
"Ya no se me vuelan los tapones"
C hantal Badaux no mide un metro 80 ni tiene las medidas 90-60-90 de una miss. Pero falta no le hacen, porque la ausencia de estatura la completa con talento. Versátil y entregada, se enfrenta a un reto múltiple: dar vida a la alocada Susy, en la teleserie Doctor G y sus mujeres, personaje que sueña con ser actriz y que se vale de una supuesta personalidad bipolar para despitar al colectivo. Menos jovial y sin comodines en mano Chantal se desenrolla.
¿La cara de niña contrarresta el carácter fuerte?
No, la gente no se espera que lo tenga, es una sorpresa. Un equilibrio como el ying y el yang.
¿Chiquita pero talentosa?
¡Uy! ¿Si dijera que soy talentosa sonaría ególatra? Confío en lo que hago y siento que todos los días aprendo. Ay sí, chico, digamos que sí lo soy (Risas). Y venenosa.
¿Qué hay de Susy en Chantal y viceversa?
Según Luis Fernández, mucho. El espíritu libre, lo despistada y que es capaz de reírse de sí misma. Lo promiscua no, ojo.
Después de nueve años en televisión, ¿la actuación es pan comido?
No, jamás. La actuación siempre es un reto y el día que deje de serlo es porque ya tienes que dedicarte a otra cosa.
¿Cómo mantiene su vida privada alejada de las cámaras?
No es tan difícil. Tienes que limitarte a responder lo básico, no hablar de ella si es posible. Te ayuda si no tienes una pareja relacionada con el medio.
Como mujer, ¿ha tenido la necesidad de ir a un psicólogo?
No, nunca.
Entonces, ¿es una mujer muy segura?
No. No lo he hecho porque no he tenido ningún momento de crisis. Pero no lo descarto.
El matrimonio es un plan a...
A cuando llegue.
¿Cómo controla su ego?
Es algo que no se controla. Por lo general no se me suben los humos, más bien se me bajan. Después de tantos años trabajando ya no se me vuelan los tapones.
