Capitulo 9

Carlos llega a su casa triste. Está desesperado pero también tiene la pequeña esperanza que Bienvenida deje a su esposo y entonces él tenga una oportunidad para conquistarla. Bienvenida no tarda en llegar. Se la ve tranquila. Carlos se acerca a ella.
--¿¿qué pasó?
Ella lo mira con indiferencia:
--¿¿qué pasó de qué?
Carlos no entiende la frialdad de ella:
--supongo que ahora que sabes que Juanjo te engañó no vas a seguir con él.
Bienvenida no soporta que Carlos se meta en sus cosas, tampoco soporta la idea de perder a su marido.
--¡no sé quien te ha dicho que Juanjo me engañó¡ ¡¡Juanjo se sometió a una inseminación artificial para darme una sorpresa¡
Carlos está sorprendido. No puede creer lo que está escuchando.
--¿hablas en serio?
Carlos reacciona con incredulidad ante el cinismo de su hermano, también le duele la frialdad con la que lo mira Bienvenida.
--¡¡así que todo lo que has hecho para separarnos no te ha servido de nada¡¡ --le reprocha la mujer con un gran desprecio.
Carlos no entiende la rabia de ella, pero le duele.
--¿¿de qué estás hablando?
Bienvenida lo bofetea para sorpresa de él:
--¿¿crees que no sé que tú me mandaste un anónimo??
Carlos se ha quedado helado:
--¿¿de qué hablas? ¡¡yo no te mandé nada...¡
Bienvenida está como loca:
--¡¡ya... no mientas más...¡¡
Bienvenida sube las escaleras, Carlos va tras él. Está muy angustiado. Puede soportar que su hermano lo deteste pero no la mujer que ama.
--¡¡no puedes creer que yo quise hacerte daño, yo no te mandé nada...¡
Con mucha rabia, Bienvenida le dice:
--¡¡no te creo nada, eres el único que puede haberme mandado esa cochinada de anomino¡
--¿¿donde está el anonimo...¡ dejame verlo, dejame demostrarte que no fui yo...¡
El dolor de Bienvenida lo destroza:
--¡¡morite...¡
Bienvenida se encierra en su dormitorio, Carlos se queda triste. Algo le preocupa.
--Si no fue yo... ¿¿quien mandó ese anónimo?
No le gusta Bárbara, le parece muy raro que esté dispuesta a regalarle a su hijo a Juanjo por pura bondad, quiere descubrir que hay detrás de todo esto, sobretodo quiere limpiar su nombre pero ya no para con Juanjo sino para su cuñada. No soporta que ella lo odie.
Por su lado Bienvenida está desesperada. Se conecta a la computadora.
--por favor, Meche... ¿estáis ahí? Necesito hablar contigo... Es muy urgente...
Meche no lleva una vida nada activa. Los momentos del día en los que habla con su ciberamiga. Meche contesta enseguida.
--¿¿qué ocurre? No me angusties...
--Mi marido va a tener un hijo con otra mujer, mi peor pesadilla se va a hacer realidad... Pinchón me va a dejar...
--¿estás segura?
--sí.
Bienvenida le cuenta todo lo que ha pasado. Meche trata de calmarla.
--sí fue por una inseminación no pasa nada...
--si pasa, si la vieras... Ella es hermosa... ¡¡por favor, Pichón no la eligió solo para ser la madre de su hijo...¡¡ ¡¡Ella tiene apenas 20 años y yo ya paso de los 30¡¡ ¿¿con quien de las dos se va a quedar?
--si él te ama a ti, no le importará...
--Pichón es hombre y estará muy pegado a esa ramera y yo no lo podré evitar. Será cuestión de horas que mi marido me deje por la madre de su hijo... Ella le va a dar todo lo que yo no le puedo dar ya, un hijo, juventud, la pasión de un nuevo amor...
Bienvenida está segura que va a perder a Juanjo y no le da la gana perder algo que considera suyo.
--¡¡Pichón es mío, yo me he ganado ese derecho y nadie me lo va a quitar...¡
--bueno, Pichón es un ser humano, tampoco es una posesión que nadie te pueda quitar.... El amor está por encima de todo... Cuando uno ama no le importa el resto.
A Bienvenida no le importa el amor de su marido, sólo que Juanjo es suyo y no quiere que sea de otra. Meche piensa en Juanjo sin sospechar que ese es el marido de su amiga.
--pero es que si vieras a esa mujerzuela... se nota que lo que busca es su dinero...
-v-a a vender a su hijo... ¿que clase de mujer hace eso...?
--¡¡una perdida¡¡ eso es lo que es, por eso tengo miedo que quiera conquistar a mi Pichón y belleza y juventud no le falta... Imagina si al final no quiere separarse de su hijo... Aunque no le puede negar sus derechos de padre, tampoco si ella quiere nadie le puede negar los suyos... aunque le haya cedido la custodia a él eso no quiere decir que nos vayamos a librar de ella... Imagina que para conquistar a Mi Marido decide luchar por su hijo, yo estoy segura, es que no me cabe la menor duda que antes de perder a su hijo Pichon se queda con la madre¡¡ ¡¡y yo enloquezco si pasa eso¡¡
Bienvenida está dispuesta a lo que sea para no perder a Juanjo.
--amiga, yo sólo te puedo aconsejar una cosa... confía en tu esposo...
Bienvenida no confía en él y mucho menos en Bárbara.
--yo me hubiera sentido más tranquila si la madre del hijo de mi marido fuera una mujer así como tú...
Bienvenida está segura que Juanjo nunca se enamoraría de una gordita como Meche. Dolida Meche dice:
--¿porqué soy gordita?¿porqué sabes que no soy un peligro para tu marido? ¿porque un hombre tan guapo como tu marido no iba a querer a una gordita ni para hacerle padre?
A Bienvenida se le ha ocurrido algo:
--no es eso... es que tú eres como mi hermana... estoy segura que tú no me ibas a traicionar... ¿tu no me harías ese favor?
--de qué hablas?
--Pichón no me va a dejar si yo logro que otra mujer se embarace... imagina... con un poco de suerte pues ese bebé no nace y sólo tu hijo sería el hijo de Pichón...
Meche está horrorizada:
--¡¡no me puedes pedir eso¡¡ ¡¡no me puedes que renuncie a mi hijo¡
--Es cierto... perdón... pero es que como yo lo haría por ti...
--lo siento pero es que es muy duro lo que me pides...
pero Bienvenida quiere que sea el hijo de Meche el único que tenga Juanjo porque así su matrimonio no correrá peligro. Está segura de la belleza del hombre que tiene a su lado, un hombre como el que Meche jamás soñó tener, está segura que si ve fotos de él Meche quedará seducida por su marido y con tal de estar cerca de él le dará un hijo pero Bienvenida jamás pensaría que Meche es un peligro para su matrimonio. Busca un reportaje que ella y Juanjo se hicieron en su luna de miel, los dos bastante ligeros de ropa Juanjo en la ducha, cubriendo con las manos su desnudez, en boxers... Bienvenida sonríe.
--son estas fotos...
y comienza a escanearlas para mandárselas a la gordita.
Mientras, Barbara entra de improviso y contra la voluntad de la enfermera que se disculpa en el despacho de un médico. Él la recibe frío, ella se muestra coqueta.
--hola, qué tal?
--qué haces aquí...
--así recibes a tus viejas amigas... ? --ironica y coqueta.
--fui muy claro contigo... --molesto.
--recuerda que aún tengo pruebas que te pueden mandar a la cárcel... lo que le hiciste a mi hermana fue mi fue... --con una seductora amenaza
--¡¡ella quería un hijo y yo se lo di¡
--si pero con el esperma de su esposo no con el tuyo...
--mi esperma era mejor... --con orgullo.
--pero es un delito lo que hiciste...
--y tú callaste porque te estabas acostando conmigo... No creo que a tu hermana le guste saberlo... --le reprocha con cara de depravado.
--¡¡como sea... si no quieres que yo haga públicas esas pruebas tienes que hacer un pequeño favor...¡¡ --ansiosa por lograr lo que quiere.
--y cambio quiero esas pruebas...¡¡
--no, esas pruebas es mi seguro...
--si no me das las pruebas almenos quiero algo más...
Él le acaricia los senos
--me gustabas mucho, te echo de menos... --jadea.
Bárbara siente asco pero se deja seducir porque le interesa para sus planes.
Por otro lado, Bienvenida se disculpa con su amiga por la locura que ha cometido y aprovechando que Omar no está le propone que hagan es intercambio de fotos que prometieron de sus respectivos amores, Juanjo y Pichón. Antes que Meche envie las de Pichón, en su pantalla aparece su amado Juanjo casi desnudo. Ese descubrimiento es todo un impacto para la gordita.