Romario acordó la renovación de contrato con el Vasco da Gama y será el encargado de escoger los refuerzos
RÍO DE JANEIRO, Brasil, dic. 28, 2001.- El veterano delantero Romario de Souza Faría, que esta semana acordó la renovación de su contrato con el club Vasco da Gama, será el encargado de decidir los refuerzos que el equipo de Río de Janeiro tendrá para la temporada de 2002.
"Voy a conversar con Romario para saber qué tipo de jugadores le interesan", reconoció el presidente del Vasco, Eurico Miranda, en declaraciones publicadas por el diario "O Globo".
Unica estrella que le quedó al Vasco tras la salida del centrocampista Juninho Paulista (cuyo pase pertenece al Atlético de Madrid) y del atacante Euller, Romario, de 35 años, se consagró este año como el máximo goleador del Campeonato Brasileño.
Aunque el Vasco quedó fuera de la Liga antes del octagonal final, los 21 goles que anotó en la primera fase le permitieron al atacante conquistar un título inédito, ya que, pese a haber sido máximo goleador en España y Holanda, Romario nunca había sido el máximo artillero de la liga nacional.
El considerado mejor jugador de la Copa Mundo de EEUU'94 ya había sido el goleador y la máxima estrella del Vasco en 2000, cuando el equipo conquistó el Campeonato Brasileño y la Copa Mercosur.
La decisión del presidente del club de dejar en las manos de Romario la elección de los refuerzos para la próxima temporada redujo los poderes al técnico del equipo, Paulo César Gusmao.
Gusmao había manifestado el miércoles su interés en el fichaje del lateral argentino Hugo Ibarra, actualmente en el Oporto portugués y que coleccionó varios títulos con el Boca Juniors, y en otros refuerzos.
La decisión, sin embargo, dependerá de Romario, según lo acordado por el presidente del Vasco.
Miranda aseguró que, tan sólo tras una reunión que tendrá con Romario en enero, decidirá la contratación de los refuerzos y las condiciones del contrato del artillero.
"Cuando me siente con él apenas necesitaremos quince minutos para resolver todos los problemas", afirmó el presidente del equipo.
Romario había condicionado su permanencia en el Vasco da Gama al pago de parte de los casi 4 millones de dólares que la institución le adeuda, pero un acuerdo de asociación entre el club y una empresa mexicana al parecer resolvió la crisis financiera del equipo.
"Tengo algunas propuestas para jugar en el exterior, pero quiero quedarme en el Vasco. Eurico (Miranda) cumplió su palabra de pagar parte de la deuda y está todo prácticamente acordado para la renovación del contrato", comentó el jugador.