Pilar sale de su trabajo. Juan la espera con una rosa. Ella lo mira con cierto miedo.
--¿tu otra vez?
--hoy, cada día y siempre hasta que me digas que sí...
--es que yo...
Juan le acaricia la mano:
--no tengas miedo... yo me enamoré de ti...
--pero... ¿como?¿así de repente?
La mirada de él la hace temblar:
--asi son las cosas del amor. No tienes que tener miedo... piensa que en ángel me ha puesto en tu camino para hacerte muy feliz... ¿no vas a rechazarme no?
Juan la acaricia y Pilar queda prendada de él. Al rato Juan se reune con su amigo Juan para ponerle al tanto de sus avances.
--acostarme con tu hermana será más fácil de lo que parecía... es de las que se hace la decente pero se derriten con dos palabras bien dichas... ya me ha dado una cita, seguro que será la que me llevo a la cama más fácilmente...
Los ojos de Carlos brillan:
--si yo sabía que esa era una cualquiera... A ver que cara se le pone a mi madre al ver que su hija es una ramera como las mujeres que le gustan a él...
--Bueno, tu padre tiene novia ¿no?
--si vive con una pero se acuesta con otra que podria ser su hija... Marc y yo le hemos echado un polvo a esa guarra.
-¡¡que fuerte, vaya con tu padre¡¡
--tengo que hacer algo para vengarme de ella...
--¿y porque te tienes que vengar de ella? Si se acostó contigo que más da que también tu madre se la tire... me la tienes que presentar por si me la puedo tirar yo...
Carlos da un golpe a la mesa con rabia. No quiere decir que lo que le pasa es que a él Ariadna lo dejó con las ganas y por eso se la tiene jurada.
--¡no me da la gana que mi padre sea así¡¡
--eso sí, ¡¡que tu padre se acueste con las mismas mujeres que el hijo¡¡ ¡que asco¡¡
--¡¡con lo de Pilar no me vale... tengo que encontrar algo más¡
Con mucha ironía Juan dice:
--si quieres yo puedo castigar a esa guarra acostándome con ella.
--Muy gracioso... hablo en serio...
--y yo... ¡¡que más quisiera yo que hacerlo con esa ninfomana¡
--tú centrate en mi hermana...
--¡¡yo puedo con las dos¡¡ pero bueno... ¿no sabes dónde vive tu padre? le puedes mandar un anónimo a la nueva mujer contándole a ver si lo echa de casa...
Carlos sonríe:
--tampoco confías en mi? ya lo hice.
--¿y entonces que más quieres?
--No sé... la tal Ariadna esa es la hermana de una gorda inmunda que está enamorada de mi hermano... No sé...
--¡¡si conozco a Valentina... es muy buena chica¡¡conmigo no cuentes para hacerle nada malo y tu hermano también es mi amigo¡¡
Carlos fuerza una sonrisa, no dice a su amigo que esta pensando en lastimar a Valentina para hacer quedar a Marc por si no se pone de su lado.
Cecilia y Elisa vuelven a salir juntas. Elisa va de negro y parece un muerto viviente.
--hija cambia esa cara... das miedo...
--mamá... es que no sé para que me obligas a salir si no me apetece...
--porqué no te puedes quedar en casa como si estuvieras muerta...
Elisa tiene ganas de decirle que le gustaría estar muerta pero no lo hace por la promesa que le hizo a su madre de salir adelante. De repente un hombre cuyo rostro le tapa su propia camiseta arranca a doña Cecilia el bolso y huye corriendo.
--¡¡mi bolso, mi bolso¡¡ --grita la anciana.
--¡¡poca vergüenza... como se atreven a robar a dos mujeres indefensas¡¡¡mal hombre¡
Carlos padre lo ha visto todo y no pierde oportunidad. El deseo de quedar bien con Elisa le da las fuerzas necesarias para dar alcance al delincuente y enfrentarse a él. Le muele a golpes y le saca el bolso. Sólo le preocupa regresar donde Elisa así que se olvida del ladrón que huye. Cecilia agradece mucho al hombre su ayuda. Carlos sonríe:
--es un placer... Me llamo Carlos...
--Yo soy Cecilia y esta es mi hija, Elisa.
Carlos da dos besos a la anciana, quiere besar a Elisa pero está le da la mano para marcar la distancia. Carlos mira con intensidad a Elisa. Es evidente que la mujer le gusta y tanto madre como hija se dan cuenta. Pero mientras que a Cecilia le encanta no a Elisa.
--gracias, ya nos vamos...
Cecilia retiene a su hija.
--claro que no... hija... le tenemos que dar las gracias a este hombre... ¿porqué no se toma un café con nosotras?
--encantado.
A Elisa no le sienta nada bien e ignora al hombre. Cecilia y el padre de Marc hacen muy buena amistad.
Madre e hija llegan a la casa discutiendo.
--Mamá soy una mujer viuda... no me metas a ese hombre por los ojos...
--yo no digo nada... pero está bien que te relaciones...
--¿¿que es lo que pasa? --Valentina.
Elisa mira a su madre con reproche:
--¡¡un hombre me tiró los tejos y tu abuela encantada¡¡
A Valentina le da un poco de pena por su padre:
--yaya... ¡¡papá acaba de morir¡
--¡¡bueno, tampoco me condenen... yo sólo fui amable con un hombre que se portó muy bien con nosotros¡¡¡Se ve muy buena persona, todo un caballero¡¡
--no sabemos nada de él, mamá...
--es muy buena gente...
Valentina jamás imaginaría que el hombre que pretende a su madre es el padre del chico que le gusta a ella.
En la noche mientras Marc se afeita y Carlos se ducha, los dos hermanos hablan.
--no sabes lo que le ha pasado hoy al viejo...
Carlos sigue enjabonándose, tiene qué hacer el que no le importa para que no sospeche pero en realidad le interesa mucho.
--me da igual lo que pase con ese hombre --dice él desnudo y enjabonado chico.
--pues no debería... la mujer lo ha echado de casa... está viviendo en el taller...
Los ojos de Carlos brillan:
--algo habrá echo...
--Es un malentendido... Se ve que alguien le mandó un anónimo a nuestro padre diciendo que tiene una amante joven...
--¿y no será verdad?
--él dice que no y no tiene porque mentir
--si claro--dice Carlos con desprecio.
--pero bueno... no es todo... papá se ha enamorado.
Por un momento Carlos cree que se trata de Ariadna:
--de una jovencita? --burlón.
--No, de una mujer de su edad...
--vaya, pues la acompaño en el sentimiento... la va a destruir...
--Yo lo he visto muy interesado, dice que es una mujer muy triste pero no le hace caso...
--¡¡que pena¡ --con ironia.
--deberías preocuparte por papá... Yo le he aconsejado que luche por esa mujer, mañana en la mañana le llevará flores... a ver que tal le va... Ojala sea feliz...
Carlos ya se ha aclarado. Y sale de la ducha desnudo y secándose la cabeza.
--Pues a mi me da igual lo que haga...
Carlos se pone la toalla en la cintura y se va a su cuarto. Allá cae desnudo sobre la cama.
--¡¡maldito¡¡¡se acuesta con Ariadna pero le gusta otra¡¡¡pues no se le va a hacer con la otra porque a mi no se me va a pegar la gana¡¡
Carlos es todo rencor.
Al dia siguiente, Carlos padre llega a casa de Elisa con un ramo de flores. Lo atiende Valentina.
--muchas gracias, pero es que mi mamá no lo quiere ver... Sé que mi abuela le dio otra impresión, pero mi padre recién falleció...
--yo sólo quiero hacer sonreir a tu madre...
--por favor, no insista...
Valentina no acepta las flores y el hombre se queda muy triste. Carlos hijos estaba escondido detrás de un coche que habia aparcado delante y lo ha escuchado todo. Se aleja sonriendo. Ya sabe como se va a vengar de su padre:
--la cara que pondrá esa mujer que tanto le gusta al saber que su hija... es tu amante ¡¡vaya con papá¡¡ ¿y lo sabrá?
Carlos sonríe:
--pero no será la única noticia desagradable... La gorda será burlada... estaba vez no habrá intermediarios...yo mismo me acostaré con la gorda grasienta esta...
Carlos centra todo su odio en la gordita.
--¡vas a disfrutar de un buen macho, ballena¡¡pero después vas a llorar¡¡