Como ya sabe, los últimos días han resultado de gran actividad en el ámbito de las telecomunicaciones por el tema del IEPS del 3 por ciento que finalmente se impuso a telefonía celular y TV de paga.
También por la controversia que ha suscitado el intento de incluir el inciso E al artículo 244 de la Ley Federal de Derechos, lo que supondrá una exención en el pago para aquellos que participen en la licitación de frecuencias que hay en capilla en la banda 1.7 a 2.1 GHz.
Los senadores del PAN, entre ellos Ricardo García Cervantes, se han opuesto a la aprobación de ese injustificado subsidio por más de 2 mil millones de pesos aprobado por los diputados, que va a beneficiar principalmente a Televisa decidido a participar de lleno en telefonía.
La televisora está en la búsqueda de aliados, entre los que se menciona como probable a MoviStar que preside Francisco Gil Díaz.
Desde 2007 el principal consorcio de la televisión que preside Emilio Azcárraga se ha preparado para ofrecer triple play frente al número uno de ese negocio, que es Telmex.
Un paso fundamental en su estrategia fue lograr subirse a la televisión por cable fuera del DF al adquirir el 50 por ciento de TVI de Francisco González y el 49 por ciento de Cablemás que comanda Javier Alejandro Álvarez Figueroa.
Ambas compras dieron a Televisa la salida que requería a nivel nacional para ofrecer el triple play y consolidó su presencia en TV de cable.
En el Valle de México Televisa es la única compañía con capacidad para ofrecer triple play, puesto que dispone desde hace años de Cablevisión que comanda Jean Paul Broc.
La CFC de Eduardo Pérez Motta justificó el aval a Televisa para adquirir TVI y Cablemás, dado su interés en consolidar un competidor de la escala de Telmex que preside Jaime Chico Pardo.
El problema es que la competencia como la visualizó entonces el órgano antimonopólico no se ha dado, dado que la administración de Felipe Calderón se ha mantenido renuente a otorgarle a la empresa de Carlos Slim la modificación de su título de concesión.
Nadie puede anticipar cuando se le abrirá la restricción para dar video a Telmex que dirige Héctor Slim Seade.
En ese contexto la virtual desaparición de LyFC, le anticipo, podría dar motivos de otros jaloneos en el ámbito de las telecomunicaciones.
La compañía que todavía hace algunas semanas llevaba Jorge Gutiérrez Vera, ya había solicitado el permiso a Cofetel para eventualmente licitar su red de fibra óptica, al igual que se prepara CFE de Alfredo Elías Ayub.
La infraestructura de LyFC constituye la única red disponible con la que hoy podría facilitarse la llegada de golpe de un competidor para Televisa en lo que hace a triple play.
Sin embargo Cofetel de Héctor Osuna archivó hace unos días el expediente de la solicitud que se había presentado, so pretexto del momento jurídico que vive la entidad pública.
Cierto que la red de LyFC no llega a la última milla, pero con algunas inversiones el tema no sería tan complicado de subsanar.
Dados los grandes intereses involucrados en telecomunicaciones, se imaginará que hay más de un actor dispuesto a bloquear una eventual licitación de esa valiosísima red que ipso facto traería un nuevo competidor al Valle de México, en independencia de lo que suceda con Telmex.
Así que a este asunto habrá que seguirle la pista, ahora por lo pronto en reserva por lo que hace a Cofetel.
Alberto Aguilar
El Universal |