Les dejo un poco de la biografía de un artista a quien admiro mucho, no solo por su trabajo musical, sino también por su compromiso con la gente.
Sé que es un tanto larga, pero les aseguro que también muy interesante.

VICTOR HEREDIA: El juglar
Víctor nació un 24 de enero de 1947, en Buenos Aires, Argentina.
Durante su adolescencia estudió música, primero en el piano, pero luego se decide por la guitarra.
Movido por sus inquietudes literarias, a las que despertará tempranamente, y con una expresividad y voz originales, comenzará a componer sus propias canciones. e irá participando en numerosos espacios de radio, programas de televisión y festivales que, en aquella época constituían las primeras puertas hacia la difusión del trabajo artístico.
En 1967, recibe su primer premio en el clásico festival del folclore de Cosquín, Córdoba, ganando el premio: REVELACION JUVENIL con la zamba "PARA COBRAR ALTURA", de su autoría.
Durante dos años se presenta con figuras del folclore, algunas ya consagradas, otras que estaban surgiendo, a lo largo y ancho del país, en todos los festivales del género. Es en esta época donde toma contacto con una realidad y situación social que, reafirman su espíritu progresista.
Comienza a cursar la carrera de Letras en la Facultad de Filosofía y a buscar su propia identidad musical, todavía en formación. Realiza una serie de recitales en ámbitos infrecuentes para la música, que convocaba sectores de vanguardia, ávidos de nuevas experiencias.
Ha compartido escenario con grandes de la música como Silvio Rodríguez, Pablo milanes y Joan Manuel Serrat, con quien posee una amistad de años y que actualmente se ha visto plasmada en la grabación a dúo del tema "Mara" que pertenece a Víctor y se encuentra en su último CD "MARCAS".
Durante 1972 y 1973 compone la música para los poemas del gran poeta chileno Pablo Neruda, a quién frecuenta por la tarea emprendida, consiguiendo el halago de su aprobación y también el de su compañera, Matilde Urrutia.
LLEVA 34 AÑOS EN LA CANCIÓN Y EN LA LUCHA
Con la irrupción de la dictadura militar en 1976, se inicia una etapa de tragedia y oscurantismo para la Argentina que lo afectará como artista y como ser humano. Se lo margina definitivamente de los medios masivos de difusión y ante su negativa de abandonar el país, solo puede desarrollar una exigua pero valerosa labor haciendo presentaciones en lugares pequeños, en un intento claro y concreto por no dejar avasallar su canto. El proceso, además, le hará vivir como a tantos otros argentinos el drama de la desaparición de su única hermana y de su cuñado, hecho agravado por la circunstancia del fallecimiento de su padre, derrumbado por los dolorosos acontecimientos.
En 1978 viaja a España aconsejado por sus íntimos, ya que su vida corría serio peligro.
Allí y bajo la tutela de su entrañable compañero Joan Manuel Serrat edita dos discos de larga duración y regresa al poco tiempo doblegado por la nostalgia y sus deseos de resistir dentro de su patria el oprobio de la dictadura militar, aunque debe volver en 1980 para grabar en aquel país "Ya lo ves, amanece", que obviamente es censurado en todos los medios de comunicación, al igual que toda su obra aquí en la Argentina.
A mediados de 1982, se realiza el encuentro de música popular convocando docenas de artistas prohibidos y silenciados, entre los que se encontraban los más grandes, Víctor Heredia sale al escenario para recibir conmovido y sorprendido, una ovación de más de quince minutos. Ese público que había escuchado durante cinco años su música en cassetes clandestinos, lo había convertido en el símbolo del artista silenciado. El autor de "Informe de la situación", "Nos vamos poniendo viejos", "Puertas abiertas", "Quiero estar aquí" que no transó y que decidió exiliarse internamente, era el espejo en que deseaban verse reflejados cientos de miles que empezaban a empujar para que se abrieran las compuertas de la democracia.
En 1982 una nueva etapa comenzaba y su figura crece, junto con el oxígeno que desde abajo se iba logrando para la sociedad argentina. Dentro de una euforia que se agiganta día a día, los trabajos de Víctor acompañan esta etapa - como su silenciosa labor había acompañado la anterior -y los éxitos se suceden.
En octubre de 1986, presenta la obra TAKI ONGOY. La obra, dedicada a contar la historia de la conquista desde la óptica de los pueblos originarios de América es aceptada y compartida por el público, pero es injustamente ignorada desde distintos niveles del poder y restringida su difusión a través de los medios masivos. Sin embargo, otra vez su público defiende su verdad y la constituye quizá en la obra más
trascendental de toda su carrera, otorgándole razón a su propuesta y llevando al disco de Platino su denuncia de una verdad escamoteada, a la que solo Galeano y otros grandes de la literatura se habían animado a plantear.
El disco de 1987, UN DIA DE GRACIA, marca un canto a la esperanza, un reconocimiento de que la vida es la gran síntesis donde todo está comprendido: el amor por los hijos, la gran necesidad de vivir plenamente y la libertad.
En 1988 graba MEMORIA, una conjunción poética de recapacitación sobre la filosofía de vida y las actitudes sociales frente a la misma.
1991 es invitado a participar en el E.S.P.A.L. 91, I Encuentro Internacional de Solidaridad con los Pueblos de AFRICA y LATINOAMERICA, como único artista argentino presente en las Islas Canarias de España.
1991 en la república hermana de Uruguay ofrece su repertorio con notable éxito y logra que los organizadores puedan paliar las necesidades de los inundados afectados en el Sur de ese país.
En medio de una Argentina con cambios superfluos nace "CARTA DE UN NAUFRAGO", título de su trabajo discográfico, en él aparece la denuncia de una realidad cruel acompañada de una esperanza futura.
El "Náufrago" nos habla en su Carta de la difícil problemática de la drogadicción en la juventud, nos hace recorrer el camino socio-político de la Argentina de los últimos 15 años, nos estremece con sus relatos de la mortandad infantil y los flagelos de la humanidad, nos apacigua con el amor de "LA VIDA PASARA", y como el ave fénix nos hace renacer nuevamente con el himno a la esperanza "SUBE, SUBE, SUBE".
En 1992 inaugura un ciclo de encuentros populares con entrada libre para el público de escasos recursos en el Honorable Concejo Deliberante de la Ciudad de Buenos Aires.
1996 en Quito, Ecuador, Heredia integra un elenco junto a los mayores exponentes mundiales de la música para realizar tres conciertos para juntar fondos para la construcción de "La Capilla del Hombre". Proyecto elaborado por Don Oswaldo Guayasamín, uno de los más grandes artistas pictóricos de nuestros tiempos. De allí se traslada a Colombia para viajar a la Ciudad de Urabá - Turbo, donde realiza un gran concierto por la paz tan anhelada en el hermano país.
En 1997, Heredia compone junto a Carlos Nilson "Para vivir un Dulce amor" tema que lo lleva a obtener el trofeo mayor del festival de la canción de Viña del Mar (Chile),"La Gaviota de Plata".
En 1999 se celebró en Colombia la semana por la paz, de todos los lugares de América se conformó un elenco con los músicos más importantes de la región Pablo Milanés, Alberto Cortez, Facundo Cabral, Vicente Feliú, Andrés Cepeda y de nuestro país VICTOR y LEON. Medellín, Cali y Bogotá fueron testigos de esta unión que culminó en un escenario en Bogotá ante 180.000 personas que clamaban "NO MAS"…QUEREMOS LA PAZ, Heredia con "Sobreviviendo" junto a León y León con "Solo le pido a Dios" junto a Heredia le entregaron a ese pueblo clamoroso la esperanza y la convicción de que el secreto de la paz; está en el amor y la unión.