Después de analizar la nueva propuesta de la Cofetel sobre la subasta de espectro radioeléctrico, el pleno de la Comisión Federal de Competencia, que preside Eduardo Pérez Motta, aprobó el jueves pasado modificar su resolución sobre la licitación del espectro radioeléctrico en las bandas 800, 1700 y 1900 MHz.
Es una buena noticia porque hay que recordar que en 2005 el espectro no se pudo licitar por las diferencias entre la CFC y la SCT, y que desde entonces está pendiente de ser subastado, y desde luego se espera que ahora sí la SCT publique las bases de licitación de este espectro que es básico para que las concesionarias telefónicas puedan ampliar sus servicios de valor agregado e internet.
En su opinión original la CFC recomendó un cap o tope parejo de 80 MHz para las tres bandas, mientras que la Cofetel propuso un tope de 70 MHz para la bandas 800 y 1700 y de 90 MHz para la de 1900, y tras analizar la contrapropuesta de la Cofetel, el pleno de la CFC acepta los topes diferenciados para las bandas, siempre y cuando se mantenga sin cambio el que ninguna empresa tenga después de la licitación más de 80 MHz. Esto implica que las grandes empresas de telefonía móvil: Telcel, Telefónica y Unefon-Iusacell, no podrán tener más de 80 MHz, y como en promedio tienen 55 MHz de espectro, tendrán que decidir si van por 20 MHz de una sola banda o 10 de cada una.
Desde luego las tres concesionarias quieren más espectro y consideran que 10 MHz no les permitirá atender a sus usuarios con los nuevos servicios de tercer y cuarta generación, por lo que se descarta que pudieran presentarse amparos que retrasarían la asignación de espectro. El otro cambio importante en la opinión de la CFC se refiere a la propuesta de la Cofetel de licitar un bloque de 40 MHz que no se licitaría a nivel regional sino nacional, a lo que se oponía la CFC. Sin embargo, la CFC cedió y permitirá ahora no uno sino dos bloques nacionales de 30 MHz cada uno, en el que desde luego no podrá participar ninguna de las grandes empresas, pero sí las nuevas concesionarias de cable o nuevos participantes del mercado que podrán así competir. Desde luego el objetivo de la CFC es precisamente fomentar una mayor competencia.
Maricarmen Cortés
El Universal |