Lo que escribe Luis Fernández me desnuda
"El concepto de perra de clóset es uno de los que me ha pegado más", opina Ámbar Díaz, la secretaria del doctor G, acerca de las teorías expuestas por el protagonista de la serie de RCTV
En el dialecto juvenil caraqueño, hay una expresión que actualmente se emplea como un escaño ulterior del atributo femenino de "estar buena": explotada. Ámbar Melina Díaz está a milésimas de segundo en el conteo de la explosión.
Cómo ha crecido. Ya no es aquel querubín de 18 años de edad que en el año 2000, cuando interpretaba a María Solita, confesaba su inexperiencia en materia sexual.
Ahora es una mujer de 24 años de edad que está por graduarse de licenciada en Artes Escénicas en la UCV y que lleva un anillo de compromiso –"él es un ingeniero de Sistemas y empresario", asoma–.
Además, la rubia comparte protagonismo todos los viernes en RCTV, en la serie Dr. G y las mujeres, con el hombre que se volvió más popular cuando empezó a desmontar las arquitecturas de la emancipación femenina: Luis Fernández, el del imperio multimedia Sexo sentido.
¿Conoce la producción artística reciente de Luis Fernández? Sí, de vez en cuando leo su columna en la revista Eme y para esta serie tuve que leer varias veces sus libros. Estoy 100% de acuerdo con él, me gusta su conocimiento del mundo femenino.
¿No se siente agredida por sus conceptos? No, más bien siento que lo que escribe Luis me desnuda y me deja vulnerable. En la serie, soy una secretaria que está enamorada en secreto. Luis no quiere dejar de ser mujeriego y ella no quiere "donársela", como diría él. Es una mujer de su casa, llena de tabúes, que no se permite el sexo sin amor.
El tema de las mujeres y el sexo sin amor está de moda.
¿Qué opina usted? En la vida uno debe permitirse lo que uno quiera. Uno tiene que ser selectivo y hacer lo que le pida el cuerpo, la mente y el corazón. Puedes hacer de todo si lo haces bien, sin dañarte a ti mismo ni a los demás.
¿Algún concepto emitido por Fernández que la haya dejado en estado de choque? Lo de la perra de clóset. Es un capítulo excelente de uno de sus libros. Nosotras siempre tenemos una mujer mala que no queremos mostrar, porque hay un tabú machista de la mujer de su casa, educada y virginal. Pero en el fondo somos malas. Cuando buscamos algo, le adosamos cua
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lidades. Por ejemplo, si queremos el pene, le adosamos a éste cualidades que no posee y buscamos lo sentimental. Me pegó mucho esa conclusión. Que todas seamos perras de clóset es muy duro.
Además, yo soy así: la niña de su casa que trabaja, estudia y está comprometida. Te podrás imaginar, yo desatada leyendo esos libros.
¿Lo del anillo de compromiso va en serio? Lo llevo desde hace poco.
Queremos vivir juntos primero. En otras palabras: no me voy a echar a un barranco así. Primero estoy concentrada en mi carrera y en terminar mis estudios. Luego veremos cómo es la convivencia. Si nos va bien, nos casamos. El anillo no es una atadura, sino un compromiso.
¿Se siente presionada a asumir una imagen más sexual por el contexto que le rodea en la televisión? Soy una mujer 100% feliz, porque mis padres me inculcaron que debía tener personalidad y carácter. Eso es lo que te hace realmente sexy.
Ser una mujer que sepa planchar, cocinar, lavar y cuidar un bebé, pero también profesional en la calle y conquistar a un hombre con lo que dice, con una mirada o un gesto. No me siento menos que nadie, ni presionada a hacer nada por nadie.
Desde que hizo su primera telenovela, su marca son los personajes característicos.
¿Desea algo más que eso? Soy muy ambiciosa. Siempre quiero más. Sé que voy a llegar lejos. Soy afortunada en lo profesional: fui la niñita del colegio en Hoy te vi, la María Solita mal hablada en Hay amores que matan, la mujer policía en La cuaima, la malvada que se acuesta con todos en Trapos íntimos, la sifrina que se plancha el pelo en Mi negra consentida, la niña de época con tres litros de laca en La soberana, la mecánica machorra y gordita en Por to do lo alto. Ahora estoy en Dr G. He crecido muchísimo, y lo que me falta.
Pero con esa cara de bebé, se hace difícil que le den papeles más adultos.
Esos son los gen es, mi mamá luce como mi hermana. El que se frena es uno mismo. Con talento puedes hacer todo.
Perfil Para conocerla más ··· Apoya 100% a RCTV ante el retiro de su concesión. Reconoce que tal situación representa incertidumbre para su futuro profesional. ··· Adora la chicha de la plaza del Rectorado de la UCV. ··· Detesta la política y los gimnasios. ··· Cree que el secreto de la lozanía de su piel consiste en no fumar y dormir bien. ··· Le llena de odio, literalmente, la manipulación que –a su juicio– se hace en las ceremonias del premio Oscar para apoyar de manera hipócrita algunas causas sociales. Sin embargo, aplaude la estatuilla para Forest Whitaker. ··· No se arrepiente de haber sido imagen de la cuña de las gotitas milagrosas para rebajar: "Gracias a ellas me compré un carro". Justifica su posterior aumento de peso por la muerte de su papá en 2002 y por la apariencia que requería en Por todo lo alto. ··· Le encantó Little Miss Sunshine . Tembló de terror con La maldición 2. No le agradó en lo absoluto Cartas desde Iwo Jima. Lloró de tristeza en la sala de cine con Babel y La búsqueda de la felicidad. Se retorció de la risa con El descanso. ··· Desea que le lleguen ofertas para hacer buen cine y buen teatro: "Lo de `buen’ quiero ponerlo en letra negrita y subrayado". ··· Asegura haberse quitado 9 kilos para Dr. G y sus mujeres: "Se logra comiendo de todo en la mañana, portándote bien el resto del día y haciendo alguna actividad física". | |  |