video cortesia de Ackavision http://www.network54.com/Forum/611345/
Alicia y Gato no pueden controlar sus instintos. Los dos se han estado reprimiendo por demasiado tiempo como para controlarse ahora que se encuentra y ella ya está libro del yugo de amador. Es la primera vez que ella se entrega a un hombre con Amador. Nota la diferencia de estar con un hombre que te ama con otro para el que sólo era una propiedad. Aunque la situación daria más a entender que es un desahogo, que ninguno de los dos se ha sacado la ropa es un puro acto de amor. Los dos sienten que han vuelto a nacer, que ese es el momento que han estado esperando toda la vida, que están en el momento 0. Después de un momento para los dos sienten como mágico Alicia se llena de remordimientos. Está arrepentida. En esa entrega ha descubierto que Gato es el hombre de su vida pero él no solo es su primo sino que como religiosa todos los hombres están prohibidos para ella. Gato queda tumbado sobre la hierba como en shock. Ha soñado toda su vida con ese momento y ahora lo que quiere es disfrutar. Alicia se siente la peor de las mujeres. Se arregla el hábito mientras que llena de vergüenza le reprocha al hombre que se ha convertido en su amante:
--lo que me has hecho es una cochinada...
A Gato le sorprende mucho que su primo la trate como un violador. Él se levanta. Los pantalones desabrochados. Trata de acercarse a ella, de convencerla de que no deben renunciar al amor que sienten el uno hacia el otro:
--hicimos el amor porque los dos lo deséabamos...
Alicia lo culpa a él para alejarlo de su vida aunque es consciente que si hay un culpable es ella. Ya que es la única de los dos que tiene un compromiso y además es un compromiso con Dios.
--¡¡soy monja¡
Alicia corre pero Gato de nuevo la atrapa. Ella le reprocha:
--¡¡ya has tenido lo que querias... vete...¡
Gato ha sufrido mucho por el amor de su prima y le duele que ahora que han vivido su momento de amor ella crea que sólo buscaba sexo. Los dos están desesperados. Les duele amarse y sentir que el suyo es un amor pecaminoso.
--¡¡Yo te he amado durante todoa mi vida... esto es muy es importanter para mi¡
Alicia no quiere escucharlo. Llora.
--¡¡soy religiosa...¡¡
Gato la abraza, le hace sentir su amor. Es una suplica desesperada:
--¡¡¡me amas a mi...¡ ¡¡lo he sentido¡
Sí, Alicia lo ama y queria que pasara lo que pasó pero es consciente que ese amor llegó tarde a su vida. Se aparta de él tratando que entienda lo que les separa:
--esto no es un juego... tomé los habitos... el amor está prohibido... solo puedo amar a Dios...
Gato se da cuenta que aunque lo ame su prima está aún más alejada de él que cuando estaba con Amador y eso le duele. No lo quiere aceptar. Se lleva las manos a la cabeza. La mira con el corazón roto, ojos llorosos.
--¡¿¿y lo que pasó?¡
Ella quiere ser dura con él pero no puede. Le habla con amor y tristeza:
--No debio pasar...
--¡¡pero pasó...¡
Gato está muy herido. Quiere luchar por ella pero Alicia lo amenaza con una piedra
--¡¡alejate de mi vida...¡
Gato se niega. La mira con tristeza:
--sé que no me vas a hacer daño...
Alicia desearia ser libre para poder amar a Gato. Desearía que Gato nunca hubiera vuelto a su vida. Una vida llena de paz y tranquilidad que ahora está amenazada. Alicia no puede gozar del amor porque sus remordimientos son muy grandes:
--¿porque me has hecho esto..?. soy tu prima... soy religiosa...
--¡yo no hice nada... nos dejamos llevar por lo que sentiamos... antes era una fantasia... ahora sé que me amas...¡
Alicia sabe que es cierto pero le atormenta haber faltado a los habitos que lleva.
--¡¡no, no es verdad...¡
Alicia se va corriendo. Gato decide darle tiempo.
--Ella me buscará...
Gato tiene una sonrisa en el rostro. Ahora que sabe que alicia lo ama no va a parar antes tenerla a su lado.
Por otro lado, Silvia y Lucho están dos horas asi saltando en la cama y haciendo que jadean. Silvia es muy apasionada.
--¡¡mas a dentro... que polvo... que polvo...¡ ¡tú si que eres hombre... no como el marica de tu amigo...¡
Lucho tiene cara de susto pero sigue a la chica. Richie no puede mas. golpea deshecho la puerta. Llora de rabia.
--¡¡ya esta bien, es mi casa... perra¡
Silvia abre la puerta y aparece toda desnuda. Con ironia le dice:
--ay Richie gracias pro el favor... ha sido el mejor amante que he tenido...
Richie mira a Lucho con odio, con ganas de matarlo:
--¡¡solo era para humillarla... no tenias que hacerlo...¡
--¡¡te juro que no...¡
Lucho está asustado. Trata de explicarse pero Richie no se lo permite. Richie mira a Silvia dolido pero no se le nota:
--¡de nada es que como sabia que eres una cualquiera pues oye... a ver si un dia nos reunimos los cuatro..¡
--si claro...
Mientras Silvia hace que no le importa luego cuando ya se ha ido mira a su amigo con odio. Lucho está nervioso:
--¡¡te juro que es mentira... no la toqué ni un pelo...¡
--¡¡estábais los dos desnudos... no insultes a mi inteligencia...¡
--¡¡te juro que es verdad... no pasó nada¡
richie lo tumba de un puñetazo. Lo insulta. Lo maldice. Luego cae a su lado. Llora.
--Yo tengo la culpa... ¡¡ella es una cualquiera... tú eres hombres...¡ ¡¡es que debí imaginarlo...¡
Richie está tan herido que no quiere escuchar a Lucho que intenta decirle la verdad, Richie sangra por la herida.
--¡¡es que soy un imbécil... en el fondo tenia la esperanza que no fuera una perra...¡ ¡¡pero es peor de lo que creía...¡
Lucho trata de justificarse pero Richie tiene claro cual es la verdad y no va cambiar de opinión.
--no volvamos a hablar de esa cualquiera... su nombre está prohibido entre nosotros... No va a estropear una amistad...
Lucho ya no insiste. Lo que más le interesa es seguir siendo amigo de Richie aunque le da pena saberlo tan herido pero Richie no está dispuesto a creerle. No hay nada que pueda hacer para convencerlo de su error.
Alicia está en el altar de la capilla. Se siente muy atormentada. LLora. No se atreve a mirar la cruz. Siente que ha fallado a su Dios.
--ya no soy digna de él.
Le cuesta tomar la decisión pero se quita el hábito. Una de las religiosas se escandaliza.
--¡¿¿pero qué haces, hermana Adriana?¡
Alicia es una madre. Su hijo aún la necesita y tiene un hombre por el que luchar. Ya ha tomado una de las desiciones más difíciles de su vida: abandonar el convento.
Debido a la tardanza de su madre, Adrián ha vuelto a casa de Rafael y Gato con Adán. Adrián busca a Rafael y se lo encuentra en el dormitorio de Gato oliendo unos calzoncillos sucios de Gato. Rafael se siente apenado. Adrián lo ataca duramente.
--¡¡Eres una basura¡¡ ¡¡un pervertido¡
--Mira niño... Esto es cosa de hombres...
--Oler la ropa de alguien que no va a ser para ti te parece de hombres?
--¡¡Gato me va a amar...¡
A Adrián le duele que Rafael lo haya olvidado.
--¡¡por supuesto que no...¡
--eres sólo un virgencito que no sabes nada de la vida... ¿¿que pasa es que aún te gusto?
Adrián no quiere que Rafael lo humille. No quiere que Rafael se dé cuenta que siente cosas por él.
--¡¡Claro que no...¡ ¡¡A mi me gusta Gato... estoy enamorado de él...¡ ¡¡él va a ser el primer hombre en mi vida.
Rafael se le rie:
¿como gato se va a fijar en un niño?
--que te apuestas?
--no quiero ganarte...
--¿tienes miedo?
Los dos se miran desafiantes. Adrián hace la apuesta:
--el primero que se acueste con Gato gana y el otro tendrá que hacer lo que quiera...
Rafael acepta. Le duele que Adrián lo haya dejado de querer y precisamente por Gato y no va a permitir que Adrián se quede con él. Ninguno de los dos sabe quien es la dueña de su corazón, que éste ha tomado un taxi y va tras él para luchar por su amor.