
A Sofía le molesta mucho la aptitud de Mauro.
--¡¡lo siento... no te quiero hacer daño... pero no te amo...¡¡
--¿¿y me lo dices ahora? ¿¿cuantas veces más tenías que hacerme el amor para darte cuenta que no me querías? ¿¿qué clase de mujerzuela eres?
Sofía lo bofetea:
--¡¡no te quiero volver a ver¡
Mauro está muy triste:
--claro, ya entiendo... Eres de esas que usas a los hombres y los tira...
--¡¡callate...¡ --le responde ella dolida.
Él la mira lloroso:
--¡¡si claro que feo para tus vecinos saber que eres una perdida...¡¡
Sofía le quiere cerrar la puerta en las narices. Mauro antes le dice:
--¡¡sí lo único que querías eras sexo me lo tenías que haber dicho...¡ ¡¡me encantan las rameras...¡ ¡¡no tenías que engañarme para conseguir un polvo...¡
Mauro se va muy enojado. Sofía cierra la puerta y se queda llorando. Cae al piso deshecha. Mariano tiene la puerta entreabierta. Se muerde los puños de rabia.
--¡¡maldita... maldita..¡
Willfredo sale de su apartamento. Va a tocar el de Sofía. Se da cuenta que Mariano lo ha escuchado todo. Con una sonrisa le dice:
--¿lo has oído?
Mariano piensa que está ante otro de los amantes de Sofía y siente un gran desprecio por él. Lo mira con rabia y dice:
--¡¡no me importa...¡
Willfredo mira la puerta de Sofía con cara de depravado. Le excita pensar que su linda vecina sea una perdida.
--me encanta las mujeres que son polvo seguro...
Mariano mira a Willfredo con muy mala cara. Willfredo cree que es porque no le gustan las mujeres y le da asco. Se acerca a Mariano que está en su casa. Le pone la mano en los hombros muy familiarmente. Mariano lo mira sorprendido como pensando: ¿¿y este de qué va?. Con ojos de lujuria, Willfredo dice a Mariano:
--es una fiera, macho... No sabes lo que es en la cama, tú que te lo pierdes...
Mariano se aparta de él. Lo mira molesto. Los dos chicos se toman esa frase por un sentido diferencia. Willfredo se refiere a la supuesta homosexualidad de Mariano y Mariano cree que se está burlando de él porque no no se acostó con ella... En esos momentos no sabe que le duele más que Sofía sea una cualquiera o que le echen en cara lo que se perdió. Entra en la casa furioso dejando a Willfredo con la palabra en la boca.
--¿y a esta qué le pasa? --dice Will divertido.
Y luego riendo dice para si:
--me parece que el novio le tiene que hacer un buen servicio...
Se va hacia el departamento de Sofía. Toca a su puerta, Mariano se muere de rabia al pensar que después de romper con Mauro Sofía se vaya a acostar con Willfredo. Mariano está furioso.
--¡¡es una ramera...¡ ¡¡¡es una ramera...¡
Jose está haciendo la faena de la casa. Mira a su amado sorprendido. Le excita mucho los movimientos que hace. Se le marcan mucho sus curvas.
--¿¿qué ocurre?
Mariano golpea la pared con el puño. Se queda cerca de Jose. Está furioso:
--¡¡lo dejó... lo dejó...¡
--¿de que hablas?
--De la vecina... es una prostituta de lo peor?
Jose supone que tiene que hablar de Sofía pero le sorprende:
--¿hablas de Sofía?
Mariano se lleva las manos a la cabeza muy enfadado:
--¿¿¡y de quien más?¡
--¿y qué hizo ahora?
Jose habla como si no le sorprendiera pero no entiende lo que le puede pasar a su amiga.
--¡¡rompió con el novio...¡ ¡¡bueno... con lo que sea...¡¡ Lo usó y lo tiró...
--¿y como sabes?
--Los escuché... El pobre estaba deshecho... No entendía como después de acostarse con él lo dejaba... Y encima ahora debe estar retozando como la guarra que es con Willfredo... Él será el siguiente que veremos llorando por los rincones...
Aunque le va muy bien para sus planes, Jose no entiende nada. Sabe que su amiga no es como la está describiendo Mariano. Le pone la mano en el muslo a Mariano que se ha sentado en el sofá. Mariano no le hace caso. Jose está feliz. Cualquier excusa es buena como para tocar a ese hombre que tanto le gusta.
--y suerte que tú no te fijaste en ella... Sino ahora estarías sufriendo y acabarías siendo una víctima de ella...
Mariano fuerza una sonrisa. No quiere que Jose se dé cuenta que se está muriendo del coraje porque siente, siente mucho por Sofía y le duele pensar que ella se acuesta con todos. Se levanta. Jose le mira el trasero muerto de deseo.
--si por suerte... A mi Sofía no me mueve ni un pelo...
Jose siente rabia al darse cuenta de lo mucho que le gusta Sofía a su amigo.
--con ella no... Con cualquiera pero no con ella --dice para sí.
Para Jose es ya una cuestión de amor propio que si él no tiene algo con Mariano Sofía tampoco. Jose se siente muy atraído hacia Mariano. No se puede resistir. Lo abraza por la espalda muy fuerte. Lo estrecha entre sus brazos. Mariano se aparta de él. Lo mira sorprendido:
--¿y esto?
Jose se asusta pensando que tal vez se ha delatado.
Willfredo está tratando de entrar en casa de Sofía.
--venga... Abre bella... Yo sé lo que les gusta a las mujeres como tú...
Willfredo usa un tono de voz muy seductor. A Sofía no se le escapa el tono de voz de Willfredo, sabe lo que él está buscando. No lo quiere abrir.
--Vete...
Willfredo está ardiendo de deseo. Está seguro que si logra que ella lo deja pasar tiene coito asegurado y por eso insiste. Sofía está muy agobiado por el mal rato que pasó con Mauro, por las insistencias de Willfredo, porque el chico que le gusta (Mariano) es supuestamente gay. No suporta sentir la jadeante respiración de Willfredo y se encierra en su cuarto. Llora con la almohada sobre la cabeza para no oir ni el timbre. Francisca sale de su apartamento y se sorprende y le molesta ver a su compañero insistiendo en entrar a casa de Sofía.
--¿te ocurre algo con la vecina?
Willfredo no sabe qué hacer para evitar que Francisca lo descubra así que la besa con pasión. Francisca se desvanece en sus brazos.
Mariano mira a Jose con curiosidad sin entender ese abrazo tan efusivo. Jose trata de disimular:
--somos hermanos ¿no? No sé... Te vi mal y te quise consolar...
Mariano se la cree. Le sonríe y lo estrecha entre sus brazos. Jose está tan feliz que quiere gritar de felicidad. Quisiera que ese abrazo fuera eterno.