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Enrique III, rey gay .

July 16 2008 at 2:17 AM
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Félix Pravskaia  (no login)


Response to La homosexualidad a lo largo de la historia

 
Enrique III, rey gay

Enrique se llamó el tercer hijo varón de aquel rey francés que murió a consecuencia de un ojo perforado por una lanza, durante una competencia medieval, tal como lo predijo el célebre Nostradamus.

Como también perdió sucesivamente a sus dos hermanos mayores, el primero por carecer de buena salud, y el segundo por destruir la propia con sus malos vicios, un día Enrique fue proclamado rey de Francia.

Sin embargo, tampoco él pudo librarse de una muerte prematura… porque era homosexual.

Y a toda pluma. Desde muy chico su madre lo vestía como una niña – extraña costumbre que se aplicaba a todo hijo varón, en esa epoca – y esto seguramente influyó para que Enrique, ya de grande, mostrara un gusto desmesurado por las mariconerías. Maquillado, luciendo admirables pendientes de diamantes, contoneaba sus caderas moldeadas por ajustados calzones, a través de los históricos corredores del Louvre.

Su madre, Catalina de Médicis, preocupada por esto, decidió casarlo con una princesa, esperando que el matrimonio lo enseriara… pero sufrió un rotundo fracaso. Enrique solo expresó su entusiasmo por la boda ayudando a coser el vestido de novia, y peinando él mismo con bellos rizos de su prometida...

Entregado al placer de abofetear a todos con su homosexualidad, se dedicó a organizar en palacio fiestas de ambiente, donde locas desvergonzadas y perversas hacían de las suyas. En medio de estas celebraciones, todos se trataban entre sí como si fueran mujeres, y llamaban reina al rey, diciendole bella, cosa que seguramente se derivaba de la asquerosa adulancia que persigue a los gobernantes, porque los retratos que quedaron de Enrique demuestran que era bien feo.

La ciudad de París, con este ejemplo permisivo, se vio invadida por una multitud de jóvenes amanerados, empolvados y rizados, que escandalizaban por las calles. En el Louvre las cosas fueron aún más lejos: para tratar de agradar a Enrique, muchos hombres se auto proclamaron maricas, apartándose abiertamente de las mujeres. Estas, privadas de sus hombres, buscaron consuelo entre ellas, de modo que también proliferaron las lesbianas.

Francia entera estaba enfurecida con esta situación.

Enrique era considerado un pervertido y era profundamente odiado por su pueblo, lo que le atrajo finalmente la desgracia: un día fue interceptado en su carroza por un fanático religioso que pudo burlar a los guardias, y fue brutalmente asesinado a tiros.

Nadie lamentó el incidente. Francia entera suspiró con alivio: el reinado gay, considerado pernicioso, había llegado a su fin.

La conducta de este rey provoca en nosotros inevitables preguntas: ¿mostramos particularidades genéticas con los amaneramientos, o solo tratamos de abofetear al mundo? Las opiniones son tan variadas como los colores de nuestra bandera. Yo pienso que las conductas extremas dificultan la total aceptación que necesitamos para integrarnos del todo en una sociedad que, vencida por nuestra insistencia, está por fin dando importantes señales de aceptación.

Enrique III, en eso, no nos habría ayudado.

Félix Pravskaia

 
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Respuestas

 

  • Re: Enrique III, rey gay . - Anonymous on Aug 5, 12:40 AM
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