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¿ESTA CARTA?

July 21 2008 at 5:30 PM
EUDO 


Response to Sí, lee un poco a Unamuno o a Costa

“Salamanca, 31 de octubre de 1.895.
Sr. D. Joaquín Costa
Madrid.
Acabo de recibir su carta, y gracias por todo. Recibo también el ensayo del plan, y su lectura me sugiere ciertas observaciones que creo le sean de interés.
Hay un suceso en nuestra historia contemporánea que creo poco estudiada, y es la última guerra civil carlista. Fui testigo y en gran parte víctima de ella siendo niño, y después me he dedicado a estudiarla, llevando cerca de ocho años de investigaciones. Una de las cosas que se descubre en ella es un fondo grande de socialismo rural. Tengo recogidas proclamas de antes, periódicos carlistas, etc., y de todo ello podría hacer un trabajo acerca del elemento socialista en la última guerra civil. Pero lo verdaderamente curioso es un plan de gobierno que presentaron a D. Carlos en 1.875 don José Indalecio de Casa, don Julio Nombela (que vive en esa aún) y el canónigo don Vicente Manterola. En el tal plan hay cosas como estas: 1º Cédulas de profesión en vez de cédulas de vecindad, y el que no acredite profesión no puede ni demandar en pleito. 2º Imponer a la aristocracia la obligación de fundar y dirigir colonias agrícolas. 3º Declarar forzosa para gentes acomodadas la tutela de los huérfanos pobres. (El plan dice “mandar hacer lo que manda la caridad”). 4º Con atención a que “se gobierna para los ricos a costa de los pobres, y debe suceder lo contrario... : que la pequeña propiedad sea dispensada de todo tributo, de todo gasto de inscripción y de toda clase de costas, mediante un recargo en progresión creciente sobre la gran propiedad” 5º “El trabajo representado por el trabajo”, y, en fin, sería cosa de copiar toda esta curiosísima utopía socialista en un plan simétrico y esquemático. Si le interesa a usted. Hallara todo el plan, con noticias de la suerte que corrió, en el cap. I del lib. V de la obra “Detrás de las trincheras, paginas últimas de la guerra y la paz, desde 1.868 hasta 1.876. por Julio Nombela. Madrid 1.876” (segunda edición). Por mi parte, podría añadir al tal plan buen número de proclamas y manifiestos y pasajes de folletos carlistas (de los que precedieron a la guerra), en demostración de que las ideas crudamente descentralizadoras (guerra a la ciudad) y socialistas del tal plan eran expresión del sentimiento de las masas carlistas. Cuando Dorado tradujo “El socialismo católico”, de Niti, le hable de este curioso y hoy casi olvidado plan, que me parece un buen precedente doctrinal. Y no he abandonado mi propósito de escribir aprovechando los materiales que he reunido para otra obra que tengo en preparación. Por ahora me limito a llamarle la atención acerca del plan ante-citado.
En estos días de fiesta espero ir a un pueblecillo del campo donde oí hace un año hablar de costumbres económicas, como la que se legue la tierra tomada (en colonia al hijo menor y si hay alguno impedido o baldado a éste). Lo que recoja se lo remitiré en seguida.
Haré cuanto pueda por ayudarle en estos trabajos, si bien tengo la fatalidad de no poder apretar mucho por mi empeño en abarcar acaso demasiado y el terror que tengo a toda especialización. Aunque dedicado sobre todo a estudios literarios y lingüísticos, siempre consagro tiempo a sociólogos y psicólogos sobre todo, y no paso por parte alguna sin procurar enterarme de cuanto haya desde naturaleza geológica del suelo, su clima, flora y fauna hasta su vocabulario dialéctico y sus cantares populares. Mi manía es que se estudie al pueblo en vivo. Por eso tengo hechos trabajos sobre el castellano popular (lengua) de Salamanca, León y Zamora, y por eso me ocuparé de recoger costumbre económico-jurídicas. A la vez me parece he de lograr meter en laboreo algunos amigos de aquí que por sus relaciones pueden ayudarme en algo.
El amigo Dorado se ha repuesto algo, pero siempre sigue con sus achaques y sufriendo grandes alternativas. Le llevamos de paseo siempre que podemos (vivimos pared por medio él y yo), pero aún así me temo mucho que no ha de llegar a viejo, ni mucho menos, y es una lástima.
Usted sabe que puede mandar a su muy affmo. amigo
Miguel de Unamuno.

 
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