
Valentina ha llegado a su casa y ha interrumpido a su hermana mientras le hacía sexo oral a su amado Marc. Marc se sube los pantalones
--que pena contigo...
Ariadna de rodillas frente a Marc que se abrocha los pantalones dice divertida:
--Marc se presento a mi hermana... Valentina... un amigo.
A Marc le duele la cara con la que lo mira Valentina. La gordita no llora, ni dice nada. Está horrorizada. Marc se va corriendo. Valentina está como en shock, Ariadna se le ríe:
¡¡¡eres una inoportuna con lo rica que estaba... por tu culpa me he quedado con las ganas de llevarlo a la cama, con lo que me gusta acostarme con el...
Valentina corre a su cuarto, se tumba en su cama llorando. Ariadna se acerca a ella. Es bastante despreciativa:
--sí, ya sé que te duele... que te duele que cosas asi no te pasen a ti...
Valentina mira a su hermana con el rostro lleno de lágrimas:
--¿es que tú lo sabes?
La gordita cree que su hermana puede saber que a ella le gusta Marc pero Ariadna no se refiere a eso:
--chica, cualquier persona lo sabría... Te estás haciendo vieja y eres virgen... ¡¡pero estás gorda¡¡¡ningún hombre te haría el favor¡¡
Valentina llora sobre la almohada y llora:
--¡¡ya no me atormentes más¡¡
Con una falsa preocupación, Ariadna dice a su hermana:
--ya, ya... tú sabes que yo te quiero mucho... Tal vez le pueda pedir a algún amigo mio que te haga el favor... claro alguno feo... dejame pensar...
Valentina mira a su hermana con el rostro desencajado:
--Yo no soy como tú...
Ariadna mira a su hermana por encima del hombro:
--si, eso es evidente... Por eso Marc me quiere a mi...
Valentina se siente muy mal, siempre supo que un hombre como Marc nunca sería para ella porque preferiría una bonita como su hermana pero jamás pensó que Marc tuviera algo con su hermana.
--Yo jamás podría estar con un hombre al que no amo... el sexo no es lo más importante... A mi no me duele ser virgen... al contrario.
--tú eres una tonta --dice con desprecio-- el sexo es lo más rico del mundo y bueno aunque sea feo todos los hombres más o menos son iguales con los pantalones bajados...
Valentina se pone las manos en los oidos escandalizada. Ariadna se le ríe:
--No vengas con hacerte la santurrona que los hombres ya son un secreto... Te apuesto a que nunca habías visto un hombre desnudo...
--¡¡claro que no¡¡ --dice Valentina escandalizada.
--¡¡pero me tendrías que dar las gracias... has visto lo mejor de un hombre y en su mejor momento¡¡
Valentina está muy sofocada, se le hace extraño pensar en su amado en esas, no sabe qué sentir al pensar en esa parte de Marc que recién conoció.
--¡¡Ya Ariadna, no quiero escuchar más cochinadas... si mamá se entera de lo que pasó¡¡
--¡¡espero que no te vayas de la lengua, espero que porque tú seas una amargada no me quieras amargar a mi¡¡¡ ¡yo soy bonita y joven¡¡¿¿es que no puedo echar un buen polvo?
A Valentina le duele mucho la frialdad de su hermana:
--¡¡no digas esas cosas¡¡¡¿y donde dejas el amor?
--El amor es una tontería, no sirve para nada...
--pero te habrás entregado a Marc por amor... será tu novio...
Ariadna se le ríe:
--¡¡es que gorda y bruta¡¡¡aún tienes ideas del siglo pasado¡¡¡A Marc apenas lo he visto un par de veces, me gustó y nos revolcamos¡¡¿¿que tiene eso de malo?
--Me siento muy cansada, no tengo ganas de seguir hablando...
--pero me tienes que prometer que esto va a ser un secreto entre hermanas, ni mamá ni la abuela deben saber nunca lo que ha pasado...
--¿¡como crees que les voy a decir algo así? Mamá se moriría de la pena... no quiero que pasen por esa vergüenza.
Ariadna sonríe con cinismo le dice:
--que bueno que lo ves así.... descansa hermanita --le da un frío beso-- y no te toques pensando el la cosaza que viste¡¡
Valentina se tapa la cabeza con la almohada para no oír más. Ariadna no hace más que reir. Deja sola a su atormentada hermana. Valentina llora y aunque no quiere evitarlo, no deja de pensar en Marc, en como lo vio. LLora desgarradamente.
--¡¡no, no¡¡
Se levanta, casi no se tiende en pie. Agarra su diario. Es mucho su dolor, casi no sostiene el bolígrafo. Trata de escribir:
"17 de noviembre de 1993 (miercoles)
Mi pesadilla se ha hecho realidad... Mi peor pesadilla... He bajado de la nuve en la que estaba y la caida ha sido horrible... Me siento pésimo... quisiera morirme... Nunca pensé que me pasaría esto. Yo sabía que no tenía sentido enamorarme de Marc pero sí... aunque yo me lo haya querido negar lo estoy amando como jamás amé a un hombre. Yo sabía que era un sueño imposible, Marc es muy guapo y nunca se enamorará de una gordita poca cosa como yo... Temía el día en el que lo viera con una mujer, una mujer bonita pero jamás pensé que lo vería en mi casa. Claro, Ariadna es tan bonita, es todo lo que un hombre como él desea... Ha sido un momento espantoso... Sorprender a tu hermana en situación sexual con un chico es algo bien feo y lo peor es que no puedo decir que la envida... No sé que clase de relación tienen. Ella lo tiene o no lo valora. Sólo es sexo para ella y para él no debe ser mucho más si segun mi hermana apenas se conocen y ya están en estas. Hoy es el peor día de mi vida, hoy he perdido mi ilusión más bonita. Marc es el tipico chico que sólo se preocupa por el sexo y no es eso lo que yo quiero. Marc se acabó, verlo alimenta un estúpido amor que no me sirve para nada así que aunque me duela hoy he tomado la firme decisión que no lo veré más. No volveré al instituto. Marc se acabó para siempre."
A pesar que siempre que escribe en su diario se siente mejor, no es el caso. Se siente fatal y aturdida y no deja de pensar en lo que ha visto y se siente muy mal. Marc llega abatido a su casa.
--vaya --dice Carlos divertido-- por fin una mujer te hace sentir mal... ¿te ha dejado con las ganas?
Marc se sienta en el sofá:
--así es... me siento falta...
Carlos se sienta a su lado:
--pues animate, que a mi me pasa lo mismo... Seguro que es por culpa de la cualquiera esa que me quitaste, ¡¡se acostó con otro no¡¡
--Claro que no... además a mi Ariadna no me interesa...
--¿y porqué no dejaste que yo me la tirara?
Marc se levanta:
--no tengo ganas de discutir.
Carlos también se levanta, quiere aparentar que no le importa lo que ha ocurrido:
--ya olvidemos esa cualquiera...
--eres tú el que has sacado el tema...
--sí pero ya... ¿que te pasó?¿era bonita la mujer que te tiene así?
--No... es una gorda...
Marc mira a su hermano con el rostro desencajado:
--no entiendo...
--Es una gorda que va a mi clase y que se nota que le gusto...
--Ah, sí... es una gorda espantosa... Sé quien es... ¡¡pero sí te gusta eso es que estás enfermo¡¡¡es una vulgar ballena¡¡da asco¡¡
--no es eso... me da pena... no la quería lastimar... A ella le gusta y yo me acuesta con su hermana... Si vieras la casa que puso... Sufría por mi y eso no me gusta...
--ya, deja a esa pobre gorda... Es normal... tan gorda debe sufrir cada vez que se mira al espejo ¿y la hermana está buena?
--si claro... es Ariadna...
--¡¡no puede ser... Valentina y Ariadna hermanas¡¡?¡
--yo tampoco puedo creerlo pero así es...
--seguro que una de las dos es adoptado...
--eso no importa... a la que vea a Valentina le tengo que explicar...
--¿y que le vas a decir a la gorda asquerosa?¿que por ballena te tiras al bellezón de tu hermana?
Marc está abatido:
--yo no quería que la gorda sufriera... no la podré querer nunca pero tampoco quería que lo pasara mal... además ¿ahora cómo la mira a la cara?
--ya ya no te podrás seguir acostándote con la hermana ¿no?
--si claro... no podría... ¡¡que rabia¡¡
Marc da un golpe en la pared con el puño. Carlos lo mira fijamente.
--que bueno que algo te sale mal... ojala esa gordita te metiera en problemas...
Comienza un nuevo día, Valentina, muy triste, quiere comenzar una nueva vida y con un periódico en la mano se dispone a buscar empleo. Carlos se dirige a su trabajo. En el camino ve a Ariadna. Ella no se da cuenta que lo sigue. Ariadna se ve en un parque con Carlos padre y se besan apasionadamente. Carlos no da crédito a lo que ve. Los sigue en el auto y los ve entrar a un motel. Le da mucha rabia que esa mujer sea la amante de su padre y de su hermano y con él no haya querido nada.
--esto no se puede quedar así... me la tienen qué pagar... sea como sea me la tienen que pagar...
Valentina encuentra trabajo en la oficina de un amigo de su padre. Se lo dan como favor. Ya le dicen que el sueldo no será alto y es algo provisional hasta que se saquen trabajo de encima. Valentina les agradece la oportunidad y acuerdan que comenzarán el día siguiente. Carlos llega a esas oficinas, ahí trabaja él. Se inventa una excusa:
--es que me sentía mal... claro... todo tengo que hacerlo yo solo...
Le dicen que contraron una chica que trabajará mano a mano con él. A Carlos le brillan los ojos:
--por fin una mujer aquí y a mi lado... espero que esté muy buena...
Por la cara de burla de ellos ya ve que no pero nunca imaginaria que es la gordita que sufre por su hermano.