Sábado 15 de junio, 23:30 PM
Martín estaba de cumpleaños y organizó una fiesta en su casa. Los amigos habían comenzado a llegar, incluso algunos ya estaban bailando.
- No traje regalo, ¿no importa? -preguntaba Benja, mientras saludaba al cumpleañero.- Para la otra, ¿sí?
- Entonces no puedes comer ni tomar nada -lo retó Alejandra, que defendía los intereses de su enamorado.
- No le hagas caso -dijo Martín.
- ¡Felicidades! -saludó Luciano a Martín, dándole un abrazo, y después pegándole en el estómago.- ¿Te regalaron una sandía también?
- ¡Ja, ja, muy gracioso! -le dijo Alejandra.
- Oye, ¿y Guido viene? -preguntó Luciano, con intención maliciosa.
- Sí, por ahí anda -afirmó Martín.- ¿Lo curamos?
- Vale...
Cerca del mesón, Benjamín estaba comiendo papas fritas, sin que Alejandra lo viera, mientras Silvana se acerca a su lado.
- ¿Cómo estás, Benja? -le preguntó Silvana, quitándole unas papas.
- Bien, aquí estoy, reporteando la noticia -dijo Benjamín, sonriendo.- ¿Y tú?
- Regia, como siempre.
- ¿Has visto a Andrea? Estaba aquí recién y se me perdió... ¿Qué te parece lo de su término con Gonzalo?
- Me parece una estupidez... Definitivamente, no sé dónde tiene la cabeza esta amiga mía... ¡Mira que dejar a Gonzalo por el imbécil de Fabián!
- ¿¡Lo dejó por Fabián!? -preguntó Benjamín, sin poder creerlo.
- Sí, ¿no sabías que a la Andrea le gusta?
- No, no puede ser... Me estai agarrando pa’l hueveo, ¿cierto?
- Créelo, porque es la pura y santa verdad...
En el patio de la casa de Martín, estaban discutiendo Cristian y Gabriela.
- ¡Eres último! -le decía Gabriela, enojada, mientras se arreglaba la chasquilla.- No entiendo el afán de seguirte ofreciendo a viejas asquerosas... ¡Oye, yo te ofrecí prestarte el dinero para pagar toda la carrera si es necesario!... Pero él no... Prefiere seguir vendiendo sus... sus... cosas...
- ¿Sabes una cosa, Gabriela? -le dijo Cristian, también molesto.- Yo tampoco te entiendo... Tú crees que es fácil dejar que una mina, a quien conozco hace menos de seis meses, me preste millones así como así... Dime orgulloso, pero no voy a aceptar ese dinero, por ningún motivo, prefiero seguir trabajando...
- ¡Ser puto no es ningún trabajo!
- Schhht -le dijo Cristian, tapándole la boca a Gabriela.- ¿Quieres que todos se enteren?... Sé que no es lo más digno, pero me deja bastante plata para pagar el semestre completo, y más encima no requiere mucho esfuerzo.
- Esto es un punto en el que no vamos a lograr ponernos de acuerdo... ¡Nunca!
- No tenemos que pensar igual para poder llevarnos bien, ¿o tú crees que sí?... Además, ¿a qué viene todo esto?... ¿Qué te puede importar a ti si atiendo a alguna clienta en un edificio o en otro?
- Me interesa que no me mientas, ¿es mucho pedir?... Estuve con Macarena y ella me contó que nunca has terminado con ella.
- ¿Macarena fue a buscarme a la U?
- Sí, estuvo contándome sus penas... Al final, estás engañándonos a las dos...
- Puedo explicarte todo...
- No, ya no... Ya no te creo, Cristian... No volveré a confiar en ti...
Llega Catalina Ramos a la fiesta, vestida con un provocativo traje.
- ¿Viniste sola? -le preguntó Luciano, yendo a saludarla.
- Sí, sola -le dijo Catalina, un poco triste.- Tuve problemas con Álvaro y me dejó botada en el metro.
- ¡Buu, hay que ser muy hueón pa'dejarte sola! -dijo Luciano, sonriendo.- Ven, ¿vamos a bailar?
- Vamos -dijo Catalina, dejando sus problemas atrás.
Rato después, la música se corta de golpe, las luces se apagan y una sombra aparece con una torta en sus manos. Sólo la vela sobre el pastel alumbraba la escena.
- Ya poh, acérquense todos -dijo Alejandra, caminando hacia su pololo.
- ¡Todos! -gritó Silvana.- Cuuumpleaños feeeeliiiz...
Y así, todos los amigos le cantan el cumpleaños feliz a Martín, quien por supuesto, pide sus tres deseos antes de apagar la vela.
En otro lugar, Benjamín estaba conversando con Aline.
- No te creo -le decía Aline, sorprendida y enojada.- ¡Cómo puedes pensar algo así!... No, Andrea no... es que no... ¡No!...
- Yo tampoco lo creía -le dijo Benjamín, muy molesto.- Si alguna vez Andrea terminaba con Gonzalo, sería para estar conmigo...
- Andrea no me puede hacer esto -decía Aline.- Ella sabe lo que siento por Fabián.
- ¿Cómo no me di cuenta? -seguía reclamando Benja.
En ese momento, Fabián decide seguir con el plan. Se sienta en una silla, triste, solo, y se tomaba su cabeza con ambas manos. Andrea se da cuenta de esto, y se acerca a su lado.
- ¿Qué pasa, Fabián? -le preguntó Andrea, haciéndole cariños en la cabeza.
- Me siento como mal -mintió Fabián, fingiendo una gran tristeza.- Estoy como... no sé... como si me estuviera ahogando y no entiendo el porqué.
- ¿Quieres conversar un rato?
- Sí, por favor, sácame de aquí...
Andrea le toma la mano y caminan rumbo al patio, ante la mirada furiosa de Benjamín y Aline.
- ¿Los viste? -le dijo Benjamín a Aline, furioso.- ¡Salieron tomados de la mano!
- Benjamín, no podemos dejar que Fabián se meta con Andrea...
- Fabián no la merece.
- ¡Oye, discúlpame!... Me carga cuando hablan mal de él.
- ¡Por favor, Aline! -le dijo Benjamín, en un tono bastante venenoso.- Tú sabes mejor que nadie como es Fabián y Andrea no...
En ese momento, se produce un silencio entre ambos... Benjamín y Aline, sin palabras, se miran a los ojos, quizás por primera vez de una forma tan sincera.
- ¿No te parece estúpido, Benja? -le preguntó Aline, bajando la cabeza.- Nuestra relación no tiene ni pies ni cabeza... ¡Es absurda!
Benjamín queda un momento sin palabras y mira hacia un costado.
- Tienes razón -le dijo Benjamín, reconociendo su error.
- Si fuésemos una verdadera pareja deberíamos preocuparnos de estar bien nosotros, pero al contrario: tú estás pendiente de lo que Andrea hace o deja de hacer, y yo...
- ...tú no puedes dejar de pensar en Fabián, ni por un minuto...
- No, no puedo... Disculpa, Benjamín, lo siento... Acepté estar contigo para olvidar mi relación con Fabián.
- El único que debe disculparse aquí soy yo... Nunca he podido dejar de pensar en Andrea.
- ¿La quieres mucho?
- No lo puedo negar -dijo Benjamín, triste.- Había estado esperando el momento que terminara con Gonzalo...
En ese momento, Silvana los interrumpe.
- ¿Supieron la última? -les comentó Silvana, muy sonriente.- Andrea está atinando con el Fabián... ¡A lo mejor eso te sirve para inspirarte en tu novela, Benja!
Sentados en un sillón, Carola estaba abrazada con Ignacio.
- ¿Te cuento un chiste, Carol? -le preguntó Ignacio.
- A ver, cuéntamelo... ¡pero que sea cochino! -le comentó Carola, riéndose.
- Entraron dos pollitos a un restaurant, entonces uno le dice al mozo: “pío”, y el mozo: “pía” no más.
- ¡Ay, Ignacio, pero si me lo has contado quince veces!
- Es que es muy bueno...
Carola lo mira tiernamente y le hace cariño en su rostro.
- Te amo, Ignacio -le dijo ella, acercándose para besarlo.
Rato después, Benjamín se acerca a conversar con Daniel.
- ¿Terminaron? -preguntó Daniel, conforme.- Me parece lo mejor, nunca me tragué ese repentino romance...
- Pero nos dimos cuenta a tiempo -le dijo Benja, sonriendo.- Más vale tarde que nunca.
- Yo siempre supe que a ti te gusta la Andrea...
- Sí, pero ella quiere estar con Fabián.
- ¿¡Qué cosa!?
Justo en ese momento, Fabián y Andrea entran a la casa. Aline se acerca a ellos rápidamente.
- Andrea, quiero que hablemos -le dijo Aline, notoriamente molesta.
- No puedo ahora, estoy ocupada con Fabián -le dijo Andrea.
- Está bien, pero después te vas a arrepentir -le dijo Aline, retirándose.
- ¿Qué onda? -preguntó Andrea, sin entender.
- Anda a ver qué le pasa -le dijo Fabián.
Andrea camina hacia Aline y comienzan a conversar.
- ¿Qué te pasa, Aline? -le preguntó Andrea, preocupada.
- ¡Qué te pasa a ti, mejor dicho!... ¿Cuándo supiste que Fabián te gustaba?
- Él no me gusta... ¿¡De dónde sacaste eso!?
- Y más encima me mientes...
- No te estoy mintiendo.
- ¿Sabis que más?... Chao, no quiero seguir hablando contigo...
Aline da media vuelta y se va, dejando a Andrea totalmente desconcertada.
En la cocina, Silvana y Martín celebraban el cumpleaños con Guido.
- Pero tómate otro poquito -le decía Silvana, sirviéndole más a Guido.- Hazlo por Martín, que sabe tanto de cálculo.
- Dame, dame no más -decía Guido, muy mareado.- Estoy contento por Martín, muy contento...
- Entonces salud por mí -decía Martín, brindando con Guido.
- Muy feliz -dijo Guido, poniéndose a llorar.- No dejen que me duerma, por favor... No quiero soñar...
- ¡Vieron que se les iba a pasar la mano! -los retó Alejandra.- No sean malos y díganle que se vaya a acostar.
- ¡Ya oh! -dijo Silvana, tomando a Guido del brazo, ayudada por Martín.- Vamos, Guido... ¡Hora de dormir!
Benjamín estaba sentado en el sillón y Andrea se sienta junto a él.
- ¿Qué le pasa a Aline? -le preguntó Andrea, aún sorprendida con su actitud.
- Es comprensible que te trate así después de lo que hiciste -le dijo Benjamín, también molesto.
- Pero si yo no he hecho nada, no entiendo qué les pasa a ustedes -dijo Andrea, alterándose.- ¿Qué creen que hice?
- ¿Te parece poco haber tirado con Fabián?
- ¿Quién te dijo eso? -le preguntó Andrea, molesta.- Yo nunca he tirado con él.
- No meto las manos al fuego por ti.
- Deberías creerme... ¿Acaso me viste?
- Yo no, pero una amiga tuya sí...
- ¿Silvana te dijo que yo tiré con Fabián?
Mientras tanto, en la cocina, Silvana se ponía de acuerdo con Fabián.
- ¿De verdad terminaron? -preguntaba Fabián, muy satisfecho.- Entonces quiere decir que todo salió bien.
- Sí, ahora tú debes negar que tiraste con Andrea para que ella siga confiando en ti.
- Pero tú vas a quedar de mentirosa...
- Yo sé como arreglar mi situación.
En ese momento, aparecen Benjamín y Andrea en el lugar.
- Fabián -le dijo Andrea, mientras miraba a Silvana molesta.- Anda el rumor que tú y yo tiramos recién, cuando salimos al patio.
- ¿En serio? -preguntó Fabián, fingiendo sorpresa.- ¿Y quién dijo tal cosa?
- ¿Pero tiraron o no? -le preguntó Benjamín.
- No, sólo estuvimos conversando -respondió Fabián.
- Yo les conté que ustedes estaban atinando -dijo Silvana, sonriendo.- Ya, no se hagan, si no tiene nada de malo...
- ¡Eso es un invento tuyo! -dijo Andrea, enojada.- ¿Nos viste, acaso?
- No, a mí también me lo contaron -se excusó Silvana.- No es conmigo con quien tienen que enojarse, yo no empecé con el cahüín.
- ¿Y quién fue entonces? -preguntó Benja.
- Guido -contestó Silvana, segura de sus palabras.
- ¿¡Guido!? -preguntaron Andrea y Benjamín.
- Sí, pero temo que tendrán que aclarar mañana la situación -dijo Fabián, sonriendo orgulloso de la explicación de Silvana.- Ahora está muerto de curao...
En otro lugar de la fiesta, Luciano conversaba con Catalina.
- No puedo enojarme con Álvaro, no puedo -le decía Catalina, triste.- Él es el ayudante de álgebra y justo es el ramo que más me cuesta... ¡Ay, no me lo quiero echar!
- Yo cacho algo de álgebra, si quieres te explico -le propuso Luciano.
- Ya, sería topísimo... Así le demuestro que no necesito de nadie para sacarme buenas notas.
- ¿Nos juntamos en el casino mañana a la hora de almuerzo?
- Ahí estaré...
Mientras tocaban un lento, Daniel bailaba abrazado a Mariela, su polola.
- ¿Cuándo te empecé a gustar? -le preguntó Daniel, sonriendo enamorado.
- La verdad... desde la primera vez que te vi -le dijo Mariela, dándole un suave beso en los labios.
- ¿Recuerdas nuestro primer día juntos?... Yo juraba que a ti te gustaba Fabián, estaba convencido de eso.
- Bueno, no te equivocaste... Fabián se parece mucho a alguien que fue muy importante en mi vida, pero te pido por favor que no me toques ese tema.
- ¿Por qué no?
- Porque no... Malos recuerdos... Vivamos el presente ahora, ¿oka?
Mariela abraza a Daniel y comienzan a besarse, ante la mirada furiosa de Silvana.
- Ahora le corresponde a Fabián ayudarme -pensaba Silvana, con rabia.
En otro lugar, Aline se entera que Fabián no tuvo nada que ver con Andrea.
- Fabián, yo pensé que... -alcanzó a decir Aline, un poco arrepentida.
- Deberías conocerme un poquito -le dijo Fabián.
- Es todo tan complicado... ¿Sabes?, me da mucha pena recordar lo nuestro...
- No hablemos de eso ahora.
- Es necesario.
- La próxima semana mejor, no arruinemos el cumpleaños de Martín...
Fabián camina, dejándola sola, mientras una gran sonrisa se dibujaba en su rostro.
- Todo salió perfecto -pensaba Fabián, muy contento.- Ahora a preocuparse de los millones que heredará la huasita... jajaja...
- - CONTINUARÁ - -
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