
CAPITULO 127
ANA ACUDE A UNA BRUJA PARA ATRAPAR A XÈNIUS
GALERIA:
http://ar.geocities.com/tresamer2000/cap127.html
Fernanda se sorprende al recibir la visita de su madre. Hacía semanas que no se veían. De hecho Silvia ni siquiera sabía que su hija no perdió el bebé.
--No me puede creer que pases por todo esto por un hijo que nos llenará de vergüenza... ese bastardo no se merece tantos miramientos... deja esa cama y si ese bebé se pierda pues mejor...
--yo no soy como tu. No ocultaré mi maternidad... Xerxes me responderá –dice la joven desafiante.
Silvia la mira con rencor. No le sorprende la confesión de su hija aunque sí le molesta.
Sara y Esperanza, un tanto barrigudas, reciben a su padre que sale del coche con Toni. El hombre abraza a sus hijas pero tiene una pena. Toni sonríe:
--te tengo una sorpresa, abuelo. Hay alguien, que para variar también está embarazada, que no se quería perder este día –dice el chico divertido.
Sandra, que estaba escondida, aparece en ese momento y abraza a su padre. El hombre se emociona.
--gracias, gracias por querer compartir este momento conmigo.
Sara y Esperanza abrazan a su otra hermana y empiezan a hablar de sus respectivos embarazos. El hombre las mira con orgullo y abraza a su nieto.
--se te cae la baba y ya verás cuando nazcan tus tres nietos... no abre quien te aguante –Toni divertido.
El hombre se acerca a sus hijas y los 4 unen sus manos.
--todas mis hijas embarazada y os tengo a las tres...os jure que seré le mejor de los abuelos pero no puedo ser feliz ya que ninguna de mis hijas lo es.
Las tres intentan disimular su amargura. Xerxes sigue hablando:
--mis hijas bellas, mis hijas atormentadas... Tu Sandra casada con un hombre que ya estaba casado y ahora te encuentras sola y con un hijo de un hombre por el que no sientes nada. Tu, Esperanza, casada con un hombre que a mi nunca me gustó y tus ojitos tristes me dicen que nos eres feliz.
Las hermanas se van mirando unas a otras. Sara está nerviosa. Xerxes acaricia a su hija menor con mucho cariño:
--y tú si que me has dado un buen disgusto... aún eres una niña y ya te han hecho señora pero ni siquiera me has querido decir quien es el padre ni confirmar lo que me han dicho de ti...
--yo no te quería avergonzar... –Sara agachando la cabeza.
--no penséis ahora cosas tristes –Toni.
El hombre abraza a su hija pequeña dándole todo su apoyo.
--¿y a todo esto? ¿Raquel no tenía que a ver venido ya? –dice el hombre nervioso.
Todos ríen. Toni lo tranquiliza. Se acerca un coche del que baja Elisa y Vicente que tiene la pequeña Anita tomada de la mano. Elisa finge indiferencia pero le cuesta mucho estar al lado de su hijo y callar que es su madre. Xerxes abraza a su nieta y saluda cordialmente a Vicente y Elisa.
--¿dónde está Raquel? –les pregunta.
El nervioso novio sonríe al ver acercarse el coche de la novia.
Ana llega a la consulta de una bruja. Muy angustiada, la mujer suplica:
--¡pagaré lo que sea pero me tiene que ayudar a separar a una pareja, hay una boda que impedir¡
--necesito una foto de la pareja.
Ana le entrega una foto de Xènius:
--¡de esa cualquiera no tengo fotos pero las conseguiré si es imprescindible. Él es el hombre a quien amo, quiero conseguir que él se vuelva loco de amor por mi... Quiero que Xènius no pueda vivir sin mi¡
--le haré un amarre que es infalible. YA lo verá. Ese joven besará el suelo que usted pise.
--¡sí, sí... eso quiero¡ --Ana satisfecha.
La bruja le pide un adelanto de 180 euros que Ana paga sin protestar.
--necesito una pieza de ropa de la pareja –bruja.
--mañana sin falta se la traigo.
Ana se va esperanzada. La bruja sonríe pensando en el dinero que le va a sacar a la incauta mujer.
Silvia se enfrenta a su hija.
--Xerxes, tendría que habérmelo imaginado. Si te acostaste con Oriol porque no con mi otro hombre... sólo que Xerxes tuvo mayor puntería... ¡eres una estúpida¡¡¿cómo te dejaste embarazar por un hombre que no te va a responder?
--¡claro que me va a responder¡
--¿¡cómo si se casa hoy?
Fernanda se altera mucho.
Del brazo de Salvador, Raquel se acerca muy emocionada a la puerta del ayuntamiento donde la espera un feliz Xerxes. Los dos se miran enamorados, se abrazan y se besan.
--¡ey que esto todavía no toca¡ --les dicen.
El futuro matrimonio se abraza dichoso.
Fernanda se angustia mucho por las palabras de su madre.
--¡eso no es cierto, lo dices para hacerme daño¡
-¡es que siempre has sido una tonta... tener un hijo con el marido de Ana es todo un triunfo pero no te sirve de nada si ella ya está muerta y él se casa hoy con la cualquiera de Raquel... no entiendo como Roberta no te lo ha dicho.
Fernanda llora:
--es que ella solo estaba pendiente de Aditi... ¡pero no se pueden casar... por favor me tienes que ayudar...me tienes que ayudar...
Silvia se va corriendo y es que está encanta por poder molestar a la familia de Ana.
Lucia recibe la visita de su chico. Lo nota muy alterado. Ella quiere saber lo que le pasa pero él no tiene ganas de hablar, tiene demasiada tensión que descargar. La besa salvajemente y la va llevando al dormitorio arrancándole la ropa. Ella se deja hacer encantada.
Ana llega a la casa, la recibe la empleada.
--¿Xènius está en la casa?
--No, ha marchado muy deprisa. Justo ahora iba a limpiar su dormitorio.
--Eso ya lo hará más tarde, ahora hágame un te y me lo lleva a mi habitación ¿el señor ya llegó?
La empleada le dice que no. Ana sube corriendo y se encierra en el cuarto de Xènius.