CAPITULO 50: AMOR POR ACCIDENTE
Lo que esta en [ ] es el actor o actriz que supuestamente interpreta al personaje.
ACTUACIONES ESPECIALES:
JUANITA ACOSTA (Actriz colombiana) como PAULA ANDREA
RAFAEL NOVOA (Santiago en “Sofía, dame tiempo”) como RICARDO
BERNIE PAZ (Actor peruano) como LUCIO
EBELYN SANTOS (Valentina en “Cazando a un millonario”) como ALEJANDRINA
Al día siguiente, después de comer con Gisela y Facundo, la periodista Paula Andrea [Juanita Acosta] lo comentó en el club con la bella Carolina Estévez [Marjorie de Sousa]…
-Ayer estuve con Facundo y conocí a su hija Gisela-, dijo Paula Andrea, -La verdad, no pensé que tuviera una hija tan grande y es que Facundo luce muy joven.
-Gisela es una bastarda. La tuvo con una mujer que tuvo hace tiempo. Ella se apareció, casi de repente, a su vida, alegando a todo el mundo que era su hija y, claro, nadie le creía, incluyendo el mismo Facundo que no se como, se fue convenciendo poco a poco.
-¿Y se hicieron los análisis de ADN?
-Así es. Y resultaron positivos: Gisela, al menos biológicamente, es hija de Facundo. Yo misma dudé de su procedencia y fui investigando sobre su paradero pero, no encontré nada raro en ella: Tenía una conducta intachable. No había nada en que pudiera utilizar en su contra.
-¿Pensabas chantajear a la hija de tu ex pareja?
-No, es eso, lo que quería decir…-, y cambiando la conversación, -¿Viste el anillo tan lindo que me regaló mi novio?
-Muy lindo. ¿Cómo va la preparación para tu boda?
-¡Todo va excelentemente bien! ¡Al fin, voy a poder tener una familia!
-No te olvides en invitarme a tu boda…
-Puedes ir con Facundo.
-Facundo tiene su compromiso.
-¡Bah! ¡No le veo mucho futuro con esa Mariangela! ¡Yo que tú, le quitaba el novio a esa antipática!
-¿Tan mal te cae Mariangela?
-¿Y a ti? ¿Cómo te cae?
-Me es indiferente. Ni me agrada ni me desagrada.
-Es una oportunista. Imaginate, que por culpa de Mariangela, Facundo despidió a Celmira que ha sido como su mano derecha por todos estos años, y en su lugar, contrató a esa Mariangela, que dicen es íntima amiga de su secretaria.
-Bueno, cada quien hace lo que quiera con su vida.
-¡Oye! ¿Qué te parece si subimos a la terraza y nos tomamos un jugo de mandarina?
-Esta bien pero, sin azúcar, que estoy guardando la línea.
Carolina y Paula Andrea se dirigen a la terraza…
Mientras, Ricardo [Rafael Novoa] se encontraba con su madre, doña Etelvina de Duarte [Carolina Trujillo] sobre su matrimonio…
-Mi´jo-, dijo doña Etelvina, -¿Está usted seguro de casarse con la tal Carolina?
-Si, mamá. Lo tengo decidido. Después de tanto tiempo, solo he amado a una mujer, Carolina y es la que pienso en tener una relación seria con ella.
-¿Y qué pasó con Marcela? Me parece una buena muchacha.
-Pero, no la amo.
-No me mienta, hijo. Sé que usted siente algo por Marcela.
-Marcela no quiere saber nada de mí.
-Bueno, hijo, yo sé lo mucho que usted sufrió por esa Carolina pero, bueno, yo solo le deseo lo mejor y si es feliz con esa señorita, entonces, yo lo apoyaré.
-Gracias, mamá-, dijo Ricardo, mientras le daba un beso a su madre.
En ese momento, se aparece Lucio [Bernie Paz], el nuevo huésped de la casa…
-Permiso, señora, voy a salir un rato…
-Sigue no más, Lucio-, dijo doña Etelvina.
Lucio se retira.
-¿Ese es el tipo que trajo Karina a la casa?-, dijo Ricardo.
-Si, hijo-, dijo doña Etelvina, -Es un buen muchacho. Es medio hermano de Felipe, el amiguito de Karina.
-¿Qué tal se está portando el tal Felipe?
-Es un buen muchacho. Tranquilo y decente, totalmente diferente al tal Christian, que afortunadamente, puso los ojos en otra y se alejó de su vida. Ojalá que Karina se quede con ese muchacho. Realmente, Felipe vale la pena…
-Christian no valía la pena. No sé como Karina pudo fijarse en ese patán.
-Bueno, hijo, tú mismo lo dijiste: No se puede mandar en el amor. Así como ella se fijó en ese Christian, usted se piensa casar con la tal Paola Carolina Estévez.
-Eso es diferente…
-No, es diferente, hijo. Es lo mismo. Piensalo bien.
Aquellas palabras de su mamá, lograron que Ricardo se sintiera inseguro acerca de su matrimonio con Carolina.
Entonces, el destino le hizo una mala jugada a Ricardo y lo puso frente a frente, sobre su supuesto hijo Juanito, que estaba jugando en el parque con sus amigos y se resbala al piso. Ricardo lo levanta amigablemente pero, Juanito, al reconocerlo se zafa completamente de él…
-¡Quítese de aquí! ¡Usted es el desgraciado que me quiere quitar a mi mamá!
-¡No, Juanito, esa mujer no es tu madre! Carolina es tu verdadera madre y yo, soy tu padre.
-¡Usted no es mi padre! ¡Mi padre vive en Miami!
-¡Tu padre soy yo!
-¡Mamá! ¡Mamá!-, Juanito sale corriendo. En ese momento, viene Alejandrina [Ebelyn Santos] y Ricardo se acerca a hablar con ella…
-Por favor, Alejandrina, solo quiero recuperar mi familia…
-¡Quiero que usted y su querida Carolina sepan! ¡Que yo, he criado a Juanito como si fuera mi propio hijo! ¡He sido testigo de sus primeros pasos, le he cambiado los pañales, lo llevaba a la escuela! ¡Y le celebré su primer cumpleaños!
-Pero, ¿Y el padre? Porque el niño necesita de una figura paterna…
-Como le dije, su padre se ha ido a Miami…
-Tengo entendido que se divorciaron porque él no quería a Juanito, al enterarse que no llevaba su sangre.
-¡Eso es mentira! ¡El siempre quiso a Juanito!
-Entonces, ¿Por qué ustedes se separaron?
-¡Esta conversación está sobrando! ¡Nos vemos en los tribunales!
Finalmente, llega el ansiado día del matrimonio civil entre Carolina y Ricardo. Era una ceremonia sencilla a la que asistieron los mas allegados, incluyendo Paula Andrea que se encargó que anunciarlo en las revistas de farándula. También estaban, por parte del novio, Karina, Fermín y Etelvina, la madre de Ricardo, a pesar de los reclamos de Carolina que no quería invitar a ese tipo de gente a la boda…
-Felicitaciones, tío-, dijo Karina, -Espero que seas feliz al lado de esa señorita.
-Gracias, sobrina-, dijo Ricardo, -Gracias por venir.
-Te felicito, primo-, dijo Fermín [Saín Castro], -La novia está muy divina.
Mientras, Etelvina tuvo una conversación a solas con Carolina…
-No sé como usted se las ingenió para engatusar a mi hijo en sus planes-, dijo Etelvina, -Pero, lo único que le ruego a Dios es que lo haga muy feliz, porque el la ha querido mucho.
-Descuide, querida suegra-, dijo Carolina, -Que yo haré muy feliz a su hijo. Permiso.
Carolina se retira para hablar con los demás invitados.
Con respecto al juicio, el juez escuchó las versiones de Alejandrina y de Carolina y Ricardo, y entonces, al ver, que Alejandrina era divorciada, mientras que Carolina y Ricardo mostraban ser una pareja estable, entonces, el juez no dudó en darle la custodia del niño Juanito a Carolina y Ricardo. Finalmente, Carolina tenía a su hijo cerca y lo abrazó fuertemente…
-Hijito, discúlpame-, dijo Carolina, -Pero, estoy aquí para recuperar el tiempo perdido.
-Te saliste con la tuya, Carolina Estévez-, dijo Ricardo, -Ahora tienes a tu hijo.
-Si, Ricardo, y también te tengo a ti-, dijo Carolina.
-¿Será que tu amor es sincero?
-Por supuesto, al principio no quería admitirlo pero, siempre te he amado, con toda mi alma.
Entonces, Carolina junta sus labios con los de Ricardo y los dos, se besan apasionadamente, renaciendo aquella pasión que empezara hace mucho tiempo en San Andrés. Pero…
Juanito todavía extrañaba a Alejandrina y se comporta de un modo rebelde…
-¡No quiero ir a ese sitio! ¡No quiero! ¡No quiero!-, dijo Juanito.
-¡Tienes que obedecerme! ¡Soy tu madre!-, dijo Carolina.
-¡Usted no es mi madre! ¡Mi madre se llama Alejandrina!
-¡Esa mujer no es tu madre! ¡Yo soy tu madre!
Entonces, el niño Juanito escupe a Carolina y se retira de allí y se sube a su cuarto. Carolina llama a Ricardo para que reprimiera a Juanito. Entonces, el se dirige a la puerta del cuarto de Juanito y toca incesantemente la puerta, hasta que el niño cede y le abre la puerta a Ricardo…
-Juanito, ¿Por qué te portas así con Carolina? Ella es tu madre.
-¡Ella no es mi madre! ¡Mi madre se llama Alejandrina!
-¿Mucho extrañas a Alejandrina, no?
-¡Por favor, Ricardo, quiero ver a Alejandrina! ¡Quiero verla!
-Ay, campeón-, dijo Ricardo, abrazando fuertemente a Juanito, y despeinandolo.
Días después, y a escondidas de Carolina, Ricardo se dirige donde Alejandrina y le entrega al niño Juanito. Alejandrina se queda atónita por la reacción de Ricardo…
-Yo sé que Juanito va a estar mejor con usted que con nosotros.
-No sé como agradecerle esto, Ricardo.-, dijo Alejandrina.
-No me lo agradezca. Y, no se preocupe por la demanda, yo me encargaré de todo. También tengo mis influencias.
Alejandrina abrazó y le dio un beso en la mejilla a Ricardo. El se ruborizó.
Pero, Carolina reacciona ofendida cuando se enteró que Ricardo entregó a Juanito a su madre Alejandrina…
-¡Por qué has hecho esto!-, exclama Carolina.
-Era lo mejor para nosotros-, dijo Ricardo, -Además, tu y yo somos jóvenes aún podemos tener otros hijos…
-¡Eres un inútil!-, exclama Carolina, -¡Juanito es mi hijo! ¡No de esa mujer!
-No te olvides que tú se lo entregaste a esa mujer…
-Si, pero, yo creía que tenía un matrimonio estable. Pero, no, yo voy a seguir luchando…
-¡No! ¡Tú no vas a hacer nada, Carolina Estévez! ¡Ya estoy harto de ser tu títere!
-¡Entonces, no me sirves! ¡Buscaré a Facundo!
-Entonces, vete con Facundo pero, la verdad, no servirá de nada porque él está muy enamorado de Mariangela. Mi madre tenía razón. Tú solo eres una caprichosa. No sé como cambié a Marcela por una mujer que no vale nada.
¡¡¡¡¡PPPPPPUUUUUAAAAAAAFFFFFF!!!!! Carolina le da tremenda bofetada a Ricardo, dejándole la cara marcada.
-¡Entonces, vete con tu Marcela y dejame en paz!
-No sé con qué cara voy a ver a Marcela pero, a pesar de todo, a quién quiero realmente es a ti…. Carolina.
Entonces, Ricardo fuerza a Carolina con todas sus fuerzas hasta intentar besarla, hasta que finalmente, ella cede ante sus besos, y le responde el beso. Y los dos, se besan. De pronto, Ricardo se suelta…
-Las cosas van a cambiar de ahora en adelante, Paola Carolina Estévez.
Ricardo la tira contra el piso y se retira de su vida. Carolina, entonces, siente la ausencia de Ricardo y corre tras él pero, Ricardo no le hace caso y se pierde en la penumbra. Carolina empieza a sufrir porque perdió a su hijo y a Ricardo y, sola y desamparada, llora desconsoladamente…
CONTINUARA…
|