| Continuación del mesón de San DIego. Capítulo 8June 28 2008 at 6:40 AM | Cata | |
| Hola chicas:
Aquí os dejo un nuevo capítulo de esta historia que estamos compartiendo Regina y yo. Espero que os guste.
Besos para todas
Cata
PD/Regina, a mí me tocó Marcela pero a ti te va a tocar don Hermes. ¡¡¡No sé quién es peor!!!
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Del capítulo anterior…
A: Que dices Cata? Estas sorprendida? Molesta?
C: No, no Armando, sorprendida… eso sorprendida, pero por ti.
A:- inquirió curioso- Solo por mi?
C: Beatriz, como dijiste, es transparente, ella te ama hace mucho, se le notaba, su amor emanaba como perfume de cada poro de su piel, por eso, me llamo tanto la atención cuando hace un tiempo se quería alejar de ti, yo le ofrecí que fuera mi asistente, y ella me dijo que lo iba a pensar pero no antes de la colección, porque había mucho trabajo en la empresa y algunos problemas… ella estaba muy mal, muy angustiada…
A: - Apenado- Y el culpable era yo Cata, pero ella me perdonó y por ella haría cualquier cosa…
C: - Mirándolo con ternura, pero sin poder ocultar totalmente su preocupación.- ¿Me aceptas un consejo?
A: Soy todo oídos…
C: Ve despacio, no la atosigues, no la presiones, ella es una mujer muy insegura en lo personal y después de lo que me contaste, debe estar muy confundida…
A:- Triste- En realidad, Cata, ella no confía totalmente en mí y tiene motivos, pero yo la única razón que puedo esbozar es que me enamore Cata, ¡¡¡me enamore como nunca!!! y, que Betty y mi hijo, son mi vida… - con la voz ronca por la emoción- Por ellos Cata, por ellos todo.
Continuará....
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CAPITULO 8. Te he entregado cuatro años de mi vida…
Betty: ¿Aló?
Armando: ¿Betty?
Betty: Don Armando…
Armando: -Sin poder evitar una sonrisa- Para ti sólo Armando, ¿recuerdas?
Betty: Sí… sí…
La había llamado para cobrar fuerzas antes de ir a enfrentar a Marcela. Sabía que no estaba siendo justo tampoco con la que fuera su novia durante tanto tiempo, pero por una vez en la vida iba a ser sincero.
Armando: Mi amor… ¿cómo estás? ¿Te han seguido las nauseas?
Betty: Un poco… pero estoy mejor… gracias… Hablé con Nicolás…
Armando: ¿Con Nicolás? ¿Ya te contó?
Betty: Sí, sí… me contó… ¿Qué le dijo, doctor? ¿Cómo lo convenció?
Armando: Con la verdad, mi amor… Diciéndole sólo la verdad… Fue suficiente…
Betty: Oj, oj, oj, oj… Pues ahora le tiene comiendo en su mano… Usted es su héroe…
Armando: -Sonriendo- ¿Y eso por qué?
Betty: Porque dizque alguien que sea capaz de enamorarse de Betty la fea, merece que le hagan un monumento… -dijo en tono humorístico.
Armando: -Muy serio- Betty, tengo que hablar seriamente con Nicolás. No pienso tolerar que nadie la menosprecie. Usted es la mujer más linda que hay sobre la faz de la tierra…
Betty: -Encantada de escucharle pero burlándose de sí misma como suele hacer con Nicolás- Oj, oj, oj, oj, doctor, y usted necesita que le renueven las gafas…
Armando: De verdad, mi amor… Yo lo sé… yo conozco su cuerpo mejor que nadie… yo he estado muy cerquita de usted y sé lo que le digo…
A pesar de estar hablando por teléfono y no poder verle la cara, Betty se sonroja debido al tono tan íntimo que él ha utilizado y permanece en silencio.
Armando: ¿Betty? ¿Está ahí?
Betty: -Con timidez- Sí, doctor.
Armando: ¿Qué le pasó, mi amor? ¿Por qué se quedó tan callada?
Betty: Es que… no sabía qué decir…
Armando: -Sonriendo enternecido- Pues dígame que me ama… Dígamelo varias veces porque lo necesito…
Betty: -Sin decírselo- ¿Cómo así, doctor?
Armando: Es que voy a ir a casa de Marcela a romper el compromiso… Es… es una situación difícil, Betty… Hemos sido novios durante casi cuatro años… Sé que ella va a reaccionar muy mal… ¿Lo entiende, Betty?
Es vez de responderle a eso, Betty le hizo una pregunta que se había hecho a sí misma miles de veces.
Betty: ¿Está seguro que es eso lo que quiere hacer?
Armando no se lo pensó ni un instante.
Armando: ¡POR SUPUESTO QUE ES ESO LO QUE QUIERO HACER! Yo no amo a Marcela… Yo la amo a usted… Vamos a tener un hijo… Nos vamos a casar…
Betty: -Sonriendo- Doctor, recuerde que yo aún no he aceptado su proposición…
Armando: Pues deberías hacerlo, Betty… Ahora… En este momento… ¿Sabes? Eso me daría el valor suficiente para enfrentar a Marcela… Necesito de esa fuerza… ¿Qué me dices, mi amor?
Betty no contestó durante unos segundos que a Armando se le hicieron eternos. Sabía que ella aún tenía dudas, pero confiaba en que poco a poco se fueran disipando y entre ellos todo fuera nítido, claro, sincero…
Betty: Doctor… yo no sé qué decir…
Armando: Pues di que sí…
Betty: -Suavemente- Sí…
Armando: -Sin podérselo creer- ¿He escuchado bien? ¿Has dicho que sí?
Betty: -Un poco más alto- Sí…
Armando casi deja sorda a Betty al gritar:
Armando: SÍ…. ME HAS DICHO QUE SÍ… ¡TE AMO, BETTY! ¡TE AMO! Me voy volando para casa de Marcela… ¿Sabes? ¡No puedo estar comprometido con dos mujeres al mismo tiempo! Betty… deséame suerte…
Betty: Doctor… no sea muy duro con doña Marcela… Ella… ella lo ama…
Armando: No estoy seguro, Betty… El amor es desinteresado… el amor es noble… el amor es humilde… Nada de eso he visto en Marcela… En cambio sí lo he visto en usted… Usted sí me ama, Betty… Y yo también la amo… Te amo, mi amor… Te estoy llamando… Un beso…
Betty: Hasta luego, doctor…
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El portero le comunicó que Marcela no había salido en todo el día y que había pedido el almuerzo a un elegante restaurante de los alrededores. Cuando entró en el apartamento se la encontró tumbada en el sofá, en bata de casa y con un aspecto muy diferente al que solía tener: despeinada, sin maquillar, con la cara pálida y la nariz enrojecida.
Marcela: ¡Vaya! ¡Viniste de todos modos! –dijo sarcástica.- Pues ya ves cómo me encuentras… ¡Te advierto que no tengo humor para escuchar tus mentiras!
Armando: No Marcela, ya no más mentiras… He venido a hablar contigo con la verdad por delante…
Marcela se sorprendió ante esas palabras y sobre todo ante la seriedad con la que las dijo. Ella estaba acostumbrada a sus disculpas, a sus arrepentimientos, a sus enfados, incluso, pero desconocía a ese Armando que tenía delante de ella. Parecía un hombre más maduro, más centrado… ¿Qué había provocado ese cambio en él? Ella por su parte no cambió para nada su modo de enfrentarlo, así que se incorporó un poco, quedando sentada en el sofá y le dijo mordaz:
Marcela: ¿La verdad? ¿Acaso sabes lo que es eso? ¡Tú no has sido sincero nunca en tu vida! –lo acusó.
Armando: Tal vez tengas razón. –reconoció- Quizás la sinceridad no se hallaba dentro de mis “virtudes”… si es que he tenido alguna… Pero eso se acabó… A partir de ahora no pienso mentir nunca más…
Marcela: -Sin dejar el sarcasmo- ¡Vaya, eso sí que es una buena noticia! ¿Será cierto?
Armando: ES cierto… Marcela, yo he venido a hablar contigo porque tengo que decirte algo…
Marcela: -Sin sospechar para nada de qué se trata- ¿Qué tienes que decirme?
Armando: No es fácil, Marcela… Han sido muchos años…
Marcela: ¿Han sido muchos años de qué?
Armando: De estar juntos…
Marcela: -Frunciendo el ceño- ¿Qué me estás queriendo decir?
Armando: Que ya basta de engaños… que ya basta de mentiras… Tú eres una mujer maravillosa y yo no he estado a la altura… Llegó el momento de que cada uno de nosotros siga su vida y trate de encontrar la felicidad…
Marcela: ¿ME ESTÁS TERMINANDO, ARMANDO MENDOZA?
Armando: Te estoy intentando decir que no quiero engañarte más… yo… no te amo… hace tiempo que lo sospecho, pero ahora estoy convencido… lo que hay entre nosotros no es amor…
Marcela: ¡HABLA POR TI! ¡YO SÍ TE AMO! ¡TE HE ENTREGADO CUATRO AÑOS DE MI VIDA! ¿Y AHORA ME DICES QUE YA ESTÁ? ¿QUE SE ACABÓ? ¡TÚ NO ME PUEDES HACER ESTO, ARMANDO! ¡NO ME PUEDES TERMINAR! ¡NO PUEDES!
Armando no se esperaba esa reacción histérica de Marcela. Se había puesto de pie y agitaba sus manos en dirección a él de un modo amenazante. Parecía que estaba fuera de control.
Armando: Cálmate, Marcela… Hablemos como dos personas civilizadas… Sin perder la calma…
Marcela: ¿SIN PERDER LA CALMA? ¡CÓMO QUIERES QUE NO PIERDA LA CALMA! ¡TE PRESENTAS EN MI APARTAMENTO, ME DICES QUE QUIERES TERMINAR CON CUATRO AÑOS DE NOVIAZGO, ASÍ DE UN PLUMAZO…! ¿Y PRETENDES QUE NO PIERDA LA CALMA?
Armando: ¿Entonces qué prefieres? ¿Qué sigamos con esta farsa?
Marcela: ¿CUÁL FARSA? PARA MÍ NUESTRO COMPROMISO NO ES UNA FARSA… ¿ACASO PARA TI LO HA SIDO?
Armando: -En el fondo un poco avergonzado- Sí, Marcela. Lo ha sido, y tú lo sabes mejor que nadie. Yo… lo siento, pero hace mucho tiempo que no siento por ti… ¿Por qué te crees que he buscado a otras mujeres…? ¿Por qué crees que a la primera ocasión te era infiel…?
Marcela: ¿Y TIENES EL CINISMO DE CONFESARLO?
Armando: Puede parecer cinismo, Marcela, pero no lo es… Lo único que quiero es que no haya engaños ni mentiras entre nosotros…
Marcela: -Bajando el tono de voz- Pero… eso me parece bien… podemos volver a empezar… hacer borrón y cuenta nueva…. Sin engaños ni mentiras…
Armando: Eso no es posible, Marcela…
Marcela: -Volviendo a alterarse- ¿POR QUÉ? ¿POR QUÉ NO PUEDE SER?
Armando respiró hondo antes de responder, pero se había prometido a sí mismo no decirle mentiras a Marcela y lo iba a cumplir.
Armando: Porque amo a otra persona…
Marcela: ¿AMOR? ¿AHORA LE LLAMAN ASÍ AL DESEO SEXUAL? PORQUE ESO ES LO QUE SIENTES TÚ POR LAS MODELOS… TE ATRAE LA NOVEDAD… PROBAR NUEVAS EXPERIENCIAS… PERO ESO NO ES AMOR… ¿NO DECÍAS QUE IBAMOS A HABLAR SÓLO CON LA VERDAD? ¡¡¡PUES ESA ES UNA VIL MENTIRA!!!
Armando: Hay algo en lo que tienes razón, Marcela… Lo que yo he sentido por las… muchachas con las que he tenido relaciones hasta hace poco no es amor… es atracción sexual… Lo reconozco…
Marcela: -Interrumpiéndole- ¿LO VES? ¿VES COMO TÚ MISMO TIENS QUE RECONOCER QUE NO ES AMOR? ¡TÚ NO ESTÁS ENAMORADO…!, ENTONCES ¿QUÉ NOS IMPIDE VOLVER A INTENTARLO?
Armando: No me has dejado terminar, Marcela… No me estaba refiriendo a esas muchachas con las que he tenido relaciones ocasionales… Yo… estoy enamorado de otra persona..
Marcela: ¡JA! ¡Y YO ME LO CREO! Eso también es deseo… En cuanto te la lleves a la cama, te cansarás de ella… -Acercándose a Armando y poniéndose melosa- Tú verás, mi amor… yo te voy a hacer olvidar a esa… tipa y a todas las mujeres del mundo… Seremos felices los dos… Sin que nadie se interponga entre nosotros…
Armando: -separándose antes de que ella pudiera tocarlo- Marcela, no… Eso no es posible… Yo la amo… la amo mucho, como no he amado a nada ni a nadie en esta vida…
Marcela: ¡NO TE CREO! ¡TÚ NUNCA HAS AMADO NI AMARÁS A NADIE! ¡TÚ NO SABES LO QUE ES EL AMOR!
Armando: Te equivocas, Marcela. –Y añade más para sí que para ella- Es cierto que hasta hace muy poco no lo sabía, pero ahora lo sé… Ella es mi vida… Es mi amor… No concibo la vida sin ella…
Marcela está tan estupefacta que durante unos instantes no consigue ni articular una palabra. Jamás pensó escuchar algo así en boca de Armando y lo peor es que le cree porque la expresión de su rostro lo corrobora: sus ojos brillan y sus labios se han curvado en una dulce sonrisa. Hubiese dado cualquier cosa para que él dijera algo sí refiriéndose a ella, pero no era el caso, él estaba hablando de otra persona, de otra mujer por la que tenía esos sentimientos tan hermosos.
Marcela: ¿Qué te dio? –Ahora la voz de Marcela era casi un susurro- ¿Cómo te hechizó?
Armando: -Suspirando y ampliando la sonrisa- Con su bondad… con su ternura… con su entrega incondicional… Ella me lo dio todo sin pedir nada a cambio y que cautivó…
Marcela: Tiene que ser muy bella…
La expresión de Armando refleja la gran ternura que siente hacia esa mujer que es desconocida para Marcela.
Armando: Lo es… es hermosa… como una diosa… Nunca he conocido a nadie más bello…
Marcela en ese instante se da cuenta de que ha perdido a Armando para siempre. Pero ¿es que lo tuvo alguna vez? ¿Fue suyo en algún momento? La respuesta era negativa. Armando fue su novio durante cuatro años, pero jamás la quiso. Nunca la amó como amaba a esa mujer desconocida a la que ella sin conocer, ya odiaba. “Si no se hubiera enamorado de esa tipa, él estaría conmigo… habría aprendido a quererme.”
Marcela: ¿Sabes que puedes perder la presidencia? Puedo hablar con mi hermano… que se haga otra votación…
Ahora ya no estaba airada, más bien desanimada, pero Armando entendió la amenaza y tembló. No por la presidencia. De hecho ya no le importaba como antes. El problema era que la empresa no le pertenecía a sus legítimos dueños. Estaba embargada y en manos de una mujer que era el amor de su vida. Si esta situación se conociera, podrían tener muchos problemas, él, como responsable máximo de Ecomoda y Betty como propietaria de Terramoda. Pero no le iba a suplicar a Marcela. Ya verían cómo resolverlo. En un tono que pareció indiferente, le preguntó:
Armando: ¿Lo vas a hacer? ¿Quieres que deje la presidencia? ¿Que la empresa caiga en manos de Daniel?
Marcela durante un buen rato se limitó a mirarlo con un rostro inexpresivo. Como si no lo conociera. Como si no le importara nada ni nadie. Segundos más tarde por fin habló.
Marcela: No lo sé… no sé lo que haré… Tengo que pensarlo…
Armando no le contestó. Lo único que deseaba en ese momento era salir de esa casa e ir a buscar a Betty. Precipitadamente se despidió de su exprometida dejándola sumida en sus propios pensamientos. A pesar de todo estaba contento. Había roto el compromiso con Marcela Valencia. Ese compromiso que lo ahogaba, que lo agobiaba… Claro que ahora estaba comprometido para casarse con otra mujer, pero esa mujer era la luz, era la vida, era el amor… Nada que ver con Marcela. Una sonrisa iluminó su rostro al pensar en Betty y en el hijo que esperaban. Si ella estaba a su lado se sentía capaz de enfrentar todo y a todos. ¡¡¡¡Hasta a don Hermes Pinzón!!!!
Continuará…
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| Respuestas- Ojala que Marcelita... - Verónica on Jun 28, 2008, 7:03 AM
- Ay Picarona!!! - REGINA on Jun 28, 2008, 8:13 AM
- Perdona... - Guiomar y Celia on Jun 29, 2008, 2:45 AM
- felicidades Cata - Ainara on Jun 28, 2008, 1:46 PM
- Creo que... - Calipso on Jun 28, 2008, 5:08 PM
- NO SALIO MUY MAL PARADO - mcarmenb on Jun 28, 2008, 10:02 PM
- ¡Uy...! - Guiomar y Celia on Jun 29, 2008, 2:42 AM
- por fin! se saco a Marcelita - maria on Jun 29, 2008, 8:19 AM
- at least - Franceis on Jun 30, 2008, 7:16 AM
- Me he llevado... - Ana Vor on Jun 30, 2008, 2:12 PM
- Bueno, salió bien parado de ésta - Fanarg on Jul 1, 2008, 7:39 AM
- bueno... - isabel on Jul 2, 2008, 2:33 AM
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