Adán ha recibido con sorpresa la noticia que Alicia no va a dormir con él.
--¿como que dormiremos en habitaciones separadas?
Silvia siente pena por su hermano. Lo besa en la mejilla y los deja solos. Alicia se comporta con normalidad.
--bueno, entre nosotros no hay nada para qué dormir juntos? Estaremos más tranquilos juntos...
Adán se lleva las manos a la cabeza sofocado.
--¿¿tu sabes el tiempo que hace que no estoy con una mujer?
--pues no es mi asunto --dice ella indiferente.
Adán se lleva las manos a la cabeza:
--¡¡mi matrimonio con Eva fue una tortura por eso... porque yo la amaba y ella no queria la que tocara...¡
Adán está desesperado. Está viendo que la historia de su vida se está repitiendo y no quiere. Alicia no quiere pensar que lo está utilizando.
--pero en este caso no hay problema porque tú no estás enamorado de mi...
Adán se siente frustrado:
--¡¡si pero es que quiero una esposa con la que me pueda acostar¡
Alicia se hace la ofendida:
--¿¿¿como crees que me voy a acostar contigo?¡ ¡¡solo somos amigos...¡ ¿¿que clase de mujer te crees que soy?¡
--¡¡Eres mi esposa¡ --dice él sofocado.
Ella sabe que no tiene defensa así que prefiere atacar:
--¿es que te has casado solo por eso? --le reprocha-- tus buenas intenciones conmigo eran solo un truco para acostarte conmigo...
Alicia se hace la ofendida y Adán se siente culpable. Se siente un depravado que quiere abusar. Habla con timidez
--no pero...
Alicia no lo deja seguir. Se muestra cariñosa:
--dame tiempo...
Alicia quisiera poder enamorarse de Adán y aunque no se lo dice sólo si eso pasa se entregará a él. Por el momento sólo le interesa el apellido y la fachada. Una fachada con la que ocultar que le gusta su primo, que está enamorada de él, que está esperando un hijo suyo.
--si claro... --dice él frustrado.
Alicia le da un casto beso en la frente y se va a su cuarto. Adán siente una gran angustia. Va a su dormitorio. Ya no tiene ninguna foto de Eva en la casa, las tiene escondidas en un cajón. Agarra una de la boda. Se abraza a ella y llora. Es un llanto muy angustioso.
En la hora de la comida, Adrián come con sus tios y Lucho. Hablan con tranquilidad de todos los temas. Hablan con frecuencia de los problemas de Adrián. Éste quiere ir con libertad.
--Yo podría hablar con tu amigo, preguntarle por tu madre... Alicia lo ha pasado muy bien, me duele pensar que te esté buscando... No sabe como localizarte...
A Adrián también le sabe mal pero tiene miedo a lo que le diria.
--a lo mejor no quiere un hijo gay...
Aldo es muy fraternal con su sobrino.
--No digas eso, tu mamá te quiere mucho y el resto no tiene importancia...
--Si pero es que ella cree que Gato se acostó con Rafa y el que se acostó con Rafa fui yo... No sé que piense mamá de eso, que haya entre ella y Gato...
Van comiendo mientras hablan tranquilamente.
--Si bueno, yo siempre supe que Gato estaba enamorado de tu madre pero no vi que a ella le gustase... Yo creo que Alicia no puede olvidar el daño que le hizo tu padre...
A Adrián le causa terror que se mencione a su padre. Ni quiere ni que lo nombres.
--Yo creo que habria que denunciarlo --dice Richie.
--bueno, él pagó por la supuesta muerte de su hijo --dice Aldo que pese a todo no quiere volver a ver a su hermano en la cárcel.
Adrián solo quiere una cosa, ser feliz. No quiere tener que preocuparse ni por su padre ni por los problemas de su madre. Se siente feliz y acogido donde está. Solo echa de menos un amor, a Rafael.
Adán se da una buena ducha fria para bajarse la calentura. Espera poder consumar al fin un matrimonio. Alicia es una mujer bonita y él necesitaba sentir querido. Deseado. Más relajado va a ver a Rafael. Éste tampoco está en su mejor momento. Los dos se reciben con afecto. Se funden en un cálido abrazo. No hay preguntas, no hay reproches por parte de Adán. No siente porque debía hacerlo. Rafael ve a Adán con otros ojos. Se da cuenta que ya no lo ve como un hombre que le gusta. Rafael le invita a una cerveza. Los dos se toman una lata mientras hablan en el sofá. Están encantados de recuperar su vieja amistad. Es Rafael el que saca el tema.
--no te importa que sea gay...?
--no... ¿porqué me iba a importar?
Y el tema muere ahí. Adán no sabe bien como contarle esto:
--Me he casado...
Rafael de entrada se alegra pero cuando Adán le cuenta que no hay ni amor, ni sexo y si un hijo con otro lo lamenta por él:
--¿qué estás haciendo con tu vida?
--Es mi sino, ser el comodín, el salvador de las mujeres --dice Adán con amargura.
Rafael se muestra aún más sorprendido cuando se entera que la esposa de su amigo es Alicia. Piensa en Adrián y eso le entristece. También le incomoda. Adán le pregunta por él y aunque Rafael sí sabe que está con su tio pues no recuerda que le dijera la direccion.
Eva ha ido a casa de su madre a buscar a su hijo que se ha quedado con ella. Irene está muy revolucionado.
--¡¡no te puedes creer de lo que me he enterado¡
--ay mamá, tú y tus chismes...
--¡¡lo sé de buena fuente, no es un chisme... Me lo contó Juanita, que la hija de la vecina de una amiga de su madre trabaja en el registro civil.
Eva se rie:
--que dice esa chismosa...
--Adán se casó... No me dijiste nada...
Eva siente toda una puñalada en el pecho.
--¿como que se casó...?
Eva siente un fuerte dolor. Sus ojos se le llenan de lágrimas. Se parte en dos.
--No puede ser...
Irene se lo reprocha:
--No sé como pudiste dejar a un hombre tan bueno como un patán como ese que te buscaste...
Eva se ha preguntado demasiadas veces ese mismo. Y ahora que sabe a Adán de otra lo ha visto todo claro. Le duelen las entrañas. Deja a su hijo con su madre y se va de prisa. Angustiada. Celosa.
--¡¡esta hija mia siempre será una loca...¡
Adán llega a su casa después de ver a Rafael. Se sorprende al ver que Eva sale a su paso y lo bofetea.
--¡¡ya sé que te casaste, mentiroso¡
Adán se ha quedado de piedra. No entiende nada.
--bueno sí ha sido algo rápido pero bueno prefiero que lo sepas por mi... Vamos a tener un hijo...
Eva lo vuelve a bofetear. Está furiosa.
--¿¿y donde está el supuesto amor que sentías por mi?
Adán la mira dolido:
--¿y tú me lo preguntas?
Eva lo vuelve a bofetear.
--¡¡Esto no me lo esperaba de ti...¡ ¡¡tanto que te llenabas la boca diciendo que me amabas y mira, hasta novia embarazada te ha salido...¡ ¡¡si que eres rápido¡
Adán no entiende porque Eva se muestra como una mujer celosa.
--¿y que te importa a ti?
Eva está enloquecida de los celos. Es algo que le nace de muy adentro y que no lo piensa:
--¡¡me importa porque estoy enamorada de ti¡
Adán se ha quedado impactado. Eva lo vuelve a bofetear y luego se le tira encima. Al fin no se frustra y lo besa. Lo besa en los labios. Es un beso de fuego. Adán no da crédito a lo que está pasando pero se deja hacer.