El técnico del año
Almeida se ha ganado el respeto en Municipal
Por : José Carlos Móvil
Los números de Almeida, en su época al mando de Municipal, dan fe de su buen rendimiento.
“Vengo con todo el deseo de lograr los objetivos que el equipo Municipal se ha trazado”. La frase se remonta al 22 de agosto, cuando Ever Hugo Almeida vino a Guatemala. Cuatro meses después, no cabe duda que sus intenciones se hicieron realidad.
El entrenador paraguayo, quien vino en reemplazo del argentino Horacio Cordero, ha ganado un campeonato centroamericano y otro local.
Aún puede agregar más logros a su historial, pues tiene un contrato vigente con el equipo escarlata.
Víctor Hugo Monzón, como subentrenador; Ezequiel Barril, de preparador físico; y Rogelio Flores, entrenando porteros, se convirtieron en los auxiliares de su labor.
Como guardameta, se retiró a los 42 años cuando cubría la portería del Olimpia paraguayo, equipo con el cual ganó trece títulos, además de tres copas Libertadores de América.
Técnico polémico
Ever Hugo Almeida es un amante del fútbol ofensivo. Desde su llegada, el ex entrenador de la selección paraguaya implantó un sistema atrevido, que presiona al rival desde su propia cancha, y que, además, busca crear un juego vertical por encima del horizontal, con mucha salida por las bandas.
Habla lo que siente
Sincero por naturaleza, el nacionalizado paraguayo dice lo que piensa. Cuando la federación paraguaya lo removió del cargo de director técnico debido a supuestos malos tratos a los jugadores, Almeida se limitó a decir: “Peor hubiera sido que me echaran por inútil”.
En Guatemala no ha sido la excepción. Pocos creían que, tras perder en Cobán 0-3, los rojos todavía tenían oportunidades del título. “Vamos a meter tres goles… y si tenemos que hacer cinco, los vamos a hacer”, afirmaba en el previo del encuentro. Sus palabras se hicieron realidad. Su mérito con el equipo se basa en sacar el mejor provecho de cada jugador, trabajando sus virtudes y evitando sus debilidades.
Amante de la estrategia
No es casual que Hugo Arita detuviera dos penaltis en la final ante Cobán, pues en las prácticas semanales era común ver al estratega ensayando tiros desde los once metros junto a los 24 jugadores del conjunto.