| Capítulo 21: Cementerio Indio (II parte)July 3 2002 at 7:37 PM | Zergipio |
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Cuando Silvana pronuncia el nombre del indio "co", la luz vuelve.
- ¡La luz! -dijo Aline, contenta, acercándose a la ventana.- ¿Y dónde estará Fabián?
- Y donde estarán Alejandra y Martín -acotó Ignacio, notando la ausencia de sus dos amigos.
- ¿Qué onda? -preguntó Carola, nerviosa.- ¿Adónde habrán ido?
- Bueno, esa regla te faltó Ignacio -dijo Benjamín, sonriendo.- Las parejas que hacen cucharitas, son las primeras en matar.
- ¿Sienten algo raro? -preguntó Andrea, tiritando.
- Hace frío aquí -dijo Silvana, levantándose de su lugar.
- No, hace calor -dijo Cristian, al lado de la chimenea.
- No puede haber frío y calor en una misma pieza -dijo Mariela.- A no ser que... el frío signifique otra cosa... Al menos, eso decía una tía.
- Yo también escuché lo mismo -dijo Benja, sonriendo.- Cuando sientes frío, es porque alguien más está contigo.
- ¡Quiero que se vaya! -dijo Silvana, nerviosa.- ¿Y si llamé a ese indio y está con nosotros ahora?...
- ¡Ahhhhhhhhhhh! -se sintió un grito que paralizó los corazones de todos los amigos.
Era la televisión, que se había prendido sola, apareció la escena donde asesinaban a la mujer del auto.
- ¡Apaga la película! -pidió Aline, muy asustada.
- ¿Dónde está Silvana? -preguntó Carola, caminando hacia el fondo del living.
- ¿Desapareció? -preguntó Mariela.
- No pudo salir de aquí, la hubiésemos visto -dijo Daniel, mirando por la ventana.
- El libro tampoco está -dijo Andrea, comenzando a asustarse también.
- Andrea, ven -le dijo Benja.- Acompáñame a tu pieza a ver si está allá... Ignacio dijo que no anduviéramos solos.
- Voy -dijo Andrea, caminando junto a Benjamín.
- Tengo miedo -decía Gabriela abrazando a Cristian.- Tengo mucho miedo a perder mi anillo tan costoso.
- No entiendo nada -dijo Carola, sentándose en el sillón.
- Tranquila, amor -le dijo Ignacio, agachándose junto a ella y besándole las manos.
- ¡Miren esto! -dijo Andrea, muy nerviosa, apareciendo con Benjamín.
- ¡Pero quién chucha hizo esto! -dijo Carola, levantándose de su lugar, muy enojada.
- Ni idea, pero algo muy raro está pasando -dijo Benjamín.
Andrea y Benjamín habían encontrado en la cama de Fabián las velas que "co" tenía encendidas en su tumba.
- ¡Les dije que no tomaran nada prestado de un muerto! -reclamó Ignacio.
- Debiste haberlo dicho antes de ir al famoso cementerio indio -le dijo Cristian.
- ¡Pobre Fabián! -dijo Aline, preocupada.- ¿Dónde estará ahora?
- ¿Y dónde estará Guido? -preguntó Mariela, percatándose de la ausencia de otro de sus compañeros.
- Tenemos que hacer algo -dijo Carola, nerviosa.- Tenemos que hacer algo...
En ese momento, desde afuera de la casa, se escucha una tenebrosa voz que llamaba a Gabriela.
- ¡Dijeron mi nombre! -dijo Gabriela, abrazando aún más fuerte a Cristian.- ¿Lo ves?, ¡estoy segura que mi abuelita quiere el anillo!
- Nada que ver, no fue tu nombre -le dijo Cristian, tranquilizándola.
Por segunda vez, y aún más clara que la anterior, se escucha el nombre de Gabriela.
- Está claro lo que dicen -dijo Mariela, tomándole la mano a Daniel
- ¿Y qué quieres que haga? -le preguntó Gabriela.- ¡Que me saque el anillo y lo tire por la ventana, a ver si me abuela devuelve a los chiquillos con vida!
- ¿No habrá sido tu abuelita amante del indio? -le preguntó Benjamín, riéndose.
- No es momento para bromas -le dijo Carola.
- Voy a ver qué onda -dijo Cristian.
- Que alguien te acompañe -le pidió Ignacio.
- Yo quiero ir -dijo Gabriela, tomándole la mano.- ¡Total!, es a mí a la que quieren llevarse al infierno por ladrona.
- ¿Por ladrona? -le preguntó Carola.
- Sí, ya, reconozco que le saqué el anillo del joyero a mi abuelita -les confesó Gabriela, bajando la cabeza.- Pero mi mamá sabía...
- Ven, vamos -le dijo Cristian, saliendo de la casa.
- Voy al baño -dijo Mariela.
- Te acompaño -le dijo Carola.
- Yo vigilo por la ventana a Cristian y Gabriela -dijo Benjamín, asomándose.
- Ni en estos momentos dejas de ser el copuchento de siempre -le dijo Andrea.
- ¡Bah! -dijo Benja.
El libro de invocaciones de Silvana aparece, Daniel lo encuentra bajo un sillón.
- ¡Acá está el libro! -dijo Daniel, tomándolo con sus manos.
- A ver, a ver, ¿qué dice? -dijo Benjamín, sentándose junto a su amigo.
- Pero no pierdas de vista a... -dijo Ignacio, asomándose a la ventana.- ¡Demasiado tarde!... Cristian y Gabriela ya no están...
- ¡Pero si estaban recién! -reclamó Benjamín.
- Ya no -dijo Ignacio.
- Acá está la invocación a un muerto -dijo Daniel, leyendo con atención.
- ¿Y Mariela? -apareció Carola, de repente.
- ¿No estaba contigo? -preguntó Aline, nerviosa.
- Dijo que se venía corriendo para acá -dijo Carola, sentándose en el sillón.- Voy a llamar a mis papás, voy a contarles lo que está pasando...
- ¿Qué dice el libro, Daniel? -le preguntó Benjamín.
- No entiendo nada, ¿qué demonios es la nigromancia? -preguntaba Daniel.
- Magia negra -le dijo Ignacio.- Se los dije...
- ¡No hay tono, maldita sea! -dijo Carola, colgando con fuerza el teléfono.
- Hay un desierto en Arabia Saudita donde descansan los muertos que no tienen paz -leía Daniel.- ¡Aquí hay una hoja suelta!... Dice que la... ¿desgracia?... se dejará caer sobre quienes interrumpan la búsqueda del descanso de seres poderosos...
- ¡Una luz! -le dijo Andrea a Aline, mirando hacia el fondo del pasillo, mientras Daniel seguía leyendo.
Andrea y Aline comienzan a caminar hacia la luz, mientras Carola, Ignacio, Benjamín y Daniel estaban atentos al libro.
- ¡Acá está! -dijo Daniel, sonriente.- Para devolver un espíritu a su lugar... "Un tiempo para todo... Y para todo su lugar... Regresa lo que se ha movido... A través del tiempo y el espacio..."
- ¿Qué cosa? -preguntó Carola.
- Repítanlo tres veces -les dijo Daniel.
- Un tiempo para todo... Y para todo su lugar... Regresa lo que se ha movido... A través del tiempo y el espacio... Un tiempo para todo... Y para todo su lugar... Regresa lo que se ha movido... A través del tiempo y el espacio... Un tiempo para todo... Y para todo su lugar... Regresa lo que se ha movido... A través del tiempo y el espacio..."
- ¿Dónde se fue Andrea y Aline? -preguntó Benjamín, asustado.- ¡Hay una luz al fondo!
- Vamos -dijo Daniel, tomando del brazo a Benja.
Daniel y Benjamín corren hacia la pieza, y se quedan en la puerta, observando algo que estaba en el lugar.
- ¿Qué hay? -les gritó Carola, desde la sala.
- No lo van a creer -dijo Benjamín, asustado.- Son las velas de "co", y están encendidas... ¡Alguien lo está llamando!
- No puede ser, no puede ser -dijo Carola, mirando la iglesia por la ventana, y efectivamente, había luz en el campanario. Luego se apagó.
Era muy tarde y su mirada seguía fija en dicho lugar. Por un momento creyó ver movimientos en la iglesia, pero no podía dejarse llevar por ello. Habían sido momentos muy intensos los que estaba viviendo y sus ojos podían estar burlándose de ella.
- Tengo mucho miedo, Ignacio -le decía Carola, tomándole la mano con fuerza.
- No sé qué está pasando -le dijo Ignacio, también nervioso.
- ¡Oigan! -los llamó la Carola.- ¿Por qué no vienen?
- Parece que no hay nadie -dijo Ignacio, mirando por el pasillo.- Quedamos solamente nosotros dos.
Carola mira fijamente a los ojos de Ignacio, y por primera vez en la noche sonríe aliviada.
- ¿Qué onda?, ¿de qué te ríes? -preguntó Ignacio, sin comprender.
- ¡Esto es una broma! -dijo Carola, levantándose de su lugar y dirigiéndose a uno de los muebles de la sala.
Carola abre el mueble, y justamente, allí estaban todos sus compañeros, muy apretados, entre risas y tratando de mantener el silencio.
- ¡Ya, hueones de mierda! -les gritó Carola, salgan de ahí.
- ¡Buuuuu! -dijo Silvana, riéndose.- ¡Fo me, fo me, fo me!... ¿Cómo supiste que estábamos aquí?
- ¡Ya, salgan! -les dijo Fabián, apareciendo desde el fondo.- Casi casi resulta...
- ¿Cómo supiste que era una broma, Carola? -le preguntó Benjamín.
- Me acordé que les conté a Silvana y a Alejandra que este mueble tenía un pasadizo que llegaba a mi pieza... Ahí recién me di cuenta que había algo raro...
- ¿Cuál era la idea? -preguntó Ignacio, un poco molesto.- ¿A quién se le ocurrió?
- A Fabián -dijo Silvana, apuntándolo, al mismo tiempo que él la apuntaba.
- Bueno, a los dos -dijo Fabián.- La idea era dejarlos un rato solos, y aprovechando la historia del cementerio indio, se me ocurrió crear un ambiente terrorífico...
- ¿Y de dónde sacaste el libro, Silvana? -le preguntó Carola.
- De tu biblioteca -le dijo Silvana, señalando un mueble.- Cuando llegamos, tu papá dijo que guardaba recuerdos muy antiguos sobre estas tierras... Busqué, y lo encontré...
- ¿Y la luz en la iglesia? -preguntó Ignacio.
- La iglesia no está deshabitada -dijo Guido, enojado.- Ramiro me contó que hoy había una especie de vigilia en recuerdo de un nombre extraño... ¡Conste que yo hubiese preferido estudiar cálculo que estar perdiendo el tiempo en esto!
- Parece que está todo claro -dijo Ignacio, suspirando más tranquilo.
- Sí, pero yo tengo una pregunta -dijo Aline, curiosa.- ¿Y las vacas muertas?
- Nada de qué preocuparse -dijo Carola, sonriendo.- Mi papá me contó que fue poca comunicación... Las vacas estaban destinadas al matadero, y él no fue avisado como corresponde... Eso no más...
- Pero en fin, ya está todo claro parece -dijo Andrea, sonriendo.
- ¡A dormir todos! -dijo Mariela, un poco cansada.
Todos los amigos comienzan a caminar rumbo a sus habitaciones, menos Fabián y Silvana, que siguen en la sala.
- ¡Brindemos! -dijo Fabián, sonriéndole a Silvana, muy satisfecho.
- ¿Por qué? -preguntó Silvana, recibiendo una copa con martini.
- Porque nuestra broma dio resultado... O sea, a pesar de todo, fue muy gracioso ver las caras de todos mientras se iban enterando, ¿no crees?
- Sí, gracioso -dijo Silvana, riéndose.
- Podríamos hacer nuevas bromas... Aunque no de este estilo...
- Sí, igual a mí me entró un poco de miedo, la verdad es que sí sentí frío...
En ese momento, a un metro de donde se encontraban, cae una manzana verde desde el techo. Fabián y Silvana no entienden, estaban solos en la sala, y con la luz encendida... Se miran, nerviosos, dejan la copa en la mesa y caminan rápido a sus respectivas piezas.
- De esto, ninguna palabra -le dijo Fabián al despedirse.
- Ninguna -dijo Silvana.
- - CONTINUARÁ - -
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| | Autor | Reply | Caro
| La manzana verde... | July 3 2002, 9:11 PM |
Gracias por reinvindicar a la "manzana verde"....
definitivamente CAPITULO GENIAL!!!! |
| JF
| Especial de Hallowen... | July 4 2002, 11:32 AM |
Escelente capitulo Zergipio... Cada día mejor... |
| Checho
| La mejor.. | July 4 2002, 12:37 PM |
Como admirador de las cosas que escribes puedo decir que es una muy buena historia, lejos la mejor de todas. Esta realmente entretenida, y uno queda con ganas de seguir leyendola. El capitulo, estuvo muy bueno y muy entrete...
Saludos
Checho.
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