video cortesia de Ackavision http://www.network54.com/Forum/611345/
Eva lucha por ser una buena madre. Quiere que su hijo le sea todo para ella. Amador exige que todos sea correcto, que Eva sea la ama de casa y la madre perfecta pero no suele estar más que tumbado en el sofá. Eva pensó que todo sería más fácil, que el instinto ese que dicen de las madres le haria saber cuidar a su hijo pero se siente una mala madre cuando su hijo llora y ella no sabe qué le pasa. Le suplica ayuda a Irene pero la mujer está demasiado acostumbrada a una vida rígida. A hacer lo que se tiene que hacer.
--¡¡es que si tu padre levantara la cabeza...¡
Luego siente culpa. Se siente sucia por su relación con Moisés pero no se anima a perdonar a su hija. Eva se siente desesperada. Y Aldo siempre está ahí, con una sonrisa. Su simpatia, su cuerpo. Alegran la vista y la vida de la mujer. También la ponen nerviosa. Ha vivido todo el embarazada casada con Adán y segura que amaba a Amador pero ahora que está con Amador siente que no era amor lo que sintió. Piensa en el cuerpo de Aldo, la ternura de Adán. De Adán la atraen sus labios. Le hubiera gustado besarlo. Después de todo lo que lo ha rechazado no se quiere permitir el lujo de sentir algo más que por el que fue su esposo y tanto humilló. Además está Aldo. La fuerte atracción que siente hacia él la atutde, la confunde y también evita que nazca algún otro tipo de sentimiento más fuerte hacia Adán. Aldo muchas veces la descubre mirándolo, él le sonrie. Le guiña el ojo. Eva se estremece. Se derrite. Se refugia en su hijo para no pensar en Aldo. Le sofoca mucho pensar en la desnudez de él:
-- amo a Amador no puedo pensar en su hermano.
Eva sabe que sus sentimientos han cambiado.
--¡¡esto es una locura...¡
Eva quiere aferrarse a su bebé. Ser una buena madre, darle una familia a su hijo al lado de su padre y no comportarse como una loca adolescente. No puede seguir comportándose como una mujer que se enamora de todo hombre guapo que ha cruzado por su vida (menos Adán) y aunque se esfuerza por sacarse a Aldo de la cabeza no puede.
Adán está deprimido llorando en el cuarto en el que dormía Eva. En medio de las cosas que él le compró tanto a ella como a su bebé y que Eva no se ha querido llevar. Besa unos pequeños patucos.
--Es mi hijo... es mi hijo...
Tiene una gran pena en su alma. Siente que le han quitado a su hijo y que le da mucha rabia que después de todo lo que ha hecho Amador sea feliz con Eva y con su hija. Siente que se ahoga.
--¡me voy a volver loco...¡
Silvia está algo distraida.
--¿necesitas algo? --pregunta él.
En realidad quien necesita hablar con alguien es él. Silvia no le hace caso a su hermano. Está pendiente de irse al comedor. La presencia de Richie la aturde. A Richie le pasa más o menos lo mismo. Dicen que se odian pero se buscan. Se persiguen y cuando no están en el centro sólo están pendientes de la hora de volver a verse. Adán, mientras, necesita a los amigos más que nunca. Llama a Rafa, quiere quedar con él.
--si dime quien es?
--si yo Adán... ¿tienes algo que hacer?
Rafael ha sufrido mucho por Adán. Lo quiere mucho pero sabe que si lo ve no podrá olvidar lo que siente por él. Además en esos momentos está más pendiente de Gato. Es la hora en la que van a ir al gimnasio.
--bueno es que en realidad... Ahora me iba ir a entrenar un poco...
--¡¡perfecto... podemos ir juntos...¡
Adán tiene muchas ganas de ir con él. A Rafael le duele rechazarlo. Siente que le está fallando a quien lo considera un hermano cuando más lo necesita pero está demasiado flechado por Gato y si está Adán entre ellos no podrá disfrutar a solas. Inventa mil excusas. Es que tengo que hacer esto, lo otro. Adán se da cuenta que Rafael no quiere estar con él. Se da cuenta que es porque está enamorado aunque no imagina de es de su compañero de piso.
--perdona por molestarte... Es que siempre se me olvida que tienes tu propia vida...
Adán cuelga y Rafael se siente fatal. En ese momento aparece Gato. Con su cuerpo de infarto. Unos jeans muy estrechos que le resaltan una espectacular figura tanto por delante y por detrás. Rafael babea por él.
--¿vamos? --le pregunta Gato simpatico.
Gato se le adelante y Rafael vibra de deseo.
Adán va a buscar a Alicia.
--¿otra vez a comprar dulces? --le pregunta Alicia con ironia.
Adán la mira con timidez y le dice:
--la quería invitar... ¿vamos al parque y nos lo comemos?
Alicia hace que sí con la cabeza. Adán y Alicia van estrechando lazos. Adán cada vez le va contando un poco de su vida.
--¡¡Es que yo lo di todo por Eva¡
Alicia trata de ayudarlo. No le parece que piense que Eva tenia que amarlo solo por que le hizo el favor de casarse,
--No se puede engañar a Dios. Esa muchacha y tú nunca se debieron casar...
Eso no es lo que quería escuchar Adán.
--¡¡pero es que yo la amaba... yo estaba seguro que con el tiempo ella me iba a amar a mí...¡ .--dice él desesperado.
--pero ella no y el amor no se puede dar obligado...
Adán quiere que Alicia le dé la razón a él y como que por ese lado no lo logra habla del otro tema que lo lastima.
--¡¡yo me pasé meses soñando con ese hijo... Yo lo sentí hijo mío para que ahora llegue otro y se quede con mi mujer y mi hijo...¡
Aunque no le gusta lo que le dice, Alicia sabe hablarle calmándolo.
--tienes razón... Eva hizo mal pero digo lo mismo que antes... No se debe engañar a Dios... Si él dispuso que Eva tuviera un hijo con ese hombre no debiste querer arrebatarle su lugar...
--¡¡pero ese hombre era casado... la abandonó...¡
Alicia lo mira con cariño:
--no se puede ir contra los deseos del Señor... Es mejor que te olvides de esa muchacha.,.. que sea feliz con ese hombre...
A Adán le duele tener que renunciar a Eva, que Alicia no le dé la razón pero se siente en paz a su lado y no dice nada.
Por su lado Irene tiene que ir al doctor pero el chofer tiene un problema familiar. Moisés baja en ese momento. Sin camisa. Comiendo una manzana.
--¡¡tú, tú vendrás conmigo¡
Irene no lo mira directamente para no sentir deseo. Moisés le guiña el ojo:
--¿a donde?
Irene se muestra altanera:
--¡¡haz lo que te digo...¡ ¡¡sirve para algo...¡
Moisés se muestra coqueto:
--si me lo pides de otra manera...
Irene lo abofetea:
--¡¡haz lo que te digo ya me tienes harta¡
Moisés se da por vencido y se deja vestir de chofer y la acompaña aunque jura que se las pagará. Irene entra en la consulta, pide que él la espere. Irene se ha ido a hacer un chequeo de control y la noticia que se ha quedado embarazada pasados los 50 es algo que ninguno tuvo en cuenta.
--¡¡usted está loco...¡ ¡¡es imposible...¡
--pero no notó el retraso...?
Irene está como loca.
--¡¡pero si hacia como 6 meses que no me venia¡ ¡¡supuse que ya no...¡
Irene se desespera.
--¿pero está seguro?
Irene, que tanto ha rechazado a su hijo por quedarse embarazado, jamás pensó que a ella le pasaría lo mismo.
--si, señora... está embarazada...
Moises, que se ha cansado de esperar, ha llegado al consultorio. Ha abierto la puerta y ha escuchado las palabras del doctor. No deja de reir ante la angustia de Irene. Molesta la mujer se disculpa y sale empujando al joven que no deja de reir.
--¡¡no tiene gracia¡ ¡¡estoy metido en un buen lio¡
--¡¡claro que si, es una broma¡ ¿no?
Moisés se rie porque está convencido que el doctor le ha gastado una broma a la mujer. Muy serie Irene dice:
--¡¡no vi que el doctor se riera...¡¡
--vas a tener un hijo...? --incredulo-- un momento... ¿¿¡¡es mio?¡
Moises no se lo puede creer. No oculta su alegria.
--¡claro que es tuyo¡ --sofocada.
Moises siente como si le hubiera tocado la lotera.