Luciano D’Alessandro es el galán de ‘Amor a palos’, que emite Localia TV
“Aunque parezco un gatito, soy un tigre”
Que no te engañe su dulce sonrisa y su cara de bueno, el actor no se corta en el amor.
El malvado Román de ‘Mi Gorda Bella’ se ha colado de nuevo en nuestras pantallas. En esta ocasión lo hace como galán de ‘Amor a Palos’, donde enamora a Norkys Batista, con quien ya trabajó en la citada telenovela venezolano. Luciano D’Alessandro se mete en la piel de un ‘donjuán’ empedernido con pocos escrúpulos. ¿Pero cómo es él en la vida real? Descúbrelo.
-¿Qué fue lo más te gustó de Juan Marco?
Que representa la antítesis de lo que suele ser el protagonista: un hombre bueno. Juan Marco es muy picarón, le encanta salir con mujeres. Además, tiene un pasado oscuro que le marcó hasta el punto de crearle una coraza que le ha convertido en un tipo duro, que no quiere comprometerse sentimentalmente. Sin embargo, por dentro es una persona muy frágil.
-¿Te pareces en algo a él?
Bueno... Cuando tengo novia, soy muy tranquilo, porque además me encanta estar en pareja, me fascina vivir el noviazgo. Pero cuando estoy solo, pues cómo no, me gusta la fiesta y adoro a las mujeres.
-¿Y ahora estás con alguien?
No, estoy soltero y sin compromiso.
-Tu personaje apuesta conquistar a 60 mujeres en un año. ¿Luciano ha hecho algo similar?
En eso sí que nos diferenciamos mi personaje y yo. No soy un santito, pero creo que nunca haría eso, porque no es mi estilo.
-¿Y podrías decirme con cuántas mujeres has estado?
¡Oh, Dios! (risas). Con más de 60 seguro, pero en mucho más tiempo que mi personaje. A él le salen 2,5 chicas por semana... Pero es que además este tipo las enamora, no es sólo una cuestión sexual. Y para eso también hay que valer. Quizá en Europa las mujeres son más decididas, les gusta un hombre y ya está, pero en Venezuela resulta más trabajoso.
-¿Has probado alguna vez a escribir un poema para ligar?
No, para eso hay que tener talento y no es mi fuerte. Yo soy muy bueno enviando mensajes a través del móvil. He conquistado a más de una mujer de este modo...
-Y cuando toca preparar una velada romántica...
Entonces suelo hacer una cena en mi casa, con buen vino, buena música de fondo, una charla amena… Con eso me ha ido muy bien. Así la mitad del camino ya está andado.
-¿Cómo es tu mujer ideal?
Me gustan las europeas: españolas, italianas... Con el cabello liso, largo, castaño, de estatura media. Suelo fijarme más en las bajitas. ¡Ah!, y que tengan unas curvas y un busto bonito. Pero curiosamente ninguna de mis novias ha sido así. Eso demuestra que al final lo importante es lo que uno siente. No hay más.
-¿Qué es lo primero que te llama la atención?
La sonrisa, sin duda. Después miro un poco más abajo, unos diez dedos... Y, por supuesto, el trasero.
-Naciste en la ciudad de ‘El Tigre’, en Venezuela. ¿En el amor te consideras un tigre o un dulce gatito?
Aquí dicen un león afeitado, porque no mete tanto miedo como el que tiene melena y parece menos peligroso... Vamos, que parezco un gatito, pero soy un tigre.
-¿Tu vida sentimental suele interferir en la laboral?
Hago lo posible por separarlas. De hecho, cuando tengo novia prefiero no hablar mucho de ella, basta con decir que la tengo. Pero los periodistas siempre averiguan más.
-¿Te resulta difícil mantener a la prensa alejada?
Sí, porque uno tiene vida social, sale y le sacan fotos... Al menos ese interés aquí, en Venezuela, no es tan acusado como en España, por ejemplo.
-Imagino que lo dices porque hace un tiempo se te vio por Madrid con la actriz María Esteve en plan cariñoso... ¿Cómo te sentiste?
Invadido. No supimos cómo sucedió, pero aparecimos en las revistas y se decía que estábamos juntos.
-¿Y era verdad?
Eso prefiero dejarlo tranquilo, a ella la quiero y la respeto muchísimo.
-Para terminar, cuéntanos en qué estás trabajando ahora.
Estoy grabando la novela ‘Te Tengo en Salsa’, donde dos hermanos, un cocinero y un médico, que soy yo, se pelean por el mismo amor.
Let me be the one you call
If you jump I'll break your fall
Lift you up and fly away with you into the night
If you need to fall apart
I can mend a broken heart
If you need to crash then crash and burn
You're not alone