![[linked image]](http://www.network54.com/Realm/necesitounmacizoahora/william21.jpg)
Renata abre la puerta de su casa y se encuentra a Benjamín. La mujer abraza a su hijo con mucho cariño.
--¡hijo, que alegría¡
No puede creer que al fin su pesadilla haya acabado y que al fin pueda a ser feliz con su hijo y con el hombre que ama. Aldo está detrás del chico, emocionado pero a la vez tristeza por el sacrificio que se le ha impuesto. Renata mira enamorada a Aldo.
--gracias le dice feliz.
Benjamín se aparta de los brazos de su madre y mirando con mucho odio a su padre dice:
--¡si estoy aquí no es gracias a él, este tipo no me trajo¡ ¡¡vino yo sólo¡
Aunque con tristeza, Aldo confirma las palabras de su hijo:
--nos encontramos en el portal por casualidad.
A Renata ya no le importa nada, abraza a su hijo. Mira al hombre que ama y le susurra un emocionado:
--gracias.
Aldo no puede evitar que se le escapa alguna lágrima. Ama a su hijo con verdadero amor de padre y haría cualquier sacrificio por él. Le duele que él no lo quiera en su vida. Ahora que tiene que renunciar a ella, ha descubierto que ama a Renata. Quisiera poder formar parte de esa familia, no tener que renunciar a ninguno de los dos. Renata agarra la mano de su hijo y quiere unirla a la de su padre. Benjamín mira a Aldo con amenaza. El hombre siente el profundo odio de su hijo y le duele mucho. Habla con la voz rota. Le cuesta mucho lo que tiene que decir. Aldo se aparta de ellos.
--No, yo no me quedo
--¿qué broma es esta? pregunta Renata sorprendido.
Benjamín está seguro que ha perdido a Adrián por culpa de su padre y es por eso que disfruta viendo como Aldo tiene que renunciar a la mujer que ama. A Aldo le cuesta mucho renunciar a Renata sin que se le note el dolor.
--Yo nunca quise estar contigo, sólo me divertí contigo. Luego pasó lo de Benjamín y me quedé a tu lado por pena pero nunca tuve interés en quedarme a tu lado.
A Renata ha sentido el apoyo, el amor de Aldo.
--¡no, no te creo¡ ¡¡me estás mintiendo¡
Aldo siente que un puñal se le clava en el pecho. El dolor de Renata lo está matando. No podrá fingir por mucho tiempo. Benjamín tiene prisa en librarse de su padre. Lo trata con desprecio:
--ya mamá, no vayas de rogona que este hombre es una basura. Te dejó abandonada una vez y ahora lo ha hecho de nuevo. No quiere a nadie.
Pese a todo el dolor que le está ocasionando, Renata defiende a Aldo:
--él es tu padre aunque no quiera estar conmigo.
--¡yo no quiero estar con él¡ --Benjamín --¡no quiero verlo¡
A Aldo le duele mucho el desprecio, el odio de su hijo. El dolor de su amada. Renata no desiste.
--No sé que ha pasado esta mañana me amabas a mí
Se había hecho tantos sueños que le duele que ahora todo se haya roto. Aldo se da un poco la vuelta para secarse las lágrimas. Sabe que no podrá seguir fingiendo por mucho rato así que dice lo primero que se le ocurre para dar un golpe mortal a su amada:
--He descubierto que a quien amo es a Elisa. Me acosté con ella.
Benjamín mira sorprendido a su padre, no sabe si dice la verdad o miente. Renata se derrumba, no es capaz de decir nada. Corre a su habitación y llora sobre la cama. Aldo mira con tristeza a su hijo:
--¿contento? le reprocha triste.
Benjamín mira a su padre con mucho odio y dice:
--¡no, contento estaré el día que te mueras¡ ¡¡ojalá sea pronto¡
A Aldo le hiere el odio de su padre. No puede evitar que su rostro se llene de lágrimas.
--te quiero mucho, hijo. Si algún día me quieres conocer
Benjamín es muy agresivo. Va dando empujones a su padre para que se vaya. No le deja acabar.
--¡a mi me das asco, no te quiero ver nunca¡
Benjamín echa a su padre de su casa, Aldo cae en el rellano llorando destrozado. Está roto por dentro. Ha perdido lo que más quería, su mujer y su hijo. Benjamín trata de consolar a su madre que no deja de llorar.
--ya deja de pensar en esa basura. Es lo mejor que nos podía pasar. Ojalá no lo veamos más.
Pese al gran dolor que siente, Renata trata que su hijo siente amor por su padre. Benjamín se enoja y se encierra en su cuarto. Llama a su tía, necesita saber si es cierto lo que le ha dicho Aldo porque así estaría seguro que su madre y Aldo nunca estarán juntos. Benjamín no le cuenta de su acuerdo con algo, sólo le pregunta:
--¿es cierto que te acostaste con Aldo?
A Elisa le sorprende el comentario:
--¿Quién te ha dicho?
--¡entonces es verdad¡ ¡¡dejó a mi madre por ti¡
Elisa no puede creer la noticia. Cuelga a su sobrino y se va a feliz. Benjamín siente que su padre le ha tomado el pelo, que le ha hecho creer que renunciaba a Renata por él cuando estaba con Elisa. Eso aumenta su odio por él.
--¡basura, maldito desgraciado¡ ¡¡ojalá se muera¡
Moisés llega a la mansión. No puede olvidar que por culpa de Belinda ha muerto su hijo y que casi lo pierde todo.
--¡BELINDA¡¡BELINDA¡
Moisés llega a la habitación de la joven. Le empleada se muestra amable.
--¿y la señora?
--¡mi hijo casi muere por tu culpa¡ ¡te vas de la casa¡
Belinda no entiende el odio de Moisés:
--¡si su hijo está bien¿¿qué mas le da que me quede?
Moisés va tirando las cosas de la joven al piso mientras las saca del armario.
--¡esperaba que fueras sensata y te fueras¡ ¡¡que no me obligaras a humillarte como te mereces¡ ¡¡eres una perdida y no quiero que estés por aquí cuando llegue la señora de la casa¡¡
Belinda se muestra desesperada.
--¡yo no tengo la culpa de haberme enamorado de usted ¡¡¡seré su amante, me pone un apartamento y¡
Moisés no la deja seguir.
--¡estás loca no quiero saber de ti¡
Verla le recuerda la muerte de su hijo y no quiere pensar en eso. Para sorpresa de él, Belinda se le desnuda.
--¡puedo hacerlo feliz¡
Moisés responde con mucho odio:
--¡tú lo has querido¡
Agarra en brazos a la joven,
--¿Dónde me vas a hacer el amor? dice coqueta.
Moisés la lleva hasta la caseta de seguridad y la tira a sus pies.
--¡echen a esta perra de mi casa y si se quieren divertir con ella pues háganlo¡
Belinda mira con mucho odio a Moisés mientras los guardias la miran con cara de depravado.
--¡esto no va a quedar así¡ --dice llena de odio.
Por otro lado, Aldo sale del departamento de Renata y Elisa va. Se encuentra en el camino. Elisa para el auto en horizontal ocupando la carretera para que Aldo se tenga que parar. Éste sale del auto furioso.
--¿¿qué demonios haces?
Renata lo abraza feliz para sorpresa de él:
--¡que alegría me has dado¡
Aldo se la saca de encima:
--¿de qué hablas?
Elisa suspira enamorada.
--No te hagas, ya tu hijo me contó que dejaste a Renata porque me amas a mí ¡¡yo también te amo, soy tan feliz¡
Elisa abraza a Aldo por la espalda que de nuevo se la saca de encima. La mira sorprendido.
--¿¿Cómo crees que yo te amo? ¡¡yo amo a tu hermana¡
Elisa se siente una ganadora:
--Mientes, a mi hermana se lo dijiste claramente
Aldo se da la vuelta, va hacia el auto mientras le va contando toda la verdad de porque actuó así. Elisa siente mucha furia que antes que él entre en el auto le dice:
--¡estoy embarazada¡ ¡¡espero un hijo tuyo¡
Aldo se ha quedado helado.