CAPITULO 24 Alexander cree que Josefina se acostó con Manuel

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Paula está llorando sobre su cama. Piensa en Alexander y en el momento de la entrada a la iglesia.
--Porque, porque me ha tenido que pasar una cosa así. No puedo seguir con él, no si está emparentado con ese desgraciado... no puede ser... no puede ser... Por primera vez me enamoro y cuando creo que voy a ser feliz aprece ese maldito para hacerme la vida imposible con su presencia, no me puedo arriesgar a que él le cuente todo a Alexander a su manera, será mejor que no lo vuelva a ver y me aleje de esa familia.
Alguien llama a la puerta muy fuerte. Ella va a abrir. Es Alexander con el rostro desencajado. Es la imagen viva del dolor. Ella se asusta, él no dice nada. La agarra en brazos y la lleva a su dormitorio donde la hace suya con una agresividad brutal ella no le dice nada, quiere amarlo por última vez.
Manuel y Josefina llegan a casa de ella. Él se empieza a desnudar pero ella le para los pies.
--ese es tu cuarto, desnudate ahí...
ella se mete en el suyo en seguida, él se queda frustrado.
Doña Regina y Don Ángel se enteran de boca de Atenea del romance entre Emiliano y Valentina. Don Ángel mira con desprecio a Valentina.
--Regina, yo amo a tu hijo desde toda la vida... –le dice ella.
Atenea se hace la víctima.
--tú y yo hace mucho que no somos un matrimonio, no tienes derecho a reclamar nada... –Emiliano.
--¡claro que tengo, vives en mi casa¡
--¡es mi casa¡
--¡ahora no, si no quieres que te haga un escándolo mañana mismo te vas de mi casa¡
--esta bien, me iré a casa de mis padres... --Emiliano.
--¡eso ni lo creas, en mi casa no quiero inmorales... además alquilamos los dos cuartos y no hay sitio para ti¡ --angel.
Regina quiere abogar por su hijo pero ángel le dice:
--te recuerdo que estamos endeudados y ha sido cosa tuya gastar tanto en esta boda...
Valentina, a pesar de todo está feliz, ya que cree que podrá vivir su amor con Emiliano pero el hombre no está seguro de nada.
Más de noche, Manuel totalmente desnudo se dispone a entrar en la habitación de su esposa. Sonríe con cara de degenerado.
--podría hacerla mía a la fuerza y nadie me lo podría reprochar pero no, yo sé que me va a amar... me va a amar...
Manuel va a abrir la puerta y se muere de rabia al ver que cerró con llave. Vuelve a su cuarto resignado.
--ves pausadamente, ella es tu esposa, no puede dejarte. Tú lo que tienes que hacer es consentirle todos sus caprichos, tú la amas, no la quieres solo para la cama. Tienes que ser el marido modelo, ahora estarás siempre con ella, tienes la mujer oportunidad de hacer que te ame, no debes desaprovecharla.
Josefina está en su cuarto. Llora besando la foto de Alexander que sacó de internet. La besa llorando.
--te amo, te amo.
Tiene clavada en su corazón la triste mirada de él.
--si pudiera saber lo que sientes, sentí que algo había cambiado... ya no había dureza cuando me mirabas, no sé es como si...
ella misma se resiste creer que el chico siente algo por ella.
--¡no, no... eso es una tontería, si él sintiera algo por mi no habría permitido que me casara¡
Alexander está medio desnudo en su cama. Piensa con ternura y dolor en su primera vez. Sonríe por su torpeza, por su sorpresa al saber que ella era virgen. Luego recuerda todas las veces que ella le confesó amor, como lo miraba de lejos. Sus ojos se llenan de lágrimas.
--ella me quiere tanto, un hijo, quería tener un hijo mío a como diera lugar... Una mujer tiene que estar muy enamorada para querer tener un hijo de un hombre que no le va a responder y más en nuestra situación, se metería en un lío si alguien se entere de que me ama, de que fue mi mujer. A mi no me pasaría nada pero a ella sí, su nombre se enlodaría y hasta podría ir a la cárcel... Y yo me porté tan mal... Ella cree que la odio y pasará la noche con Manuel...
Los celos lo atormentan. Recuerda las palabras de ella diciendo a Manuel que nunca será suya. Se aferra a esas palabras. Son su esperanza.
--ella me ama, está loca por mi. No dejará que Manuel la toque. No se dejó engañar por Martín, defendió su amor por mi, su ganas de que yo sea el único en su vida. No dejará que Manuel la toque... pero yo la herí tanto...
Al guapo adolescente le enorgullece ser el único en haber tocado a Josefina y le atormenta que por rabia a él se acabe entregando a Manuel.
--si yo le dijera que la amo...
Los celos lo ahogan.
--¡no, yo me porté como un cerdo con ella y ahora me la tengo que aguantar. Mi tío se muere y lo más logico es que hagan el amor. Yo no puede meterme en medio...¡
Por un lado Alexander piensa que su tío no morirá plenamente feliz si Josefina no hace al amor con él y aunque le parte el alma, aunque le quema por dentro que su amada sea de otro sabe que no tiene opción.
--¡ojalá no deje que la toque, ojalá sea fiel al amor que siente por mi pero si la toca...¡
Esa idea lo horroriza:
--mi tío se va a morir y si no pasó nada entre ellos pues aún habrá una esperanza para nosotros pero si no... yo nunca podría tener nada con la viuda de mi tío si lo de ellos fue un matrimonio de verdad... Y si Josefina no me ama tanto como dice, ¿y si se enamora de Manuel?
Alexander se abraza a la almohada para calmar su dolor.
-no, no... tengo que confiar en Josefina. Ella me ama. Ella me ama, espera un hijo mío. Ese hijo que crece en su vientre no dejará que me olvide.
Su rostro se llena de ternura pensando en ese hijo que crece en el vientre de la cojita.
--papá, voy a ser papá... –dice ilusionado.
El adolescente angustiado por sus cosas no se ha enterado de lo que ha pasado en su casa. Cristina está encerrada en su cuarto viviendo su particular infierno. Emiliano se ha ido de la casa. Se ha instalado en el almacén de la tienda. Valentina corre a sus brazos.
--sabía que estarías aquí
él no desea verla.
--por favor vete la cosa está fea y no quiero que te vean aquí, esta es la tienda de mis padres... respeta...
--mi amor, ahora somos libres para amarnos...
--ya no fue al estudio porque creí que te quedara claro que quiero estar solo...
--pero...
--Piensas en mis hijos, tus hijos...
--Josefina está casada y Juan es tu hijo, si le decimos la verdad...
Emiliano se altera mucho:
--¡no, no... menos que nunca ahora Juan debe enterarse de quien es su verdadero padre¡
Valentina lo mira decepcionada:
--después de tantos años yo creí que al fin estaríamos juntos...
--No hagas las cosas más difíciles... vete por favor...
Ella lo besa en los labios y él no responde. Ella lo mira llorosa:
--quiero que sepas que te amo y siempre te amaré...
Valentina se va muy triste y él siente pena.
--¿y ahora como le digo yo a esta mujer que jamás pensé en tener algo serio con ella?¿que me dejé llevar por los recuerdos de la primera vez?
Al día siguiente, Alexander está delante del portal de casa de Josefina. Mira hacia la ventana de su amada con ganas de gritar que lo amas. En eso que llega Manuel con un gran ramo de rosas. Manuel se sorprende en verlo. Alexander lo mira celoso:
--¿y esas rosas?
--estoy de luna de miel, he pasado la noche de mi vida...
A Alexander se le desencaja el rostro:
--¿fue bien?
--Has sido un buen maestro para mi esposa, te lo tengo que agradecer...
Manuel habla con cinismo y Alexander se muere de dolor y se tiene que sostener los puños para no golpear a su tío. Manuel hace el que no se entera pero sabe que ha herido ha su rival y es lo que quería. Tragándose su dolor, Alexander dice:
--Tu y ella... ¿ha sido tuya? Ella dijo que...
--si, es cierto...Pero es una mujer y tiene sus necesidades y al tener un hombre desnudo cerca, tu me perdonarás pero ella esta sola y se ilusionó contigo pero yo le he enseñado lo que es amor de verdad, te recordará por el niño para nada más...
--¿¿¡La hiciste tuya?¡ --pregunta sin poder evitar que se le escape una lágrima.
--fue de sorpresa, quedamos que dormiriamos separamos pero a media noche se me metió en la cama desnuda y es una fiera... Me encanta y todo te lo debo a ti. Por favor dejame ser feliz con Josefina lo poco que me queda no te metas, tú eres el padre de su hijo y podrás disfrutar de ella y de las sobras que yo deje pero hasta el momento no te metes...
Llorando por dentro Alexander dice;
--ella ahora es mi tía, yo jamás la podré mirar como mujer....
Manuel no puede ocultar su satisfacción. La mirada del adolescente están llenas de rabia.