Eva Teresa:
La palabra ACTA es un sustantivo femenino, como AGUA, HACHA, ALMA, etc. Si observas (y escuchas), estas cuatro palabras comienzan con A y ésta es parte de su sílaba tónica, pues las cuatro son graves o llanas. Y como son femeninas, por regla de concordancia les corresponde el articulo LA, de modo que lo correcto sería decir LA ACTA, EL AGUA, EL HACHA, LA ALMA. Pero ocurre que el artículo carece de acento (mayor fuerza de voz o intensidad con que se pronuncia una sílaba) y como en este caso el artículo termina en A, al pronunciar la frase esa vocal se fusiona con la A tónica de la primera silaba del sustantivo, de modo que se pronunciaría “lacta”, “lagua”, “lalma”, “lacha”, por lo cual –para evitar posibles confusiones- pronunciaríamos separándolas con una pausa “la… alma”, “la… hacha”, produciéndose lo que tradicionalmente se ha dado en llamar “cacofonía”, es decir, lo que la Real Academia define como “Disonancia que resulta de la inarmónica combinación de los elementos acústicos de la palabra”. Por ello, se ha generado una norma, que es la de sustituir el artículo LA por EL en esos casos, de modo que decimos “el hacha”, “el alma”, etc., pero sin cambiarle el género al sustantivo, como vemos (y oímos) al agregar un adjetivo a la frase, pues no decimos “Tengo el alma herido… sino herida”, y “El hacha nueva…no el hacha nuevo”, de modo ue lo correcto es "el acta solicitada". Elmo Ledesma Zamora |