la habitacion gritando a Fernando : « Clara es tu amante, ya lo se todo ! ! » Fernando la mira loco de rabia
FIN DEL CAPÍTULO 133
CAPÍTULO 134
Fernando muestra a Isabella las cartas , pero ella cree que asi Fernando trata de cambiar el tema de la discusion Fernando piensa lo mismo escuchando a Isabella acusándolo de tener relaciones con Clara la pareja sigue gritando el uno al otro y todos en casa estan muy preocupados, menos Clara que esta satisfecha por haber conseguido lo que queria
Fernando e Isabella descienden la escalera gritando y Fernando echa a Isabella de la mansion Zacarias se siente culpable y lo dice todo a Delmira y despues a Carmela , que decide hallar la verdad Victoria pregunta a Clara si es verdad que es la amante de su hermano, pero ella finge que desmaya, y llaman al doctor Davila Davila dice a Fernando que tal vez no este esteril y que a lo mejor hubo un error en la diagnosis y quiere decirle que Clara es la que es esteril, pero ella entra en el despacho Cuando Davila se va, Fernando dice a Clara que no se vaya y que deben festejar juntos el triunfo de Clara y a libertad de el Clara se queda ya que quiere seducir a Fernando Carmela va a la luna Roja y habla con Zacarias que dice que vio a Fernando besando a Clara Despues, la tia va a casa de Adelaida donde esta Isabella y habla con Rosario y le dice que cree que todo es un plan de Clara para separar Fernando de Isabella y que es posible que Fernando creia que besaba a Isabella cuando estaba con Clara Convence a Rosario y luego habla con Isabella y le dice que tiene que regresar para luchar por lo que es suyo Fernando esta deseperado, bebe y bebe , y ordena champán para Clara Esta muy irónico con ella y cuando Clara le dice que puede recuperar lo que era suyo, el contesta que ya ha perdido a la mujer que amaba y que no hay otra Isabella Hay un sentido de erotismo entre Fernando y Clara y el le dice que ambos estan en la misma condicion, lo han perdido todo, pero admite que Clara es una mujer bellisima Todos creen que Clara y Fernando estan haciendo el amor en el despacho cuando llegan Isabella, Rosario y Carmela Fernando dice a Clara que no deben interesarse en nada y ambos se besan con pasión
FIN DEL CAPÍTULO 134
CAPÍTULO 135
Clara y Fernando se besan, y afortunadamente Carmela llama a Fernando para decirle que Isabella está alli Clara esta enojada, porque Carmela destrozó sus planes Fernando no quiere escuchar nada y dice a Isabella y Rosario que se vayan Isabella quiere irse, pero Rosario quiere hablar con Clara Fernando niega , pero Clara aparece y habla con Rosario y la insulta Rosario y Clara pelean y Claire cree que ha ganado el juego Trata de decir a Fernando que lo quiere de verdad y que deben irse de viaje juntos, y añade que sus besos no pertenecen al pasado, sino que son reales y quiere convencerlo que nunca la olvidó Fernando responde:"Si,Clara, ahora que te tengo aqui, se que nunca podre olvidarte, porque se que nunca sere feliz, mi vida sera un infierno, exactamente como era cuando estabamos casados" Fernando dice a Francisco que quiere divorciar de Clara y de Isabella tambien y ser libre Gabriel dice a Isabella que seria mejor que vaya a la hacienda, y ella cree que su primo tiene razon Rosario no está de acuerdo con esto, no quiere dejar a Clara ganar Rosario y Carmela piensan que alguien debe haber tomado las cartas de la hacienda y llaman a Felicita para que las busque El inspector hace preguntas a Clara , pero ella responde con mucha inteligencia que no sabe nada Victor amenaza al doctor Nunez para que diga que Fernando es esteril Cuando Fernando toma los resultados y ve que es esteril, corre a la mansion y les dice a Victoria y Carmela: " Quieren una prueba de que Isabella me engañó? Aqui estan los resultados! ! Soy esteril! !"
Clara lo escucha y dice: " Todo se acabó para ti, hermana, te vas a quemar en el infierno! !"
FIN DEL CAPÍTULO 135
CAPÍTULO 136
Victoria y Carmela creen que Isabella no engaño a Fernando, pero los resultados que dicen que Fernando no puede tener hijos estan alli, y no saben cual es la verdad
Fernando está muy enfadado y herido y cree que Isabella es una cinica y una mentirosa Carmela no lo puede aceptar y Clara está muy contenta Trata de nuevo de seducir a Fernando, pero el la rechaza Victor,siguiendo ordenes de Claire, junto con otros hombres, golpea a Zacarias Isabella decide que tiene que regresar a la hacienda y lo dice a todos, y en este momento llega Fernando, muestra a todos los papeles que prueban que es esteril y despues dice a Gabriel que puede guardar a Isabella que está esperando su hijo-de Gabriel- y los 2 hombres pelean Isabella, desilusionada, cree que Fernando es el amante de Clara y decide olvidarlo El inspector pregunta a Leandra de decirle si puede reconocer los ingredientes del veneno que dio a Sebastian y ella dice que estan sobre la mesa, pero las cosas que estan sobre la mesa no son venenos y asi el inspector sabe que Clara es la asesina Felicita no encuentra las cartas, va a Lima y reconoce a Victor, que le habia dicho que buscaba a Gabriel Clara pone un hipnotico en el champan de Fernando para convencerle que han pasado la noche juntos Por la mañana, Fernando despierta y está desnudo en la cama, y a su lado duerme Claire Fernando dice:"Dios, que he hecho?" Clara se levanta y responde:"Esa fue la noche mas maravillosa de mi vida"