Resulta que en las palabras femeninas que empiecen por a acentuada o ha, para evitar la cacofonía (repetición malsonante de un fonema, en este caso la a, se les pone el artículo masculino:
- el hacha
- el alma
Solamente en caso del artículo, aunque cada vez más, por falta de rigor, o por relajación en la norma, se oye este hacha, o aquel alma.
Pero a la hora de analizarla, la palabra sigue siendo femenina.
Si la transformamos en plural, vuelve con su artículo correspondiente:
- las hachas
- las almas |