Último Capítulo de la Temporada: Game Over (II parte)
September 15 2002 at 10:06 PM
Zergipio
Carola iba caminando rumbo a la 304, pensativa luego de escuchar la confesión de Silvana. Tenía muchas cosas que pensar y otras tantas que aclarar, especialmente con su familia...
- ¿¡Millonaria herencia!? -la molestaba Alejandra, riéndose.- Con pura plata vas a pasar las penas.
- Todavía no lo asumo -le decía Carola.- De verdad... Lo que dijo Silvana fue un balde de agua fría, ¡sabía que mi papá tenía plata, pero no pensé que tanta!
- Debe ser mucha para que Fabián se haya interesado tanto en ella...
- Carola, tenemos que hablar -apareció Ignacio, colocándose frente a su ex polola.
- Nosotros ya hablamos lo que teníamos que hablar -le dijo Carola, seria.
- Permiso, los dejo solos -dijo Alejandra, apartándose.
- No, tú te quedas -le dijo Carola, tomándola del brazo.- Es Ignacio el que me está molestando, no tú.
- Carito, ¡ya escuchaste a Silvana, qué más pruebas quieres! -le dijo Ignacio.- Fue Fabián el que preparó todo, él le pidió a Karina que viniera a buscarme...
- Él no es culpable, Ignacio -le dijo Carola, mirándolo enojada.- Si no hubiese sido por Fabián, tú me hubieses seguido engañando...
- Mi pololeo con Karina era todo una farsa, un arreglo entre mis papás y los de ella, yo no la quiero... Amor...
- No me llames así -le pidió Carola, enojada.
- Te necesito conmigo...
- Lo siento, Ignacio, si hubieras confiado un poquito más en mí, todo sería diferente... Pero ya no quiero sufrir más, quiero estar tranquila... Vamos, Ale...
Carola le tomó el brazo a Alejandra y siguieron su camino, alejándose de Ignacio. En un incómodo silencio, las dos amigas se acercaban juntas a la 304.
- ¿No estarás siendo muy dura con Ignacio? -decidió preguntarle Alejandra.
- No, Alejandra, no -dijo Carola, muy segura.- ¿Tú no harías lo mismo con Martín si te enteraras que tiene otra polola por ahí?
Alejandra lo piensa un poco y baja la cabeza.
- Sí, tienes razón, estás actuando bien -le dijo Alejandra, tomándole nuevamente su brazo.- Menos mal que Martín no me ha salido con ninguna sorpresita...
Alejados del resto de sus amigos, Benjamín y Andrea acompañaban a Silvana.
- Discúlpenme, en especial ustedes dos -les decía Silvana, triste.- Ahora miro hacia atrás y no entiendo cómo pude hacer todas esas cosas... Estaba como ciega.
- Ya, Silvana -le decía Benjamín.- Sube el ánimo.
- Lo bueno es que te diste cuenta a tiempo -le decía Andrea, sonriéndole.
- ¿Pero con qué cara voy a mirar a los chiquillos?
- Con la misma de siempre -le dijo Benja.- De los arrepentidos es el reino de los cielos...
- En todo caso, prefiero que no empieces con el canuteo -le pidió Silvana.
Justo en ese momento, Andrea se lleva una mano a la frente y cierra los ojos.
- ¿Qué te pasa, Andrea? -le preguntó Silvana, preocupada.
- Me duele un poco la cabeza -dijo Andrea, algo incómoda.
- ¡Lógico! -exclamó Benjamín.- ¡A quién no le duele la cabeza después de recibir tanta información!... La historia de Corazones de Papel va a girar en 180º.
- ¿No me digas que vas a escribir todo esto en tu novela? -le preguntó Silvana.
- A lo mejor... Ya, ¿caminemos a la 304?
10 minutos después, estaban casi todos los compañeros reunidos en la sala de clases. Lo más probable es que el profesor de química les entregara las notas de sus últimos controles.
- Necesito un 1.8 no más -decía Alejandra, tranquila, abrazada de Martín.
- De más que te lo sacaste -le dijo Martín, dándole un beso en la cabeza.
- Yo soy un cero a la izquierda en química -comentaba Cristian.- Espero que me haya ayudado sentarme junto a Guido en la prueba.
- ¡Pero eran filas diferentes poh, Cristian! -le dijo Gabriela, arreglándose la chasquilla.- ¡Tan vivo que eres para ciertas cosas y tan hueón para otras!
- ¡Chiquillos, no hay clase, las notas de química las publicaron en el muro de los lamentos! -apareció Fabián de repente, gritando a sus compañeros.
Se produjo un silencio total en la sala; todos miraban furiosos a Fabián, quien no entendía qué pasaba con sus “amigos”.
- Cínico -le dijo Mariela.
- ¡Maraco! -le dijo Carola.
- ¿Qué maraco? -dijo Cristian, furioso.- ¡Maricón!
- ¿Qué tenis en la cabeza, gil? -le dijo Alejandra.- ¿Caca?
- Todo lo que hiciste estuvo out -le dijo Gabriela, arreglándose la chasquilla.
- Te las mandaste, Fabián -le dijo Andrea, decepcionada.- Y lograste que algunos creyéramos en ti.
- ¿Pero yo qué les hice? -preguntó cínicamente Fabián.
- Silvana nos contó todo -le dijo Daniel.- ¡Qué malo!
- ¡Traicionera! -exclamó Fabián, con mucha rabia.
- Eres lo peor que hemos conocido -le dijo Alejandra.- Por más que lo pienso no puedo entender el porqué...
- Y no hagas esfuerzos en hacerlo mejor -les dijo Fabián, sonriendo con ironía.- Su mente común les impediría llegar a comprenderme...
- Debería sacarte la chucha -le dijo Cristian, respirando profundamente.
- ¡Y más encima te decías nuestro amigo! -le criticó Andrea.
- No hace falta que me sigan insultando, podríamos estar horas así... ¡Hay tantas cosas que he hecho a sus espaldas que tendríamos varios días para conversarlas!... Ahora me voy, no tengo ningún interés de seguir viéndoles la cara de estúpido que tienen... Chaíto...
Y Fabián se dio media vuelta y abandonó la sala, dejando a sus compañeros nuevamente en silencio y pensando en lo que acababa de pasar.
21:00 PM.
En Ñuñoa, Ignacio se sorprende al escuchar música fuerte en su casa. Elisa, su madre, odia el ruido excesivo, y su padre no escucha otra cosa que clásicos como Mozart o Bach, sus preferidos.
- ¿Qué pasa que hay tanto ruido? -preguntó Ignacio, entrando a su casa.
- Estamos celebrando, Nacho -le dijo Jéssica, su hermana.- ¡Al papá le salió un negocio espectacular con una empresa extranjera!
- Así es, hijo, estoy fascinada -le dijo Elisa, sirviéndole una copa de champaña.
- Felicidades, papá -le dijo Ignacio, dándole un abrazo.- Supongo que debe ser algo demasiado grande para celebrar de esta forma.
- De hecho lo es -le dijo Rolando, su padre, satisfecho.- Es una sociedad con una de las compañías eléctricas más rentables de Inglaterra.
- Pareciera que Karina no está muy contenta -comentó Ignacio al darse cuenta que su ex pareja no tenía un rostro feliz.
- Es que no le gusta la idea de viajar a Europa, ¡si ella viene llegando recién de allá poh! -comentó Elisa.- En cambio yo, alucino con ver el Big Ben otra vez... ¿Hace cuánto que no lo veo?... mmm, ¿ocho meses serán?
- ¿Vas a Inglaterra con el papá? -le preguntó Ignacio.
- ¡Vamos! -le dijo Jéssica, muy entusiasmada.- Nos vamos los cuatro a Inglaterra...
- No creo, yo tengo que estudiar -dijo Ignacio.
- Parece que no entiendes, Ignacio -le dijo Karina, levantándose de la silla en que estaba.- Ustedes no van a pasear a Inglaterra, sino a vivir.
- Así es -corroboró Rolando.- Hijo, tenemos que partir cuanto antes a Europa... Ya tengo listo todos los trámites familiares y el asunto de la casa está bastante avanzado... Por los estudios, no te preocupes, hablé con McKleen y te aceptarán en Bornemouth en un par de meses más...
- A ver, a ver, esperen -dijo Ignacio, tomándose la cabeza.- ¿Y si no quiero ir?
- ¿Cómo no vas a querer ir? -le preguntó Jéssica, sorprendida.- Ignacio, ¡es la oportunidad de tu vida!... Puedes estudiar allá, recibirte y después volver a Chile si quieres, pero no puedes dejar pasar esto...
- Por eso no estoy tan contenta -dijo Karina, sirviéndose champaña.- Por una parte, Jéssica tiene razón, es una gran oportunidad para todos... Pero por otro lado, no quiero dejar de verlos, porque yo tengo decidido hacer mi vida acá...
- No sé, no me lo esperaba, disculpen mi reacción -les dijo Ignacio, aún sin asumir lo que pasaba.- Déjenme digerirlo un poco, me dejaron pa'dentro con la noticia... Sorry si les eché a perder la celebración, pero estoy... no sé...
- Sé que es repentino -le dijo Rolando, interrumpiéndolo.- Pero está bien, piénsalo y decide si quieres venir con nosotros...
- ¡Rolando! -se molestó Elisa, al escuchar las palabras de su esposo.
- Sí, Elisa, Ignacio tiene dieciocho años, hay que dejarlo tomar sus propias decisiones -continuó Rolando, seguro de lo que decía.- Si quiere viajar con nosotros, bien; si prefiere quedarse acá, lo apoyaremos de la misma forma...
En las afueras de su casa, Aline estaba de brazos cruzados, nerviosa, esperando a alguien. En ese momento aparece Álvaro.
- ¿Qué pasa? -llegó preguntando Álvaro, sin saludar.- Me dejaste muy preocupado con tu llamada...
Aline empieza a llorar y lo abraza fuertemente.
- Fabián me engañó siempre -comenzó a decirle Aline, entre sollozos.- Me siento tan mal, me siento estúpida... Yo era la única mina tonta que lo aguantaba y por eso estaba conmigo, ¡sólo por eso!
- ¿Pero quién te dijo una cosa así?, ¿fue el mismo Fabián?
- No, no fue él... mmm, supieras todo lo que hizo, todo el daño que le causó a los chiquillos... Y más encima por culpa mía arrastró a Benjamín, a la Andrea... ¡a la Silvana también!
- Pero a ver, cálmese un poquito pues, no entiendo mucho -le dijo Álvaro en forma tierna, mientras secaba sus lágrimas y le daba besos en cabeza.- Estás conmigo ahora, me tienes a mí, ¿oíste?... Que no se te olvide eso.
- Gracias, Álvaro, pero en este momento necesito solamente que me escuches.
- Puedes decirme lo que sea... ¿cómo te sientes, qué es lo que quieres?
- ¡No quiero volver a verlo! -le dijo Aline, tratando de calmarse.- Álvaro, no quiero volver a encontrarme con Fabián... ¡Nunca más!
Al día siguiente, muy temprano, Gabriela baja a la cocina para tomar desayuno, con su bata de levantarse de seda y sus pantuflas Disney, traídas directamente de Orlando. Se extraña al escuchar gritos en el despacho de Leonardo: sus padres estaban discutiendo.
- ...algo tuviste que hacer, ¡algo! -le decía Leonardo a Diana, notoriamente molesto.- La niña no va a querer irse de la casa porque sí.
- ¿Y por qué piensas que tuve que haber sido yo la del problema? -le contestó Diana.- ¿No te has hecho un autoanálisis de cómo has sido como padre?... ¡Te hace mucha falta, Leonardo!
- No he sido lo mejor para ella, lo reconozco, pero nunca un mal ejemplo...
Gabriela, caminando lentamente y tratando de no hacer ningún ruido, se acerca a la puerta para escuchar mejor.
- No necesariamente tienes que dar un buen ejemplo para ser un buen padre -le dijo Diana.- No te olvides que yo he sido la que ha estado en todas con la niña; no como tú, que te has dedicado a darle plata y más plata en vez de cariño...
- Gabriela nunca ha reclamado por eso -dijo Leonardo, enojado.- Por eso creo que algo debió haberle pasado contigo, porque ni siquiera quiere que sepas sobre su decisión... ¿No te habrá pillado en alguno de tus misterios nocturnos?
- ¿A qué te refieres?
- Sabes bastante bien lo que quiero decir y prefiero no especificar el nombre que se les da a las...
Diana le pega una cachetada a su esposo tan fuerte que llega a voltearle la cara. Estaba furiosa.
- No tendría ningún problema en decirle a mi hija que tengo relaciones con otros hombres -le dijo Diana, mirando fijamente los ojos de su esposo.- Ella me entendería como mujer, pero como hija quizás le sería muy difícil... Y tú, Leonardo, eres el menos indicado para reclamarme nada... Cuando uno busca afuera lo que necesita es porque en su casa no lo tiene, ¿o ya se te olvidó cómo fue la historia?
Leonardo se muerde los labios y baja la cabeza.
- "Quiero esperar a nuestro matrimonio para regalarte mi virginidad como lo más preciado que tengo" -dijo Diana, imitando gestos de Leonardo, con lágrimas de rabia brotando por sus ojos.- Recuerdo a la perfección esa frase que repetiste durante todo nuestro noviazgo para salirme en la noche de bodas con el tremendo pastelazo... "Diana, discúlpame por favor, perdóname, nunca te dije que era impotente para no perderte".
- No puedo defenderme ante eso, estaba convencido que me dejarías al enterarte de mi situación... En fin, terminemos esta conversación aquí, ¿te parece? -le pidió Leonardo, sentándose en su escritorio.
- ¡No! -gritó Diana, pegándole un golpe a la mesa.- Lanzas la caballería encima y sales arrancando como un cobarde cuando te ves perdido... Escúchame bien, Leonardo, no vuelvas a recriminar la forma que llevo mi vida... ¿O pensabas que tu lengua y tu mano me tendrían satisfecha toda la vida?
- Haces lo que haces para castigarme -le dijo Leonardo, sin mirarla.
- Es asunto mío el porqué lo hago -concluyó Diana.- Y espero por tu bien que retengas a Gabriela en esta casa o me veré obligada a contarle toda la verdad...
Gabriela estaba inmóvil, no atinaba a moverse... Su madre buscaba el sexo que no recibía con su padre; si por necesidad o por venganza, era otro asunto... Su padre, ¿impotente?... ¿Cómo se podía explicar eso?
En la universidad, Alejandra estaba estudiando cálculo con Martín, su pololo.
- No me concentro, la verdad no puedo concentrarme -le dijo Alejandra, cerrando su libro.- No dejo de pensar en todo lo que pasó con Fabián...
- Bueno, cada cual tiene una cruz que cargar -dijo Martín, pensativo.
- ¿Y esa frase? ¿Has estado conversando con Benjamín?
- No, es un dicho muy cierto no más. Si lo piensas bien, Fabián apresuró cosas que tarde o temprano tendrían que pasar... O sea, la relación de Aline con el Benja no tenía ni pies ni cabeza; los papás de Mariela igual se iban a enterar que estaba pololeando; si Gabriela se desilusionó de Cristian, algo tuvo que haber hecho él; por último, Ignacio no puede esconder su cabeza en la tierra y debe reconocer que le escondió algo importante a la Carola...
- ¿Lo estás justificando?
- No, para nada, pero no le quito la responsabilidad a quienes sí la tienen.
- Puede que tengas razón... ¡Ay, amor!, espero que tú me tengas confianza para contarme todo lo que te pasa, sea lo que sea...
Alejandra le da un abrazo a Martín, pero él le quita los brazos de su cuello.
- Alejandra -le dijo Martín, bastante serio.- Hay algo que no te he dicho y me gustaría que lo supieras por mí antes que te enteraras de forma desagradable, como lo fue ayer...
- ¿Qué pasa, Martín? -preguntó Alejandra, nerviosa.
- Nuestra relación no durará mucho...
En el casino de informática, Luciano y Catalina estudiaban álgebra.
- ¿¡Si multiplico éste con éste obtengo el resultado!? -preguntó Catalina, sorprendida.
- Eso es todo -le decía Luciano, sonriendo.- Pero si te lo expliqué la otra vez poh... jajaja, ¿ves lo que pasa por no poner atención?
- Yo no diría eso... Estos ejercicios me los explicaste la vez que saliste corriendo cuando entró tu sicóloga al casino, ¿no te acuerdas?
- ¿Cuál sicóloga? -preguntó Luciano, haciéndose el desentendido.- ¡Ah, sí!, pero no fue por eso, no, para nada...
- Sóplame este ojo, te he aprendido a conocer más de lo que crees... ¿Tuviste algo con ella?
- Directa y al grano, así me gustan las minas -dijo Luciano, mirando por la ventana.- No, no pasó nada con ella, pero me tenía vuelto loco igual... Llámalo estupidez o fascinación, pero te juro que nunca me detuve a pensar en todo lo que me separaba de ella.
- ¿La edad?... Si es por eso, yo creo que...
- No era cuestión de edad, hay muchas otras cosas -la interrumpió Luciano.- Y no hablemos más del tema, ella tomó sus cosas y se trasladó a otra universidad... en el sur, creo.
- ¿Pero por qué se fue?
- Será un misterio sin resolver, simplemente se fue, no se despidió, no me dejó un teléfono donde ubicarla, nada... no quería verme más, así lo entendí, y es lo mejor.
- No me gustan las personas que se dan por vencidos sin luchar...
- Cuando uno lucha, es porque quiere ganar algo... No lo tomes como una derrota, tienes que ver esto como la posibilidad de elegir nuevos trofeos que ganar.
- Cierto -dijo Catalina, sonriendo al entender la reflexión de Luciano.- Hay mucho donde elegir y mejor incluso...
- Capítulo cerrado.
- Mmm, y ahora que la doctorcita no está en tus planes, ¿ya tienes en vista el nuevo trofeo por el cual luchar? -le preguntó Catalina, acercándose a Luciano.
- Hay tanto donde elegir, tú lo dijiste -le dijo Luciano, haciéndose el interesante.
- Pero algo debes tener mente ya...
- Puede ser... ¿Se te ocurre algo por lo cual debiera hacer el intento?
- ¿Te parece algo como esto?
Catalina se acerca a Luciano y comienza a besarlo. Él la abraza y le responde... A pesar de ser la segunda vez que se besaban (antes fue compitiendo en la bienvenida informática), era la primera donde involucraban sentimientos.
En la 304, Benjamín y Andrea estaban conversando sobre el retiro espiritual que habían compartido meses atrás.
- ¿De verdad te gustaría integrarte al equipo que la prepara? -le preguntó Benja, contento.- Sería genial verte los domingos también.
- Sí, tengo ganas de ocupar mi tiempo libre en algo así... Estoy un poco cansada de esperar que Gonzalo llegue a la casa buscando arreglar las cosas.
- ¡Me extraña que hables así!... ¿Por qué no lo buscas tú?
- No creo que esté mal ser un poco orgullosa, ¿o sí?
- Tampoco lo creo, pero si eso te va a afectar en tu día a día, es mejor ceder un poquito... A no ser que el motivo por el cual ustedes ter...
- ¡Ay! -se quejó Andrea, cerrando los ojos.- Espérame un poquito, Benjamín, como que me anduve mareando... Necesito tomar un poco de aire...
Andrea camina hacia la puerta y sale de la sala. Daniel aprovecha de acercarse a su amigo.
- ¿Qué le pasó a la Andrea? -le preguntó Daniel, curioso.
- Le dio un mareo y salió a tomar aire -le contó Benjamín, guardando un cuaderno.
- ¡Mmmm, picarón!, no me habías dicho que ibas a ser papá -le dijo Daniel, largándose a reír junto a Benja.
- Jajajaj... ¿¿¿¡papá!??? -exclamó Benjamín, dejando inconclusa su risa.
Cerca de la 304, Carola caminaba rumbo a la sala. En eso, se detiene al escuchar un grito con su nombre.
- ¡Carola! -la gritó Ignacio, acercándose a ella.- Carola, por favor, necesito que me escuches por última vez...
- Apúrate, Ignacio, estoy un poco atrasada -le dijo Carola, buscando en sus muñecas un reloj que no llevaba puesto.
- Tengo que tomar una decisión rápida, o sea... a ver, no sé como empezar... Estoy algo acelerado, lo siento, pero... en fin... Mi papá hizo un negocio con una importante empresa europea...
- ¿Debería felicitarte?
- Mi familia se va a Inglaterra... Nos vamos a Inglaterra...
Carola comenzó a cambiar de actitud, no esperaba una noticia como ésa. Tomó aire y trató de ser un poco más objetiva.
- Esto me pilló de sorpresa, me acabo de enterar -le dijo Ignacio, nervioso.- Estudiar afuera es una oportunidad que no se puede perder, eso me dicen todos; además, uno de mis sueños siempre ha sido salir de aquí, buscar nuevos horizontes, irme a otro lugar donde me sienta yo mismo... Y partir cuando nada te retiene aquí es mucho más fácil... Pero a mí sí me retiene algo... ¡Tú!
- Ignacio, yo...
- Sé que te pongo en una situación difícil, en especial ahora, que estamos... distanciados... mmm, esto me cuesta... a ver... Carola, yo me quedaría en Chile si tú me pides que me quede... En tu corazón sabes de sobra que te amo y que estoy dispuesto a hacer cualquier cosa por recuperar tu cariño y tu confianza... No quiero perderte, eres demasiado importante para mí.
Carola queda en silencio unos momentos, con un sinfín de sentimientos encontrados y otros tantos pensamientos que invadieron su mente en cuestión de segundos. Ella le sonríe de manera tierna.
- Dime algo, por favor -le pidió Ignacio, confundido.
- Ignacio, no te voy a pedir que te quedes en Santiago cuando yo no estaré aquí -le dijo Carola, respirando profundamente.- Yo me regreso a Osorno la próxima semana.
- ¿Sigues con esa idea?
- Por supuesto que sí... Quizás no me entiendas las razones, pero necesito encontrarme conmigo misma antes de seguir con mi vida... Me han pasado demasiadas cosas en el último tiempo y tengo una necesidad muy grande de aclarar mis ideas y mis sentimientos.
- Te entiendo, pero... ¿y yo?... ¿Qué papel estoy jugando en tu vida ahora?
- No lo sé, Ignacio... Si quieres saber qué me pasa contigo en este momento podría decirte que también te amo, pero no puedo asegurarte que será algo eterno... No sé a qué conclusiones llegaré en Osorno, todo dependerá de eso.
- ¿Te das cuenta que con tus palabras me estás invitando a un viaje que quizás no tenga regreso? -le preguntó Ignacio, temblando.
- Lo siento, pero no soy yo la que debe tomar esa decisión... No quiero cargar tampoco con algo de lo que podrías arrepentirte toda la vida y que me haría sentir culpable... Ignacio, no puedo ayudarte con esto...
- Carola... te amo...
- Yo también -le dijo ella, haciéndole cariño en el rostro.- Pero éste no es el momento para estar juntos...
Carola dio media vuelta y siguió su camino hacia la sala.
Mucho más tarde, cuando la noche comenzaba a caer sobre Santiago, la universidad recuperaba la tranquilidad perdida con el diario bullicio juvenil. Fabián caminaba por los pasillos, preocupado, estaba convencido que las siguientes semanas no serían fáciles para él.
- ¡Sabía que alguno de los chiquillos iba a querer aclarar las cosas! -reclamaba Fabián, mirando hacia alrededor, como buscando encontrarse con alguien.
En ese momento, una mano cubierta con un guante de cuero negro tomó un revólver y apuntó al pecho de Fabián.
- ¿¡Qué crees que haces!? -preguntó Fabián, nervioso y con un pánico que hace mucho tiempo no sentía.
Fueron sólo dos disparos, sin ruido... Luego, el cuerpo de Fabián se encontraba en el piso, sangrando...
Muchas gracias a quienes se dieron el tiempo de leer la serie
September 15 2002, 10:08 PM
Ojalá que la primera temporada les haya gustado y que esperen ansiosos la segunda... Dejen sus comentarios de qué les pareció y sobre las incógnitas que quedaron...
Primero que nada ....un abrazo bien grande para el autor de Corazones de papel, que de verdad se paso, así que, mis más sinceras felicitaciones , Zergipin.
Es increíble como pasan los meses y más todavía para estos intrépidos novatos estudiantes de ingeniería, la vida es un pañuelo, es un abrir y cerrar de ojos, por eso mejor no pestañear jejeje, porque en menos de lo que dura un pequeño e insignificante, pero muy gozoso y gratificante estornudizzz, podemos desaparecer! waaaa, si dicen que es por eso que en realidad aparecen tantos cuadrados con ojos desorbitados, cara de atolondrados y más perdidos que Chatran, afirmando haber sido secuestrados por entes o seres más o menos del tamaño de un enanieve, pero sin blancanita, y con ojos de aceituna, comandando una navecita como la de ovi-wan en la guerra de las galaxias , nada más que con un cilindro de gas en la parte trasera para abaratar costos de combustible, o bien, litros de partículas quánticas a reacción . Si hasta el mismísimo agente federal Fox ¿Mulder? Según su camarada Dana Scully (la del chip transplantado en la nuca para los que la conocen) afirmo esta hipótesis con su afamada frase “La verdad esta allá afuera“ mientras que un enanito con características similares a las mencionadas anteriormente, veía Pura Sangre y comía hot dogs en el sillón de su departamento. Sin embargo, y a pesar de todas estas declaraciones “El gobierno niega tener conocimiento”
Pero bueno, nos fuimos del tema, la idea no era hablar de enanieves ni de prototipos de oso hormiguero eehh....¿?, perdón, lo del oso no va, me fallo el periférico de salida. El tema principal es Corazones de papel awwww, Corazones de papel .......atrás quedaron esos primeros capítulos en que .....Ignacio, Carola, Silvana, Benjamín, Daniel, Guido, Gabriela....por nombrar algunos, llegaban como pajaritos nuevos a su primer día de clases en la universidad, muchos sufrieron de las inclemencias de los mechoneos, y otros simplemente andaban tan perdidos como los abducidos por enanieves extranjeros en el texto de arriba, buscando el aula donde iban a cursar . Y así paso el tiempo, hasta hoy, en que se deja vislumbrar el titulo de esta foroserie, “Corazones de papel”, o más bien Corazones de felpita jejeje.
Porque como bien dijo la sabia Silvana, -A esta edad ninguna relacion es muy seria, Ignacio- al ver a su compañerito más compungido que polilla suicida aspirando naftalina después de haberse enterado que su mujer lo engañaba con el polillo de enfrente.
Pero de que pueden servirle estas palabras al pobre Ignacio, o a la tan desdichada Carola, que ya ha sufrido tantos engaños por parte de sus galanes, que.......... mas vale echarse fly antes que estar con otro jejeje, o al pobre Daniel que ya se sentia el protagonista de dos mujeres y un camino , y para que hablar del desventurado Benjamín que indirecta o directamente Andrea le dijo: Lo siento, tenemos protocolos diferentes, no somos compatibles. Haciendo sentir crackeado y pirateado el pobre correo del Benja
En fin..................como no hablar de corazones de felpita o de tímidas felpitas, si apenas estan empezando a sentir el amor , awwww el amor , que bonito es el amor, suspirar, oler las margaritas, desojar petalos de flores diciendo entre suspiros y cara de asopado awwww, me quiere , no me quiere, me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere, ¡NO ME QUIERE! Flor y la connnn..ciencia que te repartio; ¿verdad que es bonito? Nooooooooooooooooooooooooo, como va ser bonito si estan en juego la intensidad propia de la edad, y porque no decirlo... la famosísima revolución hormonal al cuadrado jejeje ¿o no fred? jejeje
Entonces......¿será amor lo que sienten nuestras frágiles felpitas? o nada más una imperceptible presencia hormonal haciendo la carrera Indianápolis de formula uno en las paredes jejejeje
muy buena temporada , el final esta lleno de misterio y suspenso, te pasaste.
ZGP cuando comienza la segunda temporada? la espero con ansias, un besito
bye , sami
Zergipio, sólo tengo que felicitarte por tus foronovelas...
September 30 2002, 9:36 PM
jamás había pensado en leer una, realmente creía que era una lata, pero ayer comencé a leer CABUCANAI y me tiene hiptonitaza...creo de verdad que me las voy a leer todas....eres genial y gracias por darnos esta entretención. Con decirte que ni sabia lo que era una foronovela jajaja.
Besos
Está muy entretenida la foronovela, te felicito, me entretuve mucho, me rei, me dio pena, me emocione, jajaja guau! qué suspenso... el final... quién disparó... mmmm muchos candidatos... en fin, estuvo muy variada y mantenía el interés... escribes muy bien,
te deseo la mejor de las suertes en la próxima temporada.
Cariños, Mónica.