Ya que uno nunca sabe si el cañón pudo ser cambiado, mas allá de las fechas y marcajes, lo mas seguro es medir el cañón, trafilando a través del cañón un proyectil de plomo que tenga un diámetro de 8,3 mm y luego medir con micrómetro o calibre digital, los cañones viejos son 8,08 mm y los nuevos son 8,2 mm, si encontrás algún diámetro intermedio, cosa posible sobre todo en fabricaciones de tiempos de guerra (1914-1918) no te preocupes por el tema. Disparar munición .323 en un cañón .318 no es nada grave, pero si utilizas munición recargada a máximas presiones o cartuchos de fabrica de alta velocidad las vainas salen muy inchadas cerca de la base, practicamente arruinadas para la recarga. Saludos. |