El IMSS, que dirige Daniel Karam, lanzará una nueva campaña contra la obesidad con anuncios en cine, radio, televisión y medios impresos que en verdad es muy agresiva por su contenido, pero lo que busca precisamente es generar conciencia entre los mexicanos del grave problema de salud que representa el sobrepeso y que incide también en las finanzas públicas por el elevado costo de que implica el tratamiento de enfermedades del corazón y desde luego la diabetes.
En la campaña aparece por ejemplo una mujer obesa sentada frente a la televisión comiendo feliz de la vida unos nachos con queso derretido y con refresco al lado y en la pantalla se ve una ambulancia que llega corriendo a una casa y ella come y come hasta que se da cuenta que los paramédicos están llegando a su casa porque le va a dar un infarto. En otro anuncio un señor está a punto de comer una megatorta en la calle, cuando es rodeado también por todo un equipo de enfermeras, doctores y ambulancias.
Quienes seguramente no estarán tan contentos con esta campaña son las empresas que forman parte de ConMéxico, que dirige Jaime Zabludovsky, que insisten en que no hay alimentos buenos o malos y que el problema no es el consumo de tortillas o pan sino el abuso de su consumo y la falta de ejercicio. Sin embargo, el énfasis de la campaña del IMSS no reside en calificar de buenos o malos cierto tipo de alimentos sino en no comer en exceso, y recomienda hacer ejercicio y acudir a una clínica para un chequeo médico y asesoría nutricional.
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