Actor. Edgar Ramírez conquistó Hollywood
El cacique de la actuación
Texto: Andreína Barrios
 |
Soñaba con ser diplomático, pero el destino lo condujo por la actuación. No se siente como un latino más en Hollywood sino como un actor del mundo. Luego del estreno de la cinta Dominó se estableció en Los Ángeles y estudia varias propuestas.
Sus ojos marrones, cabello castaño y su color de piel moreno claros, encajan con el prototipo del hombre latinoamericano. A simple vista y en Estados Unidos, Edgar Ramírez puede pasar por mexicano, colombiano, brasilero o argentino.
Esas características privaron para que el director norteamericano Tony Scott, le brindara a Ramírez la posibilidad de entrar por la puerta grande al cine hollywoodense y se convirtiera en el protagonista de la cinta Dominó, junto con figuras como Mickey Rourke y Keira Knightley.
El sueño del actor venezolano se hizo realidad el pasado 11 de octubre, cuando desfiló por la alfombra roja para asistir al estreno del filme.
Quizás Ramírez, hace dos años, cuando se estrenó en la pantalla chica en la telenovela Cosita rica sintió una emoción de igual intensidad porque esa oportunidad supuso una presencia diaria en televisión.
“Para alcanzar mis metas lucho hasta el final del día. Soy una persona que se concentra en el presente. Vivo el día a día, trabajo como los monjes, concentrado y en silencio, logrando pequeñas victorias”.
Lo que sí demostró Ramírez es que no es un improvisado en estas lides. Se graduó como comunicador social en la Universidad Católica Andrés Bello en 1999 y desde el segundo año de la carrera se metió de lleno en el mundo del cine. Su inquietud lo llevó a experimentar desde la asistencia hasta talento en cortometrajes.
“Edgar es talentoso, disciplinado, dedicado, creativo. Es detallista al extremo con sus papeles y explora tanto el personaje que suele llevarlo consigo a todas partes”, afirma Elia Schneider, directora de la película Punto y raya.
Hablar perfectamente alemán, inglés, francés e italiano lo convierten en un ciudadano del mundo y el aprendizaje de esos idiomas se lo atribuye a que cuando era niño viajaba con mucha frecuencia gracias al trabajo militar de su padre Filiberto.
Ha participado en algunos cortometrajes. Sin embargo, fue el largometraje nacional Punto y raya prenominada a los premios Goya, su carta de presentación en el cine internacional.
El año entrante estrenarán Cyrano Fernandez, una versión moderna y venezolana de Cyrano de Bergerac en la que Ramírez es protagonista.
Mientras eso llega, en Los Ángeles se encuentra un cacique ansioso por conquistar nuevos territorios.
LA FRASE
“Mi recompensa es hacer lo que me gusta. No es mi trabajo, sino mi placer”.
Fuente: Panorama Digital, 01/12/2005
Sección: Cultura y Espectáculos
Saludos...
