EL AMANECER cap. 2 (Autora Alaina)

by Conchi

 
AMANECER

Capítulo 2:




- Querida, sosiégate . . .- dijo Adriana mientras miraba como su hija escogía una nieve y le sonrió cariñosa- . . .sabes que así no lograrás nada con tu padre- dijo apartándole el brazo en un gesto de apoyo.


- Quizás si Bernardo . . .


- No quiero desilusionarte Tatiana – dijo Adriana con afecto – pero tampoco creo que tu hermano sea muy partidario de que viajes sola y . . .


- ¿Y Erik?- preguntó de pronto esperanzada Tatiana, si alguien sería capaz de apoyarla ese tenía que ser Erik.



- Quizás sí, ya sabes como es Erik- dijo con cariño Adriana- impulsivo y muy loco- rió- pero sabes que está en la capital y si te corre prisa . . .


- Es cierto, tengo que pensar en algo- dijo Tatiana masajeándose la frente, alguna solución tenía que existir . . .



- ¡Tiita! – gritó María- ¿me compras una muñeca?- dijo mientras corría hacía Tatiana con una sonrisa a la que era imposible resistirse.


- Claro que sí, princesa. Ven- dijo cogiéndola de la mano- ¿cuál quieres?



- Ahora voy Tatiana- dijo Adriana mientras contemplaba unas telas expuestas en la plaza.


Tatiana siguió a su sobrina hasta un puesto de muñecos.


- Hay muchas ¿cuál te gusta?- dijo Tatiana aunque su mente estaba puesta en idear algún plan con el que convencer a su padre: “Es que sólo es una niña “ las palabras de su padre no dejaban de resonarle en su cabeza.


- Quizás esa . . – la niña señalo una de las muñecas y Tatiana se giró para buscar a Adriana cuando lo vió; era un hombre alto y bien proporcionado, con músculos de hierro bajo la blanca camisa, tenía el cabello negro y ondulado recogido en una cola dando un toque misterioso al semblante serio y levemente cuadrado.



La nariz con una leve y extraña característica le daba un impactante toque de rudeza; sobre el hoyuelo de la mejilla su boca era carnosa y firme , sus cejas levemente arqueadas le conferían cierto toque demoníaco, bajo los que se mostraban unos oscuros y enigmáticos ojos. En una mano de ancha palma llevaba un extraño anillo demasiado fino y delicado que despertó la curiosidad de Tatiana.


En aquél rostro profundamente bronceado había algo extrañamente familiar y Tatiana se sorprendió cuando que saludaba a Adriana con un gesto cariñoso y que esta le respondía sonriendo. El hombre se inclinó y recogió una tela suave y roja que se le había caído al dueño del puesto y Tatiana contempló extasiada el gesto fluido de su cuerpo.


Tatiana miró asombrada el intercambio de gestos y palabras de Adriana y el hombre. . .


- ¡Tiita ya elegí! – exclamó con tono triunfante María.


Tatiana se volvió con gesto interrogante hacía la niña y la vio acunando a una muñeca, ¡se había olvidado completamente! Maldijo por dentro y buscó el dinero en su pequeño bolso, quería terminar cuanto antes para saber quien era aquél hombre, maldijo cuando por culpa de sus nervios el bolso se le cayó y el dinero se desparramó por el suelo, mientras se agachaba echó un vistazo sobre sus hombros y contempló horrorizada que Adriana y el hombre ya se estaban despidiendo, maldijo de nuevo y rezó dando gracias de que su madre no estuviera para escuchar su vocabulario.


Con gesto triunfante recogió al última moneda y corriendo le entregó el dinero al vendedor mientras cogía a María de la mano y se giraba sonriendo . . .pero era demasiado tarde el hombre ya se alejaba de Adriana y esta se acercaba abriendo el paraguas.


- Mira mamá la muñeca que me compró Tatiana- dijo orgullosa María enseñando una muñeca de cabellos rubios a su madre.


- Es preciosa María . . .¿cómo se llama?



- Angélica como el tito, no me saludó- dijo poniendo un mohín.


- Es que llevaba prisa princesa- dijo Adriana sonriéndole a su hija.



- ¿ Ángel . . .Ángel?- preguntó Tatiana frunciendo el ceño.


- Sí- dijo Adriana con una sonrisa aunque mirando a su hija que andaba acunando a su muñeca delante de ellas- era Ángel de la Vega, un amigo de Bernardo.


Tatiana se quedó con la boca abierta . . .Ángel de la Vega era el dueño de prostíbulo más conocido de San Pedro, El Edén.



*************************



Ángel maldijo su suerte cuando vio entrar a Feliz Rodríguez Guzmán, ese día no estaba de humor para aguantar los caprichos y exigencias de esa clase de ricos mimados. Miró hacía la puerta y se alegró al ver entrar a Bernardo.


- ¡Qué sorpresa verte por aquí a estas horas!- sonrió dándole la bienvenida a su amigo Bernardo.


- Me escapé un rato para verte amigo . . . me dijo Adriana que habías preguntado por mí - dijo estrechándole la mano.



- Sí, será mejor que hablemos en mi despacho, no quiero que llegue a Adriana rumores de que estuviste en El Edén- dijo divertido Ángel atravesando el salón hacía las escaleras.


- Ya le dije que creyera en mí- dijo inocentemente Bernardo y Ángel rió, conocía demasiado bien la devoción de Bernardo por su hermosa esposa.



Entraron en el despacho y Bernardo se sentó con confianza mientras Ángel servía un par de copas.


- Ví a María esta mañana cada día estás más hermosa a Dios gracias que se parece a su madre- dijo ángel intentando bromear pero Bernardo notó un cierto toque de tristeza en su voz.


- ¿Qué ocurre Ángel?¿pasó algo malo?



- Hoy me enteré de que murió Victoria de Rogdríguez Guzmán . . .- dijo Ángel mientras sus manos se paralizaban a media camino de llenar una de las copas de coñac.


Bernardo se levantó y se acercó a su amigo.


- Lo siento Ángel, no tenía ni idea- le palmeó la espalda y vio como Ángel hundía levemente los hombros- ví a Féliz abajo nunca imaginé . . .


- Ese hijo de perra . . .nunca la quiso- se volvió hacía Bernardo- y ella . . .vieja bruja – dijo con un gesto amargo- murió sin llamarme hijo.


- Lo siento de veras Ángel, se que la querías a pesar de todo.


- ¿Era mi madre, no?- dijo Ángel que se volvió a seguir llenando las copas.


- Cualquiera en tu lugar no la querría, eso te honra- dijo Bernardo alejándose, conocía lo suficiente a ángel como para saber que la mejor manera de apoyarlo era no dejándolo parecer vulnerable.


- No creo ser tan honrado Bernardo, mira todo lo que me rodea- dijo con gesto sarcástico señalando el despacho.


- Empezaste de la nada, cuando rechazaste toda ayuda de tu padre- dijo Bernardo tomando la copa de la mano de Ángel- y mira todo lo que tiene, más dinero del que nunca soñaste, puedes dejar este negocio en el momento en que quieras y no volver a preocuparte por trabajar en la vida . . .


- Eso es cierto, pero había muchas cosas más importante en la vida.


- Pues en lugar de en pasado deberías hablar en futuro.


- Ya es demasiado tarde, soy incorregible- dijo con una sonrisa ángel- deberías haber visto la cara de horror que ponían algunos cuando me vieron hablar con Adriana.


- Sabes que a los que te conocemos no nos importan lo que opinen los demás.


- Pero la mayoría no me conocen- dijo con una sonrisa torcida y sardónica.


- Si aceptarás todo ese dinero que tu padre se empeña en entregarte . . .- Bernardo se acomodó en el sillón- nadie podría darte la espalda, tendrías muy buenas tierras, la herencia d e tu padre más tu propio bienes te convertirían en el mejor partido de San Pedro, casi de México completo- dijo Bernardo sonriendo.


- No aceptaré nada de ese viejo zorro, me rechazó, me negó cuando más lo necesitaba- dijo con gesto dolido Ángel- no voy a aceptarlo.


- Sabes que se ha arrepentido durante años. . .


- No lo hizo cuando sus hijos legítimos vivían . . .- dijo sarcástico- así que prefiero que no lo haga ahora . . .no sé ni como conservé su apellido . . .


- Quizás porque después de todo siempre pensaste que se arrepentiría.


Ángel se encogió de hombros.


- Sé lo que pienso ahora y mi respuesta es que el viejo zorro se lleve todo a la tumba.



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" El amor es el único camino que no tiene final " . . . Eduardo Palomo






Posted on Aug 1, 2005, 4:37 AM
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