
Valentina, una triste gordita de 20 años vestida de gris, deja unas flores sobre una tumba. Acaricia la lápida con cariño:
--2 meses... hoy hace dos meses que te me fuiste papá...
Aunque la gordita es triste es más la ausencia de un amor la que la entristece aunque la muerte de su padre la ha aturdido lo está superando sin problemas. Mira la lápida:
--No me puedo sacar de la cabeza lo que ha pasado. Me parece mentira que todo esto sea verdad... que te hayas muerto...
La gordita toma su camino y baja de la montaña en la que se encuentra y se dirige a su ciudad. A su casa. La recibe su perro, un pastor alemán llamado Manoc, que es como su niño. Ella lo abraza y él la chupa.
--tú eres el único hombre que me quiere... aparte de mi papá... Tú no te ries de mi... todos prefieren a Ariadna... Ella es más guapa... más bonita...
Un gran espejo domina la entradita. Fue idea de Ariadna. A ella nunca le gustó. Valentina se mira resignada:
--así de gorda los chicos nunca me van a querer... Ni modo... las dietas no nacieron para mi...
En la mesa siempre hay una bandejita con bombones que son su debilidad:
--mi mamá siempre pensando en mi...
Y mientras la gordita se come sus bombones en el sofá y Manoc pone cara de bueno para que le dé ella piensa:
--Ni modo... no todas nacimos para el amor... por algo dicen que hay más chicas que chicos... algunas nos tendremos que quedar solteronas y me tocó a mi...
El rostro de su perro la llena de ternura:
--no me mires con esa cara que no te voy a dar... los bombones no son para los perros...
La gordita se levanta y abre un cajón. El perrito mueve la cola porque sabe que le va a dar un par de galletitas especiales para él... y mientras el perro se las come ella lo acaricia:
--tú sí que eres feliz... yo ahora lo que tengo que hacer es estudiar y acabar de una vez por todas el instituto...
Habla con su perro. Él es su gran amigo. Puede pasarse horas hablando con él.
--el nuevo instituto parece que está bien... el año pasado entre por gorda y porque era la mayor todos se reían de mi, pero ahora, en nocturno, la gente parece más seria... Pero nadie me hace caso... este año tampoco va a ser el mío... tampoco voy a tener el amor de un hombre...
Alza un poco la vista. Sobre la tele hay una foto de Valentina junto a una joven rubia muy bella.
--si yo fuera como Ariadna... Porque mi hermana tuve que salir tan bonita y a mi me tocó ser la gorda...
La joven gordita se pone triste pero Manoc la anima con sus lametones...
--sabes...? hay un chico de mi clase que me gusta... Es tan guapo... Sé que es un sueño imposible pero me gusta... La primera vez que lo vi sólo pensé... ¡¡que mono es¡¡pero aunque no coincido mucho con él me está gustando mucho...
Manoc bosteza. Ella le sonríe.
--ya sé que te aburro...
Valentina va a su habitación y agarra su diario.
--tú nunca te aburres de mi... eres el único amigo que no se aburre de mi...
Se tumba en la cama pensando en ese tan guapo de su clase que se le está metiendo dentro (Mau Islas más jovencito)
"22 de octubre 1993 (viernes)
Desde que lo vi por primera vez despertó algo en mi. Lo veo poco. De hecho aún no lo he escuchado hablar. Yo sólo coincido con él en dos clases y muchas veces él no viene. La primera vez que lo vi pensé que solo era un tio bueno más, alguien inalcanzable para mi. En los últimos días lo he visto "actuar" un poco y es cuando me está empezando a gustar. No sé qué decir de él, puede ser un principio... el principio de un amor que me tendré que tragar... pero ni modo... soñar es gratis... Parece simpático, dulce, tierno, amable... Se ve solitario... siempre se sienta solo como yo... No sé... me gusta... En clase lo estoy empezando a mirar mucho... no me puedo concentrar en nada cuando sé que él está detrás de mi... aunque yo me siente en primera fila y él en las últimas... No sé que más decir de él... pero no quiero que esto vaya a más... siempre he luchado para que nada pasara de aquí... no puedo permitir que en mi corazón nazca algo por un chico que no está conmigo... del guaperas de la clase que se puede dar el lujo de elegir a la más bonita y no va a elegir precisamente a la gorda."
Esa misma tarde, Valentina está en su sitio. Suspira nerviosa al ver que el chico que le gusta se acerca a la profesora. Están en literatura catalana. No va mucho a clase y no tenía una hoja que repartió la profesora. La profesora le dice que no tiene ninguno. Sin que nadie se lo pida y muy nerviosa, Valentina le da su hoja.
--gracias --le dice él.
Él se va y ella siente deseos de gritar que es muy feliz. Un rato más tarde, ella sale del lavabo y él iba a entrar (el de chicos y chicas están el uno al lado del otro). Ella lo saluda. Él la mira sorprendido. En un primer momento no recuerda quien es esa gordita. Luego sonríe y la saluda. Él entra en el lavabo y ella vuelve a entrar en el de chicas. Salta y grita... ¡¡está feliz de la vida¡¡
Cuando regresa a su casa, después de cenar mientras pasea con Manoc, le habla al perrito de su chico guapo:
--es tan dulce... pero lástima que nos veamos tan poco... Es que a penas viene a clase...parece muy buen chico. Siempre se sienta tan solo. Me gustaría tanto acompañarlo pero con tanta chica linda que hay en la clase no le va a hacer nada de gracias que sea la gorda la que se siente con él... tengo que tener claro que él está demasiado alto para mi.
Un par de días después Valentina está soñando. Sueña que está saliendo con un chico con el que se va a vivir. Un chico al que no le ve la cara. Se besan apasionadamente y la gordita se despierta con una agradable sensación. Se mira al espejo.
--me gustaría tanto amar y ser amada... Me gustaría tanto que fuera él...
En su mente se imagina al guapo chico de su instituto que le gusta.
--pero un chico guapo nunca amará a una gordita... nunca...
Valentina está resignada y aunque desea un amor ya se ha hecho a la idea que ese nunca llegará pero ese chico hace latir su corazón y pensar de él la mantiene animada para ir a clase.
Al dia siguiente, Valentina, ilusionada por ver al chico guapo aunque siempre vestida de gris, va a clase. Ese día un camión de la Cruz Roja ha llegado al centro para donar sangre. Ella tiene muchas ganas de donar pero tiene la presión baja. Es algo que la entristece.
--si quieres ir a tomar algo y probar más tarde... aunque no te lo garantizo... --le dicen.
Valentina va a comer algo antes de entrar en clase. Su chico no está y eso la pone triste. En el intermedio de la clase va a donar sangre y su alegría es mucha cuando le dicen que casi milagrosamente le ha subido la presión y puede donar. Se tumba en una de las tres camillas. La del extremo. Ella ya está acabando cuando hacen pasar al siguiente... Ella lo mira fascinada. El joven lo ilumina todo con su presencia... a Valentina le gusta la forma de caminar de él.. parece que vuela o en realidad no sabe si es ella la que vuela al verlo. No dejan de mirarlo y escuchar lo que le preguntan.
--¿como te llamas? --le preguntan.
--Marc --dice él.
Valentina sonríe:
--Marc --dice para ella-- es un bonito nombre.
Valentina está muy contenta porque por fin tiene un nombre con que llamar al chico que le gusta. Cualquier dato de su chico se entera, pesa 75 kilos. Ella sonríe... Ella pesa muchísimo más... Eso le hace recordar a la gordita lo lejos que está ella de él... Le pone nerviosa pensar que Marc se tumbará a su lado pero no. Le ponen en uno de los extremos. Se da cuenta que le miran mucho los brazos. Él habla de un accidente que tuvo. Ella lamenta tener que irse. Le hubiera gustado desmayarse pero tampoco quiere parecer tonta. Justo le están empezando a sacar sangre a él cuando ella se va. Triste por no haber podido estar más tiempo con él pero feliz. Aunque la clase continuaba ella no vuelve y es que está demasiado feliz.
---hoy es un día muy importante... --dice sonriendo enamorada.
Desde que sabe su nombre, Valentina siente que ha estrechado lazos con el guapo Marc. Está deseando volver a verlo pero el muchacho no va a clase. Almenos no a las que coincide con ella. Valentina está deseando volver a verlo. Ese día, Valentina sólo tiene una clase y que dura dos horas. Está muy deprimida porque él tampoco ha asistido y piensa que por segundo día consecutivo no lo verá. La clase ya está empezada cuando alguien entra. El corazón de la gordida hace un fuerte salto: es Marc. No deja de mirarlo hasta que llega a su sitio. Le gusta la expresión del rostro de él al entrar pidiendo disculpas con la mirada. Al acabar la primera parte de la clase Valentina lo mira más tranquilamente. Está hablando con algunos compañeros. A la joven gordita le sabe mal no conocer nada de la vida del guapo Marc. No sabe porque ha ido al médico, porque le ha recetado un relajante muscular. Después él se levanta. Lleva unos pantalones de cuero negros. A la gordita le resulta muy sexy...
Al acabar la segunda parte de la clase, Valentina mira a Marc por última vez antes de irse a casa. Él se está poniendo el abrigo. Sus miradas coinciden frente a frente un segundo. Él medio sonríe... Valentina se siente morir de felicidad... Cada uno sigue su camino...
Marc regresa a su casa distraído. Al cruzar casi un coche lo pilla.
--¡¡imbécil¡¡ --dice la conductora.
--¡¡a ver si miras por donde vas¡¡mujer tenias que ser¡¡y encima principiante (al ver la L en el auto de novata)
Ariadna para el coche ofendida. Marc se acerca a ella. Él se queda helado al ver que es una joven muy hermosa. Ella se siente muy atraída por él.
--perdoname... es culpa mía...
--no, mía --dice él.
--para que me perdones... ¿te llevo a algún sitio?
Marc está casi frente a su casa. Pero entra en el auto. Los dos se devoran con los ojos.
Para esperar a la cena, Valentina escribe en su diario:
"27 de octubre 1993 (miercoles)
Este nuevo personaje que ha entrado a mi vida de repente me encanta pero nos vemos tan poco que es imposible que llegue a sentir algo fuerte por él y es un alivio pero me gusta. Es dulce, tierno, lindo... Me encanta su voz. Su físico es impecable y su interior también... almenos eso parece. Se ve muy buen chico... es adorable... estoy segura que si nos conociéramos bien podria llegar a ser el amor de mi vida... pero eso es un sueño... una utopía... los chicos guapos nunca se finjan en las gorditas..."
Mientras, Ariadna ha llevado a Marc hasta un lugar discreto. Ahí, dentro del coche, la pareja sin más preámbulo se deja llegar... fornican como bestias...