Primero empezó a salir sin pantaletas. Después empezó a tener serios problemas con el alcohol, estuvo internada en una clínica Betty Ford de México para adictos a las drogas y alcohol, por menos de 24 horas , y ahora fue flagrada rapándose el cabello en un salón de Ventura Blvd en San Fernando Valley.
Antes de tomar la decisión de rapar su cabeza los paparazzi comentaron que la cantante estuvo llorando por diez minutos en su coche. En el salón pidió la máquina rasuradora para ella misma dar cuenta de su pelo.
Britney tampoco aguantó las lágrimas mientras se despedía de la moldura de su rostro. Después de haberlo hecho, la cantante fue a hacerse un nuevo tatuaje en el estudio Body & Soul Tattoo. Britney está desatada.
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