Al fin he podido disfrutar de escenas nuevas de la relación de Laura y mi Juanjo. Ella, como quien no quiere la cosa, le pide a su marido que le deje al mensajero para ir de compras. La pareja va a un bar, ella está feliz con la flor que él le ha regalado y le dice que jamás un hombre le habia regalado una flor. Se queja de que deberia haberle dejado comprarle unos zapatos pero él le dice que su madre no quiere que le compre nada. Ella lo alaga y a él se le atragante el zumo que está bebiendo, luego ella le acaricia la mano y él la mira con esa timida mirada. ¡es un encanto¡ |