La cantante Britney Spears casi sofocó a su hijo Jayden James bajo una manta azul cuando los paparazzi se acercaron a su coche para tratar de fotografiar el niño.
Molesta, Spears que estaba en el asiento de atrás de su auto, una camioneta SUV, al salir de un hotel de Nueva York rumbo al aeropuerto local, le echó encima a JJ una cobijita y se rehusó a enseñarlo a los fotógrafos.
Jayden James estaba dormido y durante varios minutos Spears lo mantuvo bajo la manta, con cara de pocos amigos e ignorando el pedido de los paparazzi para mostrar el rostro de su segundo hijo, también de Kevin Federline.
|